Ni nuevo ni viejo, periodismo a secas, Juan González Febles

Leo asombrado en la edición del lunes 13 de marzo del órgano oficial del único y gobernante Partido Comunista de Cuba, el oficialista # 1, Granma, un trabajo firmado por la Dra. Graciela Pogolotti y titulado ‘El nuevo periodismo’. En este trabajo, tan destacada intelectual y académica del oficialismo, aporta (por no decir repite) opiniones y conceptos que no por dichos y repetidos pierden actualidad y relevancia para los intereses que los promovieron originalmente, es decir la élite castrista que encabeza el heredero en jefe o llamado y proclamado, general presidente Raúl Castro.

Luego de manipular el tema con una habilidad y un oficio al nivel de su estatura académica, todo parece indicar que las alternativas que maneja se diluyen en diseños y referencias históricas que esbozan la desaparición de la prensa plana desde placeres y ensoñaciones sensoriales, como lo descrito desde “el crujir del papel y el olor a tinta”, que ciertamente son muy evocadores para quienes crecimos y nos formamos en esa vibra, pero que se quedan en solo eso: evocaciones.

Para la Dra. Pogolotti, las transformaciones relevantes que se imponen y que se impondrán en el modo de concebir, lo que ella eufemísticamente da en llamar “nuestra prensa” y que en realidad es la prensa al servicio del partido único, representativo del régimen militar totalitario que yugula a Cuba a su pueblo y a su sociedad, aborda cuestiones que por su irrelevancia o su falta de pertinencia no merecerían tan siquiera ser esbozadas ya que se encuentran perfectamente explicadas en los más elementales manuales de periodismo.

La cuestión estriba en periodismo a secas y para que haya solo periodismo real, sin distingos de artificio sobre si se trata de uno nuevo o de otro viejo, el ingrediente básico es que haya libertad. Por libertad se entiende libertad de expresión, de información y para resumirlo todo, libertad de prensa. Si todos compartimos el derecho de que hablara el apóstol de nuestras libertades José Martí, “…a ser honrados, a pensar y hablar sin hipocresía”, entonces habrá periodismo. Si hay periodismo basado en la libertad, poco importa que este sea nuevo o viejo.

Lo que resulta un despropósito total es esperar como aboga en su trabajo la Dra. Pogolotti por una “Ley de Prensa”, que concebida desde el control totalitario absoluto impuesto por una dictadura que es de hecho la más añeja y cruel del continente, aporte algo útil o válido al ejercicio de cualquier periodismo. Sea este nuevo, viejo o intemporal.

En su trabajo, la Dra. Pogolotti convoca a retomar nociones de marxismo como elemento formativo de nuevos periodistas. La prestigiosa académica pasa por alto que aquellas elucubraciones, fruto de las masturbaciones especulativas del Sr. Karl Marx, no son ni han sido exitosas en ningún lugar del mundo en que se han constituido en poder político afirmado. El marxismo ha fracasado en Rusia, China, Europa del Este, Cuba y en cuanto lugar se estableció como poder estatal constituido.

Hay que coincidir con la Dra. Pogolotti en que el periodista: “…ha de ser un intelectual de cuerpo entero, atento a los cambios que se producen en el mundo, profundo conocedor de su historia y con capacidad para convocar a un debate abierto a especialistas entrenados en otras disciplinas”. Pero para que todo lo anterior se materialice es menester que ante todo disponga “…del derecho a ser honrado, a pensar y hablar sin hipocresía”. Entonces y solo entonces hará su oficio de periodista amparado en los derechos y libertades que desde la libertad de prensa y el resto de las libertades consagradas, hacen posible este ejercicio de libertad personal y colectiva que es el periodismo.

La explicación pertinente que busca la Dra. Pogolotti sobre los resultados insuficientes en la zafra azucarera, papel de los intermediarios, alza de precios, etc., podría hallarse en la inviabilidad de las recetas del Sr. Karl Marx y su carnal Federico Engels, sumado todo a la incompetencia proverbial del régimen militar totalitario castrista, que ha conseguido destruir a Cuba en el plano económico, político e incluso social y humanamente.

Demostrar lo anterior no resulta difícil ni complicado. Solo que en la Cuba actual al no existir libertad para ello, no existe forma de convivencia para ningún periodismo que no sea el libelismo oficial promovido desde las siempre censuradas páginas de la prensa oficial. Solo se trata del llamado periodismo oficial, que nuevo o no, llevan adelante los repetidores asalariados, obedientes a esa traílla oficial que tan bien luce y desempeña la Dra. Pogolotti junto a otros ilustres declamadores autorizados del discurso oficial.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de:http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#472

Una muy positiva orden presidencial que empoderará al pueblo cubano, Juan González Febles

Luego del triunfo de Donald Trump y de que será en breve el próximo presidente de los Estados Unidos, se habla mucho por esta orilla de las órdenes ejecutivas dictadas por el presidente saliente Barak H. Obama y de como muchos por acá esperan, que algunas entre estas o quizás todas, sean revocadas por el mandatario electo.

De lo que pocos hablan, con un respeto casi religioso es de las órdenes ejecutivas que el nuevo presidente dictará. Aun así, se hacen cábalas sobre lo que vendrá y sobre quién ganará algo con eso,… ¿el gobierno castrista?

Los trumpistas de por acá, esperan lo mejor de Trump. Entre lo mejor está, que haga lo necesario para con una orden presidencial garantizar acceso libre a internet para todos los cubanos. Cuba está a menos de cien millas del territorio continental estadounidense.  Solo enviando a alguien con un martillo hasta el o los satélites habilitados, -el régimen castrista no tiene recursos para ello- podrían hacer algo para interferir el acceso. Aun si China quisiera ayudarlos, ni con la edificación de otra Gran Muralla conseguirían algo en este sentido.

La otra expectativa sería garantizar la recepción en Cuba de la televisión comercial norteamericana, algo que no sería imposible, si una orden en tal sentido es expedida y se mueven los recursos para hacerlo posible. Tanto esta, como la opción anterior están fuera del alcance del régimen castrista en términos de bloqueo o intervención de la recepción en Cuba.

En ambos casos aunque el régimen argumentará la llevada y traída “soberanía nacional”, la propia Organización de Naciones Unidas (ONU) a pesar de su acendrada inoperancia consagra el derecho a la libertad de información y el libre acceso a internet. Como no se trata de obligar a persona alguna a conectarse a internet sino solo de dar la oportunidad a que lo hagan si así lo desean, algunas argumentaciones se encontrarán faltas de otro sostén que no sea la voluntad y el empeño del régimen cubano por bloquear el acceso a internet y limitar o cortar de cuajo el derecho a la libertad de información.

Sobre la televisión comercial norteamericana, se verán tan faltos de una argumentación razonable como en el primer caso. No se tratará de algo dirigido en forma singularizada contra ellos o contra interés y persona alguna. Se tratará de que quieran impedir al pueblo cubano acceder a la televisión comercial al alcance de más de doscientos millones de estadounidenses. Ya no será Radio y Televisión Martí, para el caso serían CNN, Fox, CBS, PBS y otras en un amplio y abierto etc.

Perder el monopolio informativo marcará una sensible diferencia en la actual correlación de fuerzas. Para el régimen sería la quiebra definitiva de la televisión oficial por falta de audiencia. Muy pocos verían tan solo una emisión de los noticieros televisivos, la Mesa Redonda colapsaría y el rotativo Granma, quedaría limitado en su uso para envolver basura o como papel sanitario. No es que en la actualidad no se le de este uso, solo que las nuevas alternativas le limitarían a esto.

Una orden o unas órdenes ejecutivas de este tipo, marcarían una diferencia. Un antes y un después y quizás hasta un no buscado y nuevo legado, que si marcaría la diferencia para un verdadero empoderamiento del pueblo cubano. ¡Adelante Sr. Trump!
infiernodepalo; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#455

La ofrenda votiva de cada domingo, Juan González Febles

Cada domingo desde 2003, hace casi 10 años, un grupo de mujeres vestidas de blanco y armadas con gladiolos sale a las calles, asiste a misa y grita y demanda libertad. Como todos conocen, se trata de las Damas de Blanco. El movimiento político ciudadano más importante de las últimas cinco décadas. De no ser así, entonces digamos que es la iniciativa de disensión ciudadana más exitosa, sistemática y fructífera de esta etapa de lucha pacífica contra el totalitarismo más acabado de la era contemporánea en las Américas.

El pasado 13 de febrero nuestras Damas de Blanco decidieron homenajear a su líder y fundadora lamentablemente desaparecida, Laura Inés Pollán Toledo. Laura se nos fue en circunstancias que para muchos, aún no están aclaradas del todo. La policía Seguridad del Estado se empleó a fondo para impedir el homenaje que Las Damas de Blanco consagrarían a su líder y figura más emblemática. Montaron un operativo que de acuerdo a cálculos conservadores comprometió recursos humanos y materiales considerables. Los represores se desplegaron a lo largo de toda la Isla porque Damas de Blanco tiene presencia nacional y emplazaron cámaras y todo tipo de dispositivos electrónicos ya que en Cuba para reprimir, no hay limitaciones  ni bloqueos o embargos que valgan.

Lo más significativo fue que a pesar de que la policía Seguridad del Estado se empleó a fondo, ni aún así, pudieron impedir que el homenaje por el aniversario 65 del natalicio de Laura Pollán se celebrara en la sede habanera de Damas de Blanco y a lo largo de la Isla, porque Damas de Blanco cuenta con una presencia nacional.

La líder de Damas de Blanco, organización política hoy rebautizada como Damas de Blanco Laura Pollán, es la Sra. Berta Soler. Laura fue la hermana entrañable de Berta. La pérdida de Laura en octubre de 2011 puso a prueba a Damas de Blanco, pero consiguieron salir adelante y la ofrenda votiva de cada domingo por la libertad de todos, continúa con fervor renovado cada domingo. Berta consiguió dar continuidad a la obra y el legado de Laura para que su esfuerzo continúe en una posteridad cercana en las autopistas del imaginario popular cubano.

Quizás la iglesia de habanera de Santa Rita de Casia quede para la historia posible como la catedral de la libertad y la democracia cubanas.

Cada domingo esa autopista del privilegio y el nepotismo en que devino la 5ta Avenida en la barriada habanera de Miramar, congelada y  segregada para disfrute de extranjeros y de la estéril e improductiva nomenklatura que de ella se apropió, vibra con los gritos de libertad que nuestras mujeres de blanco escupen en el rostro cruel del régimen militar que desafían.

Muchos hubiéramos querido que las marchas de Damas de Blanco se efectuaran desde la iglesia del Sagrado Corazón en la calle Reina en el municipio Centro Habana, o en la iglesia consagrada a la patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad del Cobre en la calle Salud también de este municipio tan de a pie y tan sin recursos. El caso es que la dictadura militar totalitaria no estuvo en condiciones de permitir este contacto de las mujeres de blanco con el lado más pobre o con uno de los espacios más desfavorecidos de la capital. Pero esto no tiene la mayor importancia.

Para orgullo ciudadano de todos los cubanos, cada domingo la libertad recibe la ofrenda votiva que las Damas de Blanco hacen por la libertad de todos.
j.gonzalez.febles@gmail.com

Buenas y malas noticias, Juan González Febles

Las elecciones del pasado 3 de febrero transcurrieron con la misma monótona rutina de siempre. Crece el abstencionismo y pocos municipios habaneros tuvieron más allá del 40% de participación en las urnas, aunque la cifra oficial siempre cuente de más. Las opiniones populares también crecieron en su calidad de análisis. No se trata de que se afirmen en que “esto es una mierda y ya”. El abstencionismo creció, pero los comentarios mejoraron cualitativamente. “¿A quién carajo se le ocurre postular a Melba Hernández?”, este fue uno de los comentarios que escuché. Pero hubo otros de ese corte dirigidos sobre las candidaturas de José Manuel Fernández, Fidel Castro y otros candidatos que por sus muchísimos años y sus depauperadas condiciones físicas dan la medida de una farsa electoral de proporciones astronómicas.

En Cuba da lo mismo quien se postule. Los diputados no van al parlamento a discutir cosa alguna. Hacen grupo y votan por unanimidad o en la forma en que se les oriente. Por otra parte, los que saldrán electos serán aquellos que la jefatura decida. Entonces, quizás la consigna más verdadera en términos de esencia, es aquella que señala que votar, es hacerlo por la “revolución”, no importa por quien. En buen español quiere decir la permanencia y continuidad de la dictadura militar. En Cuba se celebran comicios fraudulentos que van dirigidos a afirmar la permanencia y la continuidad de las estructuras de poder político establecidas y anquilosadas desde hace más de cincuenta años y estas no ofrecen el mínimo margen para que pueda ser cambiada o eliminada tal estructura desde el voto ciudadano.

Es por eso que las apariciones de Armando Hart, Melba Hernández, Fidel Castro y otros, que a despecho de aparecer reptando y sostenidos por jóvenes edecanes, sin duda razonable alguna saldrán electos, son la prueba fehaciente de que nada cambiará. Para quienes prefieren olvidarlo, bueno es recordar que Stalin murió en su cama en medio de terribles sufrimientos, Franco y Mao Zedong, otro tanto. Si Hitler y Mussolini no se hubieran involucrado en la guerra total en que lo hicieron, quizás hubieran muerto en el mismo estilo. Ninguna dictadura militar totalitaria de izquierda o de derecha ha sido derrocada por el esfuerzo de los pueblos que la padecieron y no es justo exigir al pueblo cubano, inaugurar el primer totalitarismo gobernante derrocado desde dentro.

Dentro de las malas y las buenas noticias, la mejor noticia entre todas es el creciente nivel de abstencionismo presente en las últimas elecciones. La peor, es que no fue resultado del trabajo de la oposición interna. Fue la reacción espontánea del pueblo cubano que la hizo patente en el preciso momento en que las señorías latinoamericanas decidieron recibir como a un igual, al único presidente en la región que no eligió nadie.

La oposición interna, la disidencia y una sociedad civil que crece, optaron y han optado por pasar proyectos artístico-literarios por iniciativas políticas. No hay determinación por terminar de una santa y buena vez con el régimen militar. Solo se proyectan y promueven “performances” mediáticas. Cada proyecto de recogida de firmas sirve a lo sumo, para luchar algún premio de “afuera” y últimamente, algún viaje.

Quizás el pueblo marque la diferencia, ni Emilia, ni Varela. No al régimen militar desde las urnas. ¡Qué cosa la costurera! ¡Qué baile el gordo!
j.gonzalez.febles@gmail.com

De listas, listos y listillos, Juan González Febles

Desde los predios oscuros del bloguero Yoandry, la Seguridad del Estado y otras especies similares llegan ecos que aunque nunca agradables, en ocasiones son preocupantes. Por supuesto lo preocupante se da cuando coinciden facetas diversas de lo desagradable. Estas coincidencias nunca son buenas, aunque podrían ser o son muy honrosas.

Yoandry y sus pariguales de la policía Seguridad del Estado, ya han confeccionado su lista promocional de periodistas independientes en la que por supuesto agregaron como necesario componente tenebroso, la participación de la CIA. Por supuesto que a los periodistas independientes que conozco –casi todos- no los disciplina ni reglamenta ni tan siquiera Dios. Pero Yoandry hizo su lista y su esfuerzo. Listo fue Yoandry en su baldío esfuerzo por sindicar periodistas independientes en convivencia con la CIA. Pero no se trata de la CIA.

La única agencia de espionaje y ominosa represión con la que mancillaron sus nombres los periodistas independientes que así decidieron rematar sus biografías, es la Dirección General de Contrainteligencia del Ministerio del Interior y su policía Seguridad del Estado. Como es conocido, esta sirve a la dictadura militar totalitaria de izquierda que heredó el general presidente Raúl Castro, para ejercer la represión política ciudadana, en detrimento del derecho de los cubanos. Esta es, vergonzosamente cubana en todas sus partes, aunque haya sido entrenada por las tristemente célebres Stassi y KGB.

Ahora se trata de sindicar a periodistas independientes con actividades clandestinas de espionaje y corren, circulan y se divulgan listas hechas por listos y listillos. Se trata de listas, listos y listillos. En esta vorágine de descalificaciones, destaca una lista que según la voz omnisciente del rumor, debe atribuirse a la flamante vicepresidenta regional de la SIP, nada más y nada menos que Yoani Sánchez.

En mi caso particular no creo en esa lista. Es una lista hecha con tan mala leche y con un aliento tan irrespetuoso hacia la prensa nacional independiente, que sinceramente no creo que Yoani sea capaz de tanto irrespeto. Me resisto a creer que esta inteligente mujer sea el enemigo. Los verdaderos enemigos del periodismo independiente cubano están ubicados a ambos extremos de la cuerda política. Desde uno de sus extremos, el gobierno cubano con sus listas sus listos y sus listillos. Desde el otro, sus alegados enemigos que desde los exilios decretan y han decretado la muerte del periodismo libre en Cuba en más de una ocasión.

Como dije anteriormente, yo que conozco a casi todos mis colegas en la prensa nacional independiente no conozco a algunos en la lista de marras y a otros los conozco, aunque no exactamente como periodistas. Muy pocos periodistas independientes de trayectoria profesional relevante hay en la lista, aunque ciertamente los hay. En opinión de varios colegas de respeto, se trata de que hubiera que colocar algún nombre creíble y esto explica la presencia de alguno que llene esta inminente necesidad.

Creo que se trata de un chanchullo más de listas, listos y listillos de mayor o menor cuantía y nada más y ciertamente nada menos.
juan.gonzlezfebles1@gmail.com

El turno de los Soprano, Juan González Febles

El pasado viernes 21, la policía Seguridad del Estado cerró al tránsito la calle Neptuno de La Habana. Fue una de las medidas complementarias tomadas para cercar a las Damas de Blanco en su sede habanera. El gobierno militar se destiñe del rojo del socialismo real al negro del fascismo corriente. Se pasa gradualmente a un capitalismo de estado sin libertades, democracia o derechos. El gobierno militar no permite manifestaciones pacíficas en las calles de las que se adueñó. Lo triste es que tomó las calles, para degradarlas arquitectónica, estética y moralmente.

El gobierno que recibe y sirve de anfitrión a negociaciones, para que una banda de maleantes avezados en secuestros, narcotráfico y asesinato, se deslice hacia la legalidad contra la que atentó, que recibe a una dirigente estudiantil chilena, que se hizo popular a partir de organizar manifestaciones callejeras de jóvenes estudiantes, reprime con violencia y gamberrismo las demostraciones callejeras, que no permite. La noticia que circula por la capital es que el oficial Camilo, –sin otro apellido- de la policía Seguridad del Estado golpeó a la líder de Damas de Blanco, Berta Soler.

Este oficial, no es natural de Lawton o de cualquier otra localidad capitalina. Fuentes que prefirieron mantener su anonimato, afirman que fue traído a la capital para reforzar a la policía Seguridad del Estado en su cruzada anti ciudadana. Estas fuentes creen ver en su disposición para golpear mujeres alguna filiación islámica con todas las características y peculiaridades que tal filiación lleva implícitas. ¡Quien sabe! Quizás vio en la líder de Damas de Blanco a esa hembra odiosa, terrible y tentadora que aparta a los buenos musulmanes del paraíso. De lo que no cabe duda, es que este oficial no comparte los valores de la cubanía que nace de mujer y afirma su hombría en no lastimarlas ni con el pétalo de una rosa. Ya lo dijo Martí: “De mujer pues puede ser que mueras de su mordida, pero no empañes tu vida diciendo mal de mujer”.

De vuelta con el Islam, dicen los que saben más sobre esa exótica confesión, que los guerreros más esforzados de la Yihadd, se confortaban entre combate y combate con el aliento cálido del compañero de armas en la nuca, en el mismo estilo cantado por los rapsodas de tradiciones clásicas greco latinas. Ya saben, hay que respetar la diferencia.

Lo cierto es que la policía nacional que enfrentó a los jóvenes y bellos terroristas asesinos del 26 de julio, jamás maltrataron ni golpearon mujeres. Hubo excepciones, pero no era la regla. Aunque tuvieron que lidiar con el dulce pastor bautista santiaguero que asesinaba policías por la espalda para quitarles las armas o con la bella y dulce Urselia Díaz Báez, que murió cuando la bomba que colocó en el servicio sanitario de damas del cine América, le explotó. Por norma, no golpeaban mujeres. Incluso sus predecesores en la misma policía Seguridad del Estado, no solían maltratar mujeres, hasta hace muy poco. ¿Qué habrá cambiado?

Por lo pronto, la norma del momento parece ser maltratar mujeres. La periodista Ainí Martín, frágil, femenina, dulce y muy delicada fue amenazada por oficiales o por un oficial de la policía Seguridad del Estado con que sería golpeada y arrestada si se atrevía a acudir a la misa en la Iglesia de las Mercedes en La Habana el pasado 24 de septiembre que es la fiesta patronal de esta santa en el panteón católico. Algo parece haber cambiado con los nuevos jóvenes oficiales traídos de localidades del interior del país y que no parecen compartir los valores que sus predecesores, al igual que sus mayores compartieron dentro de las diferencias.

Otra circunstancia podría ser la de los pactos que firmaron en su momento con la ONU y hoy se niegan a ratificar. Quizás sea una excelente oportunidad para que la comunidad internacional o ECOSOC, -Consejo Económico y Social de ONU- les llame a capítulo. Pero esto son especulaciones y objetivaciones de segundo grado, lo concreto es que hay un preocupante y creciente aumento en la violencia y el gamberrismo por parte de las autoridades, en su actuación frente a la oposición y la disidencia interna. Es como si se lidiara con una banda de gangsters y hubiera llegado el turno de los Soprano.

Así es como llaman –a sotto voce- a la policía Seguridad del Estado, a tenor de sus últimas y muy reprobables conductas. Se trata de una referencia a un serial de mucho éxito exhibido en la pantalla chica y que trataba sobre los avatares de una familia mafiosa en New York. Llegó el turno de los Soprano.
juan.gonzlezfebles1@gmail.com

Quinquenios grises y lágrimas negras, Juan González Febles

En Cuba existen más de 155 mil Comités de Defensa de la Revolución (CDR). Cada uno de estos comités, dispone al menos de dos individuos consagrados a la vigilancia y la delación. Estos son: el presidente y el responsable de vigilancia. En cada barrio, existe además el “PC”. Estos PC son personas de confianza del aparato represivo. En el argot de este oficio tenebroso son “la agentura”.

Si se cuentan los presidentes de comités, los responsables de vigilancia y la agentura, son aproximadamente –y la cifra es  conservadora- más de 450 mil personas dedicadas a la delación. Son los que el pueblo llama “polivatos”. Esto es mitad policías y mitad chivatos.

Cuba está dividida administrativamente en 14 provincias y un municipio especial (Isla de La Juventud). A su vez contamos con 169 municipios. Al frente de cada municipio existe un oficial de de Policía de Seguridad. Este profesional se reúne cada cierto tiempo con sus “factores”. Estos factores son los responsables a nivel de Zona de Defensa de la vigilancia cederista. Estos son nada más y nada menos los responsables de vigilancia de los Comités de Defensa de la Revolución.

Esto quiere decir, que cada municipio esta dividido en Zonas de Defensa o Consejos. En Cada Consejo tributan con informaciones de todo tipo (chivatazos) los responsables de vigilancia a nivel de cuadra. Estos se agrupan por zonas al frente de cada zona hay un cuadro profesional de los CDR.

Nuestro oficial de la policía de Seguridad a nivel municipal, mantiene contactos regulares con un promedio de diez a quince responsables de vigilancia de Zona cederista a nivel de municipio. Esto es con los responsables de vigilancia de cada Consejo. Un municipio puede contar con cinco, siete, diez o quince Consejos.

La agentura la atiende directamente el aparato represivo. Esto en su versión de policía criminal o de policía política, según la necesidad operativa de que se trate.

Hasta el momento tenemos, 169 oficiales de la policía política trabajando en la base, esto es a nivel municipal. Pues bien, estos señores oficiales tributan a un jefe operativo a nivel provincial. Estos jefes son 14 + 1, teniendo en cuenta el municipio especial Isla de la Juventud.

De forma paralela y aprovechando en sus aspectos generales este esquema represivo, la policía criminal o Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) mantiene estructuras de agentura paralelas a las de la Policía de Seguridad. Pueden de acuerdo a necesidades específicas, intercambiar informaciones y recursos operativos.

Cada ministerio, empresa, instituto, corporación etc., mantiene una presencia de la policía Seguridad del Estado. Existen además cuerpos especializados en múltiples esferas, policía económica, drogas, lacras sociales etc.

No se explica la supervivencia del juego ilícito. Frente a un esquema tan perfecto de represión, asistido por leyes que no se cumplen y que en su gran mayoría desamparan al ciudadano. No cierra de forma racional que se juegue en Cuba. No es posible impedir que el ciudadano juegue. Pero es perfectamente posible cortar la permanencia de una infraestructura consagrada al juego ilícito. No hay banco que resista esta parafernalia represiva diabólicamente eficiente.

Entonces, el juego ilícito subsiste porque las instancias superiores de dirección del país lo permiten. Más que cómplice de la represión que sufre, el pueblo cubano es víctima.

Víctima de aquel partido comunista fundado allá por 1929. De los que contribuyeron a crear las actuales estructuras represivas. De aquellos que ayer colaboraron con sus informes, ya fuera contra si mismos o contra los demás. De los que convirtieron la lucha contra Batista en una cuestión personal e incluso racial. De una vanguardia intelectual que mantuvo su colaboración luego del Congreso  de intelectuales y los casos de Padilla y otros, entre quinquenios grises y décadas de negras lágrimas.

Por supuesto y en lugar de honor, somos igualmente culpables todos los que nos fabricamos una burbuja contracultural para meternos en ella y no saber, no querer saber nada de política. Ocupados en vivir nuestras viditas, en la creencia de que la represión jamás nos tocaría. Vamos, a fin de cuentas, no estábamos en nada. ¡Tremendo error! La represión es lo único que se reparte a partes iguales entre todos y no estar en nada, es en última instancia, estar en contra.
juan.gonzlezfebles1@gmail.com

Los héroes castrados, Juan González Febles

Pienso que entre tanta frustración, entre tanta gente atada a la aprensión y al peligro que corren ciertamente, no son los opositores o los exilados que aman a su tierra quienes la pasan peor. Los vencedores que lograron eliminar a los mejores entre ellos. Los que sabían conspirar y conspiraron. Esos que consiguieron  sacar del juego a los más puros, a los más capaces, se creyeron que vencían a una potencia extranjera  y al final se encontraron con que lo único que vencieron  fue a sus sueños de pureza política.

Estos apóstoles del desengaño terminaron  en muchos casos con sus uniformes, charreteras y memorias empolvadas en alguna gaveta olvidada. Aplastados por el mayor de los desengaños conviven con la juventud que llevaron a prostituirse, con la gente que degradaron y que enseñaron a robar y a delatar.

Ahí están al cuidado de sus intereses y de los intereses de la familia gobernante en los negocios  más rentables, convertidos ellos mismos en delatores y en disfrute precario de las pocas oportunidades de librar un sustento  más o menos regalado.  En la actualidad, toman su parte del cake y siguen con sus viditas miserables.

Algunos se ahogan en alcohol salpicado en ocasiones con lágrimas. Reconocen que lo que viven anda muy lejos de aquello porque lucharon. Pero deben seguir, para ellos no hay retroceso y participan del miedo que contribuyeron a enraizar. Ellos son los revolucionarios. Dueños discutibles de las calles, las escuelas, las universidades y los hospitales.

Guardan semejanza con los toreros que luego de algunas jornadas gloriosas, han perdido el valor. Al igual los matadores taurinos con las bolas en ausencia, mantienen el viejo hábito de estar presentes en la plaza y se ocupan de las tareas más humildes, así lavan la mierda en el culo del toro o el caballo. Ayudan a los toreros de moda y les aportan gotas de su experiencia. Así son los guerreros cesantes. Se conforman con su pedacito del cake que les tocó y siguen con sus viditas y su desvergüenza.

Los menos afortunados, están presentes como choferes por cuenta propia de los imprescindibles almendrones. Los taxi por cuenta propia, son espacios libres para la discusión. Una especie de zona franca donde la gente dice lo que siente y hasta ahora no pasa nada. Pues bien, ese luchador al timón del almendrón, puede ser un miembro de la Asociación de Combatientes.

Otros se estrenan como exitosos empresarios por cuenta propia. Ellos encuentran tolerancia en los insaciables inspectores. Son el embrión de la nueva clase empresarial en ciernes.

Son los chivatos derrotados. Viejitos infelices que hacen méritos ocupados en terminar sus viditas calentitos y con el estómago lleno. Son los héroes castrados del último capítulo. Pero ojo, porque cuando no matan, ayudan a matar.
juan.gonzlezfebles1@gmail.com

¿Arrogancia o Coraje? Juan González Febles

Amigos y colegas coinciden en llamar al orden a Primavera. Algunos están preocupados porque piensan que la emprendemos contra quienes no deben ser criticados o expuestos. Esos amigos temen que el enfrentamiento nos cueste caro. Nos piden que no seamos arrogantes y entonces, me surgió la pregunta, ¿dónde está la frontera entre la arrogancia y el deber del periodista?

Las respuestas nunca serán fáciles. Son muchos los colegas que a lo largo del mundo han entregado la vida a la aspiración de ejercer este oficio sin hacer concesiones a nadie. Un trabajo que llegó a mis manos a través de un especial distribuido por la Sección de Intereses de USA en Cuba, con motivo del día de la libertad de prensa, de la autoría de Stephen Kaufman, titulado, “El alto precio que se paga por la libertad de información”, me dio la inspiración para esta entrega.

Los yumas no siempre están equivocados. Kaufman afirma sobre la prensa que: “…debe estar preparada para tomar posiciones impopulares y enfrentarse a sus detractores cuando están en juego principios importantes. Puede que algunos lo llamen arrogancia. Yo lo llamo coraje”.

Desde el 22 de noviembre de 2007, los redactores y colaboradores de Primavera Digital han asumido desde el coraje o la arrogancia las más de 220 entregas logradas de forma ininterrumpida, continua y permanente hasta el presente. Estoy orgulloso de haber compartido todo este tiempo con gente tan valiente. Se ha dado cumplida respuesta a los autócratas de adentro, pero también a los irrefutables y felizmente refutados de afuera.

En PD he leído las denuncias sobre el comportamiento discutible del cardenal Ortega y su iglesia en Cuba. Los primeros alertas sobre el riesgo cierto de las excarcelaciones con destierro, fueron primicia de Primavera. Cuando desde la distancia e incluso desde Cuba se dijo que los ocupantes del templo de la Caridad en La Habana podrían ser hombres de la policía política, Primavera los colocó en la palestra pública para que se supiera quienes fueron realmente, quienes ocuparon el templo.

En la hora de reconocer y agradecer el apoyo de los amigos, demos nuestro voto agradecido a los enemigos que nos obligaron a crecernos para prevalecer sobre ellos.
juan.gonzlezfebles1@gmail.com

El entierro prematuro, Juan González Febles

Tomo prestado mi título para esta entrega, del genial novelista norteamericano Edgar Allan Poe. De Allan Poe y para lo mismo, podría haber tomado El caso del señor Valdemar, pero me parece que para lo que me propongo, resulta más sugerente El entierro prematuro, que las dramáticas peripecias del pobre y angustiado señor Valdemar.

Los rusos esperaron casi más de dos años luego que murió Stalin, para desacralizarlo y culparlo de todo lo malo que pasó con Rusia y con el comunismo. Fue en el XX Congreso del PCUS que Nikita Jruchov denunció “el culto a la personalidad”, las terribles “infracciones a la legalidad socialista” y los “horribles crímenes” cometidos por orden directa o indirecta de Stalin.

En Cuba, -¿quién lo duda?- somos mejores y mucho más originales. No hizo falta que Fidel Castro muriera. Ya lo entierran en vida en su propio estiércol. Desde los lineamientos y la actualización del modelo económico queda claro que parafraseando el anti poema del Indio Naborí, el desastre tiene un nombre, solo tiene un nombre: Fidel Castro Ruz.

La comparsa anti homofóbica liderada por la Dra. Mariela Castro, se propone -entre otros esqueletos- sacar a la luz los abusos en las llamadas UMAP. Pero de aquellos atroces momentos surge imperfecto de las entrañas del horror, el espectro terrible e insepulto de Fidel Castro y esto es un aporte esplendoroso. Resulta que el pobre hombre pensó en 1953 que la historia lo absolvería y no fue, o no será así. A quienes les ha tocado juzgarlo condenarlo y enterrarlo bien profundo en estiércol fresco y actualizado como el modelo económico, ha sido a su propia gente. Se irá embarrado y con deshonor. Por cierto, tampoco conseguirá el tan ansiado Premio Nobel. El compañero Dios es terrible cuando le da por escribir derecho en renglones jorobados. Amén Venceremos.

Hasta he logrado saber que en corrillos semi oficialistas, se comenta que Fidel Castro es el único responsable de los procesos y ejecuciones sumarias hechas bajo su mandato. ¡Qué cosa! No se trata de que no sea responsable, se trata de que no sea el único responsable. Hace falta algo más que un criminal para que una orden criminal sea cumplida. Entonces, digamos que para esto es necesaria una larga carretera de personas viles que cumplan con la orden o con las órdenes criminales y que cada vil es, o fue, tan criminal como quien dio la orden original.

Lo mejor de esta historia es que ninguno de los que participa con entusiasmo en el entierro prematuro del Comandante, tuvo coraje cívico para oponerse al cumplimiento omnímodo de su voluntad. Las denuncias y las críticas sobre el carácter cruel y anticubano del actuar del Comandante, salieron hasta hoy de opositores dentro y fuera de Cuba. Fueron emitidas por activistas y periodistas, a los que más tarde se sumaron blogueros y otros actores cívicos de la sociedad civil, o de los exilios, hoy llamados de forma impersonal, diáspora.

De vuelta con la nueva tormenta de estiércol-manía recién desatada, llegó a Miami –donde si no- un desertor que fue jefe de servicios médicos del Minfar. El exjefe de estos servicios, coronel Roberto Ortega, terminó de enterrar al cardenal Jaime Ortega Alamino en su propia caca. ¡Qué les parece!  Con la experiencia de vida o de no vida que tengo, no deja de asombrarme como estos adalides cambian de casaca y llegan siempre con los pies secos a Miami. ¿Alguien los ayuda? ¿Será que alguien por acá decidió salir de Jaimito? ¿Será unilateral o también alguien desde Roma lo aprobó? Eso es poco trascendente y el mañana dirá. Lo cierto es que todo está muy por debajo de la saga del Comandante, recordista Guiness en atentados. No hay cosa o no hubo cosa más importante. ¡Como cambiaron los tiempos! ¡Como cambiaron las cosas!

Lo verdadero, es que será una verdadera pérdida no contar con las impresiones del protagonista, sobre su entierro prematuro. A lo mejor, el Comandante hasta logra en sus finales una comparecencia breve, concisa y aclaratoria en alguna Mesa Redonda sobre el tema y por favor: ¡Qué sea la última!

Quizás su acuciosa cronista, la señora K Blanco –quien mejor- en un futuro aporte sobre el particular. Bueno, eso si no contribuye también con alguna que otra paletada de tierra o de estiércol al entierro prematuro. Esto le pasa al Comandante por querer joder, perdón, vivir 120 años. Ahora llegó el momento del oportunismo, de “salvar la revolución y nuestro socialismo” y, se necesita un culpable. La democracia puede esperar. ¡Amén, venceremos!
juan.gonzlezfebles1@gmail.com