La ONU cayó en el bache en Venezuela, Juan González Febles

Con las ambivalencias propias de la Izquierda Reptil latinoamericana de donde procede y basada en su no olvidada afinidad compartida con los en su momento malhechores en jefe de Cuba y Venezuela, Fidel Castro y Hugo Chávez, la Sra. Michelle Bachelet Jeria, hoy Alta Comisionada de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para Derechos Humanos, estuvo de visita en Venezuela.

Como era de esperar tratándose de un exponente de la Izquierda Reptil Latinoamericana, la Sra. Bachelet, se quedó corta en términos de captar adecuadamente la tragedia real que sufre el pueblo venezolano. No abrió una oficina de la ONU en Venezuela para atender Derechos Humanos, como hubiera sido lo indicado.

Se trata de que mientras personas como Mogherini, Guterrez, Bachelet y otros de ese corte sigan como figuras de postín en parlamentos, ONGs y en las Naciones Unidas, nada volverá a estar a la altura de las necesidades presentes en estos momentos, ni a la altura y el compromiso de aquellas Naciones Unidas que en 1948 proclamaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Desde el hábito y la esencia de esa Izquierda Reptil de donde procede, la Sra. Bachelet no hará cosa alguna en sufragio del sufrido pueblo de Venezuela. Quizás, ya haya percibido que Nicolás Maduro podría terminar como terminó Salvador Allende, que no se suicidó ni fue ultimado por los golpistas de Pinochet. Terminó a manos de los servidores del régimen castrista enviados allá para cumplir las órdenes impartidas en aquellos momentos, por el felizmente difunto Fidel Castro.

La Sra. Michelle Bachelet Jeria, quien desde determinados círculos de la sociedad civil cubana es llamada ‘Nuestra Señora del Bache’, poco o nada hará por el sufrido pueblo de Venezuela que sufre la presencia y el actuar de represores asalariados de la policía Seguridad del Estado castrista. Represores habilitados para reprimir, abusar, torturar y matar. Represores gratificados por ello, con motocicletas japonesas de bajo costo, dinero y algún viaje, entre otras recompensas.

La presencia rusa en aquellos y estos lares, pone de nuevo sobre el tapete, lo que esta presencia podría representar para todas las Américas. Esperemos entonces que desde los Estados Unidos se percaten de lo que esto podría traer y que los izquierdistas bien ubicados por allá, no aporten lo necesario para que esto suceda. Esperemos que algo y alguien les detenga, que no se permita la reedición de otra crisis de misiles como la experimentada en 1962.

Mientras tanto, la ONU sigue en correspondencia con el mal, siempre que este sea concebido a la izquierda de la razón y el derecho. En Irán y otros espacios abisales, se continuará lapidando y maltratando a mujeres que serán mantenidas como propiedades, sin libertades ni derechos. Desde el bache, esto ha sido, es y será permitido en, desde y por la ONU.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Véase: https://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital

 

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Los carroñeros corruptos de nuestra América, Juan González Febles

Los activistas que desde la Izquierda Reptil, de nuestra América Latina, pretenden con engaño, fraude y falacia sustituir sociedades libres, democráticas y solo con el defecto de ser sociedades capitalistas, en que el derecho consagrado permite exponer una personalidad y opciones personales, por una aberrante sociedad socialista que desde su colectivismo, su control absoluto, censuras y falta absoluta de libertades, transformará los hombres libres en siervos que actuarán como autómatas y como tales obedecerán el mandato de un partido único, regentado por un dictador o una élite personalista, egoísta, corrupta y sin principios. Estos supuestos activistas, debían acercarse a la vida diaria en la Cuba esclavizada por el castro fascismo gobernante desde 1959.

Si así fuera, al menos los pocos afirmados en la decencia humana, darían la espalda al socialismo y los principios falsos en esencia que este promueve. Bueno será mirar de cerca al grupo de sinvergüenzas y corruptos ladrones que han saqueado, continúan afirmados en saquear, y hasta hoy, mal gobiernan y destruyen Venezuela. No hay mucha diferencia entre estos y los que hoy gobiernan y destruyen a Cuba, afirmados en la opulencia más arbitraria y ostentosa. Aunque lo hayan intentado, ninguno ha conseguido demostrar que Luis Inacio Lula Da Silva no ha robado. Tampoco consiguen demostrar que Rafael Correa, Dilma Roussef o Cristina Fernández no son parte esencial de la plaga de carroñeros corruptos de nuestra América.

Las redes sociales han expuesto la opulenta vida que tienen a su alcance el nieto del Comandante de la Revolución Guillermo García, el hijo del magistrado de alto nivel Rubén Remigio Ferro, la nieta de Raúl Castro y otros opulentos más, Cuba adentro. Tal opulenta y exuberante vida de lujos y panaceas, contrasta con la miseria impuesta por su régimen sobre la mayoría del pueblo de a pie. Recientemente ha habido visitas de personalidades políticas europeas. Federica Mogherini, miembros de la realeza británica e incluso funcionarios de Rusia.

A la sombra de los árboles que aportan algo de sombra al monumento a Julio Antonio Mella en La Habana, frente a la escalinata universitaria, escuché al pasar a un grupo de jóvenes que comentaban: “…si fuera por los europeos el mundo hubiese sido nazi o comunista. Cualquiera de las dos cosas son peores que malas”. Pero como les escuche decir, “…todo lo que sale del socialismo es peor que malo. Igual da marxismo que nacional socialismo. Si tiene socialismo, es malo en camino para peor”.

Aunque los jóvenes me hicieron reír, no puedo menos que reconocer que tuvieron, tienen y tendrán razón. Donde aparece el término socialismo, algo o todo puede echarse a perder. La revista Forbes ha creado muchas listas, generalmente relacionados con la riqueza o el poder. La fortuna de Fidel Castro fue muy discutida cuando fue dada a conocer y hubo polémicas cuando quedó expuesto que disponía de una fortuna de 900 millones de dólares. De seguro robados muy honradamente en el mejor y más revolucionario estilo.

Aunque moleste a algunos o a muchos reconocerlo, en la Izquierda, están presentes los más connotados ladrones y corruptos a nivel mundial.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Véase: https://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/

Una palabra maldita solo evocada por perversos, Juan González Febles

En Cuba y en la actualidad, decir revolución es evocar hambre, miseria, represión, opresión y una vida gris marcada por limitaciones. De acuerdo con teóricos y estudiosos, las revoluciones son consideradas puntos de inflexión de la historia, de los que parten nuevos sistemas políticos y sociales, que no siempre aportan cambios para mejor entre los de a pie, base hacedora de estas.

Con la excepción de la revolución estadounidense, que creo estados, dotados de constituciones escritas, que federaron una república con separación de poderes un presidente, (George Washington) que no aspiró a cetro real alguno o permanencia ininterrumpida en el poder, un Congreso bicameral y un poder judicial independiente, que desde esos instantes afirmó derechos y libertades para todos los ciudadanos, no hubo otra igual.

El resto de las revoluciones, por mandato de sus dirigentes, levantó guillotinas, o promovió ejecuciones sumarias. Desde ellas, se crearon nuevos caudillos y estos desde el poder, afirmaron condiciones casi peores o peores que las que convocaban a erradicar. La revolución estadounidense entregó sus aportes sin guillotinas como la revolución francesa o ejecuciones sumarias de disparo en la nuca, como se hizo en Rusia con los empoderados bolcheviques. El resto de las sublevaciones independentistas en América, expulsaron al poder colonial español y continuaron una vida regular en condiciones de libertad política, pero también sin odios. Los caudillos que se convirtieron o aspiraron a convertirse en dictadores, pasaron sin pena y sin gloria y sin los costos de sangre avalados por estos eventos llamados revoluciones.

En Cuba, la revolución liderada por Fidel Castro, se convirtió casi enseguida en ‘retrolución’. Comenzó con el restablecimiento de la pena de muerte y las ejecuciones de militares, policías y otros servidores del régimen que encabezó Fulgencio Batista. Los terroristas del Movimiento 26 de julio que no dudaban en colocar bombas en tiendas cafeterías, cines, etc., y que nunca colocaron una bomba en una estación de policía o un cuartel militar, fueron elevados a categoría de héroes o mártires.

Algunos de los participantes desde las filas de los contrarios armados contra Batista, se volvieron contra la pesadilla que contribuyeron a materializar. Lo hicieron, cuando se percataron que todo pasó a ser una pesadilla y que fueron engañados. Algunos fueron ejecutados sin piedad desde juicios o ejecuciones sumarias, por los mismos que contribuyeron a empoderar.

La libertad de prensa respetada por aquella dictadura y por otra anterior, fue abolida en aquellos momentos y Cuba aún sigue en estas condiciones de proscripción no solo de la libertad de prensa sino del resto de los derechos y libertades reconocidas internacionalmente.

A todo esto siguió el establecimiento de controles totalitarios absolutos sobre toda la sociedad. Más adelante se procedió a arrastrar al pueblo cubano a la miseria absoluta para desde esta condición, someterlo aún más. El caudillo vencedor se bonapartisó y gobernó autoritariamente primero de forma directa y después indirectamente, así lo hizo desde 1959, hasta el momento en que la muerte felizmente lo sacó del juego.

Los revolucionarios sinceros son pocos en Cuba fuera de las barriadas selectas en que residen, en las residencias suntuosas de las que se apropiaron. Es lógico, pocos o ninguno en Cuba, serían capaces de convalidar con lealtades reales los despropósitos que constituyen la vida Cuba adentro.

La palabra revolución es una palabra maldita en Cuba, de la que muy pocos quieren acordarse. Solo los perversos que de ella viven, se sienten habilitados para hacer mención de esta. Son pocas o ninguna, las motivaciones políticas reales para la afirmación o para dar continuidad a la pesadilla castro-fascista. Se trata de solo retener prerrogativas y prebendas. Nada más.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
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Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#532

Otro asesinato entre reptiles, Juan González Febles

Julio Antonio Mella Mac Portland (La Habana, 25 de marzo de 1903 – Ciudad de México, 10 de enero de 1929) fue un activista de ideas comunistas, líder estudiantil y luchador esforzado contra la dictadura de su momento, que murió asesinado en Ciudad de México por los mismos que en su momento, consideró y llamó ‘camaradas’.

En el Instituto de Segunda Enseñanza de la provincia de Pinar del Río se gradúa de bachiller. Más adelante, matricula Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana. En este Centro de Altos Estudios, Julio Antonio Mella se destacó como líder estudiantil y deportista. Ingresó en septiembre de 1921 y ya en noviembre participó en la firma de un manifiesto mediante el cual los estudiantes de Derecho se oponían al nombramiento como Rector Honoris Causa de la Universidad al general estadounidense Enoch Herbert Crowder. Paradójicamente, ni Crowder ni ningún otro estadounidense tuvieron parte en su asesinato, organizado de acuerdo con muchas evidencias recopiladas por reptiles de la izquierda que en su momento le llamaron camarada.

A propuesta de Mella, el directorio de la FEU decide en marzo de 1923 celebrar el Primer Congreso Nacional de Estudiantes. Entre los más destacados acuerdos de este congreso estuvo la creación de la Universidad Popular José Martí, evento inspirado en la Universidad Popular “González Prada” creada por Víctor Raúl Haya de la Torre en el Perú. Se pretendía extender los conocimientos universitarios a los trabajadores y al pueblo. También se proclamó la Declaración de Derechos y Deberes del Estudiante, redactada por Mella, donde se afirmó el deber de los estudiantes de divulgar conocimientos en la sociedad y especialmente entre los obreros.

Debido a su activismo político, en 1926 es expulsado de la Universidad. Posteriormente se exilia en México, donde constituye la Asociación de Nuevos Emigrados Revolucionarios Cubanos (ANERC). En 1927 asiste al Congreso contra la Opresión Colonial en Bruselas, Bélgica, y posteriormente visita la Unión Soviética como delegado al IV Congreso Internacional Sindical Roja.

La ruptura entre Trotsky y Stalin se da en 1924. El Partido Comunista Mexicano (PCM) es considerado por Komintern, el eje de la ideología comunista en América. La línea que dicta la Ciudad de México está destinada a influir en el continente. Stalin tiene en México un comité central lleno de líderes fieles, pero, junto a ellos, emergen figuras peligrosamente atraídas por el trotskismo. Estas figuras atrajeron la presencia y la acción de los servicios especiales estalinistas. Para controlar a estas figuras atraídas por el trotskismo o para suprimirlas en el estilo impecable de los reptiles servidores de Stalin (reptil mayor de aquellos tiempos), fue enviado a México el agente estalinista Vidali, alias Carlos Contreras, entre otros alias.

Trotsky dijo sobre Vidali que era uno de los más crueles agentes de la GPU en España. Vidali era el típico hitman al servicio del Politburó soviético. Palmiro Togliatti —secretario del Partido Comunista Italiano durante casi cuatro décadas— expresó esta opinión: “Vidali es muy bueno para disparar, pero no demasiado para pensar”. Los reptiles obedecen o mandan. Los que obedecen, mientras menos piensen, mejor, de esta forma reprimen, matan, abusan de mujeres y hasta lo hacen, con el aliento del deber cumplido.

Aunque Mella no fue nunca un abierto partidario de Trotsky, su deseo de derribar a Machado en Cuba es bloqueado por Moscú. Cada foco en América Latina representa un peligro para la consolidación del poder de la Unión Soviética. Apoyar los planes de Mella en la isla significa desafiar los intereses económicos estadunidenses. Moscú no quiere que Washington considere a la Unión Soviética una amenaza a su “patio trasero”. Los partidos comunistas de esta fase histórica trabajan para impedir sublevaciones armadas en sus respectivas áreas de influencia.

Asesinato con testigos
Julio Antonio Mella fue asesinado la noche del 10 de enero de 1929 en la esquina de Abraham González con Morelos, de dos tiros de revólver calibre 38 (era el tipo de arma que Vidali portaba). La primera bala atravesó el codo izquierdo y el intestino, la segunda perforó un pulmón.

El juez Alfredo Pino Cámara interrogó a Tina Modotti y la sorprende en varias contradicciones. Modotti declaró que quien disparó desde un automóvil en la oscuridad lo hizo mientras ella caminaba tomada del brazo izquierdo de Mella, algo imposible porque la primera bala lo hirió en ese brazo. No pudo ser un acto sorpresivo porque Mella corría, trataba de escapar y andaba desarmado.

Hubo tres testigos: El panadero Luis Herberiche, quien se encontraba en la puerta de su panadería y los jóvenes Anacleto Rodríguez y José Flores, que estaban a la puerta de su casa en Abraham González. Los tres afirman que vieron a tres personas, dos hombres y una mujer, avanzando desde Bucareli y discutiendo animadamente, y que uno de los dos hombres sacó una pistola y disparó mientras el otro corría hacia delante. En el careo con Tina, Herberiche declara: “No tengo ningún motivo para engañar a la justicia. Soy un comerciante al que no le gusta verse implicado en estos hechos. Siento mucho desmentir a la señora, pero lo que dije es la verdad y lo sostengo”.

Tina es tenida como sospechosa, en el supuesto que conocía al asesino o era su cómplice. Esto hizo que el caso derivara hacia un motivo pasional, el clásico triángulo, lo cual de alguna manera funcionó como cortina de humo. La versión según la cual Mella es ultimado por los sicarios de Machado no tiene otra base que la suministrada por los mismos involucrados. Incluso las últimas palabras de Mella se dice fueron recogidas por Modotti.

La policía, no obstante, decide descartar las declaraciones de tres testigos en favor de la de la Modotti debido a que, “…era imposible que unos vecinos hayan podido ver lo que dicen haber visto el jueves un poco después de las nueve, ya que la luna era muy pequeña y baja…”.

Pocos meses antes de su muerte en 1941, Tina Modotti dijo lo siguiente de Vittorio Vidali a Jesús Hernández, que había sido ministro del gobierno republicano: “…No es más que un asesino, y me arrastró a un crimen monstruoso. Lo odio con toda mi alma. Pero estoy obligada a seguirlo hasta el final. Hasta la muerte…”.

Sobre Tina Modotti, la también difunta Celia Hart dijo: “…no le perdono que teniendo la fina sensibilidad de una artista y habiendo sido amada por el hombre más bello, inteligente y revolucionario de su tiempo, se hubiese ligado al oscuro Vidali. Pero Mella y no Vidali es el que está fresco y más vivo que nunca. Vidali permanecerá helado y siempre con mal olor…”.

La muerte de Tina Modotti se produjo en un taxi la noche del 5 de enero de 1942, por “congestión visceral generalizada”, como reza el acta de defunción, y no por un “ataque del corazón” como siempre dijo Vidali. La “congestión” sirvió a los intereses estalinistas. Para que quede claro: Tina Modotti fue envenenada en el estilo hoy conocido. Fue una típica eliminación estalinista, estilo KGB, normal entre reptiles.

A Julio Antonio Mella, Arnaldo Ochoa, Antonio de la Guardia y José Abrantes no los mató el imperialismo, solo se trató de otro ajuste entre reptiles.
infiernodepalo8@gmail.com: Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#527

Cosas que pasan y gentes que pasaron, Juan González Febles

Lo conocí hace años. Era una época en que él vivía satisfecho en la burbuja heroica que se fabricó y solía confundir el miedo que infundía con admiración por su condición. Era el seguroso de la cuadra y todos los vecinos le miraban con esa mezcla de miedo, desconocimiento, misterio y fabulación que aun suele aureolar a esta especie. El tipo criaba pecesitos y escuchaba tangos de Gardel. Yo vivía en la otra burbuja. Esa que me inventé con el rock and roll y el convencimiento de que era diferente y mejor que el resto.

Era una noche en que había conseguido una botella de cognac español y un CD de Captain and Tennille. Pero también era noche de discusión de leyes en la Asamblea de Rendición de Cuentas de la cuadra con el delegado. Discutían el Código de la Familia y ciertamente, a mí no me interesaba discutir cosa alguna. Me bastaba con mi cognac y con la música de Captain & Tennille. Pero mi esposa del momento disponía de un empleo de lujo y el mantenimiento de este, requería concesiones. Una de ellas era por supuesto, no estar casada con un tipo apático al proceso. No podía eludir la asamblea y allá fui.

Las asambleas de rendición de cuentas fueron y aun son el espacio perfecto para la doble moral. Es decir fueron y son una lección práctica de cinismo ciudadano. A pocos les importa lo que se dice o discute en ellas, pero se asiste para evitar males mayores. Ahí estaba yo y aunque podía bostezar con discreción, ciertamente no podía quedarme dormido. Tenía que soportar la incontinencia oratoria de algunos entre mis vecinos y hasta aparentar que la cosa me interesaba.

Como se trataba de la familia en el paraíso socialista en que se alcanza la verdadera igualdad entre sexos, comentaban la superioridad del matrimonio y la relación conyugal en el socialismo en que como desapareció la explotación del hombre por el hombre, las relaciones estaban fundamentadas “en el amor” sin estar contaminadas por diferencias clasistas propias de sistemas en que la explotación del hombre por el hombre, “lo contaminaba todo” y este “todo” incluía la relación armónica de pareja, que solo alcanzaría su máxima expresión en el socialismo.

Como ya mi noche se había estropeado, decidí divertirme un poco a costas de los emocionados revolucionarios que me rodeaban y como además conocía la talla cerebral de la mayoría, no vi riesgo alguno en ello. Levanté la mano y propuse que el nuevo código aceptara la poligamia y puse como ejemplo la obra de Federico Engels “El origen de la familia, la propiedad privada y el estado”. Argumenté que Engels había desnudado la institución matrimonial de la burguesía, en que la hipocresía jugaba el rol fundamental y que en el socialismo no tenía que ocurrir que ningún compañero viviera la relación equívoca de mantener una querida. Un compañero estaría casado con dos o quizás tres compañeras y sería maravilloso. No habría engaño. Las esposas se repartirían de forma equitativa las tareas domésticas entre sí y además, con el compañero común elegido voluntariamente. Los turnos conyugales de cohabitación serían distribuidos en armonía y ¡llegó la felicidad!

Mi proposición llegó a la Asamblea Provincial. No recuerdo haberme divertido más con personas de este tipo que esa noche. El caso es que a quien único no convencí fue al seguroso. Días más tarde me abordó y me dijo muy serio que, me divertía a costa de los compañeros. Protesté mi inocencia y me dijo que no creía en mí y que tendría muchos problemas en el futuro si no tomaba en serio a “la revolución” y a su “ideología triunfante”.  Desde ese momento, me tuvo atravesado y debo reconocer que no le faltó razón. Sólo que no tuvo oportunidad de comprobarlo porque terminó ante la boca de su pistola en 1989.

Se suicidó porque no concebía mirar la vida sino desde el balcón reservado a los héroes que se inventaron entonces y que quizás no sean tan diferentes a los que se inventan hoy día. Vivía anestesiado en su mentira y no resistió despertar, o al menos hacerlo como lo hizo aquel año 1989, en que aún no había pingueros ni jineteras y el futuro pertenecía por entero al socialismo. Espero que pueda criar peces en el nicho del infierno desde donde de seguro contempla su utopía y hasta se adorna con cintas amarillas. Quizás hasta ya haya conseguido disfrutar el rock decadente que felizmente ya no debilita su ideología. ¡Que la tierra le sea leve!
infiernodepalo@gmail.com

Los héroes castrados, Juan González Febles

Pienso que entre tanta frustración, entre tanta gente atada a la aprensión y al peligro que corren ciertamente, no son los opositores o los exilados que aman a su tierra quienes la pasan peor. Los vencedores que lograron eliminar a los mejores entre ellos. Los que sabían conspirar y conspiraron. Esos que consiguieron  sacar del juego a los más puros, a los más capaces, se creyeron que vencían a una potencia extranjera  y al final se encontraron con que lo único que vencieron  fue a sus sueños de pureza política.

Estos apóstoles del desengaño terminaron  en muchos casos con sus uniformes, charreteras y memorias empolvadas en alguna gaveta olvidada. Aplastados por el mayor de los desengaños conviven con la juventud que llevaron a prostituirse, con la gente que degradaron y que enseñaron a robar y a delatar.

Ahí están al cuidado de sus intereses y de los intereses de la familia gobernante en los negocios  más rentables, convertidos ellos mismos en delatores y en disfrute precario de las pocas oportunidades de librar un sustento  más o menos regalado.  En la actualidad, toman su parte del cake y siguen con sus viditas miserables.

Algunos se ahogan en alcohol salpicado en ocasiones con lágrimas. Reconocen que lo que viven anda muy lejos de aquello porque lucharon. Pero deben seguir, para ellos no hay retroceso y participan del miedo que contribuyeron a enraizar. Ellos son los revolucionarios. Dueños discutibles de las calles, las escuelas, las universidades y los hospitales.

Guardan semejanza con los toreros que luego de algunas jornadas gloriosas, han perdido el valor. Al igual los matadores taurinos con las bolas en ausencia, mantienen el viejo hábito de estar presentes en la plaza y se ocupan de las tareas más humildes, así lavan la mierda en el culo del toro o el caballo. Ayudan a los toreros de moda y les aportan gotas de su experiencia. Así son los guerreros cesantes. Se conforman con su pedacito del cake que les tocó y siguen con sus viditas y su desvergüenza.

Los menos afortunados, están presentes como choferes por cuenta propia de los imprescindibles almendrones. Los taxi por cuenta propia, son espacios libres para la discusión. Una especie de zona franca donde la gente dice lo que siente y hasta ahora no pasa nada. Pues bien, ese luchador al timón del almendrón, puede ser un miembro de la Asociación de Combatientes.

Otros se estrenan como exitosos empresarios por cuenta propia. Ellos encuentran tolerancia en los insaciables inspectores. Son el embrión de la nueva clase empresarial en ciernes.

Son los chivatos derrotados. Viejitos infelices que hacen méritos ocupados en terminar sus viditas calentitos y con el estómago lleno. Son los héroes castrados del último capítulo. Pero ojo, porque cuando no matan, ayudan a matar.
juan.gonzlezfebles1@gmail.com

El entierro prematuro, Juan González Febles

Tomo prestado mi título para esta entrega, del genial novelista norteamericano Edgar Allan Poe. De Allan Poe y para lo mismo, podría haber tomado El caso del señor Valdemar, pero me parece que para lo que me propongo, resulta más sugerente El entierro prematuro, que las dramáticas peripecias del pobre y angustiado señor Valdemar.

Los rusos esperaron casi más de dos años luego que murió Stalin, para desacralizarlo y culparlo de todo lo malo que pasó con Rusia y con el comunismo. Fue en el XX Congreso del PCUS que Nikita Jruchov denunció “el culto a la personalidad”, las terribles “infracciones a la legalidad socialista” y los “horribles crímenes” cometidos por orden directa o indirecta de Stalin.

En Cuba, -¿quién lo duda?- somos mejores y mucho más originales. No hizo falta que Fidel Castro muriera. Ya lo entierran en vida en su propio estiércol. Desde los lineamientos y la actualización del modelo económico queda claro que parafraseando el anti poema del Indio Naborí, el desastre tiene un nombre, solo tiene un nombre: Fidel Castro Ruz.

La comparsa anti homofóbica liderada por la Dra. Mariela Castro, se propone -entre otros esqueletos- sacar a la luz los abusos en las llamadas UMAP. Pero de aquellos atroces momentos surge imperfecto de las entrañas del horror, el espectro terrible e insepulto de Fidel Castro y esto es un aporte esplendoroso. Resulta que el pobre hombre pensó en 1953 que la historia lo absolvería y no fue, o no será así. A quienes les ha tocado juzgarlo condenarlo y enterrarlo bien profundo en estiércol fresco y actualizado como el modelo económico, ha sido a su propia gente. Se irá embarrado y con deshonor. Por cierto, tampoco conseguirá el tan ansiado Premio Nobel. El compañero Dios es terrible cuando le da por escribir derecho en renglones jorobados. Amén Venceremos.

Hasta he logrado saber que en corrillos semi oficialistas, se comenta que Fidel Castro es el único responsable de los procesos y ejecuciones sumarias hechas bajo su mandato. ¡Qué cosa! No se trata de que no sea responsable, se trata de que no sea el único responsable. Hace falta algo más que un criminal para que una orden criminal sea cumplida. Entonces, digamos que para esto es necesaria una larga carretera de personas viles que cumplan con la orden o con las órdenes criminales y que cada vil es, o fue, tan criminal como quien dio la orden original.

Lo mejor de esta historia es que ninguno de los que participa con entusiasmo en el entierro prematuro del Comandante, tuvo coraje cívico para oponerse al cumplimiento omnímodo de su voluntad. Las denuncias y las críticas sobre el carácter cruel y anticubano del actuar del Comandante, salieron hasta hoy de opositores dentro y fuera de Cuba. Fueron emitidas por activistas y periodistas, a los que más tarde se sumaron blogueros y otros actores cívicos de la sociedad civil, o de los exilios, hoy llamados de forma impersonal, diáspora.

De vuelta con la nueva tormenta de estiércol-manía recién desatada, llegó a Miami –donde si no- un desertor que fue jefe de servicios médicos del Minfar. El exjefe de estos servicios, coronel Roberto Ortega, terminó de enterrar al cardenal Jaime Ortega Alamino en su propia caca. ¡Qué les parece!  Con la experiencia de vida o de no vida que tengo, no deja de asombrarme como estos adalides cambian de casaca y llegan siempre con los pies secos a Miami. ¿Alguien los ayuda? ¿Será que alguien por acá decidió salir de Jaimito? ¿Será unilateral o también alguien desde Roma lo aprobó? Eso es poco trascendente y el mañana dirá. Lo cierto es que todo está muy por debajo de la saga del Comandante, recordista Guiness en atentados. No hay cosa o no hubo cosa más importante. ¡Como cambiaron los tiempos! ¡Como cambiaron las cosas!

Lo verdadero, es que será una verdadera pérdida no contar con las impresiones del protagonista, sobre su entierro prematuro. A lo mejor, el Comandante hasta logra en sus finales una comparecencia breve, concisa y aclaratoria en alguna Mesa Redonda sobre el tema y por favor: ¡Qué sea la última!

Quizás su acuciosa cronista, la señora K Blanco –quien mejor- en un futuro aporte sobre el particular. Bueno, eso si no contribuye también con alguna que otra paletada de tierra o de estiércol al entierro prematuro. Esto le pasa al Comandante por querer joder, perdón, vivir 120 años. Ahora llegó el momento del oportunismo, de “salvar la revolución y nuestro socialismo” y, se necesita un culpable. La democracia puede esperar. ¡Amén, venceremos!
juan.gonzlezfebles1@gmail.com

Urselia y Joanne: Los azares del tiempo, Juan González Febles

Con 22 años, Urselia Díaz Báez creía sinceramente estar entregada a una causa superior. Era una joven terrorista que sabía poco de explosivos y menos de política. No conocía a profundidad las escatologías de los discursos. Murió en 1958 en La Habana. Le explotó la bomba que manipulaba en el servicio sanitario para mujeres de un cine habanero. Era joven y bella.

Joanne Deborah Byron Chesimard, es también conocida como Assata Shakur. Cuando era joven, se hizo terrorista en New York. Se perdió en los vericuetos de los discursos y en la retórica de las revoluciones y las involuciones. Con 32 años y ya no tan ilusionada, quiso arreglar su vida. Escapó de la prisión en donde servía prisión perpetua  pagando la vida del patrullero policial, que segó en nombre de su utopía.

Assata-Joanne,  escapó a La Habana de Urselia. Se puso en contacto con la maravilla que quiso de forma infructuosa implantar en su tierra. Como gusta recorrer la ciudad vieja, remozada con la magia artesanal del Leal historiador, encontró policías con todos los requisitos  para seguir la saga, del que dejó tendido en New Jersey.

Estos también se comportan como orgullosos representantes del orden, investidos de autoridad y siempre dispuestos a humillar negros. La diferencia, si la hay, es mínima. Urselia luchó al igual que Joanne a sus veintitantos años. Usó la violencia en esta ciudad para conseguir imponer en todas sus partes la consigna de ese momento: Cero compras, Cero cine, Cero Cabaret.

Hoy aquella consigna hija bastarda del odio y la violencia, creció y se extendió. La Habana de Urselia vive bajo el Cero. Tanto creció su cifra que hoy se vive bajo la realidad de Cero compras, Cero cines, Cero cabaret, Cero suministro adecuado de electricidad, Cero agua corriente, Cero alimentos, Cero esperanzas, en fin, Cero libertad.

Mirando las cosas desde la distancia, cuesta trabajo definir quien tuvo más suerte. Urselia desde la muerte o Joanne en su exilio sin gloria. Exilio clandestino que no puede proclamar su legitimidad; muerte sin sentido ofrendada en sufragio de nuevas opresiones. Alborada gris de nuevas e interminables privaciones que no parecen encontrar su fin.

Los azares del tiempo jugaron una mala pasada a estas dos mujeres. Se extraviaron en los vericuetos inciertos de la violencia con apellidos. Urselia no encontró forma para arrepentirse, Joanne quizás la tenga.

He visto el póster que premia la captura de Joanne. Confieso que sentí la misma desolación que experimenté ante la placa que perpetúa en La Habana, la triste “hazaña” de Urselia. Ambas fueron víctimas de la misma violencia azuzada por los mismos intereses. Un hilo conductor cada vez menos invisible las une.

El fatídico hilo las vincula con dos torres derribadas en New York, con los desmanes de narco-guerrilleros en Colombia, con extremistas islámicos de toda laya. Urselia y Joanne cruzaron sus caminos en La Habana. Los azares del tiempo y la manipulación han hecho el resto.
Publicado originalmente en Cubanet.org año 2005