Nuevas tendencias emergentes en el hoy de Cuba, Juan González Febles

Entre los últimos materiales humorísticos audiovisuales, que por las vías informales ya de todos conocidas, circulan en La Habana, los hay que abordan el auge que en la actualidad han alcanzado la diversidad creciente de opciones sexuales emergentes.

Para algunos, el fenómeno es preocupante. Como todo en nuestro medio, se trata del esquema definido de forma humorística por muchos, como: primero prohibido, luego autorizado y más tarde obligatorio.

Los materiales en cuestión son, ‘Cuqui La Mora’, con guion, dirección de Aleanys Jáuregui, cámara David Milián Monzón, edición Giselle Crespo y que cuenta con las actuaciones de Aleanys Jáuregui y Michel Pentón, un casting bien habilitado para estas entregas, la participación de DJ-Pro y el aporte del Salón de Belleza y Gimnasio “La Moneda Cubana”.

El segundo material es ‘El Show de Fernando Hidalgo’ de Mega TV, que presenta un monologo de Boncó Quiñongo que con el humor de altos quilates que aporta este artista nuestro, realiza el abordaje de este mismo tema sobre el auge y la promoción de las conductas homosexuales, desde su enfoque y proyección.

De lo que se trata es de la extensión y el crecimiento alcanzados en la sociedad cubana y básicamente entre la juventud, del homosexualismo tanto en su acepción lésbica como en la variante masculina. Si alguien se declara gay, sale del closet, será reconocido el valor moral del gesto y múltiples autopistas se le abrirán a partir del valor y el coraje ciudadano demostrado. Participará en los desfiles, aperturas y celebraciones promovidas oficialmente en este sentido y  desde esta óptica, todo le cambiará para mejor.

¿Qué pasa cuando alguien decide salir del otro closet y se proclama disidente o cualquier otra cosa que no sea del gusto y la aprobación del régimen?

La promoción de estas opciones, en la actualidad desciende desde las más altas esferas de la élite gobernante, como por ejemplo el Cenesex, dirigido por Mariela Castro Espín.

Aunque en sus orígenes solo se trató de exorcizar con nuevas aperturas y autorizaciones las persecuciones homofóbicas, la UMAP y otras asonadas de exclusión ordenadas bajo el mandato del ex dictador Fidel Castro, para algunos desde acá, todo parece recorrer el esquema ya expuesto de, ‘primero prohibido y perseguido, luego autorizado y promovido’ y algunos temen, con razón o sin ella, que pronto, ‘el homosexualismo se haga obligatorio’. Dada la promoción oficial, calidad, la cuasi masividad y el nivel de persuasores ocultos que se mueven en este sentido, podría ser posible.

La prostitución ejercida por las prostitutas más cultas que proclamara en su momento el ex dictador Fidel Castro, hoy se ve reforzada por jóvenes de ambos sexos que la ejercen, desde todas las opciones sexuales conocidas y muchas entre ellas, promovidas en gran medida desde diversas plataformas oficialistas que incluyen el Cenesex antes mencionado.

Según proclama el régimen militar totalitario castrista, Cuba dejó de ser el prostíbulo de los Estados Unidos. Ya excluido el enemigo del Norte, se ejercen las mismas funciones y se presta un renovado e incrementado servicio a un nuevo y más amplio mercado, basado en Europa de forma distintiva y muy significativa. En este nuevo mercado, España e Italia descuellan como partners mayoritarios, entre otros clientes. El prostíbulo se mantiene, solo que sin los queridos enemigos del Norte.

Alguna que otra investigación social sobre la juventud cubana y sus motivaciones presentes han arrojado que los reguetoneros como Yomil, El Chacal o El príncipe, reconocidos por promover la vulgaridad, la misoginia e incluso conductas antisociales violentas, se han constituido en hitos en la preferencia de los más jóvenes. Entre los extranjeros gozan de amplios ratings Cristiano Ronaldo, Leonel Messi, Jennifer López, Justin Bieber y Selena Gómez.

Quizás entre las nuevas tendencias emergentes, el homosexualismo y su promoción oficial, sea la menos problemática para el régimen militar totalitario castrista  que tiene sus intereses y opciones muy bien definidos.

Sin caer en la homofobia promovida en su momento por el régimen y desde el respeto a esta y a otras opciones de todo tipo, lo mejor para la sociedad cubana y la juventud, no es ni será la promoción actual de conductas y opciones homosexuales.

Una cosa es la tolerancia y el respeto debido, otra bien diferente es la promoción.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Véase: Cuqui La Mora; Monólogo con Boncó Quiñongo
Tomado de: PD#467

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Homofilia y mal gusto, Juan González Febles

Como signo de unos tiempos que difícilmente podrían ser peores, la galería La Acacia ubicada en San José entre Industria y Consulado, inauguró el pasado 18 de enero una exposición plástica consagrada al homoerotismo con muestras en que el mal gusto y el kirsch se combinan en una forma solo lograda a partir de la falta de clase de sus promotores oficiales, en ese “arriba” conocido por sus tan nefastas connotaciones.

El generalísimo Máximo Gómez sentenció en su momento, que el pueblo que escogió para servir tenía un rasgo característico: “Si no llegan, se pasan” y vaya si se pasaron. ¡Que se le va a hacer! ¡Todos somos cubanos!

Luego de los horrores de la homofobia promovida por el Comandante, ese mismo al que nadie recuerda haber visto seguir el ritmo de alguna melodía con el pie o simplemente tararear algo, que prohibió el rock n’ roll, los Beatles y todo lo demás y al que en la actualidad cuesta trabajo concebir como un humano normal, nos desplazamos hacia una homofilia activa y militante situada en el otro extremo de la misma cuerda irracional de mal gusto.

“Sex in the city” es el nombre de la muestra que expone obras de depurada sensibilidad junto a bodrios de pésimo gusto y una muy discutible calidad. La muestra acoge a consagrados como Roberto Fabelo y Rocio García junto a poco conocidos debutantes, que difícilmente podrían haber encontrado un lugar peor para un debut.

Personalmente me uno al escritor Salman Rushdie en la defensa de la pornografía y desde ese ángulo cuando hay elegancia y sensibilidad no vienen mal dos chicas en retozo. Tampoco hay nada que decir en tanto a quien prefiera dos chicos. Pero eso sí, que haya clase y belleza. Por encima de todo, que se trate de gente que se guste.

Los que optan por su propio sexo, si se trata de solo eso, su opción, pues es bueno. Pero lo principal es que quien opta por cualquier cosa, ante todo opte por sí mismo. La igualdad entre los sexos y entre la mayoría de las cosas se basa ante todo en el respeto y la aceptación de lo que se es. Los hombres no son mejores que las mujeres ni las mujeres son mejores que los hombres, se trata de que somos diferentes y es ahí donde reside la esencia de lo bello y del respeto a la diferencia.

Lo más sospechoso de todo esto es que la pandilla revolucionaria gobierna bajo el principio de que lo que no está prohibido, es obligatorio. ¿Será que el segundo paso, luego de haitianizar el país será homosexualizarlo? ¿El nuevo paso para una nueva gobernabilidad será ese?

Todo parece indicar que Cenesex se pasó y que como se trata de un asunto de familia, esa familia a la que nadie se atreve a criticar en algo, la pachanga va a continuar. La muestra es solo eso, con su mal gusto y todo lo demás, solo una muestra.
j.gonzalez.febles@gmail.com

El entierro prematuro, Juan González Febles

Tomo prestado mi título para esta entrega, del genial novelista norteamericano Edgar Allan Poe. De Allan Poe y para lo mismo, podría haber tomado El caso del señor Valdemar, pero me parece que para lo que me propongo, resulta más sugerente El entierro prematuro, que las dramáticas peripecias del pobre y angustiado señor Valdemar.

Los rusos esperaron casi más de dos años luego que murió Stalin, para desacralizarlo y culparlo de todo lo malo que pasó con Rusia y con el comunismo. Fue en el XX Congreso del PCUS que Nikita Jruchov denunció “el culto a la personalidad”, las terribles “infracciones a la legalidad socialista” y los “horribles crímenes” cometidos por orden directa o indirecta de Stalin.

En Cuba, -¿quién lo duda?- somos mejores y mucho más originales. No hizo falta que Fidel Castro muriera. Ya lo entierran en vida en su propio estiércol. Desde los lineamientos y la actualización del modelo económico queda claro que parafraseando el anti poema del Indio Naborí, el desastre tiene un nombre, solo tiene un nombre: Fidel Castro Ruz.

La comparsa anti homofóbica liderada por la Dra. Mariela Castro, se propone -entre otros esqueletos- sacar a la luz los abusos en las llamadas UMAP. Pero de aquellos atroces momentos surge imperfecto de las entrañas del horror, el espectro terrible e insepulto de Fidel Castro y esto es un aporte esplendoroso. Resulta que el pobre hombre pensó en 1953 que la historia lo absolvería y no fue, o no será así. A quienes les ha tocado juzgarlo condenarlo y enterrarlo bien profundo en estiércol fresco y actualizado como el modelo económico, ha sido a su propia gente. Se irá embarrado y con deshonor. Por cierto, tampoco conseguirá el tan ansiado Premio Nobel. El compañero Dios es terrible cuando le da por escribir derecho en renglones jorobados. Amén Venceremos.

Hasta he logrado saber que en corrillos semi oficialistas, se comenta que Fidel Castro es el único responsable de los procesos y ejecuciones sumarias hechas bajo su mandato. ¡Qué cosa! No se trata de que no sea responsable, se trata de que no sea el único responsable. Hace falta algo más que un criminal para que una orden criminal sea cumplida. Entonces, digamos que para esto es necesaria una larga carretera de personas viles que cumplan con la orden o con las órdenes criminales y que cada vil es, o fue, tan criminal como quien dio la orden original.

Lo mejor de esta historia es que ninguno de los que participa con entusiasmo en el entierro prematuro del Comandante, tuvo coraje cívico para oponerse al cumplimiento omnímodo de su voluntad. Las denuncias y las críticas sobre el carácter cruel y anticubano del actuar del Comandante, salieron hasta hoy de opositores dentro y fuera de Cuba. Fueron emitidas por activistas y periodistas, a los que más tarde se sumaron blogueros y otros actores cívicos de la sociedad civil, o de los exilios, hoy llamados de forma impersonal, diáspora.

De vuelta con la nueva tormenta de estiércol-manía recién desatada, llegó a Miami –donde si no- un desertor que fue jefe de servicios médicos del Minfar. El exjefe de estos servicios, coronel Roberto Ortega, terminó de enterrar al cardenal Jaime Ortega Alamino en su propia caca. ¡Qué les parece!  Con la experiencia de vida o de no vida que tengo, no deja de asombrarme como estos adalides cambian de casaca y llegan siempre con los pies secos a Miami. ¿Alguien los ayuda? ¿Será que alguien por acá decidió salir de Jaimito? ¿Será unilateral o también alguien desde Roma lo aprobó? Eso es poco trascendente y el mañana dirá. Lo cierto es que todo está muy por debajo de la saga del Comandante, recordista Guiness en atentados. No hay cosa o no hubo cosa más importante. ¡Como cambiaron los tiempos! ¡Como cambiaron las cosas!

Lo verdadero, es que será una verdadera pérdida no contar con las impresiones del protagonista, sobre su entierro prematuro. A lo mejor, el Comandante hasta logra en sus finales una comparecencia breve, concisa y aclaratoria en alguna Mesa Redonda sobre el tema y por favor: ¡Qué sea la última!

Quizás su acuciosa cronista, la señora K Blanco –quien mejor- en un futuro aporte sobre el particular. Bueno, eso si no contribuye también con alguna que otra paletada de tierra o de estiércol al entierro prematuro. Esto le pasa al Comandante por querer joder, perdón, vivir 120 años. Ahora llegó el momento del oportunismo, de “salvar la revolución y nuestro socialismo” y, se necesita un culpable. La democracia puede esperar. ¡Amén, venceremos!
juan.gonzlezfebles1@gmail.com

“Sagrado y profano”, Juan González Febles

En La Habana colonial de Leal, a pocos metros de la real, en la hermosa y remozada Plaza Vieja, puede apreciarse una muestra de 48 fotografías de Robert Mapplethorpe. Concebida y producida por Phillip Larrat-Smith y coordinada por Pamela Ruiz como curadora adjunta, la exposición deviene otro gancho de atracción turística, que pasan por alto muchos habaneros.

La muestra con título “Sagrado y profano”, ha sido posible por la colaboración de algunas instituciones como son La Fundación Ford de México D.F., la Andy Warhol Foundation for the visual arts de New York y la Easten Foundation, también de New York, entre otras.

La expo se mantendrá desde el 14 de diciembre hasta el 14 de febrero, día del amor en que concluirá. Todo un símbolo para el artista, para su muestra y para una ciudad semi destruida por una combinación irresistible de odio, desidia e intolerancia.

Robert Mapplethorpe (1946-1989) es sin lugar a dudas un icono de la contracultura que arranca desde los 60. Su trabajo se integra a las corrientes contestatarias que tuvieron lugar en ese controvertido periodo. Una buena parte del arte producido en aquel momento obedece a algún tipo de compromiso  social de crítica o de denuncia. Surge de minorías étnicas o grupos sociales rebeldes, marginados o ambos.

Entre los grupos que surgieron con sus demandas a partir de los 60, ocuparon lugar relevante los homosexuales, ya sea gays o lesbianas. Estos se unieron a las masas juveniles que ansiaban ser oídas y el fenómeno fue mundial. Los Estados Unidos, le imprimieron un sello muy especial al periodo, a pesar de su carácter totalizador. La impronta de los Beatles, marcó el ritmo y la pauta de aquella época inolvidable y además irrepetible.

Esa fue precisamente la época de oro para el régimen y la aureola internacional de Fidel Castro. Fue glorificado y ensalzado en el extranjero por los mismos, a los que su régimen reprimiría sin miramientos a escala doméstica.

Tanto el arte de Mapplethorpe, como el de Warhol y otros iconos de la época, fueron velados bajo siete sellos por el gobierno de Fidel Castro. Pocos conocieron en su momento el trabajo que estos desarrollaban. Las vacas sagradas de la cultura, miraban a Europa con la atención congelada en el neorrealismo italiano y la nueva ola francesa, de la posguerra. No consiguieron evolucionar porque les paralizaba su antinorteamericanismo.

El régimen consiguió aislar a la Isla del mundo y su tónica por largos años. Este aislamiento, marca a la muestra de Mapplethorpe en la Plaza Vieja de La Habana.

Las 48 fotografías expuestas, son arte. Rebosan homo erotismo, desafío, pero más allá una sensibilidad fuera de serie. Son imágenes para no olvidar. Las fotos de los famosos como las del actual gobernador de California Arnold Schwarzenegger, en su etapa juvenil y fisiculturista o la de una deliciosa y sensual Susan Sarandon, juvenil y sin la procacidad izquierdista del presente, son un remanso, al igual que sus bien logradas naturalezas.

Junto a ellas, los autorretratos y los retratos de los que llenaron el mundo afectivo del artista. Ante la mirada habanera, Patti Smith, Holly Solomon, Lisa Lyon y los amigos leales o amantes ocasionales del artista.

Mapplethorpe tuvo su visión muy personal de los negros. En su obra estos aparecen estereotipados como homo atletas sexuales o como fetiches homosexuales. Las tendencias sado masoquistas del artista están presentes en la muestra habanera. En ella y a pesar de su escasa concurrencia, predominó el elemento gay, al punto de hacerme sentir marginado y fuera de lugar.

Fuera de los turistas, agradablemente sorprendidos por el evento, los extranjeros con residencia e información sobre el tema, la farándula habanera y el mundillo gay, Robert Mapplethorpe es un perfecto desconocido en La Habana.

La muestra que se exhibe de su quehacer, mueve a algunas reflexiones. Una de ellas podría ser el carácter eternamente oportunista de la dictadura de Fidel Castro. Otra, su capacidad camaleónica para pasar por alto abusos y barrabasadas, como si estos nunca hubieran ocurrido. La otra, sobre secuelas que las torpezas y las crueldades del régimen han dejado en el alma de la nación, ya sea por comisión o por omisión.

La Fototeca de Cuba en la Plaza Vieja, más que la exhibición de una muestra de Robert Mapplethorpe, realiza otra tardía apertura al mundo del que nunca debimos ser apartados. El gesto se une a la estatua de Lennon y a los conciertos de rock escenificados en el horrible Protestodromo de Malecón: Un buen intento, pero demasiado tarde.
fotos Ana Torricella
Publicado originalmente en Cubanet.org. año 2005