Que se establezca la norma de no convivencia, Juan González Febles

Si durante el pasado siglo XX, cuando la Sociedad de Naciones condenó a la antigua y felizmente desaparecida Unión Soviética, la Alemania nazi y al Japón militarista como agresores y violadores de la paz internacional, se hubiera optado por la no convivencia con estos regímenes, ¿cuántas vidas se habrían salvado?

Cuando el mundo civilizado cerró los ojos y decidió no ver el exterminio llevado adelante por Stalin contra el pueblo ucraniano, las víctimas de los gulag y otras menudencias que tipificaron el horror que materializó, le dieron permanencia y continuidad a la pesadilla. La pregunta de rigor sería, ¿fue esto correcto?

Cuando Hitler comenzó la instrumentación del horror del holocausto, las persecuciones y el resto de los horrores que dejó la pesadilla que fue aquel Partido Nacional Socialista de los Trabajadores de Alemania, si no se hubiera impuesto la convivencia pacífica con aquellos horrores, ¿cuantos millones de vidas habrían sido salvadas?

En nuestro caso, y como ha dicho y dice desde el exilio el Dr. Ed Prida, el castrismo que conocemos y sufrimos, “ha sido una operación subversiva de los órganos de inteligencia soviéticos con la cooperación incondicional de la conspiración traidora de los comunistas y sus tontos útiles nativos, quienes aún siguen con el control absoluto de Cuba y su destino para utilizar nuestro territorio como posta avanzada de las fuerzas rusas en América”.

A esto debemos agregar los intereses geo políticos iraníes.

¿Debe existir convivencia con el régimen dictatorial de Nicolás Maduro en Venezuela? ¿Debe convivirse con el régimen militar totalitario castrista? ¿Debe convivirse con el indigenismo sectario y anti democrático de Evo Morales? ¿Deberá mantenerse la convivencia con el corrupto e inmoral Daniel Ortega? ¿Con los también corruptos demostrados Lula, Dilma Rousseff, Cristina Fernández, Rafael Correa, etc.?

Es una buena ocasión para citar al periodista cubano en el exilio Pedro Corzo. Nos dice Corzo: “Las FARC cuentan con vastos recursos económicos porque como declaró el fiscal Néstor Humberto Martínez, esa agrupación cuenta con varios billones de pesos colombianos presentes en miles de inmuebles urbanos y rurales, de automotores, de dinero, de ganado, de empresas, y establecimientos de comercio”.

Por acá digo: ¿De dónde salió tanto dinero?

Con este dinero de origen tan incierto y dudoso, los narco guerrilleros y cómplices como la Sra. Piedad Córdoba dispondrán de lo necesario para desestabilizar la democracia y el estado de derecho en Colombia. Harán por las buenas lo que las FARC, M19, ELN y narcos célebres como el Sr. Pablo Escobar Gaviria, no lograron con secuestros, bombas y otras herramientas ‘revolucionarias’ de lucha.

¿Debe convivirse con esto?

De vuelta con Ed Prida, este nos dice: “… tampoco los países capturados por los Castro como el pueblo de Venezuela, Angola, Etiopia y otros apuntan como su principal enemigo, responsable y culpable de sus desgracias a los cubanos que hoy representan al invasor en Venezuela”.

Los servidores y esbirros asalariados del régimen militar totalitario castrista reconocidos en Venezuela, son personas viles que en Cuba cumplieron órdenes criminales y se aprestaron a sostener a la dictadura castrista en detrimento de su gente. Esos no son cubanos, cubanos son quienes los enfrentan día por día.

En 1953, una orden presidencial detuvo en el paralelo 38 al más emblemático general del ejército estadounidense en aquellos momentos, el general Douglas Mc Arthur. Esa orden le concedió permanencia y continuidad al régimen de pesadilla de Corea del Norte, encabezado hoy por el payaso Kim Jong Un. Lo que ha sucedido en la actualidad y lo que suceda en un futuro, serán las consecuencias de aquella orden inspirada en la ‘convivencia pacífica’.

Se acerca lamentablemente el momento en que la humanidad llegará a comprender que se hace necesaria una norma de no convivencia con el horror que se perfila.

La convocatoria chavista promovida por el Buey Maduro para una nueva Asamblea Prostituyente, perdón, quise decir Constituyente, fue respondida por un 40 o un 41% de la población y la respuesta a tal consulta, nunca fue unánime. ¿Qué pasó con el 59% o el 60% que no respondió al llamado? ¿Qué valida la nueva asamblea maduro-chavista? ¿Dónde está la mayoría que respalda al chavismo-madurista?

¿Se trata de que los países democráticos del mundo deben convivir con esta pesadilla? En su momento, el tiempo les dirá algo que les ha dicho siempre.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
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Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/

 

Castro-fascismo en mutación afirmativa, Juan González Febles

El castro-fascismo no es de izquierda ni de derecha, ni capitalista ni comunista. En la práctica, más que una idea original, sería la fusión sincrética de varias ideas políticas, ambiciones, proyectos y discursos, aglutinadas siempre bajo un nacionalismo unitario y un autoritarismo centralista. Uno que proclamaría su adherencia a una nueva izquierda o un socialismo habilitado para el siglo XXI, portador de todas las referencias totalitarias ya descritas y conocidas.

El proyecto político del castro-fascismo ha sido y es, instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigida. En su base intelectual se plantea la sumisión de la razón de todos a la voluntad y la acción del estado. Así, logra articularse a partir de la aplicación de un nacionalismo sazonado con componentes victimistas o revanchistas. Esto conduce a la violencia dirigida de marginales adoctrinados por los oligopolios corporativos de seguridad del régimen contra todos los que el Estado defina como enemigos. Esto se hará vertebrado de forma armónica con un eficaz aparato de propaganda dirigido por el partido único. Se arribará de esta forma a un engendro político que afirme la negación absoluta de aceptar algo diferente a lo que dicte el estado o la “revolución”.

Se presentará como una vía opuesta radicalmente a la democracia liberal, tanto como a las ideologías de la socialdemocracia, que aceptan el estado de derecho democrático, aunque el número de las ideologías contra las que se afirme, siempre será mucho más amplio.

Como base teórica, usarán al llamado marxismo-leninismo, término creado por José Stalin y designado en su momento para describir la ideología de la extinta Unión Soviética y de todos los partidos fieles a esta, a Stalin y a sus sucesores. El concepto se ha utilizado para denominar la interpretación de Stalin sobre el leninismo y la forma en que lo aplicó, lo cual dio paso a la horrible pesadilla asociada a su siempre execrado nombre.

El marxismo-leninismo es también la ideología que enarbolaron otros estados aparte de la URSS, de modo que el uso de la expresión se hizo más global y se mantuvo hasta después de la muerte de Stalin en 1953 y después de la desestalinización, iniciada oficialmente en 1956.

El marxismo leninismo es el instrumento por excelencia para asesinar, excluir y para la realización de cada uno de los terrores y horrores que la humanidad conoció a lo largo del siglo XX.

El marxismo-leninismo fue doctrina oficial de los países del Este hasta el final de la Guerra Fría y sigue formando parte de las referencias de ciertos regímenes actuales y algunos partidos comunistas que lo reivindican hasta hoy como su doctrina. Sus aristas totalitarias lo hacen afín con las más crudas formas del nazi-fascismo-falangismo, edulcoradas a su gusto por la corrupta izquierda latinoamericana desde su novel socialismo del siglo XXI.

La politología y otras ciencias sociales ubican al fascismo en la extrema derecha, vinculándolo con la plutocracia e identificándolo algunas veces como una variante de capitalismo de Estado. Con las nuevas variantes de la corrupta izquierda revolucionaria, hoy puede identificársele como una variante chovinista de socialismo de Estado. Esa que posibilita la afirmación de un totalitarismo que les concede la permanencia vitalicia en el poder absoluto, máxima aspiración de los sociópatas afines con las vertientes castro-fascistas, que comprenden, entre otras, la aspiración a ser, “…frías y eficientes máquinas de matar”. Por añadidura, consiguieron, que cuando no matan, impiden vivir.

El espíritu que animó aquellas “Palabras a los intelectuales”, pronunciadas por Fidel Castro y que asustaron tanto al dramaturgo Virgilio Piñera (“…con la revolución todo…”) guardan una semejanza aterradora con aquellas que en su momento dejó Benito Mussolini: “Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado”.

Tanto para Fidel Castro y su banda armada como para Hitler, Mussolini, Franco y otros, las cosas son, como las dejó establecidas en su momento Benito Mussolini: “El pueblo es el cuerpo del Estado, y el Estado es el espíritu del pueblo. En la doctrina fascista, el pueblo es el Estado y el Estado es el pueblo”. Solo sustituyan estado por revolución y se verá corporizada la pesadilla corriente Cuba adentro.

El castrismo es una ideología fundamentada en un proyecto de unidad monolítica al que llaman revolución. Por ello, exaltan la idea de una nación representada por la llamada revolución, frente a la idea del individuo. Suprimen los derechos y libertades y la discrepancia política, en beneficio de su partido único en manos del clan dinástico gobernante. Los localismos e intereses reales de la gente son eliminados, en función del centralismo totalitario.

Proponen como ideal la construcción de una irreal sociedad perfecta, formada por doblegados elementos intermedios y representantes unificados, designados por la élite de poder que retiene en sus manos, férreas y crueles, el control absoluto sobre la sociedad.

Recordemos al apóstol de nuestras libertades, José Martí, que adelantándose a circunstancias como esta dijo: “Lo que importa no es asegurar la solución que viene; lo que importa es no retardarla”. Y como si viviera este tiempo de apremios, señaló: “Nótese siempre que los que no poseen una cualidad, son los que ponen más empeño en aparentarla”.
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Las vías que marcan exclusiones y diferencias en la ciudad maravilla, Juan González Febles

No son pocos los que Cuba adentro no entienden cómo una ciudad destruida por la desidia, la incompetencia y la mala intención pudo ser conceptuada como maravilla por alguien desde algún sitio. Pero lo cierto es que La Habana es ciudad maravilla, según la afirmación de algunos.

Los desperdicios acumulados, escombros, edificaciones en pie en virtud de ese eufemismo denominado ‘Estática milagrosa’, que implica que las edificaciones están en pie por una suerte de intervención divina, los abundantes insectos, roedores y otras vergüenzas que afloran a la vista de todos en la mayoría de los espacios capitalinos, por la ya habitual falta de higiene, ponen en duda o cuestionan todo lo de maravilla, si lo de ‘maravilla’ fuere en algún sentido positivo.

Pero lo más llamativo resultan ser aquellas ‘zonas congeladas’ para el privilegio y vetadas como zonas residenciales para la mayoría de los habaneros en comparación con los espacios en que malvive la mayoría de la población.

Entonces, sugerimos que cualquier extranjero, turista de paso o interesado en estas cuestiones haga la siguiente tournée. Que en una bicicleta o a pie se adentre desde Malecón por la calle Belascoaín y recorra Belascoaín desde su inicio, que comience frente al mar, hasta su final, en la vecindad del Mercado Cuatro Caminos y la calle Monte. Que haga otro tanto con la calles Galiano, Zanja, Reina, Carlos III, Infanta, Monserrate o cualquier otra, en esa zona no congelada.

Ese mismo recorrido deberá hacerlo por las calles 1ra, 3ra, 5ta y 7ma, (por citar unas pocas) en la barriada habanera de Miramar.

Podría hacerlo además por la barriada Nuevo Vedado por su vía central, la Avenida 26.

Para que la visión resulte más abarcadora, sería muy adecuado entrar a las calles y pasajes interiores de cada barriada.

Observe de cerca cuantos aires acondicionados y cuantos automóviles particulares de las marcas Mercedes Benz, VW, Toyota, Hyundai, Citroen, Peugeot, etc., nuevos y flamantes, similares a los que aun circulan en uso por el mundo, verá con placas particulares, por pertenecer a vecinos residentes en tales barriadas.

Observe además que la suciedad y los vertederos de basura, parecen confinados a los espacios compartidos por la mayoría.

La belleza y la pulcritud de Miramar, Nuevo Vedado, Atabey y cualquier otro espacio que la élite política castrista reserva para sus militares y otros servidores incondicionales, marcan diferencias significativas.

Cuando por citar un ejemplo, recorra Miramar en cualquiera de sus calles, podrá apreciar aires acondicionados modernos, casi en cada casa. Verá uno o dos y quizás más confortables automóviles con placas particulares aparcados frente o en los garajes de los elegidos para estos espacios. Allí no verá vertederos, escombros, insectos, roedores, ni nada que recuerde al resto del espacio capitalino.

Pero lo más relevante es que esos privilegiados no construyeron ni adquirieron con el fruto de su trabajo los espacios residenciales que detentan. En determinado momento, el líder histórico y principal responsable del desastre y el malestar compartido por la mayoría en Cuba, el felizmente difunto Fidel Castro, repartió casas y propiedades de personas que se marcharon del país, sin respetar entre otros derechos, el derecho de propiedad. Lo hizo como se reparte un botín, entre allegados y cómplices. Allí colocó a aquellos que ganaron su parte de aquella piñata. Creó el espacio para gerentes, entorchados, engalonados y personas de su confianza. Esos que sin vergüenza alguna, se sienten habilitados para vender a un pueblo que comparte un salario promedio inferior a los 30 USD mensuales, productos que se tasan en un 200% por encima del precio de adquisición.

Son ellos quienes marcan las exclusiones y las diferencias en esa, que algunos, por allá lejos, en Europa, insisten en llamar “ciudad maravilla”.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
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Si de una razón se trata, al menos que sea una razón que convenza, Juan González Febles

Leo con estupefacción en ‘La Joven Cuba’, el trabajo titulado ‘Con razón, o sin ella’ que firma Osmany Sánchez Roque, fechado en julio 7, 2017. Se trata sobre un debate en el que participaron Yadira Escobar y la portavoz de las Damas de Blanco en Miami. Nos señala el autor que decidió hacer el resumen con dos puntos. Estos fueron sobre que la portavoz de Damas de Blanco dijo que estaba totalmente de acuerdo con la política de Trump porque Obama había traicionado a los cubanos por segunda vez. La portavoz, siempre según Sánchez Roque, aclaró que la primera traición fue la de Kennedy cuando la invasión de Playa Girón.

Esto le sirvió al exponente de La Joven Cuba para desbarrar sobre “los cientos de miles de muertos que hubiese ocasionado la invasión norteamericana a Cuba, sobre los daños colaterales emergentes”. Entre estos daños quizás convendría sumar los miles de fusilados, los remolcadores hundidos, los ahogados en el Estrecho de La Florida y los muertos en las cárceles dantescas y medievales del régimen militar castrista. Pero Sánchez Roque no lo hizo. Afirmó no tener la menor duda de que la portavoz apoyaría a Trump si mañana anuncia por Twitter que va a invadir Isla.

Digamos que ignora o le conviene ignorar que el imperio soviético apoyó a sus sátrapas verdeolivo en una forma tan incondicional, como nunca lo hizo el gobierno estadounidense. Aquellos que se afirmaron en enfrentar a la dictadura comunista con las armas en la mano, fueron abandonados en el momento, que la conveniencia política así lo dictó. Kennedy en su momento negó apoyo aéreo a los invasores de Girón, mientras la Unión Soviética apoyó con todos sus recursos al difunto dictador Fidel Castro y a la pesadilla que ya tomaba forma. No obstante, en el pasado hubo un Henry Earl Reeve, más adelante hubo un William Morgan.

El segundo punto que enarbola Sánchez Roque, fue que la portavoz detuvo el debate y se paró. Exclamó que, “…no discute con Yadira porque esta es sumisa y apoya a la dictadura”. Esto le sirvió para preguntarse:
“¿Qué sucedería en Cuba si esta gente llega al poder algún día? ¿Tendrían alguna oportunidad los que piensan diferentes a ellos?”.

¿Qué les parece? Ahora hasta se preocupa de la libertad de expresión. Ignora o quiere ignorar que en una democracia como por la que se lucha hoy en Cuba, todos tenemos ese derecho que niega el régimen militar totalitario cuya defensa asume, la libertad de expresión.

Usa además (muy irrespetuosamente) el habla de cubano de a pie y llama ‘esta gente’, a personas que se oponen de frente a la dictadura militar totalitaria con que él y otros como él se identifican. Entonces, bueno será aclarar a Sánchez Roque que ‘esta gente’ es la expresión que usa el hombre y la mujer de a pie para referirse a delatores, paramilitares, cotorrones panfletarios y otros servidores incondicionales de la banda armada verdeolivo.

Por supuesto que en respuesta a sus dudas, convendría recordarle que el Partido Comunista o Socialista Popular existía y hasta tenía representación en el Senado y la Cámara de Representantes de aquella república. Cuando se es libre, se tiene ese derecho de que habló Martí, “a ser honrados, a pensar y hablar sin hipocresía”.

En ese Miami que la prensa oficial y sus cotorrones asalariados presenta como intolerante, sucede que alguien defiende en un debate puntos de vista como aquellos defendidos por Yadira Escobar, con los que la portavoz de Damas de Blanco no estuvo de acuerdo. ¿Alguien apaleo, golpeó o reprimió a Yadira Escobar en la conclusión del debate, cómo sucede cada domingo en Cuba con las valientes e imprescindibles Damas de Blanco? ¿Tendrá Rosa María Payá o cualquier otro u otra, oportunidad de exponer sus puntos de vista desde la televisión oficial castrista? La petición de Rosa María Payá, de un espacio en el Noticiero de Televisión, aún está en pie.

Si de razones se trata, al menos usen alguna que convenza. ¡Mis parabienes!
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Las nuevas medidas que eventualmente salvarán al Castro-Consorcio, Juan González Febles

Frente a la nueva política estadounidense dirigida de forma directa sobre la claque militar verdeolivo y el corrupto entramado empresarial que abarca el monopolio oligárquico en manos militares y de los servicios especiales de seguridad, inteligencia y contrainteligencia castristas, se vislumbran respuestas.

Quizás estemos frente a una eventual disolución de Gaesa, Gaviota o la salida de algunos elementos constitutivos de estos consorcios empresariales. Propietarios de automóviles Citroen, Samsung, Mercedes Benz, etc., con placa particular, de Paladares y otros negocios por cuenta propia, habilitados y autorizados para el éxito, podrían ser los nuevos postores del régimen. La pregunta cardinal sería: ¿Qué diferenciará a unos de otros?

El fracaso absoluto y a nivel mundial del socialismo real y su planificación económica, ha dado paso a formas capitalistas pero anti democráticas en aquellos escenarios en que gobiernan partidos que se auto nominan comunistas. China y Vietnam son ejemplos de estas nuevas variantes. Las estructuras políticas de ambos países parecen estrechamente afines con las estructuras corporativas del nazi-fascismo-falangista europeo y ciertamente, al menos en el terreno económico han logrado avances incuestionables. Solo que a costa de la violación sistemática de los derechos y libertades, reconocidos en el mundo democrático y ausentes en estos escenarios.

Solo por citar un ejemplo, Vietnam con su economía capitalista de mercado es un actor en ascenso en la panorámica económica global. Con esto, logró un perfeccionamiento en la capacidad monstruosa para reprimir y controlar a los ciudadanos y ha logrado anestesiar la sensibilidad de los Estados Unidos y las democracias en el mundo. La pregunta de rigor es: ¿Lo conseguirá en Cuba el Castro-Consorcio? ¿Lograrán burlar las medidas promovidas por el presidente Donald Trump?

Dentro de las filas del régimen es posible que haya quienes no están de acuerdo, con el nuevo acomodo de la claque militar para un eventual cambio. Pero hay en progresión una piñata de repartición de privilegios, en forma de casas, autos, cargos, viajes y dinero. Los herederos sin gloria del Castro-Consorcio, toman posesión y heredan puestos claves de las estructuras económicas y de poder del régimen.

Las nuevas medidas promovidas por el presidente estadounidense Donald Trump no perjudican para nada al pueblo cubano. El perjuicio real está sobre el entramado corrupto representado por la guardia pretoriana castrista. Las trapacerías de Odebrecht y otras ya destapadas, involucran personalidades e intereses del Castro Consorcio y para nada mejoran la calidad de vida del pueblo de la Isla.

Antes de 1959, con un costo de vida muy por debajo al existente hoy, el promedio salarial era superior. ¿Por qué en Cuba no hay protestas en reclamo de aumentos salariales? Muy sencillo: El totalitarismo y la dependencia del Estado, más la inexistencia de un movimiento obrero libre garantizan que así sea. ¿Puede alguien responsabilizar al presidente estadounidense Donald Trump por esto?

Lo que el presidente Trump ha amenazado de forma casi directa es al control totalitario del Castro-Consorcio. Desde este control, no existe en Cuba una reserva social a la que acudir. Las instituciones religiosas son controladas desde arriba con pequeños beneficios que premian el silencio y la pasividad social. La educación está igualmente controlada con rigor y todo desde los cuarteles. De la prensa, mejor ni hablar. Cada vez son menos los que la hojean. Pocos creen en ella. El sector intelectual, tranquilo y feliz, cada uno en su respectiva jaula, a la espera de un viaje y nada más.

El problema del régimen militar totalitario castrista encierra otras complejidades. La obligatoriedad de ser revolucionarios, socialistas o comunistas se afirma desde la Constitución y las leyes impuestas. A todos los nacidos en la patria de José Martí, se les debe reconocer ya su derecho a ser ciudadanos. Para esto, habrá que derrotar al Castro-Consorcio y al corrupto entramado militar que le sostiene.

Esperemos que las nuevas medidas que salvarán al Castro-Consorcio sean invalidadas con coraje ciudadano Cuba adentro y con solidaridad democrática activa, desde todos los rincones del mundo libre y democrático. ¡Dios lo quiera!
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¿Seguirá la monserga del socialismo marxista, leninista, castrista o lo que sea? Juan González Febles

Dada su inviabilidad y el amplio historial de fracasos en Rusia, Europa del Este, Asia y más recientemente América las especulaciones felizmente depreciadas en la práctica de Karl Marx y su carnal Federico Engels, solo se mantienen en el discurso del régimen militar totalitario que encabeza el general de ejército Raúl Castro.

En la praxis, Gaesa y el resto del tinglado monopolista y oligárquico que dirigido por militares marca pautas de corrupción y enriquecimiento en Cuba, se afirman en un capitalismo de estado monopólico y corporativo que conserva los términos teóricos socialistas, solo para el discurso mediático. De acuerdo con lo observado, en la práctica, quienes encontraron la fórmula que hoy se aplica en Cuba, fueron Adolfo Hitler y sus seguidores de aquel Partido nacional y hasta socialista que decía defender los intereses de los trabajadores alemanes, a quienes explotó con una eficiencia que ciertamente jamás han logrado sus émulos castristas desde esta orilla, aunque se hayan esforzado ciertamente para lograrlo.

Todo parece indicar que en 2018, quizás hasta el Partido único cambie su nombre. Puede que sea revolucionario o cualquier otra cosa, pero lo más inteligente será adecuar el discurso con la praxis y los morones que no faltan, creerán ver los cambios solo con la apertura capitalista.

Quizás este sea el momento en que tanto fuera como dentro de Cuba, la gente se percate que capitalismo es la solución económica perfecta, solo que esta no es la solución humana que hace falta. La Alemania nazi y la Italia fascista eran capitalistas y esto no hizo que los alemanes y los italianos fueran libres. En la actualidad, Rusia es tan capitalista como los Estados Unidos, Inglaterra e incluso Alemania, solo que este avance no ha conseguido que los rusos sean libres. Para que el capitalismo consiga articular felicidad, este necesita libertad, democracia, derechos y un estado que se consagre a fortalecer y defender esa libertad y esa democracia desde un estado de derecho.

Aunque herederos primados del clan Castro compren residencias que cuesten millones y paseen su opulencia en yates por el Mediterráneo, esta conducta capitalista no resuelve problema alguno Cuba adentro, donde la corrupción y la represión fascista son enajenantes y totalizadoras.

El castro-fascismo gobernante en Cuba, pone el acento en procedimientos usados en su momento por el nazi-fascismo europeo como vía expedita para una intimidación mayor de la ciudadanía. Continuarán sin permitir sindicatos libres, derechos y libertades. Solo así el Castro-Consorcio, sus generales y herederos mantendrán sus mal habidas prerrogativas. Entonces si el capitalismo puede convivir con la falta de democracia, libertad y derechos, en Cuba hacen falta mucho más que reformas económicas.

El momento de mayor peligro llegará cuando se termine definitivamente la monserga del socialismo, marxista, leninista, castrista o como quieran llamarlo. Entonces veremos de cerca y sin afeites, la cara del castro-fascismo que llega.

Sobre esto es bueno decir que aunque decenas de miles de buenos americanos combatieron al fascismo en la II Guerra Mundial y dejaron la vida en esta empresa, lo único malo que parecen ver los que hoy mandan por allá, es al rebasado comunismo o lo que llega con medias lunas y terrorismos.

Aunque estemos próximos al fin de estas viejas monsergas, las que vendrán, pueden ser peores.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
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Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#485

 

Qué pasará si los militares y los herederos del Castro-Consorcio continúan? Juan González Febles

Si los militares y los herederos siguen ahí, la Constitución vigente, redactada por ellos por 1976, les garantizará los escaños en el parlamento coral y unánime existente, pase lo que pase. Les garantizará también, cada una de las presidencias y vicepresidencias.

A su vez, para cambiar esa Constitución, se necesitará contar con ellos y la celebración de un referendo, se dará, si es que se da, en los términos y condiciones fijadas por ellos. Entonces, no se podrá cambiar cosa alguna sin su consentimiento.

En Cuba, la gente sabe leer, pero carece de información y conocimiento por culpa de la censura y la falta de libertad de expresión. Saben leer, pero nada más: son analfabetos políticos, literarios y sociales.

El Castro-Consorcio fascista se apoya más en la prensa censurada, la vetada Internet y la televisión nacional censurada, además de la prohibición de ver otra televisión extranjera que no sea Telesur, que sobre su guardia pretoriana verdeolivo, en las Fuerzas Armadas (por supuesto) Revolucionarias y en el Ministerio del Interior, también y necesariamente revolucionario.

Si el verdadero o no enemigo imperialista, los necesarios yanquis, decidieran imponer Internet libre y televisión comercial internacional sobre todo el ámbito del archipiélago cubano, terminarían con la censura al poner al alcance de cada hijo de vecino la web y las televisoras comerciales del mundo. El efecto sería más fulminante que cualquier acción militar de la envergadura que esta fuere.

Si así fuere, de inmediato, hablarían de soberanía nacional y afirmarían su “derecho soberano” a poner lo que entiendan en la cabeza de cada quien Malecón adentro.

En Cuba, la gente no quiere al régimen castrista, está cansada. De eso no hay duda. Pero nadie sabe qué hacer o hacia dónde ir. La única salida que ven en la actualidad es irse. Esto podría cambiar de forma dramática si se estableciera el acceso libre a Internet y a la televisión comercial internacional.

Las revelaciones sobre la relación de Fidel y Raúl Castro con Pablo Escobar y su jefe de sicarios, Popeye, dadas a conocer por el entramado audiovisual semi-clandestino de paquetes, etc., han marcado una pauta que no debía pasar inadvertida. Pocos en La Habana creen en la honestidad y la decencia de aquellos a quienes vieron en la pantalla chica negociar con Popeye y Escobar.

Lo poco que se ha visto sobre la resistencia en las calles del pueblo venezolano, desde el ya expuesto entramado audiovisual semi-clandestino de paquetes, crea olas y estados de opinión que se van más allá de los cálculos y las expectativas más optimistas.

El capitalismo fascista y anti-democrático que se vislumbra necesita del capital que aporte el necesario enemigo del Norte, además del euro aporte, hecho por políticos amnésicos dispuestos a perdonar al fascismo, siempre que florezca lejos de sus fronteras.

El Castro-Consorcio será el mayor beneficiario del levantamiento de sanciones por parte de los Estados Unidos. Los sectores del turismo y del comercio exterior son de absoluta propiedad estatal o son monitoreados y controlados desde negocios ‘joint ventures’, por corporaciones establecidas bajo la supervisión del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) y el Ministerio del Interior (MININT).

Los servicios especiales de Inteligencia y Contrainteligencia castristas son en la actualidad, instituciones autofinanciadas. El control absoluto de que disponen sobre el capital extranjero en Cuba, les permite fortalecer su infraestructura totalitaria.

Lo que pasará si el Castro-Consorcio continúa no es difícil de vislumbrar. Solo que para continuar, necesitan mantener su tupido velo de excrementos sobre cada pantalla televisiva, sobre cada teléfono móvil y sobre la pantalla de cada ordenador, Cuba adentro.
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Tomado de:http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#484

 

 

El nuevo periodismo, Juan González Febles

Puede apreciarse una acusada tendencia entre puntuales exponentes de ONG internacionales, la prensa extranjera acreditada, etc., por edulcorar o por lo menos secundar de formas muchas veces indirectas y otras no tanto, al gobierno militar de la Isla.

En otros muy puntuales casos, la manipulación es más directa. Lo es tanto, que por momentos toma una vecindad que podría confundirse con la provocación monda y lironda.

Los tiempos de Lucia Newman al frente de CNN, de Rousseau, de Gary Marx, que fuera corresponsal del Chicago Tribune, y otros ilustres expulsados del latifundio castro-biraní, por ejercer el oficio con decencia, pasaron. Estamos en presencia no solo de un nuevo elenco, sino además, de un nuevo periodismo.

Vamos, las cosas malas al igual que las buenas, nunca llegan solas.

Como ejemplo puntual de nuevo periodismo, guardo en la memoria aquella conferencia de prensa en que los rehenes Modig y Carromero fueron confrontados con la prensa “nacional” y extranjera y allí, fueron interrogados ¡por periodistas! en un estilo que conozco de forma directa y que practican los oficiales de la policía Seguridad del Estado en sus funciones oficiosas -pero muy reales- de represión política ciudadana.

Los enfoques para apreciar y divulgar la realidad cubana cambiaron. Algunos llegan a comentar y exponer que en Cuba, en algún momento posterior a 1959, se debatió libremente. Afirman que en la actualidad, en la misma ciudad y hasta con la misma gente, se debate y que esto se hace con la permisibilidad y el consenso de una élite militar, sorda, autoritaria y cruel.

Esto me hace recordar que el pasado 23 de mayo la Sede Nacional del Movimiento Damas de Blanco fue vandalizada en horas de la madrugada.

Sobre esto, vale señalar que la sede desde hace algún tiempo está permanentemente sitiada por represores asalariados del Ministerio del Interior castrista, dirigidos por la siempre eficaz policía Seguridad del Estado (DSE). En esto, participan uniformados de la llamada Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y represores bajo cobertura civil.

Apuntando a la sede, hay cámaras fotográficas fijas y todo un entramado represivo dirigido a impedir que entren o salgan aquellas o aquellos, seleccionados por los represores y a conocer todo lo que se mueve y cocina allí dentro.

¿Se trata de que alguien en algún sitio pueda afirmar que es posible, vandalizar la sede de las Damas de Blanco sin contar con la aprobación o el mandato de tan oficiosos guardianes? ¿Habrá algún relator de algo que pueda creerse algo así?

La prensa extranjera acreditada en la actualidad se mueve con colegas cubanos autorizados por la
Dirección General de Inteligencia (DGI) para ejercer sus funciones y extranjeros atados a la aprensión del peligro real de ser expulsados si se desempeñan al margen de las nuevas reglas de juego.

Ciertamente hay cambios y cosas nuevas que no solo por eso, son o serán mejores.

Por lo pronto, parece avizorarse un nuevo enfoque. Los periodistas independientes comienzan a ser vistos como “proyectos” anodinos de sociedad civil. Para algunos se trata de lograr nuevas incorporaciones, que responden a nuevas demandas” y que de acuerdo con las admoniciones de sinvergüenzas muy bien ubicados, complementarán el nuevo escenario.

Como dice un buen amigo, el mal no descansa y como acota otro, los yanquis bostezan al arrullo aliado de la Unión Europea. Los pobrecitos anduvieron muy desvelados con Siria primero y con Afganistán después. Entonces, hoy descansan.

Y para que el sueño sea aún más reparador, una nueva propuesta presupuestaria del presidente Donald Trump elimina los fondos de ayuda destinados a asuntos vinculados con la sociedad civil y los derechos humanos en Cuba. Se elimina toda la ayuda para Cuba, que en 2016 recibió $20 millones para asuntos relacionados con la sociedad civil y la defensa de los derechos humanos. También desaparece el programa específico de ayuda a Venezuela para asuntos relacionados con la gobernanza y el respeto democrático.

Los anti-Trump, en la oposición pacífica interna cubana opinan que se trata de un favor acordado por Trump con Vladimir Putin. Los pro-Trump, más optimistas consideran que se trata de limitar a determinados intereses ubicados en USA, que viven a costas del castrismo o de la lucha contra este.

Esperemos por los promotores de lo peor y de acuerdo como estos opinen, sabremos de qué van las cosas.
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Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#483

 

Los extremos del círculo se tocan: Polit-Tour en sus dos variantes, Juan González Febles

El Régimen Militar Castrista (RMC) no anda ajeno a los tour políticos a partir de los cuales aquellos elegidos visitan capitales del mundo en busca de capital político y capital financiero que contribuya a sostener la pesadilla Cuba adentro.

Así, Mariela Castro y Aleida Guevara recorren el mundo y demandan la ayuda que precisa el régimen de pesadilla articulado por sus padres. Esa ayuda jamás llegará al pueblo de a pie, porque el pueblo de a pie nunca ha sido de interés prioritario para la guardia pretoriana verdeolivo privilegiada ni para los herederos, algunos con yates y todos sin gloria.

Mariela Castro, desde el mal gusto de sus campañas homofílicas, pretende borrar el horror de la homofobia promovida por su tío, el difunto ex dictador Fidel Castro. Se trata de crear un efecto contrario y aspira a que su apellido, a partir y desde sus campañas homofílicas, deje de transpirar el horror que transpira  por las persecuciones, campos de concentración y otros horrores vinculados con su nefasta estirpe y promovidos por su tío.

Aleida Guevara, que es cubana de nacimiento, ha optado por ser argentina, a partir de mucho acento y alguna vocación. Decidió afirmar su presencia en aeropuertos y aeronaves, que quizás desde su punto de vista sean más acogedores que los hospitales y centros de asistencia médica y de esta forma, se ha convertido al igual que su homóloga Castro Espín, en embajadoras itinerantes de la miseria, el hambre, el abuso y la privación de libertades. A su manera son ‘frías y eficientes máquinas de matar’, no matan gente, solo sueños y aspiraciones y consiguen vivir muy bien en ese empeño.

No está precisado si a la Dra. Aleida Guevara le entusiasmaría presenciar un fusilamiento con el café matutino, como solía hacer su heroico y guerrillero padre. Hasta hoy y felizmente, solo vive de la revolución sin matar por ella.

La Dra. Mariela Castro promueve la homofilia, como única forma de disensión posible, Cuba adentro.

Suzely Morfa, desde las antisociales Brigadas de Respuesta Rápida, salió a promover mítines de repudio fuera de Cuba  y así, consiguió participar en los tour políticos en respaldo al régimen de pesadilla que sostiene y la sostiene. Su accionar demuestra que se puede ser un inepto y brillar, todo en función del interés adecuado.

Como los extremos del círculo se tocan, desde el otro extremo, el Comitte for Protection of Journalists (CPJ) entre otros, está fascinado con los periodistas y blogueros de sitios como El Estornudo, Periodismo de Barrio, El Toque, etc. Su principal mérito, de acuerdo a tales valoraciones, sería no molestar demasiado al régimen y no irritar desde un criticismo moderado y un tratamiento light a problemas sociales que desde hace años abordan periodistas independientes.

Por otra parte, esto les ha permitido compartir aeropuertos y aeronaves con sus pariguales Castro Espín-Guevara March. Con ellos participan en el tour, otros seleccionados incapaces de escribir sus nombres y apellidos sin al menos dos errores ortográficos.

En su momento, los responsables de tanto desastre rendirán cuentas unos por mal intencionados y otros por incompetentes. Solo queda esperar…
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de:http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#482

Castro fascismo, algo más que un sistema fallido, Juan González Febles

El capitalismo de Estado protofascista castrista, ha desembocado en un capitalismo corporativo, clientelar, mafioso, articulado por los generales sin batallas y herederos sin gloria. Este inviable sistema es generador de corrupción y frena la eficiencia económica, el desarrollo y la modernización de la economía.

En Cuba, quien se atreva a oponerse al estado y cuestionar sus decisiones corre el riesgo de perder la vida por una golpiza, una virosis, un accidente o una incidencia hospitalaria. Se puede perder la vida hasta por causas naturales. Se puede ser encarcelado y acusado de atentado o desacato.

Es precisamente porque hay que acatar las decisiones del estado so pena de perder la vida o la libertad, y porque los gobernantes no pueden ser sustituidos a través de elecciones libres, que el régimen castrista no logra impulsar reformas económicas y satisfacer las expectativas y ambiciones que ellos mismos se avienen en aceptar.

Desconocer la naturaleza humana y el afán de lucro presente en el ser humano, más su egoísmo, resulta muy propio del régimen militar totalitario castrista. Además de esto, en Cuba se violaron y se violan todos los Derechos Humanos, a lo que se suma una total carencia de las libertades fundamentales, a que tiene derecho todo ser humano. Solo que el cubano, nunca ha podido ni podrá vivir su vida a gusto, como animal de granja. Se sueña y esto les perjudica. Les perjudica aunque muchos entre estos sueños compartidos, encuentren como escenario los Estados Unidos o cualquier lugar, siempre que sea fuera de Cuba.

Por esto, las personas que luchan desde sus países suelen ser las más necesarias, por ser las más valientes o las insustituibles en su momento. Máxime en Cuba, donde una gran gama de delitos sancionan actos que cuestionan los intereses del Estado o la integridad del mismo. Estos delitos, reciben sanciones extremadamente severas, algunas incluyen hasta la pena de muerte.

En Cuba, priman los intereses de una minoría (los servidores del estado) sobre los de la mayoría. Esto se impone por medio del uso de la fuerza y el ejercicio abusivo del poder gubernamental por parte de esta minoría, sobre quienes no compartan su nociva ideología y los intereses materiales con ellos vinculados.

Por suerte quedan opositores empeñados en afirmarse en el ejercicio de sus derechos de expresión, reunión y asociación. Las Damas de Blanco marcan una pauta y hay quien reporta desde Cuba aquello que el régimen se opone a que sea reportado, con la bendición de SIP y CPJ o sin ella. Pero para algunos entre estos, aún se mantiene  la limitación, la coacción o el silenciado ninguneo en los espacios mediáticos, diplomáticos y políticos internacionales.

El capitalismo de estado fascista que el castrismo impone, garantiza el disfrute del botín conquistado con astucia por el difunto dictador Fidel Castro, que al menos pensaba en los suyos. Solo que entre los suyos, nunca se contó al pueblo cubano. En fin, el castro-fascismo es algo mucho más perverso que un sistema fallido.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan Gonzalez
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#479