Una destacada y académica idiotez, Juan González Febles

Aquello de que el apoyo al cuentapropismo y la “inversión privada” aportará elementos para una eventual democratización en Cuba, se ha convertido en algo que se repite una y otra vez. Pero todo no es más que una soberana idiotez. Cuando el totalitarismo consigue instalarse y consolidar los amarres totalitarios de una dictadura absoluta, el crecimiento económico global y el de sectores escogidos y autorizados para ello, solo fortalece al totalitarismo.

Estamos ante una nueva receta de supervivencia del Castro-Consorcio. Una vez rebasado el comunismo y sus inviables recetas económicas de planificaciones centralizadas a corto, mediano y largo plazo, se trata de crear un fascismo corporativo que promueva un capitalismo dirigido exitoso, que mantenga el poder en las mismas manos.

Para ello, el nuevo capitalismo mantendrá la supresión de derechos y libertades. No habrá pluripartidismo, sindicatos libres ni libertad de expresión, asociación y prensa. Quizás, se produzca un crecimiento económico que beneficiará de forma directa a los mismos militares y servidores asalariados de los servicios de seguridad, inteligencia y contrainteligencia castristas que durante tanto tiempo mataron, encarcelaron, reprimieron y degradaron. ¿Qué y cómo se beneficiará el pueblo de a pie con esto?

En la actualidad, los cuentapropistas exitosos en Cuba, son aquellos autorizados para ello por la élite gobernante. El resto, deberá integrarse (ya lo han hecho algunos) en los sindicatos oficiales aupados por la oficialista Confederación de Trabajadores de Cuba, (CTC) ya en los sindicatos oficialistas, los cuentapropistas estarán controlados de forma tan férrea como el resto de los trabajadores y la población dentro de Cuba. Tales cambios, solo beneficiarán a inspectores corruptos y a los gerentes ventrudos con grado militar en la “reserva”, que atesoran en closets, sus uniformes ‘para cuando haga falta’.

Sería muy provechoso que los que trazan estrategias y políticas hacia la Isla desde USA, los que seleccionan para becas en Harvard y otras universidades de los Estados Unidos, los que seleccionan viajeros, los que deciden detalles y generalidades sobre políticas hacia Cuba, tuvieran en cuenta estas peculiaridades, de las que nadie quiere percatarse.

Los que proclaman que la promoción del cuentapropismo y de los empresarios privados, dentro de Cuba, facilitará el tránsito a la democracia, deberán tener en cuenta la circunstancia real de la vida en Cuba y el significado que tiene el totalitarismo y el control social enajenante que este implica.

Quizás alguien, en aquellos predios político-académicos de USA, piensa que el oligopolio militar, que en la actualidad, vende a un 200% por encima del precio de adquisición los productos de primera necesidad que oferta a la población en las tiendas de venta por divisas que administran, serán más generosos una vez que se hayan desplazado hacia el cuentapropismo. ¿Será así?

Luego de repasar todas las incidencias vinculadas, habrá que reconocer que el trabajo de los servicios de seguridad inteligencia y contrainteligencia castristas y sus agentes de influencia y penetración desde los Estados Unidos, es ciertamente mucho más eficiente que la práctica cotidiana zafia y brutal que caracteriza la labor de estos servicios en Cuba.

Esperemos que alguien repase con detenimiento lo antes expuesto.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#487

De circos mediáticos, el más cercano, Juan González Febles

Los medios de prensa y todo el monstruoso entramado propagandístico del régimen castrista se concentra en atacar los pronunciamientos del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 16 de junio en el teatro Manuel Artime en Miami.

Sobre esto, la pregunta que habría que formular es: ¿En qué ha cambiado el criminal comportamiento del régimen militar totalitario castrista después del 17 de diciembre de 2014, cuando el entonces presidente Obama anunció sus planes para normalizar las relaciones diplomáticas con tal tiranía? ¿Por qué el actual Gobierno norteamericano debe seguir con la realización de negocios con la élite militar que controla la economía y la vida en Cuba?

En Cuba, las fuerzas armadas y los represores asalariados del Ministerio del Interior son y han sido regularmente, los principales beneficiados de la relación con EE.UU. y el resto del mundo, mientras se ocupan de reprimir a quienes defienden los derechos humanos o las libertades en el país. Son responsables directos de fusilamientos, maltratos, torturas, golpizas y todo el entramado de violaciones de derechos y libertades en Cuba desde 1959.

La nueva relación USA-Cuba debe exigir al régimen castrista el cese de la represión, la libertad de los presos políticos y las libertades económicas. Estas últimas relaciones deberán estar dirigidas para disfrute pleno de todos y no solo para militares, represores y delatores.

Sobre esto, una comparsa vil y abyecta de intelectuales y artistas, casi la misma que firmó en su momento manifiestos en apoyo a fusilamientos de civiles, instrumentados por la claque pretoriana armada castrista, se integra al circo mediático que en Cuba y fuera de ella condena la respuesta dada por el presidente Trump a las concesiones hechas por la anterior administración del ex presidente Barak Obama.

Hoy, estos despreciables cipayos arman algazaras y escándalos en respuesta a los más recientes pronunciamientos hechos por el presidente estadounidense, dirigidos contra la claque pretoriana que reprime, encarcela y mata. Entre estos viles, se cuentan Silvio Rodríguez, Alicia Alonso y otros autorizados a detentar dinero, estudios de grabación, viajes, representatividades, mansiones en zonas congeladas, automóviles flamantes y otras canonjías, a las que solo tienen acceso los miembros de la familia real Castro.

Así, han organizado un circo mediático del peor gusto en que participan elementos representativos de la nociva izquierda carnívora internacional que siempre ha apoyado, desde hace casi sesenta años, que en Cuba se reprima, se encarcele, se golpee y se mate.

La respuesta de la gente humilde de a pie no ha sido la esperada por el régimen castrista. Para muchos, el Señor Presidente Donald Trump es un ‘buen tipo’ que se reúne con mujeres, disidentes e incluso negros. Se comenta que a quien único perjudicó fue a ‘esta gente’, una forma coloquial en que es llamada por el pueblo de a pie, Cuba adentro, la claque gobernante y sus servidores policiacos, militares, paramilitares y civiles.

El senador Marcos Rubio, despunta como el próximo lobo feroz.

Para quienes no están al tanto, bueno es recordar la forma irrespetuosa que los medios de prensa al servicio del régimen castrista han usado para referirse a la congresista cubano-americana Ileana Ros Lehtinen, quien era llamada indistintamente, “la loba feroz”.

A despecho de esto, para el pueblo de a pie, “el tipo es buena gente” (Marcos Rubio) y la Sra. Lehtinen ni es loba ni es feroz.

Jóvenes féminas Cuba adentro, afirman que Rubio, más que político, parece un artista de cine. Desde lo poco que por acá han tenido acceso, la interacción que vieron por la tele y otras vías alternativas entre el senador y disidentes como Antúnez, Moya, etc., han hecho afirmar y han sentado con solidez que no es racista. Y si por casualidad, los votos femeninos desde Cuba contaran, tendría unanimidad entre mujeres de entre dieciocho y cincuenta años. Mis respetos y le felicito, senador.

Para concluir, digamos que en Cuba se ha destapado un nuevo circo mediático en que no se habla para nada de la corrupción y las prebendas que disfrutan los “perjudicados” por el Sr. Presidente Donald Trump. No se dice como el monopolio Gaesa y el resto del entramado militar explotan al pueblo y disfrutan de privilegios y prebendas inimaginables desde el falso y retorcido discurso oficial. No se dice que los oligopolios militares venden con un 200% de gravamen por encima del precio de adquisición, productos de primera necesidad en sus “tiendas recaudadoras de divisas”.

No se comentan los yates y mansiones que disfrutan, poseen y adquieren los miembros del clan Castro. Pero nada más hay que decir: se trata solamente de un circo mediático y de los anti-periódicos que lo llevan adelante. Nada más.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#487
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González

 

 

Las nuevas medidas que eventualmente salvarán al Castro-Consorcio, Juan González Febles

Frente a la nueva política estadounidense dirigida de forma directa sobre la claque militar verdeolivo y el corrupto entramado empresarial que abarca el monopolio oligárquico en manos militares y de los servicios especiales de seguridad, inteligencia y contrainteligencia castristas, se vislumbran respuestas.

Quizás estemos frente a una eventual disolución de Gaesa, Gaviota o la salida de algunos elementos constitutivos de estos consorcios empresariales. Propietarios de automóviles Citroen, Samsung, Mercedes Benz, etc., con placa particular, de Paladares y otros negocios por cuenta propia, habilitados y autorizados para el éxito, podrían ser los nuevos postores del régimen. La pregunta cardinal sería: ¿Qué diferenciará a unos de otros?

El fracaso absoluto y a nivel mundial del socialismo real y su planificación económica, ha dado paso a formas capitalistas pero anti democráticas en aquellos escenarios en que gobiernan partidos que se auto nominan comunistas. China y Vietnam son ejemplos de estas nuevas variantes. Las estructuras políticas de ambos países parecen estrechamente afines con las estructuras corporativas del nazi-fascismo-falangista europeo y ciertamente, al menos en el terreno económico han logrado avances incuestionables. Solo que a costa de la violación sistemática de los derechos y libertades, reconocidos en el mundo democrático y ausentes en estos escenarios.

Solo por citar un ejemplo, Vietnam con su economía capitalista de mercado es un actor en ascenso en la panorámica económica global. Con esto, logró un perfeccionamiento en la capacidad monstruosa para reprimir y controlar a los ciudadanos y ha logrado anestesiar la sensibilidad de los Estados Unidos y las democracias en el mundo. La pregunta de rigor es: ¿Lo conseguirá en Cuba el Castro-Consorcio? ¿Lograrán burlar las medidas promovidas por el presidente Donald Trump?

Dentro de las filas del régimen es posible que haya quienes no están de acuerdo, con el nuevo acomodo de la claque militar para un eventual cambio. Pero hay en progresión una piñata de repartición de privilegios, en forma de casas, autos, cargos, viajes y dinero. Los herederos sin gloria del Castro-Consorcio, toman posesión y heredan puestos claves de las estructuras económicas y de poder del régimen.

Las nuevas medidas promovidas por el presidente estadounidense Donald Trump no perjudican para nada al pueblo cubano. El perjuicio real está sobre el entramado corrupto representado por la guardia pretoriana castrista. Las trapacerías de Odebrecht y otras ya destapadas, involucran personalidades e intereses del Castro Consorcio y para nada mejoran la calidad de vida del pueblo de la Isla.

Antes de 1959, con un costo de vida muy por debajo al existente hoy, el promedio salarial era superior. ¿Por qué en Cuba no hay protestas en reclamo de aumentos salariales? Muy sencillo: El totalitarismo y la dependencia del Estado, más la inexistencia de un movimiento obrero libre garantizan que así sea. ¿Puede alguien responsabilizar al presidente estadounidense Donald Trump por esto?

Lo que el presidente Trump ha amenazado de forma casi directa es al control totalitario del Castro-Consorcio. Desde este control, no existe en Cuba una reserva social a la que acudir. Las instituciones religiosas son controladas desde arriba con pequeños beneficios que premian el silencio y la pasividad social. La educación está igualmente controlada con rigor y todo desde los cuarteles. De la prensa, mejor ni hablar. Cada vez son menos los que la hojean. Pocos creen en ella. El sector intelectual, tranquilo y feliz, cada uno en su respectiva jaula, a la espera de un viaje y nada más.

El problema del régimen militar totalitario castrista encierra otras complejidades. La obligatoriedad de ser revolucionarios, socialistas o comunistas se afirma desde la Constitución y las leyes impuestas. A todos los nacidos en la patria de José Martí, se les debe reconocer ya su derecho a ser ciudadanos. Para esto, habrá que derrotar al Castro-Consorcio y al corrupto entramado militar que le sostiene.

Esperemos que las nuevas medidas que salvarán al Castro-Consorcio sean invalidadas con coraje ciudadano Cuba adentro y con solidaridad democrática activa, desde todos los rincones del mundo libre y democrático. ¡Dios lo quiera!
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#486

En Puerto Rico, más intrascendencias y otro evento vacío, Juan González Febles

Culminó en Puerto Rico el llamado 2do Encuentro Nacional Cubano. Como es costumbre, participaron organizaciones, en su mayoría desconocidas en el archipiélago cubano y otras del exilio, también desconocidas, en el ya mencionado archipiélago cubano, que parece ser, lo que por allá importa menos.

Según los organizadores, todo quedó debidamente organizado y representado por más de un centenar de sus poco conocidos (en Cuba) dirigentes. El evento fue organizado por Cubanos Unidos de Puerto Rico, también desconocidos Cuba adentro.

Destaca la ponencia presentada por el Sr. Luis Israel Abreu, Director Ejecutivo de Comité de Ayuda a los Activistas de Derechos Humanos (CAHRA, de acuerdo a sus siglas en Inglés)  y denominado oficialmente Committee to aid Human Rights Activists (CAHRA). Dicho comité está radicado en 6020 Newkirk Avenue, North Bergen NJ 07047. En dicha ponencia, se aborda el tema de la corrupción entronizada por el régimen castrista en Cuba y su solución en un marco constitucional de una futura Cuba democrática. El tema ciertamente será relevante en el momento de apertura y reconstrucción democrática, solo que en la actualidad es irrelevante, por su improcedencia desde las condiciones de control totalitario absoluto hoy impuestas en Cuba.

Quizás si en ese tema se abordara la presente corrupción trasplantada con éxito a las filas de la oposición interna cubana y representada en alguna forma por algunos de los presentes en la reunión, -participantes y hasta patrocinadores del encuentro- entonces tendría una relevancia mayor, pero esto no es y no será así, al menos por el momento.

De vuelta con el conocido tema de los encuentros vacíos e intrascendentes la Declaración final dada a conocer destaca algunos puntos que resultan lugares comunes ya expuestos por el Foro por los Derechos y Libertades en su campaña #TodosMarchamos, estos son: La libertad incondicional de todos los presos políticos y la derogación de todas las leyes que atenten contra las libertades fundamentales; La libertad de expresión, prensa, asociación, reunión, manifestación pacífica, profesión y religión; La participación del pueblo en toda decisión de la nación, la legalización de todos los partidos políticos y elecciones libres y pluripartidistas.

También se refiere a trabajar en la campaña por un plebiscito vinculante en favor de las elecciones libres, justas y plurales bajo condiciones democráticas que garanticen la soberanía de los ciudadanos. Lo que no dice es cómo hacerlo bajo las condiciones vigentes en la actualidad por el régimen militar totalitario castrista.

Habla también de respaldar y suscribir el “Acuerdo por la Democracia” de 1998, en los términos y condiciones ya conocidos. Hablan de promover –desde lejos como es costumbre- la estrategia de la lucha no violenta. Y además la promoción de viajes para “facilitar la capacitación de los luchadores prodemocráticos en las metodologías de la desobediencia civil”, dictadas por eméritos profesores que, o escaparon a tiempo o por cualquier otra razón, nunca aplicaron sobre el terreno la praxis de sus enseñanzas.

También de “trabajar para derrumbar el muro cibernético en Cuba”, algo perfectamente posible con solo una orden presidencial que el excelentísimo Sr. Presidente de los Estados Unidos, Barak H. Obama no tiene intenciones de impartir ni impartirá. Por último, quedó, “…esforzarse para que la oposición interna tenga los recursos tecnológicos con los que continuar la movilización ciudadana”.

Quedó establecida una Comisión Coordinadora de Enlace, que por un término de seis meses tendrá como tarea fundamental, dar seguimiento –desde lejos- a los puntos acordados y comunicarlos a todas las organizaciones, en el espíritu de “unir la oposición interna y externa”.

Se trata como ya es costumbre de que en Cuba decide quien en Cuba no reside y quizás como elemento sustentador de cómo ha ido y como irá todo en el tema cubano, recomendamos a los lectores, echen una ojeada a las subvenciones aportadas por NED tanto para este como para otros esfuerzos de este corte o similares.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
Véase: NED Press Room; Apply for Grant; Cuba; http://www.ned.org/region/latinamericaandcaribbean/
cuba2015/; Ponencia Anti Corrupción Para La Cuba del Futuro; PD#444

Cuba en cuento ¿Y cuántos viven de ese cuento?, Juan González Febles

Llegó a nuestras manos un trabajo publicado en http://www.cubaencuentro.com de la autoría de Arnaldo M. Fernández, residente en Broward, Miami, USA. Como ya es costumbre en este autor, su análisis y aseveraciones  van dirigidas contra los que en Cuba luchan, pero más allá de eso, avanzó o retrocedió en este empeño y todo parece indicar que el objetivo se va más allá. Hoy, va encaminado contra la lucha en sí misma.

El Sr. Arnaldo M. Fernández que sabe escoger los flancos más vulnerables, escogió en esta ocasión, “…los cuentos de los opositores cubanos en el Foro de Oslo”. ¿Qué les parece?

Por supuesto en su análisis, no entra en consideraciones sobre quiénes o quién hizo la selección de los invitados. Hábil e inteligente como ciertamente es, jugó con la cadena y respetó a los irascibles monos de ambos lados de la cuerda siempre tensa de la política cubana. Dentro de este saludable estilo, calificó como “…líderes opositores de alto vuelo” a Manuel Cuesta Morúa y Laritza Diversent. Sin explicar cómo o por qué, nos dice que estos, “…forzaron a la dictadura a dejarlos viajar a Oslo, pero Berta Soler quedó en tierra por efecto de la represión, que está peor que nunca y se ensaña con los opositores que necesitan volar y volar para cumplir sus compromisos de libertad y democracia”.

Ciertamente que al régimen militar totalitario castrista no parece inquietarle la presencia en Oslo o en el planeta Marte de los “…líderes opositores de alto vuelo”, como Manuel Cuesta Morúa y Laritza Diversent. Solo intentaron una tramoya que fracasó, pero esta quizás impidió la presencia en ese Foro de Berta Soler.

Sobre esto, reconozcamos la profesionalidad y habilidad indiscutida de Fernández, que sorteó la irascibilidad de todos los monos ocultos detrás de nuestras cadenas. Porque si alguien molesta en La Habana, Oslo, París, Bruselas o Marte, esa es Berta Soler, la líder femenina más emblemática y prestigiosa de la oposición pacífica interna cubana.

La mala intención y la profesionalidad de este colega descuellan por sí mismas.  Nos dice: “…esta causa sublime no depende del dinero de afuera que se invierta en ella, sino del talante patriótico de la oposición y del pueblo dentro”.

Aunque esto sea parcialmente cierto, el colega pasa por alto a Napoleón Bonaparte y sus consideraciones sobre la importancia del dinero para ganar las guerras. Digamos que una guerra puede sostenerse más tiempo del que muchos calculan con ‘talante patriótico’, pero la victoria rápida y sin tantas y más pérdidas colaterales que las estrictamente necesarias, requiere de aporte napoleónico, es decir, dinero.

Saca a colación que en la edición 2014 del mismo foro, Yoani Sánchez contó que la memoria flash desencadenaba en Cuba una revolución underground. Más adelante hizo mención de que la refugiada Rosa María Payá afirmó que: “El totalitarismo no se ha roto en Cuba”.

La falta de información sobre este interesante tópico, el totalitarismo que tanto recorrió durante el pasado siglo XX y mantiene su ejecutoria en el XXI, demuestra que sobre esto dispone, de información de portada, lomo y contraportada y nada más.

Vuelve sobre las afirmaciones de que la solución es “un plebiscito que determine el futuro del país”, algo que jamás se acometió desde el exilio, dado que los plebiscitos no dan resultado alguno desde que el Partido Pro Derechos Humanos de Cuba trató de armar uno a fines de 1988.

Como parte de su argumentación sobre dineros y cosas de ese estilo, afirma que los luchadores anticastristas tenían como apoyo la segunda estación más grande de la historia de la CIA, con unos $50 millones de presupuesto anual. Esos dólares de la década de 1960 equivalen en la actualidad, según su exposición, a $333 millones de dólares actuales y sobrepasan a todos los fondos asignados a los planes de transición a la democracia en Cuba desde 1996.

Quizás tan acucioso autor pasa por alto que en ese mismo periodo, la felizmente extinta Unión Soviética aportó más de 3000 millones de dólares anuales en el sostenimiento del régimen militar castrista, esto sin contar el monto comprendido como ayuda militar. ¿Qué les parece?

Quizás el Sr. Fernández tenga parte de razón en sus afirmaciones sobre lo que denominó, “los cuentos de los opositores cubanos en el Foro de Oslo”, solo que lo más importante lo pasó por alto y esto es, sin duda razonable alguna, una sola aclaración sobre cuántos viven de ese cuento a ambos lados del Estrecho de La Florida. ¿Será Arnaldo M. Fernández uno más en el grupo?
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de http://www.primaveradigital.net

¡Más análisis y más provocaciones!, Juan González Febles

Alejandro Armengol no me sorprende y sorprende a pocos. En su Cuaderno de Cuba, ha publicado miércoles, 27 de enero de 2016 ‘Disidencia, información y cambios’. Una entrega tendenciosa, manipuladora y peor intencionada.

Señala Armengol en su trabajo la pretensión de medir el avance de esta oposición a partir de, “…los cambios que gracias a ella ha experimentado la sociedad cubana en los últimos años”. Nos dice, que esto es “…como entrar en un campo minado”. Lo importante habría sido señalar quien mandó a minar el campo para su conveniencia y quien colocó las minas. Pero lo que concurre en este caso es que la distancia y algunas conveniencias bloquean la comprensión del término totalitarismo para Armengol y otros de su corte que escaparon a tiempo de la pesadilla y nunca la enfrentaron.

Armengol no quiere reconocer que uno de los logros más relevantes del régimen militar totalitario cubano ha sido sembrar sus agentes en Europa y en los Estados Unidos casi desde 1959. Ellos minaron el campo que se mandó a minar desde La Habana. Lo que dice siempre de una u otra forma beneficia a la misma dictadura. Cada vez que Alejandro Armengol descalifica a hombres y mujeres afirmados en hacer lo que él nunca pudo o quiso hacer, presta un servicio a esa misma dictadura.

De vuelta con los cambios, afirma, en un despliegue maestro de manipulación, “…que muchos de estos cambios no son debidos a la oposición, sino puestos en práctica en un desarrollo paralelo a esta”. Una forma genial para devaluar entre otros logros, las marchas iniciadas por las Damas de Blanco y su inmortal líder y fundadora Laura Pollán. Estas trajeron como resultado las liberaciones de prisioneros políticos encarcelados en aquella Primavera Negra que los minadores de siempre, tratan de descalificar y negar en la medida que les es posible.

Nos dice, “…esa misma oposición —que reclama su participación para lograr estos cambios— los disminuye o desestima, al catalogarlos de cosméticos”. Hay que reconocer la profesionalidad de este colega y su innegable habilidad para devaluar personas y resultados. ¡Magistral!

Armengol nos da como logros debidos a la buena voluntad del régimen, la liberación de los prisioneros de la “Primavera Negra”, la posibilidad de entrar y salir del país y la existencia del trabajo por cuenta propia. ¡Qué les parece!

Nos habla sobre una supuesta eliminación del bloqueo a blogs y sitios en internet. Afirma que entre los “sitios beneficiados”, no está incluido CUBAENCUENTRO. Junto con lo anterior, señala un mayor acceso a Internet a partir de la instalación reducida y controlada de los nuevos corralitos para pastar en el césped, conectados al muy controlado sistema WiFi instrumentado por el régimen para su conveniencia. Entonces critica con el tono tendencioso de costumbre a la oposición pacífica interna por no admitir que “algunas de sus quejas anteriores ya han sido resueltas”.

Desde la descalificación tendenciosa que emprende contra la oposición pacífica y las voces libres que se pronuncian desde Cuba, afirma que el discurso interno se “…concentra en un reclamo de victimización —casi siempre real pero en ocasiones exagerado”. ¡Mejor Granma!

Esto le permitirá más adelante afirmar que a críticas justas al sistema se han incorporado, rechazos a la política de “deshielo” del presidente Barack Obama”, como si tales criticas fueran injustas o tan solo desproporcionadas.

Se refiere o sugiere que determinadas posiciones están dadas para ganar accesos a “…tribunas y beneficios económicos aún bajo el control de ese sector del exilio que por años se ha catalogado de “vertical” —sin serlo en muchas ocasiones—, pero se logra a cambio de entregar parte de la independencia que se suponía estaba destinada a conquistar. Además del apoyo — en este caso como rentabilidad añadida— para poder despreciar como “procastrista” cualquier crítica al respecto”.

Los agentes castristas y su actividad fuera de Cuba que Armengol trata de soslayar, existen. “Ese exilio que por años se ha catalogado de vertical” y que de alguna forma él considera que no lo es, ha perdido fuelle, presión, recursos materiales e influencias ganadas por millonarios sin patria y otros servidores del régimen militar a los que no se puede o resulta difícil “despreciar como ‘procastristas’, sin pagar un alto precio por ello.

El acceso a las “tribunas y beneficios económicos”, los viajes, premios y otras fruslerías, están dados no por las posturas anticastristas, sino por la afinidad con los millonarios sin patria y el lobby que paga los servicios mediáticos de The New York Times o el diario español El País.

Otra joya de descalificación tendenciosa está vinculada a la labor de los periodistas independientes que desde Cuba informan lo que el régimen militar se esfuerza en ocultar. Armengol reconoce que lo que es de conocimiento en el exterior, sobre lo que pasa en Cuba, se debe a denuncias, hechas con inmediatez sobre cualquier hecho noticioso. Entonces destaca lo que denomina Talón de Aquiles del que no ha logrado ni logra librarse. Se trata de lo que destaca como “…la ausencia de una posibilidad para confirmar de forma independiente la información que llega”.

Todo parece indicar, de acuerdo con el flujo discursivo del Sr. Armengol que los culpables máximos de esta situación somos los periodistas independientes que desde Cuba hacemos lo que nunca tuvo valor, decoro, deseos o dignidad para hacer. No parece ser el régimen militar totalitario y dinástico encabezado en la actualidad por el dictador militar Raúl Castro, el responsable del Talón, el calcañal o el peroné en cuestión, somos nosotros con nuestro poco profesional trabajo, los responsables de esta situación.

Nos dice que, “El problema no se resuelve con una disyuntiva de “buenos” y “malos”, porque limitarse a esa alternativa lleva inexorablemente a tener que admitir una profesión de fe: creo en esto y no en lo otro. Y el verdadero periodismo no funciona sobre juicios de fe sino sobre la verificación de los hechos”. Me pregunto: ¿Cómo desde dónde lo hace, se atreve a proclamar los juicios valorativos que proclama? ¿Cómo verifica las afirmaciones tendenciosas que suelta al vuelo? ¿Se tratará acaso que encontró la vía expedita hacia las “tribunas y beneficios económicos”, sin contar con el “exilio que por años se ha catalogado como vertical? No lo sé y lo peor es que no tengo el tiempo o el interés de averiguarlo.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: http://www.primaveradigital.net; PD#415

La sociedad se desfondó, Juan González Febles

Se dice que la sociedad cubana ha tocado fondo. Quizás se trata de que la sociedad cubana se desfondara a partir de los controles sociales totalitarios que le fueron impuestos. Estos controles primero asumieron la forma de amarres totalitarios derivados de la dictadura revolucionaria del proletariado. A partir de ellos, el totalitarismo castrista convirtió en parias miserables a los cubanos dentro de Cuba. Los parias, en fin, los miserables, solo piensan en comer y en las posibilidades que reales que tienen para ello.

El totalitarismo castrista se hizo de todas las posibilidades. Es decir, tanto de las grandes, como de las más insustanciales. Desde la educación, hasta la salud y desde allí, controlan y distribuyen para las más elementales necesidades materiales. Desde una vivienda hasta un empleo. Todo en Cuba está bajo un estricto control totalitario y los que no se someten, pagan un alto precio por su insumisión. Así es, ha sido y así será, si los hombres de buena voluntad en Cuba y a lo largo del mundo lo permiten.

El caso es que con esta situación el gobierno cubano y grupos en el exterior que aparentemente lo combaten, interpretan una pieza diabólica a cuatro manos y casi desde la misma partitura. Explotan las miserias humanas y las limitaciones materiales reales, creadas por el régimen militar cubano. De esta forma, impiden -siempre a cuatro manos- la institucionalización de proyectos que no respondan de forma directa a uno u otro patrón.

A cuatro manos con los hombres iguana del universo represivo, grupos de poder en el exterior usan miserias humanas, debilidades y  frustraciones para imponer sus agendas. Para impedir la institucionalización de proyectos, organizaciones, etc., sobornan y fragmentan tales proyectos con ofrecimientos de dinero, viajes, recursos, etc.

Ambos, el gobierno militar de la Isla y tales grupos parecen perseguir propósitos idénticos. Primero, sustentar la imagen de oposición fragmentada, segundo, privar de representatividad a los que dentro de Cuba de Cuba enfrentan al fascismo emergente de las ruinas del fracasado socialismo, tercero, asumir desde el exterior tal representatividad.

El resultado es que han presentado como representantes de la oposición y la sociedad civil a los menos representativos. Estos en unos casos son creados a partir de recursos, clientelismos y tráfico de influencias más o menos velados, mientras que en otros, a partir de una selección arbitraria, en que los menos capaces profesional, cultural y políticamente, son lanzados al ruedo internacional para hacer papelazos. De acuerdo a informaciones muy fidedignas recibidas, en unos casos los seleccionados se refieren a “órgias”, “relatórias” y otros disparates de este estilo, más o menos relevantes, en presencia de los actores internacionales de turno en la cita en cuestión.

La sociedad cubana no se trata de que haya tocado fondo, simplemente se desfondó. Entonces, se trata de colocar en su justo lugar a quienes medran en la actualidad con esta situación. Así, tenemos de una parte al gobierno militar cubano y de otra, a aquellos amparados en la protección de la ley y el estado de derecho afirmados en los países democráticos en que residen, que les permiten obtener pingues ganancias del rio de heces revueltas en que a gusto nadan.

Esto es el nuevo juego. No queda más que participar. Cada quien lo hará en la medida que le dicte la vergüenza. Bueno, el que la tenga.
infiernodepalo@gmail.com

El fiasco que viene, Juan González Febles

La última de las ilusiones que alcanzó resonancia externa e incluso interna es la Demanda Ciudadana Por Otra Cuba. Con ella se promueve y se da a conocer dentro de Cuba la exigencia dirigida al régimen militar para que ratifique los Pactos Sobre Derechos Sociales, Políticos y Económicos promovidos por la Organización de Naciones Unidas (ONU). Unida a esta, se lleva adelante la promoción del contenido de los pactos y la exigencia de que el régimen militar cubano se decida por fin a ratificarlos. Los pactos sobre derechos civiles, sociales y económicos fueron firmados en su momento por el entonces canciller Felipe Pérez Roque. La Organización de Naciones Unidas (ONU) no concede carácter vinculante ni a la firma ni a la ratificación de los mismos.

Durante la década de los 80 del pasado siglo XX algunos entre los países del llamado campo socialista europeo, firmaron y hasta ratificaron esos pactos. La lección de la historia fue que la firma o incluso la ratificación de los mismos no impidieron a estos gobiernos, tomar las medidas de fuerza que tomaron -en circunstancias apremiantes- contra sus pueblos. Los gobiernos de la Polonia comunista y de felizmente extinta RDA, no dudaron en usar la fuerza militar contra sus pueblos o pasar por encima de la letra y el espíritu de esos pactos. Se trata de que los mismos, ya sea que se ratifiquen o no, nunca son vinculantes. No existe forma de obligar al o a los bandidos políticos de que se trate, para que los respeten.

Entonces, la Demanda Ciudadana Por Otra Cuba, cumple un importante rol de agit prop o de movilización ciudadana y nada más. Este rol en las condiciones de la Cuba actual, no deja de ser un importante paso de avance. Pero de ahí a afirmar de que la mera ratificación de tales pactos resolverá el problema o las contradicciones con la dictadura militar habanera, es solo concederle los plazos o el tiempo que esta desea ganar, para reformular su esencia militarista y totalitaria. De todo esto saldrá la papilla política digerible para la deglución por parte de los poderes reguladores internacionales, la Unión Europea y los tantas veces erráticos, Estados Unidos.

Visto desde esta óptica, las campañas o la campaña para la ratificación por parte del régimen militar de los pactos con la ONU, se traducirá en un gran fiasco o en el gran espejismo que no conducirá a parte alguna. Si solo se trata de la movilización o de sumar adeptos, vale. Pero si se trata de generar un margen más ambicioso de expectativa ciudadana, se trata de un fiasco o lo peor, un fraude.

De acuerdo con la experiencia histórica acumulada por el movimiento pacífico y civilista cubano pro democracia, este nunca pudo crecer vinculado solamente a las premisas de su difícil entorno. Desde el surgimiento en 1976 de este tipo de lucha, con el histórico primer Comité Cubano Pro Derechos Humanos, la intervención del exilio cubano asentado fundamentalmente en La Florida, Estados Unidos de América, ha marcado una impronta que no siempre benefició a este movimiento. La instalación de una próspera y pujante comunidad cubana exiliada, marcó pautas que ejercieron y ejercen una influencia marcada sobre el movimiento pro democracia en Cuba. Esta influencia ha demostrado ser positiva en algunas ocasiones y extremadamente nociva en otras.

Tal intervención en ocasiones pretende hacer crecer la resistencia al régimen militar, mediante la imposición de estrategias, la creación artificial de líderes y la división, partición o extinción de proyectos nacidos en suelo cubano que son estorbados desde afuera de muchas maneras, con independencia de que estos sean exitosos o no. Los principales obstáculos para la creación de un foro o de una oposición articulada y unida, no los aportó ni los ha aportado la tenebrosa y eficiente policía Seguridad del Estado al servicio del régimen militar. Se trata de la imposición de enfoques y opciones que sin tomar en cuenta las necesidades Cuba dentro, son impuestos desde ese exilio a partir de su abrumadora presencia política en USA y el consecuente poder mediático y económico que le sirve de respaldo.

Por esto, esperemos que la fe pública ciudadana no vuelva a verse defraudada. Esperemos que este espejismo en relación con la Demanda Ciudadana Por Otra Cuba no se convierta o de hecho sea, otro peldaño o la rampa política de lanzamiento de algo, venido como de costumbre desde este exilio y que solo por nuevo, nunca será mejor. Algo que hasta este instante no parece delinear con caracteres de nitidez prístina, el santo y seña de la palabra democracia, no sirve para Cuba. La democracia representativa y liberal es y será lo único que puede salvar o salvará a la nación cubana, para una forma posible de vida o sobrevida después de Castro.
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