¿Ciudad Maravilla o Ciudad Pesadilla? Juan González Febles

Crece el consenso entre los habaneros que afirma, que La Habana en su quinientos aniversario, no es una ciudad maravilla como proclaman los medios oficialistas. Para quienes vivimos en ella, es en la vida real, solo una ciudad pesadilla.

He escuchado a habaneros de la tercera edad decir alto y claro mientras miraban pancartas colocadas por orden de quienes en Cuba dan las órdenes y se trató en específico de una pancarta que proclama que, ‘La Habana es real y esplendorosa’. Entonces dijeron a modo de chiste, aunque visiblemente enojados: “Real y Esplendorosa No”, solo Real y Menesterosa. Este es el resultado del gobierno de ‘esta gente’. Por esto lo merecemos y merecemos cosas aún peores. Así será mientras sigan al frente del país. ¡Coño! ¡Que se vayan ya!”.

Unos ancianos que reposaban a la sombra de árboles en el Paseo del Prado, se quejaban de que La Habana no disponía como otros espacios urbanos ubicados en sitios a que han tenido acceso a través de filmes que disfrutan desde sus espacios familiares y domésticos, de servicios sanitarios públicos, limpios y adecuados. Decían que vivimos en una ciudad sucia sin un servicio de recogida de basuras y desperdicios eficiente. Que no se dispone de tanques de basura habilitados para sus funciones, en cada esquina como solían encontrarse antes. Porque solo en las zonas selectas para disfrute de la élite gobernante o de sus escogidos que allí residen, es posible ver tanques de basura en cada esquina. Esto provoca que fuera de las zonas selectas, Miramar, Nuevo Vedado, Kohly, Siboney, Cubanacán y alguna otra, el resto de la ciudad, para la gente de a pie, esta construye y establece vertederos, que son focos de suciedad y de todo lo peor a que es sometido el pueblo por la élite opulenta que se afirma en su opulencia, desde el totalitarismo que ha impuesto.

A esto hay que sumar las escaseces, la miseria y el hambre compartidas. El control totalitario absoluto y las formas en las que desde este control, se empeora desde el poder del estado, la condición de vida del hombre de a pie.

Aunque poco de lo descrito es nuevo y puede decirse que es la historia cotidiana de vida desde el 1ro de enero de 1959, lo verdaderamente novedoso es la forma en que la gente de a pie, hoy en día expone alto y claro, críticas y protestas contra el régimen. Escuché decir a un vendedor de maní garapiñado algo así: “Lo mejor que podría pasarme es morirme y mudarme al barrio más limpio de La Habana, el Cementerio Cristóbal Colón. La vida que vivo no vale la pena, es mejor morirse y salir de toda esta mierda”.

Lo novedoso de los tiempos que corren es que la gente de a pie dice alto y claro cosas que antes ninguno o pocos se atrevían a decir. Hablan alto y claro sobre que La Habana que viven y sufren no es ‘maravilla’, sino pesadilla. Se refieren a la pesadilla como la ‘Continuidad’ de que habló el presidente puesto por esta gente y que nadie sabe de dónde lo sacaron.

Dos ancianos caminaban frente a la antigua fábrica de refrescos Coca Cola en la Avenida de Santa Catalina. Uno de ellos me miró cuando tomaba unas fotografías y me dijo:
“Cuando los malos dueños de esta fábrica, los americanos estaban aquí, pagaban salarios altísimos a sus empleados y aquí se fabricaba un refresco excelente, ¡¡¡buenísimo!! En todas partes se vendía Coca Cola fría a solo cinco centavos, ¡un medio! Ahora estos HP te venden el refresco que ellos fabrican que es una mierda, a 0.50CUC. Casi cien veces más que lo que costaba una Coca Cola antes, un refresco que fue mil veces mejor, en todos los sentidos.

Sonreí y cuando m retiraba, dijo: “Esta gente hizo de Cuba una porquería. Un lugar en que vivir es como estar de forma permanente viviendo una pesadilla dentro de una botella llena de mierda. Te piden que renuncies a la vida en nombre de toda esa mierda que llaman socialismo y que debía llamarse mierdismo. ¡¡¡Coño!!!!”.

Desde nuestra ciudad pesadilla, les saludamos y deseamos lo mejor.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Véase: https://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/

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Un chiste de mal gusto muy oficialista, Juan González Febles

Para el cubano de a pie, escuchar desde los medios oficialistas hablar de continuidad para el régimen castro fascista, se ha convertido en un chiste del peor gusto. Los planes de la mayoría en unos casos (muchos) se orientan a salir de alguna forma de la pesadilla marchándose de la Isla a como de lugar. Sirve una balsa, una lancha o un matrimonio con un o una foránea. Lo que rechaza casi todo el mundo es continuar bajo la pesadilla que el régimen militar totalitario castro fascista representa,

Gracias a redes sociales y otras vías informales, se conoce que el socialismo fracasó en todas partes y en cada espacio en que se impuso. En Rusia, Europa del Este, China, etc., eso felizmente terminó, entonces por acá, la gente quiere que termine y ven como un chiste de mal gusto que se hable de continuidad para el hambre, la miseria, la escasez y las mentiras que repiten desde los medios oficialistas.

Quienes han tenido ocasión de intercambiar con turistas y algunos extranjeros de paso por estos predios, rusos, polacos, hurgaros, checos, alemanes, etc., se maravillan que ninguno tan siquiera quiera oir cosa alguna vinculada con ideas comunistas. Comentan asombrados y exaltados que a quienes han visto rechazar con más fuerza al comunismo, sean los rusos, quienes lo impusieron allí donde pudieron, cuando pudieron hacerlo.

Entonces, ver en los medios oficialistas al presidente nombrado y no electo del país, hablar de continuidad, provoca rechazo y burlas en la mayoría de los casos. Ver a un turista ruso de entre cincuenta y sesenta años mirar el monumento erigido en sufragio de Julio Antonio Mella y decir a unos bullangueros jóvenes universitarios que por allí andaban, que a Mella quien lo mando a matar por trostkista fue Stalin y no el dictador de turno en Cuba por aquellos tiempos, Gerardo Machado, fue algo revelador y sorpresivo.

Le saludé con un pulgar en alto y el ruso me devolvió el saludo y un poco más adelante me dijo que ya los rusos se sacaron de encima aquella pesadilla. Yo le dije que pronto los cubanos encontraríamos la forma de salir también y me dijo que ya en Cuba no había comunismo como él lo conoció. Me dijo que lo que por acá veía, tenía más de Mussolini y de Hitler que de Marx, Engels y Lenin. Le dije que tenía razón, pero que de todos modos saldríamos de esto. Me saludó, se despidió y me dijo algo en ruso que no fui capaz de comprender.

Lo más significativo es que en Cuba, la gente de a pie, no quiere tan siquiera oír hablar de continuidad o permanencia del régimen que la Isla sufre desde hace más de sesenta años. La propaganda oficial sobre el aniversario 500 de la ciudad, que proclama: Habana ¡Lo más grande! Es interpretado como: La más grande hambre, miseria, escasez, ¡Lo más grande en lo peor!

Veamos esto solo como un chiste. Pero que Dios ponga algo, sus manos o algo y no haya continuidad para esta horrible pesadilla.
Juan González: infiernodepalo8@gmail.com
Juan González; j.gonzalez.febles@gmail.com
Véase: https://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/

El Presidente ‘Nowhere Man’, Juan González Febles

El nominado, nombrado e impuesto presidente, por la élite del partido único y jamás electo por el pueblo de Cuba, Miguel Díaz Canel Bermúdez, recuerda Nowhere Man. Esta fue una canción del grupo británico The Beatles, incluida en su LP Rubber Soul de su versión británica y lanzada al mercado de los Estados Unidos en el álbum Yesterday and Today. También se lanzó como sencillo en 1966 y resultó muy exitosa a lo largo del mundo, incluido en este nuestro país. Donde la nefasta cúpula gobernante, nominó a esta música en su momento de mayor y mejor esplendor, como ‘música del enemigo’

La canción parece haber sido escrita en estos momentos. Trae a la mente a Miguel Díaz Canel Bermúdez. Como Díaz Canel, Nowhere Man es alguien que ‘just sees what he wants to see’, sólo ve lo que quiere ver o lo que quienes mandan, quieren que vea. Que, don’t know what [he’s] missing, que no sabe lo que se pierde o lo que obliga perder a los demás.

La canción parece estar consagrada al incompetente dispuesto a cumplir órdenes y estar en armonía con las opiniones de quienes mandan y le utilizan. Nowhere Man era un postín y su alter ego local, lo es en la ctualidad igualmente, solo que al igual que en la canción, este no ha conseguido, no consigue ni conseguirá jamás un resultado. Solo seguirá “…making all his nowhwere plans for nobody”, que en buen español es, “continuar con sus planes de ninguna parte para nadie”.

Ser el postín de una élite gerontocrática puede tener o no un encanto. Solo que para el pueblo sumido en la miseria, el hambre y la privación absoluta de todos los derechos y las libertades conocidos a través del mundo, ciertamente no lo tiene. Ni es aprobado ni cuenta con simpatías. Solo es el Muñecón impuesto y aprobado por la élite para posar ante las cámaras y darle continuidad a la pesadilla. Nada más.

Al seguir el estilo de mentir en que fue formado, el Presidente Nowhere Man habla de aumento de salarios y antes los precios aumentan. Cuando suban los salarios todo quedará en casi iguales o peores condiciones, pero el régimen bueno y bondadoso habrá aumentado los salarios y esto será lo que promoverán desde los medios oficialistas, aunque nadie crea en ello.

Entonces, hemos llegado a la esencia de la proyección que marcará pautas para el Presidente Nowhere Man o el Muñecón a que se refiere la gente de a pie. Tratará de mentir con más tino y más certeza que sus predecesores y procurará ser al menos un poco más creido. No lo conseguirá, pero intentarlo le aportará al menos un poco más de crédito a su gestión.

Salir del fracasado marxismo leninismo y pasar a un capitalismo de estado neo fascista, quizás aporte un poco más y consiga mejorar las condiciones materiales terribles en que se vive o malvive por acá. Es para esto que deberá posar el Presidente Nowhere Man y esta será la imagen que deberá aportar el Muñecón a cargo.

Si consigue sus propósitos, la gente comerá un poco más y el hambre compartida será, al menos un poco más llevadera. De esto se trata. Lograr continuidad e impunidad tolerante para la élite corrupta de Miramar, Atabey, Siboney, Cubanacán, Kohly y Nuevo Vedado, será la meta más importante. Lo será también lograr idéntica continuidad para el sátrapa del Castrismo en Venezuela, para el necesario aunque incompetente Nicolás Maduro.

Esperemos que para bien de Cuba, pronto sea el presidente ‘¡Help!’.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
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Un futuro aun peor que nuestro devastado presente, Juan González Febles

Aunque desde el punto de vista económico, administrativo y en todas las facetas de la vida Cuba adentro, se trata de un país hundido en la miseria, las perspectivas para un futuro muy inmediato serían aún peores que las pesadillas vividas Cuba adentro, tanto presentes como pasadas.

Aunque la única sustentación de que dispone el régimen militar totalitario castro fascista está afirmada en la actividad del nominado Ministerio del Interior, en realidad Ministerio del Crimen y del Terror. Una institución criminal entrenada y preparada para la represión desde sus vínculos con el Ministerio de Seguridad del Estado de la antigua y felizmente concluida, República Democrática Alemana y su terrible y malvada STASI y también y muy especialmente de la KGB, aparentemente desaparecida con la antigua Unión Soviética, pero reeditada en el llamado FSB. Lo fueron desde un entrenamiento usado para interceptar y sondear transmisiones de opositores y de otros servicios de espionaje extranjeros, nominados como enemigos. Pero además, están perfectamente habilitados para asesinar en los términos más convenientes para el régimen que sostienen.

Si el régimen castro fascista no saca las tropas mercenarias que mantiene en Venezuela, la Isla podría verse sometida a un bloqueo Aero naval. Si así fuere, cuando el pueblo no resista más el hambre saldrán a las calles para protestar. Cuando esto suceda, serán masacrados inmisericordemente por represores asalariados y por militares del servicio del régimen. El miedo que desciende desde la élite está afirmado en que si una intervención humanitaria cae sobre ellos y les aplasta, luego que masacren al pueblo que oprimen, perderán el poder y con esta pérdida, se verá por fin como terminará para bien de Cuba, la Unidad para robar, el Compromiso con la corrupción y la Victoria desde la impunidad.

Aunque el futuro que se avecina, será peor que el presente y el pasado tan bien conocidos, quizás se percibe el momento en que Cuba, al cabo de sesenta años recupere su libertad y con ella, el derecho a ser honrados a pensar y hablar sin hipocresía. Será el momento en que Cuba será libre y así, nuevamente próspera y feliz.

Pronto, los represores asalariados se verán invalidados para controlar y subordinar a la población. Se sentirán limitados para liquidar o neutralizar a los grupos opositores y a despecho de la enorme cantidad de recursos que disponen para sus actividades de represión, corrupción y espionaje, en su momento, verán caer la pesadilla que han sostenido.

El futuro se vislumbra peor, aun así, nada es eterno ni inamovible. En algún momento, Cuba será libre, próspera y feliz, como la soñaron José Martí, Ignacio Agramonte y todos aquellos que ganaron su lugar en los estrados inolvidables del honor nacional.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Véase: https://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/

La Habana está llena de locos, Juan González Febles

Uno los ve por todas partes. Deambulan y se alimentan de lo que pueden, cuando pueden hacerlo. Son los locos de La Habana, aunque andan por toda la Isla. Por supuesto, no se trata de aquellos locos pintorescos que se convirtieron en postales costumbristas de una Habana que reía. Estos locos traen historias muy sórdidas y en cada una de ellas, subyace una injusticia.

En otros tiempos, solo se les veía en las zonas más concurridas de la capital y nunca en los barrios periféricos. La economía colapsada de un país destruido ha hecho de su presencia un lugar común en todas partes. No se trata de que sean los únicos desamparados por el socialismo salvaje o el capitalismo castro-fascista que avanza. Aunque el rotativo oficialista Granma se construyó o adaptó una consigna del fascismo italiano y me refiero a “Orden es también sinónimo de desarrollo”, las consignas prestadas no resuelven el problema. No importa si estas, fueron tomadas de Marx, Mussolini, Hitler, Stalin, Mao, Getulio Vargas, Perón, Fidel Castro o el Che Guevara.

Abandonados como botón de muestra de un sistema de salud que no resuelve las necesidades reales presentes y exporta médicos para paliar con el trabajo esclavo de estos, el despropósito de un sistema inviable. Los locos de La Habana que son los sin-hogar más representativos, aunque no los únicos, existen para mostrar la cara más ruidosa entre muchos. Son parte de los ancianos que comen de tachos de basura y venden bolsas de nailon. Ya ellos no venden cigarrillos al menudeo, porque el estado les cerró ese escape cuando liberó los cigarrillos de la distribución normada.

Algunos se escapan de Mazorra y de otras instalaciones hospitalarias, otros nunca han estado bajo la guarda y custodia de instituciones o de personal calificado para la atención de estos casos. Muchos son una de las caras visibles menos presentables del insoluble problema de la vivienda.

Ya tengo a uno en mi entorno. Nadie sabe cómo apareció, pero aquí está. Perdido en los remolinos brumosos de su mente enferma, llegó con los bártulos malolientes que conforman su ‘casa a cuestas’. Nadie desde el gobierno o sus instituciones se sentirá convocado a asumir su problema, porque simplemente hay muchos acuciantes, insolubles y emergentes problemas. El nuevo loco, no es ni con mucho el más importante entre los asuntos comunitarios o nacionales.

En relación con el tema, conocedores acuciosos de los servicios especiales cubanos de inteligencia y contrainteligencia, que ayudan y prefieren mantener su anonimato han alertado sobre el potencial de los locos mendigos o los mendigos locos. De acuerdo con estos informadores, la existencia de estos podría ser usada en el marco de una medida activa de provocación o agresión contra aquellos que sindican como enemigos. Pero bueno, esto es solo una referencia y nada más.

Si la prostitución, la violencia y la marginalidad se yerguen como conquistas revolucionarias sobre la decencia ciudadana rebasada. Si el costo impagable de “ser como el Che” destruyó la esperanza de los más jóvenes y los mayores agitan con las banderas su impotencia y su desvergüenza, ¿qué pueden importar mendigos, qué pueden importar locos o qué pueden importar mendigos locos?

Entonces, ahí están los locos entre nosotros. Ahí andan entre perros obligados a pelear, ancianos abandonados y otros perros tan callejeros y abandonados como ellos mismos. Así se mueven entre policías e inspectores corruptos. Entre las ruinas de la bella ciudad felizmente destruida con consignas, mal gusto y peor desidia a ritmo de reguetón, soundtrack representativo de este momento.
infiernodepalo@gmail.com