Las nuevas medidas que eventualmente salvarán al Castro-Consorcio, Juan González Febles

Frente a la nueva política estadounidense dirigida de forma directa sobre la claque militar verdeolivo y el corrupto entramado empresarial que abarca el monopolio oligárquico en manos militares y de los servicios especiales de seguridad, inteligencia y contrainteligencia castristas, se vislumbran respuestas.

Quizás estemos frente a una eventual disolución de Gaesa, Gaviota o la salida de algunos elementos constitutivos de estos consorcios empresariales. Propietarios de automóviles Citroen, Samsung, Mercedes Benz, etc., con placa particular, de Paladares y otros negocios por cuenta propia, habilitados y autorizados para el éxito, podrían ser los nuevos postores del régimen. La pregunta cardinal sería: ¿Qué diferenciará a unos de otros?

El fracaso absoluto y a nivel mundial del socialismo real y su planificación económica, ha dado paso a formas capitalistas pero anti democráticas en aquellos escenarios en que gobiernan partidos que se auto nominan comunistas. China y Vietnam son ejemplos de estas nuevas variantes. Las estructuras políticas de ambos países parecen estrechamente afines con las estructuras corporativas del nazi-fascismo-falangista europeo y ciertamente, al menos en el terreno económico han logrado avances incuestionables. Solo que a costa de la violación sistemática de los derechos y libertades, reconocidos en el mundo democrático y ausentes en estos escenarios.

Solo por citar un ejemplo, Vietnam con su economía capitalista de mercado es un actor en ascenso en la panorámica económica global. Con esto, logró un perfeccionamiento en la capacidad monstruosa para reprimir y controlar a los ciudadanos y ha logrado anestesiar la sensibilidad de los Estados Unidos y las democracias en el mundo. La pregunta de rigor es: ¿Lo conseguirá en Cuba el Castro-Consorcio? ¿Lograrán burlar las medidas promovidas por el presidente Donald Trump?

Dentro de las filas del régimen es posible que haya quienes no están de acuerdo, con el nuevo acomodo de la claque militar para un eventual cambio. Pero hay en progresión una piñata de repartición de privilegios, en forma de casas, autos, cargos, viajes y dinero. Los herederos sin gloria del Castro-Consorcio, toman posesión y heredan puestos claves de las estructuras económicas y de poder del régimen.

Las nuevas medidas promovidas por el presidente estadounidense Donald Trump no perjudican para nada al pueblo cubano. El perjuicio real está sobre el entramado corrupto representado por la guardia pretoriana castrista. Las trapacerías de Odebrecht y otras ya destapadas, involucran personalidades e intereses del Castro Consorcio y para nada mejoran la calidad de vida del pueblo de la Isla.

Antes de 1959, con un costo de vida muy por debajo al existente hoy, el promedio salarial era superior. ¿Por qué en Cuba no hay protestas en reclamo de aumentos salariales? Muy sencillo: El totalitarismo y la dependencia del Estado, más la inexistencia de un movimiento obrero libre garantizan que así sea. ¿Puede alguien responsabilizar al presidente estadounidense Donald Trump por esto?

Lo que el presidente Trump ha amenazado de forma casi directa es al control totalitario del Castro-Consorcio. Desde este control, no existe en Cuba una reserva social a la que acudir. Las instituciones religiosas son controladas desde arriba con pequeños beneficios que premian el silencio y la pasividad social. La educación está igualmente controlada con rigor y todo desde los cuarteles. De la prensa, mejor ni hablar. Cada vez son menos los que la hojean. Pocos creen en ella. El sector intelectual, tranquilo y feliz, cada uno en su respectiva jaula, a la espera de un viaje y nada más.

El problema del régimen militar totalitario castrista encierra otras complejidades. La obligatoriedad de ser revolucionarios, socialistas o comunistas se afirma desde la Constitución y las leyes impuestas. A todos los nacidos en la patria de José Martí, se les debe reconocer ya su derecho a ser ciudadanos. Para esto, habrá que derrotar al Castro-Consorcio y al corrupto entramado militar que le sostiene.

Esperemos que las nuevas medidas que salvarán al Castro-Consorcio sean invalidadas con coraje ciudadano Cuba adentro y con solidaridad democrática activa, desde todos los rincones del mundo libre y democrático. ¡Dios lo quiera!
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#486

¿Seguirá la monserga del socialismo marxista, leninista, castrista o lo que sea? Juan González Febles

Dada su inviabilidad y el amplio historial de fracasos en Rusia, Europa del Este, Asia y más recientemente América las especulaciones felizmente depreciadas en la práctica de Karl Marx y su carnal Federico Engels, solo se mantienen en el discurso del régimen militar totalitario que encabeza el general de ejército Raúl Castro.

En la praxis, Gaesa y el resto del tinglado monopolista y oligárquico que dirigido por militares marca pautas de corrupción y enriquecimiento en Cuba, se afirman en un capitalismo de estado monopólico y corporativo que conserva los términos teóricos socialistas, solo para el discurso mediático. De acuerdo con lo observado, en la práctica, quienes encontraron la fórmula que hoy se aplica en Cuba, fueron Adolfo Hitler y sus seguidores de aquel Partido nacional y hasta socialista que decía defender los intereses de los trabajadores alemanes, a quienes explotó con una eficiencia que ciertamente jamás han logrado sus émulos castristas desde esta orilla, aunque se hayan esforzado ciertamente para lograrlo.

Todo parece indicar que en 2018, quizás hasta el Partido único cambie su nombre. Puede que sea revolucionario o cualquier otra cosa, pero lo más inteligente será adecuar el discurso con la praxis y los morones que no faltan, creerán ver los cambios solo con la apertura capitalista.

Quizás este sea el momento en que tanto fuera como dentro de Cuba, la gente se percate que capitalismo es la solución económica perfecta, solo que esta no es la solución humana que hace falta. La Alemania nazi y la Italia fascista eran capitalistas y esto no hizo que los alemanes y los italianos fueran libres. En la actualidad, Rusia es tan capitalista como los Estados Unidos, Inglaterra e incluso Alemania, solo que este avance no ha conseguido que los rusos sean libres. Para que el capitalismo consiga articular felicidad, este necesita libertad, democracia, derechos y un estado que se consagre a fortalecer y defender esa libertad y esa democracia desde un estado de derecho.

Aunque herederos primados del clan Castro compren residencias que cuesten millones y paseen su opulencia en yates por el Mediterráneo, esta conducta capitalista no resuelve problema alguno Cuba adentro, donde la corrupción y la represión fascista son enajenantes y totalizadoras.

El castro-fascismo gobernante en Cuba, pone el acento en procedimientos usados en su momento por el nazi-fascismo europeo como vía expedita para una intimidación mayor de la ciudadanía. Continuarán sin permitir sindicatos libres, derechos y libertades. Solo así el Castro-Consorcio, sus generales y herederos mantendrán sus mal habidas prerrogativas. Entonces si el capitalismo puede convivir con la falta de democracia, libertad y derechos, en Cuba hacen falta mucho más que reformas económicas.

El momento de mayor peligro llegará cuando se termine definitivamente la monserga del socialismo, marxista, leninista, castrista o como quieran llamarlo. Entonces veremos de cerca y sin afeites, la cara del castro-fascismo que llega.

Sobre esto es bueno decir que aunque decenas de miles de buenos americanos combatieron al fascismo en la II Guerra Mundial y dejaron la vida en esta empresa, lo único malo que parecen ver los que hoy mandan por allá, es al rebasado comunismo o lo que llega con medias lunas y terrorismos.

Aunque estemos próximos al fin de estas viejas monsergas, las que vendrán, pueden ser peores.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#485

 

Qué pasará si los militares y los herederos del Castro-Consorcio continúan? Juan González Febles

Si los militares y los herederos siguen ahí, la Constitución vigente, redactada por ellos por 1976, les garantizará los escaños en el parlamento coral y unánime existente, pase lo que pase. Les garantizará también, cada una de las presidencias y vicepresidencias.

A su vez, para cambiar esa Constitución, se necesitará contar con ellos y la celebración de un referendo, se dará, si es que se da, en los términos y condiciones fijadas por ellos. Entonces, no se podrá cambiar cosa alguna sin su consentimiento.

En Cuba, la gente sabe leer, pero carece de información y conocimiento por culpa de la censura y la falta de libertad de expresión. Saben leer, pero nada más: son analfabetos políticos, literarios y sociales.

El Castro-Consorcio fascista se apoya más en la prensa censurada, la vetada Internet y la televisión nacional censurada, además de la prohibición de ver otra televisión extranjera que no sea Telesur, que sobre su guardia pretoriana verdeolivo, en las Fuerzas Armadas (por supuesto) Revolucionarias y en el Ministerio del Interior, también y necesariamente revolucionario.

Si el verdadero o no enemigo imperialista, los necesarios yanquis, decidieran imponer Internet libre y televisión comercial internacional sobre todo el ámbito del archipiélago cubano, terminarían con la censura al poner al alcance de cada hijo de vecino la web y las televisoras comerciales del mundo. El efecto sería más fulminante que cualquier acción militar de la envergadura que esta fuere.

Si así fuere, de inmediato, hablarían de soberanía nacional y afirmarían su “derecho soberano” a poner lo que entiendan en la cabeza de cada quien Malecón adentro.

En Cuba, la gente no quiere al régimen castrista, está cansada. De eso no hay duda. Pero nadie sabe qué hacer o hacia dónde ir. La única salida que ven en la actualidad es irse. Esto podría cambiar de forma dramática si se estableciera el acceso libre a Internet y a la televisión comercial internacional.

Las revelaciones sobre la relación de Fidel y Raúl Castro con Pablo Escobar y su jefe de sicarios, Popeye, dadas a conocer por el entramado audiovisual semi-clandestino de paquetes, etc., han marcado una pauta que no debía pasar inadvertida. Pocos en La Habana creen en la honestidad y la decencia de aquellos a quienes vieron en la pantalla chica negociar con Popeye y Escobar.

Lo poco que se ha visto sobre la resistencia en las calles del pueblo venezolano, desde el ya expuesto entramado audiovisual semi-clandestino de paquetes, crea olas y estados de opinión que se van más allá de los cálculos y las expectativas más optimistas.

El capitalismo fascista y anti-democrático que se vislumbra necesita del capital que aporte el necesario enemigo del Norte, además del euro aporte, hecho por políticos amnésicos dispuestos a perdonar al fascismo, siempre que florezca lejos de sus fronteras.

El Castro-Consorcio será el mayor beneficiario del levantamiento de sanciones por parte de los Estados Unidos. Los sectores del turismo y del comercio exterior son de absoluta propiedad estatal o son monitoreados y controlados desde negocios ‘joint ventures’, por corporaciones establecidas bajo la supervisión del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) y el Ministerio del Interior (MININT).

Los servicios especiales de Inteligencia y Contrainteligencia castristas son en la actualidad, instituciones autofinanciadas. El control absoluto de que disponen sobre el capital extranjero en Cuba, les permite fortalecer su infraestructura totalitaria.

Lo que pasará si el Castro-Consorcio continúa no es difícil de vislumbrar. Solo que para continuar, necesitan mantener su tupido velo de excrementos sobre cada pantalla televisiva, sobre cada teléfono móvil y sobre la pantalla de cada ordenador, Cuba adentro.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de:http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#484

 

 

El nuevo periodismo, Juan González Febles

Puede apreciarse una acusada tendencia entre puntuales exponentes de ONG internacionales, la prensa extranjera acreditada, etc., por edulcorar o por lo menos secundar de formas muchas veces indirectas y otras no tanto, al gobierno militar de la Isla.

En otros muy puntuales casos, la manipulación es más directa. Lo es tanto, que por momentos toma una vecindad que podría confundirse con la provocación monda y lironda.

Los tiempos de Lucia Newman al frente de CNN, de Rousseau, de Gary Marx, que fuera corresponsal del Chicago Tribune, y otros ilustres expulsados del latifundio castro-biraní, por ejercer el oficio con decencia, pasaron. Estamos en presencia no solo de un nuevo elenco, sino además, de un nuevo periodismo.

Vamos, las cosas malas al igual que las buenas, nunca llegan solas.

Como ejemplo puntual de nuevo periodismo, guardo en la memoria aquella conferencia de prensa en que los rehenes Modig y Carromero fueron confrontados con la prensa “nacional” y extranjera y allí, fueron interrogados ¡por periodistas! en un estilo que conozco de forma directa y que practican los oficiales de la policía Seguridad del Estado en sus funciones oficiosas -pero muy reales- de represión política ciudadana.

Los enfoques para apreciar y divulgar la realidad cubana cambiaron. Algunos llegan a comentar y exponer que en Cuba, en algún momento posterior a 1959, se debatió libremente. Afirman que en la actualidad, en la misma ciudad y hasta con la misma gente, se debate y que esto se hace con la permisibilidad y el consenso de una élite militar, sorda, autoritaria y cruel.

Esto me hace recordar que el pasado 23 de mayo la Sede Nacional del Movimiento Damas de Blanco fue vandalizada en horas de la madrugada.

Sobre esto, vale señalar que la sede desde hace algún tiempo está permanentemente sitiada por represores asalariados del Ministerio del Interior castrista, dirigidos por la siempre eficaz policía Seguridad del Estado (DSE). En esto, participan uniformados de la llamada Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y represores bajo cobertura civil.

Apuntando a la sede, hay cámaras fotográficas fijas y todo un entramado represivo dirigido a impedir que entren o salgan aquellas o aquellos, seleccionados por los represores y a conocer todo lo que se mueve y cocina allí dentro.

¿Se trata de que alguien en algún sitio pueda afirmar que es posible, vandalizar la sede de las Damas de Blanco sin contar con la aprobación o el mandato de tan oficiosos guardianes? ¿Habrá algún relator de algo que pueda creerse algo así?

La prensa extranjera acreditada en la actualidad se mueve con colegas cubanos autorizados por la
Dirección General de Inteligencia (DGI) para ejercer sus funciones y extranjeros atados a la aprensión del peligro real de ser expulsados si se desempeñan al margen de las nuevas reglas de juego.

Ciertamente hay cambios y cosas nuevas que no solo por eso, son o serán mejores.

Por lo pronto, parece avizorarse un nuevo enfoque. Los periodistas independientes comienzan a ser vistos como “proyectos” anodinos de sociedad civil. Para algunos se trata de lograr nuevas incorporaciones, que responden a nuevas demandas” y que de acuerdo con las admoniciones de sinvergüenzas muy bien ubicados, complementarán el nuevo escenario.

Como dice un buen amigo, el mal no descansa y como acota otro, los yanquis bostezan al arrullo aliado de la Unión Europea. Los pobrecitos anduvieron muy desvelados con Siria primero y con Afganistán después. Entonces, hoy descansan.

Y para que el sueño sea aún más reparador, una nueva propuesta presupuestaria del presidente Donald Trump elimina los fondos de ayuda destinados a asuntos vinculados con la sociedad civil y los derechos humanos en Cuba. Se elimina toda la ayuda para Cuba, que en 2016 recibió $20 millones para asuntos relacionados con la sociedad civil y la defensa de los derechos humanos. También desaparece el programa específico de ayuda a Venezuela para asuntos relacionados con la gobernanza y el respeto democrático.

Los anti-Trump, en la oposición pacífica interna cubana opinan que se trata de un favor acordado por Trump con Vladimir Putin. Los pro-Trump, más optimistas consideran que se trata de limitar a determinados intereses ubicados en USA, que viven a costas del castrismo o de la lucha contra este.

Esperemos por los promotores de lo peor y de acuerdo como estos opinen, sabremos de qué van las cosas.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#483

 

Los extremos del círculo se tocan: Polit-Tour en sus dos variantes, Juan González Febles

El Régimen Militar Castrista (RMC) no anda ajeno a los tour políticos a partir de los cuales aquellos elegidos visitan capitales del mundo en busca de capital político y capital financiero que contribuya a sostener la pesadilla Cuba adentro.

Así, Mariela Castro y Aleida Guevara recorren el mundo y demandan la ayuda que precisa el régimen de pesadilla articulado por sus padres. Esa ayuda jamás llegará al pueblo de a pie, porque el pueblo de a pie nunca ha sido de interés prioritario para la guardia pretoriana verdeolivo privilegiada ni para los herederos, algunos con yates y todos sin gloria.

Mariela Castro, desde el mal gusto de sus campañas homofílicas, pretende borrar el horror de la homofobia promovida por su tío, el difunto ex dictador Fidel Castro. Se trata de crear un efecto contrario y aspira a que su apellido, a partir y desde sus campañas homofílicas, deje de transpirar el horror que transpira  por las persecuciones, campos de concentración y otros horrores vinculados con su nefasta estirpe y promovidos por su tío.

Aleida Guevara, que es cubana de nacimiento, ha optado por ser argentina, a partir de mucho acento y alguna vocación. Decidió afirmar su presencia en aeropuertos y aeronaves, que quizás desde su punto de vista sean más acogedores que los hospitales y centros de asistencia médica y de esta forma, se ha convertido al igual que su homóloga Castro Espín, en embajadoras itinerantes de la miseria, el hambre, el abuso y la privación de libertades. A su manera son ‘frías y eficientes máquinas de matar’, no matan gente, solo sueños y aspiraciones y consiguen vivir muy bien en ese empeño.

No está precisado si a la Dra. Aleida Guevara le entusiasmaría presenciar un fusilamiento con el café matutino, como solía hacer su heroico y guerrillero padre. Hasta hoy y felizmente, solo vive de la revolución sin matar por ella.

La Dra. Mariela Castro promueve la homofilia, como única forma de disensión posible, Cuba adentro.

Suzely Morfa, desde las antisociales Brigadas de Respuesta Rápida, salió a promover mítines de repudio fuera de Cuba  y así, consiguió participar en los tour políticos en respaldo al régimen de pesadilla que sostiene y la sostiene. Su accionar demuestra que se puede ser un inepto y brillar, todo en función del interés adecuado.

Como los extremos del círculo se tocan, desde el otro extremo, el Comitte for Protection of Journalists (CPJ) entre otros, está fascinado con los periodistas y blogueros de sitios como El Estornudo, Periodismo de Barrio, El Toque, etc. Su principal mérito, de acuerdo a tales valoraciones, sería no molestar demasiado al régimen y no irritar desde un criticismo moderado y un tratamiento light a problemas sociales que desde hace años abordan periodistas independientes.

Por otra parte, esto les ha permitido compartir aeropuertos y aeronaves con sus pariguales Castro Espín-Guevara March. Con ellos participan en el tour, otros seleccionados incapaces de escribir sus nombres y apellidos sin al menos dos errores ortográficos.

En su momento, los responsables de tanto desastre rendirán cuentas unos por mal intencionados y otros por incompetentes. Solo queda esperar…
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de:http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#482

Castro fascismo, algo más que un sistema fallido, Juan González Febles

El capitalismo de Estado protofascista castrista, ha desembocado en un capitalismo corporativo, clientelar, mafioso, articulado por los generales sin batallas y herederos sin gloria. Este inviable sistema es generador de corrupción y frena la eficiencia económica, el desarrollo y la modernización de la economía.

En Cuba, quien se atreva a oponerse al estado y cuestionar sus decisiones corre el riesgo de perder la vida por una golpiza, una virosis, un accidente o una incidencia hospitalaria. Se puede perder la vida hasta por causas naturales. Se puede ser encarcelado y acusado de atentado o desacato.

Es precisamente porque hay que acatar las decisiones del estado so pena de perder la vida o la libertad, y porque los gobernantes no pueden ser sustituidos a través de elecciones libres, que el régimen castrista no logra impulsar reformas económicas y satisfacer las expectativas y ambiciones que ellos mismos se avienen en aceptar.

Desconocer la naturaleza humana y el afán de lucro presente en el ser humano, más su egoísmo, resulta muy propio del régimen militar totalitario castrista. Además de esto, en Cuba se violaron y se violan todos los Derechos Humanos, a lo que se suma una total carencia de las libertades fundamentales, a que tiene derecho todo ser humano. Solo que el cubano, nunca ha podido ni podrá vivir su vida a gusto, como animal de granja. Se sueña y esto les perjudica. Les perjudica aunque muchos entre estos sueños compartidos, encuentren como escenario los Estados Unidos o cualquier lugar, siempre que sea fuera de Cuba.

Por esto, las personas que luchan desde sus países suelen ser las más necesarias, por ser las más valientes o las insustituibles en su momento. Máxime en Cuba, donde una gran gama de delitos sancionan actos que cuestionan los intereses del Estado o la integridad del mismo. Estos delitos, reciben sanciones extremadamente severas, algunas incluyen hasta la pena de muerte.

En Cuba, priman los intereses de una minoría (los servidores del estado) sobre los de la mayoría. Esto se impone por medio del uso de la fuerza y el ejercicio abusivo del poder gubernamental por parte de esta minoría, sobre quienes no compartan su nociva ideología y los intereses materiales con ellos vinculados.

Por suerte quedan opositores empeñados en afirmarse en el ejercicio de sus derechos de expresión, reunión y asociación. Las Damas de Blanco marcan una pauta y hay quien reporta desde Cuba aquello que el régimen se opone a que sea reportado, con la bendición de SIP y CPJ o sin ella. Pero para algunos entre estos, aún se mantiene  la limitación, la coacción o el silenciado ninguneo en los espacios mediáticos, diplomáticos y políticos internacionales.

El capitalismo de estado fascista que el castrismo impone, garantiza el disfrute del botín conquistado con astucia por el difunto dictador Fidel Castro, que al menos pensaba en los suyos. Solo que entre los suyos, nunca se contó al pueblo cubano. En fin, el castro-fascismo es algo mucho más perverso que un sistema fallido.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan Gonzalez
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#479

Una patética y lamentable conmemoración, Juan González Febles

En la vecindad del 90 aniversario de su natalicio, hoy Fidel Castro es presentado como el profeta, apóstol y maestro. Además, como constructor del socialismo en Cuba e inspirador del pueblo. Un pueblo afortunado por vivir bajo su régimen. De él, se dice es la encarnación física y espiritual del Estado y representa la supuesta unidad del pueblo cubano con su obra.

El abominable culto a la personalidad de Fidel Castro no hubiera podido iniciarse ni persistir sin la licencia del propio líder. Su “modestia inmodesta”, este último, un término aportado por el estudioso británico de la biografía de Stalin, J. Plamper, queda fehacientemente demostrada por la actitud del líder histórico de nuestro desastre, en términos de la imagen pública que promovió o permitió promover sobre su persona.

Los medios oficiales tratan y han tratado de vincular su malhadada herencia con las enseñanzas del Apóstol de nuestras libertades, José Martí.

El ataque terrorista el 26 de julio de 1953 a dos cuarteles del ejército constitucional cubano, a una dependencia del Poder Judicial y a un Hospital Civil, este último para disponer de mejor ángulo de tiro y además, para usar como escudos humanos a los pacientes ingresados, fueron presentados como de la autoría intelectual de José Martí. Ciertamente, nadie en su sano juicio sería capaz de concebir a Martí como promotor de prácticas terroristas. Nadie con un adarme de decencia podría tan solo imaginar a Martí, escudándose con pacientes ingresados en una instalación consagrada a la asistencia médica.

No obstante, el culto a la personalidad del ex dictador continúa. Este es sostenido por la izquierda corrupta latinoamericana o del resto del mundo. Esa izquierda en que sus líderes más connotados disponen de millonarias cuentas secretas, obtenidas, según afirman, con el “ahorro de sus salarios” o las “donaciones” hechas por los humildes a quienes dicen defender. Los más recientes casos de Lula Da Silva, Dilma Roussef, Cristina Fernández y hasta Hebe Bonafini, con flechas dirigidas hacia el gamberro Pablo Iglesias, de Podemos, son más que ilustrativos.

Deificar al culpable en jefe del colapso de la nación cubana, de sus instituciones, de la derogación de la Constitución del 40, del establecimiento de la pena de muerte y de cada uno de los hitos de destrucción que pesan sobre todos los cubanos, es abominable y ofensivo para el país cuya destrucción promovió y realizó. Pero se hace y está en marcha.

El promotor demostrado de secuestros, narco tráfico, insurgencias, lavado de dinero y otras minucias, el dueño y detentador de una discutible y fraudulenta reserva en que todo cabe y que se mantiene y mantendrá fuera de cualquier escrutinio ciudadano, es homenajeado. Lo es y será por su noventa aniversario, en el marco de la más patética y lamentable conmemoración que recuerde la historia política cubana.

Quien afirmó en nuestra tierra las asonadas nazi-fascistas conocidas por mítines de repudio, el culpable en jefe de las golpizas a mujeres y activistas pacíficos, el culpable en jefe de cada vida perdida en el Estrecho de La Florida, hoy nos agobia con el culto a su personalidad. Nos agobia el heredero directo de Balmaceda, Concha, Dulce, Weyler y hasta Benito Mussolini, el promotor primado de ejecuciones sumarias y ejemplarizantes. Frente a esto, solo decir ¡Basta!
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La crónica de un retiro, Juan González Febles

Desde la siempre fraterna MartiNoticias, nos llega con la autoría de Armando de Armas, su trabajo titulado: “Fernández Mell: embajador de Cuba, alcalde de La Habana y jubilado en Galicia”.

Se trata de la crónica del retiro de uno de los más fieles y eximios servidores del líder histórico del desastre nacional cubano y culpable en jefe, de todo lo peor Cuba adentro: Fidel Castro.

A algunos que leyeron la entrega de Armando de Armas les cuesta trabajo entender cómo es posible que Oscar Fernández Mell, que estuvo con Fidel Castro en la Sierra Maestra durante la “guerra” manigüera contra Fulgencio Batista, que fue amigo íntimo del Che Guevara, la fría y eficiente máquina de matar, general, jefe médico y un muy alto funcionario en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, embajador en Inglaterra y Finlandia, alcalde durante más de diez años de La Habana, ahora vive ausente de la “gloria en que han vivido”, en la Galicia de nuestra desgracia y sus ancestros.

Lo más coherente es que hubiera permanecido por acá, en el infierno que contribuyó a crear. ¿Qué hace tan lejos?

En Cuba, Fernández Mell se hizo acreedor de una cómoda residencia en el Miramar del privilegio, que recibió como botín y no como fruto de esfuerzo honrado alguno.

¿Por qué alguien con su nivel de compromiso se va tan lejos a disfrutar su tajada del pastel?

Parece ser una tendencia que algunos escogidos entre los paniaguados y herederos sin gloria, se vayan a España, Italia, Estados Unidos, etc., a terminar en paz su periplo de servicios. ¿Se tratará de que alguien les preserve de  algunos horrores que vendrán?

Fernández Mel, como reseña el trabajo publicado por MartiNoticias, en su momento y en calidad de embajador extraordinario y plenipotenciario de Cuba en el Reino Unido, fue responsable del incidente protagonizado por uno de los miembros de la misión diplomática castrista por aquellos lares. En el mejor estilo de los sicarios de carteles criminales latinoamericanos, un funcionario a él subordinado abrió fuego de forma indiscriminada en una concurrida calle de la capital británica para asesinar o impedir la deserción de otro diplomático.  Dejó a un hombre con heridas de bala. El gobierno británico expulsó a Fernández Mell y al otro involucrado en el hecho delictivo.

En Cuba, Fernández Mell no la pasó nada mal. Por un tiempo, vivió en las residencias que ocupaba el argentino Ernesto Che Guevara, a quien acompañó en su errática y fracasada aventura africana. También, ligó bueno, lo mejor de su tiempo. Su novia y después esposa, Odalys Fuentes, fue una famosa  y por entonces bellísima modelo televisiva que promovió la cerveza Hatuey y los maquillajes y cosméticos Max Factor. El propio Guevara, que no siempre anduvo ocupado en  matar a alguien, fue el padrino de sus esponsales.

Como Fernández Mell ya tiene más de ochenta años, está en el momento adecuado para más de un retiro. ¿A qué le teme?

Por lo pronto y para mantener la mente positiva, me pregunto: ¿Será posible que le consiga acomodo por allá a Raúl Castro? De ser así, prestará el servicio más valioso de su vida. Servicio que todos por acá le agradeceremos eternamente.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: wwwprimaveradigital.net; PD#431

…y el mundo fue un lugar mejor, Juan González Febles

Leí la noticia en Granma. Así supe, que ahogado en sus vómitos y su excremento, o de “larga y dolorosa enfermedad”, que es el estilo eufemístico en que la prensa oficial informa sobre la muerte de los señores de horca represiva verdeolivo, había muerto en La Habana el general de cuerpo de ejército Sixto Batista Santana.

El general Batista Santana es uno más entre los generales sin batallas del generalato castrista. Se distinguió como coordinador general de los siempre nefastos Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y desde su posición, estimuló la delación, para de esta forma contribuir a la desmoralización y a sembrar y enraizar el miedo.

Como estigma imborrable llevará sobre si, haber promovido los mítines de repudio. Su ascenso en las filas castrenses lo debió además a la abyecta sumisión prodigada a quien escogió como amo. Fue incondicional destacado, entre un amplio coro de abyectas incondicionalidades. Así ascendió o reptó hasta las más altas jerarquías militares. Lo consiguió sin arriesgar el pellejo, igual que otros, ubicados aún más arriba, de la pirámide de poder.

Batista Santana también lleva sobre si el baldón de haber contribuido de forma destacada en la constitución de las llamadas Brigadas de Respuesta Rápida. Estos grupos parapoliciales están integrados por desclasados, marginales y elementos anti sociales. Son la tropa de choque que la policía Seguridad del Estado ha empleado y emplea para enmascarar en una u otra forma, la represión del actuar político ciudadano independiente.

Estas brigadas a las que Batista Santana dedicó buena parte de su esfuerzo, han golpeado opositores pacíficos, Damas de Blanco, etc., y constituyen la herramienta primada que configura y da contorno al carácter fascista del régimen militar cubano.

Como una buena parte de la clase militar al servicio del totalitarismo castrista, se trata de un soldado sin batallas y una figura sin gloria. Su paso por la guerra colonial de Angola, no parece haber estado signado por participación en escaramuzas o alguna que otra trivialidad combativa. No pasó más allá de algún desfile o de alguna maniobra sin riesgos. Cuentan los testigos, que participó de alguna u otra forma en aquello que conocía al dedillo, las intrigas de salón, aderezadas con canapés, ron y mujeres fáciles dispuestas para el agasajo. A pesar de esto, ciertamente logró, afirmado en el odio contra su gente, convertirse en la fría, aunque nunca eficiente máquina de matar que pidió en su delirio aquel argentino que entre nosotros cimentó su avatar y su mito de atorrante sin compasión.

Como anda en boga entre ellos, -no exactamente por razones de higiene- su cadáver fue cremado entre fanfarria y sahumerio oficial. Esperemos que ciertamente, en el nicho del infierno en que esté, pueda ver pronto el fin de la pesadilla. Entonces y solo entonces, cuando nadie les recuerde y cuando las nuevas generaciones de cubanos se pregunten cuándo y por qué el pueblo tuvo miedo, se cumplirá la parábola. Será el momento de reflexión y comprensión de que desde el día en que no estuvieron, Cuba fue libre y feliz y el mundo, un lugar mejor.
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Solo seres humanos y nada más, Juan González Febles

Gracias a los canales informales afirmados en la sociedad civil cubana, cayó en mis manos un video de la actuación de Paul Mc Cartney en la Casa Blanca en Washington cuando recibió el premio que le otorgó La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Puede verse al presidente de los Estados Unidos, a la primera dama de ese país y artistas relevantes, junto a los políticos y funcionarios que rigen los destinos de ese país.

En el presidente Obama, vi a un ser humano que tomó emocionado la mano de su esposa, mientras escuchaba a Mc Cartney cantar Michelle. Le vi junto a su familia y me quedé con la impresión de que se solo se trató de un ser humano, que al igual que el resto, fue modelado a imagen y semejanza de su creador.

Por estas vías misteriosas de la asociación, me remití a los que rigen los destinos de mi patria. ¡El contraste abruma!

El equipo gobernante en Cuba o la banda armada que ejerce estas funciones, decepciona. La encabezó hasta hace muy poco tiempo, alguien que solo encontró placer en escuchar marchas militares. Otro miembro prominente, habló en su momento de entonar, “cantos luctuosos con tableteos de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y victoria”. Se trata de una banda capaz de fusilar en menos de seis días a tres jóvenes negros, sin ninguna garantía procesal por haber secuestrado de forma incruenta un lanchón de cabotaje con la intención de llegar a los Estados Unidos. El tal lanchón es conocido como  “la lanchita de Regla”. De nada sirvieron las peticiones de clemencia de los secuestrados. Este equipo en otra oportunidad, ordenó el hundimiento de un remolcador en que intentaron huir a los Estado Unidos hombres, mujeres y niños. Para ellos, ese equipo, no encontró piedad. En el paroxismo de tanta crueldad, aún no permiten que los cadáveres de las mujeres, niños y hombres asesinados, sean rescatados para que al menos reciban cristiana sepultura.

Si tan solo fuera por esta asociación misteriosa del contraste, vale la pena dedicar la vida a desterrar a esta banda cruel y desalmada hasta del recuerdo y la memoria ciudadana. Porque en Cuba la gente merece ser feliz y disfrutar las cosas simples de la vida. Cosas que para su disfrute, requieren que se dé alto y claro el santo y seña de la palabra democracia, y entonces, será posible cuando la libertad repique desde cada rincón y cada corazón en Cuba. Para que el pueblo de Cuba elija a sus gobernantes y para que estos sean ante todo, solo seres humanos que sirvan en la función que deban cumplir el plazo en que deban cumplirla y nada más.
infiernodepalo@gmail.com