Una destacada y académica idiotez, Juan González Febles

Aquello de que el apoyo al cuentapropismo y la “inversión privada” aportará elementos para una eventual democratización en Cuba, se ha convertido en algo que se repite una y otra vez. Pero todo no es más que una soberana idiotez. Cuando el totalitarismo consigue instalarse y consolidar los amarres totalitarios de una dictadura absoluta, el crecimiento económico global y el de sectores escogidos y autorizados para ello, solo fortalece al totalitarismo.

Estamos ante una nueva receta de supervivencia del Castro-Consorcio. Una vez rebasado el comunismo y sus inviables recetas económicas de planificaciones centralizadas a corto, mediano y largo plazo, se trata de crear un fascismo corporativo que promueva un capitalismo dirigido exitoso, que mantenga el poder en las mismas manos.

Para ello, el nuevo capitalismo mantendrá la supresión de derechos y libertades. No habrá pluripartidismo, sindicatos libres ni libertad de expresión, asociación y prensa. Quizás, se produzca un crecimiento económico que beneficiará de forma directa a los mismos militares y servidores asalariados de los servicios de seguridad, inteligencia y contrainteligencia castristas que durante tanto tiempo mataron, encarcelaron, reprimieron y degradaron. ¿Qué y cómo se beneficiará el pueblo de a pie con esto?

En la actualidad, los cuentapropistas exitosos en Cuba, son aquellos autorizados para ello por la élite gobernante. El resto, deberá integrarse (ya lo han hecho algunos) en los sindicatos oficiales aupados por la oficialista Confederación de Trabajadores de Cuba, (CTC) ya en los sindicatos oficialistas, los cuentapropistas estarán controlados de forma tan férrea como el resto de los trabajadores y la población dentro de Cuba. Tales cambios, solo beneficiarán a inspectores corruptos y a los gerentes ventrudos con grado militar en la “reserva”, que atesoran en closets, sus uniformes ‘para cuando haga falta’.

Sería muy provechoso que los que trazan estrategias y políticas hacia la Isla desde USA, los que seleccionan para becas en Harvard y otras universidades de los Estados Unidos, los que seleccionan viajeros, los que deciden detalles y generalidades sobre políticas hacia Cuba, tuvieran en cuenta estas peculiaridades, de las que nadie quiere percatarse.

Los que proclaman que la promoción del cuentapropismo y de los empresarios privados, dentro de Cuba, facilitará el tránsito a la democracia, deberán tener en cuenta la circunstancia real de la vida en Cuba y el significado que tiene el totalitarismo y el control social enajenante que este implica.

Quizás alguien, en aquellos predios político-académicos de USA, piensa que el oligopolio militar, que en la actualidad, vende a un 200% por encima del precio de adquisición los productos de primera necesidad que oferta a la población en las tiendas de venta por divisas que administran, serán más generosos una vez que se hayan desplazado hacia el cuentapropismo. ¿Será así?

Luego de repasar todas las incidencias vinculadas, habrá que reconocer que el trabajo de los servicios de seguridad inteligencia y contrainteligencia castristas y sus agentes de influencia y penetración desde los Estados Unidos, es ciertamente mucho más eficiente que la práctica cotidiana zafia y brutal que caracteriza la labor de estos servicios en Cuba.

Esperemos que alguien repase con detenimiento lo antes expuesto.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#487

De circos mediáticos, el más cercano, Juan González Febles

Los medios de prensa y todo el monstruoso entramado propagandístico del régimen castrista se concentra en atacar los pronunciamientos del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 16 de junio en el teatro Manuel Artime en Miami.

Sobre esto, la pregunta que habría que formular es: ¿En qué ha cambiado el criminal comportamiento del régimen militar totalitario castrista después del 17 de diciembre de 2014, cuando el entonces presidente Obama anunció sus planes para normalizar las relaciones diplomáticas con tal tiranía? ¿Por qué el actual Gobierno norteamericano debe seguir con la realización de negocios con la élite militar que controla la economía y la vida en Cuba?

En Cuba, las fuerzas armadas y los represores asalariados del Ministerio del Interior son y han sido regularmente, los principales beneficiados de la relación con EE.UU. y el resto del mundo, mientras se ocupan de reprimir a quienes defienden los derechos humanos o las libertades en el país. Son responsables directos de fusilamientos, maltratos, torturas, golpizas y todo el entramado de violaciones de derechos y libertades en Cuba desde 1959.

La nueva relación USA-Cuba debe exigir al régimen castrista el cese de la represión, la libertad de los presos políticos y las libertades económicas. Estas últimas relaciones deberán estar dirigidas para disfrute pleno de todos y no solo para militares, represores y delatores.

Sobre esto, una comparsa vil y abyecta de intelectuales y artistas, casi la misma que firmó en su momento manifiestos en apoyo a fusilamientos de civiles, instrumentados por la claque pretoriana armada castrista, se integra al circo mediático que en Cuba y fuera de ella condena la respuesta dada por el presidente Trump a las concesiones hechas por la anterior administración del ex presidente Barak Obama.

Hoy, estos despreciables cipayos arman algazaras y escándalos en respuesta a los más recientes pronunciamientos hechos por el presidente estadounidense, dirigidos contra la claque pretoriana que reprime, encarcela y mata. Entre estos viles, se cuentan Silvio Rodríguez, Alicia Alonso y otros autorizados a detentar dinero, estudios de grabación, viajes, representatividades, mansiones en zonas congeladas, automóviles flamantes y otras canonjías, a las que solo tienen acceso los miembros de la familia real Castro.

Así, han organizado un circo mediático del peor gusto en que participan elementos representativos de la nociva izquierda carnívora internacional que siempre ha apoyado, desde hace casi sesenta años, que en Cuba se reprima, se encarcele, se golpee y se mate.

La respuesta de la gente humilde de a pie no ha sido la esperada por el régimen castrista. Para muchos, el Señor Presidente Donald Trump es un ‘buen tipo’ que se reúne con mujeres, disidentes e incluso negros. Se comenta que a quien único perjudicó fue a ‘esta gente’, una forma coloquial en que es llamada por el pueblo de a pie, Cuba adentro, la claque gobernante y sus servidores policiacos, militares, paramilitares y civiles.

El senador Marcos Rubio, despunta como el próximo lobo feroz.

Para quienes no están al tanto, bueno es recordar la forma irrespetuosa que los medios de prensa al servicio del régimen castrista han usado para referirse a la congresista cubano-americana Ileana Ros Lehtinen, quien era llamada indistintamente, “la loba feroz”.

A despecho de esto, para el pueblo de a pie, “el tipo es buena gente” (Marcos Rubio) y la Sra. Lehtinen ni es loba ni es feroz.

Jóvenes féminas Cuba adentro, afirman que Rubio, más que político, parece un artista de cine. Desde lo poco que por acá han tenido acceso, la interacción que vieron por la tele y otras vías alternativas entre el senador y disidentes como Antúnez, Moya, etc., han hecho afirmar y han sentado con solidez que no es racista. Y si por casualidad, los votos femeninos desde Cuba contaran, tendría unanimidad entre mujeres de entre dieciocho y cincuenta años. Mis respetos y le felicito, senador.

Para concluir, digamos que en Cuba se ha destapado un nuevo circo mediático en que no se habla para nada de la corrupción y las prebendas que disfrutan los “perjudicados” por el Sr. Presidente Donald Trump. No se dice como el monopolio Gaesa y el resto del entramado militar explotan al pueblo y disfrutan de privilegios y prebendas inimaginables desde el falso y retorcido discurso oficial. No se dice que los oligopolios militares venden con un 200% de gravamen por encima del precio de adquisición, productos de primera necesidad en sus “tiendas recaudadoras de divisas”.

No se comentan los yates y mansiones que disfrutan, poseen y adquieren los miembros del clan Castro. Pero nada más hay que decir: se trata solamente de un circo mediático y de los anti-periódicos que lo llevan adelante. Nada más.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#487
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González

 

 

Las nuevas medidas que eventualmente salvarán al Castro-Consorcio, Juan González Febles

Frente a la nueva política estadounidense dirigida de forma directa sobre la claque militar verdeolivo y el corrupto entramado empresarial que abarca el monopolio oligárquico en manos militares y de los servicios especiales de seguridad, inteligencia y contrainteligencia castristas, se vislumbran respuestas.

Quizás estemos frente a una eventual disolución de Gaesa, Gaviota o la salida de algunos elementos constitutivos de estos consorcios empresariales. Propietarios de automóviles Citroen, Samsung, Mercedes Benz, etc., con placa particular, de Paladares y otros negocios por cuenta propia, habilitados y autorizados para el éxito, podrían ser los nuevos postores del régimen. La pregunta cardinal sería: ¿Qué diferenciará a unos de otros?

El fracaso absoluto y a nivel mundial del socialismo real y su planificación económica, ha dado paso a formas capitalistas pero anti democráticas en aquellos escenarios en que gobiernan partidos que se auto nominan comunistas. China y Vietnam son ejemplos de estas nuevas variantes. Las estructuras políticas de ambos países parecen estrechamente afines con las estructuras corporativas del nazi-fascismo-falangista europeo y ciertamente, al menos en el terreno económico han logrado avances incuestionables. Solo que a costa de la violación sistemática de los derechos y libertades, reconocidos en el mundo democrático y ausentes en estos escenarios.

Solo por citar un ejemplo, Vietnam con su economía capitalista de mercado es un actor en ascenso en la panorámica económica global. Con esto, logró un perfeccionamiento en la capacidad monstruosa para reprimir y controlar a los ciudadanos y ha logrado anestesiar la sensibilidad de los Estados Unidos y las democracias en el mundo. La pregunta de rigor es: ¿Lo conseguirá en Cuba el Castro-Consorcio? ¿Lograrán burlar las medidas promovidas por el presidente Donald Trump?

Dentro de las filas del régimen es posible que haya quienes no están de acuerdo, con el nuevo acomodo de la claque militar para un eventual cambio. Pero hay en progresión una piñata de repartición de privilegios, en forma de casas, autos, cargos, viajes y dinero. Los herederos sin gloria del Castro-Consorcio, toman posesión y heredan puestos claves de las estructuras económicas y de poder del régimen.

Las nuevas medidas promovidas por el presidente estadounidense Donald Trump no perjudican para nada al pueblo cubano. El perjuicio real está sobre el entramado corrupto representado por la guardia pretoriana castrista. Las trapacerías de Odebrecht y otras ya destapadas, involucran personalidades e intereses del Castro Consorcio y para nada mejoran la calidad de vida del pueblo de la Isla.

Antes de 1959, con un costo de vida muy por debajo al existente hoy, el promedio salarial era superior. ¿Por qué en Cuba no hay protestas en reclamo de aumentos salariales? Muy sencillo: El totalitarismo y la dependencia del Estado, más la inexistencia de un movimiento obrero libre garantizan que así sea. ¿Puede alguien responsabilizar al presidente estadounidense Donald Trump por esto?

Lo que el presidente Trump ha amenazado de forma casi directa es al control totalitario del Castro-Consorcio. Desde este control, no existe en Cuba una reserva social a la que acudir. Las instituciones religiosas son controladas desde arriba con pequeños beneficios que premian el silencio y la pasividad social. La educación está igualmente controlada con rigor y todo desde los cuarteles. De la prensa, mejor ni hablar. Cada vez son menos los que la hojean. Pocos creen en ella. El sector intelectual, tranquilo y feliz, cada uno en su respectiva jaula, a la espera de un viaje y nada más.

El problema del régimen militar totalitario castrista encierra otras complejidades. La obligatoriedad de ser revolucionarios, socialistas o comunistas se afirma desde la Constitución y las leyes impuestas. A todos los nacidos en la patria de José Martí, se les debe reconocer ya su derecho a ser ciudadanos. Para esto, habrá que derrotar al Castro-Consorcio y al corrupto entramado militar que le sostiene.

Esperemos que las nuevas medidas que salvarán al Castro-Consorcio sean invalidadas con coraje ciudadano Cuba adentro y con solidaridad democrática activa, desde todos los rincones del mundo libre y democrático. ¡Dios lo quiera!
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#486

Buen momento para montajes y medidas activas, Juan González Febles

Dos eventos marcan la semana. Uno de ellos fue el anuncio hecho a los medios de comunicación, el pasado 4 de mayo, de que la abogada independiente Laritza Diversent y todo su equipo de abogados (14) junto con sus familiares, se acogieron al refugio político en los Estados Unidos y su partida inmediata hacia tierras de libertad.

El otro fue que Daniel Llorente, un habanero de 52 años, se convirtió en noticia para los medios de información y prensa internacionales al lograr nada menos que un 1ro de mayo, en la “fiesta internacional de los trabajadores”, un performance fuera de liga. Lorente corrió a lo largo de la Plaza de la Revolución, mientras portaba una bandera norteamericana. Un hecho que sin duda razonable alguna serviría al régimen militar totalitario castrista para esgrimir la vieja y gastada monserga del ‘anexionismo’.

Analicemos cada uno de estos eventos. Sobre el primero, la embajada estadounidense, asistida por sus razones, sólidas como es costumbre y en este caso, aún más sólidas bajo la dirección del Sr. De Laurentis, concedió el status de refugio político a la abogada y a su nutrido grupo acompañante.

Sobre el segundo evento, vale señalar que cada movilización, ya sea para un primero de mayo o cualquier otra celebración en Cuba, viene acompañada de presiones del partido único (PCC), la central sindical oficialista y única (CTC), los sindicatos oficialistas a ella asociados, las administraciones y las llamadas organizaciones de masas, que son como es sabido, grupos oficialistas creados para apoyar a la dictadura a ultranza. A esto se suma además, la agobiante y omnipresente observancia de los servicios especiales represivos del Ministerio del Interior. No obstante, Daniel Llorente parece haberlo logrado y efectivamente, lo logró.

Desde que el heredero del poder absoluto, el general de ejército Raúl Castro, anunciara su retiro, quedó inaugurado un poco edificante periodo que abre un espacio primado para medidas activas y montajes dirigidos a legitimar determinados objetivos. Solo habría que ver como se articulan estos objetivos con otras medidas tomadas, siempre fuera de Cuba.

Una nueva de las últimas tendencias promovidas desde el exterior, es instalar fuera de Cuba a algunos elegidos y desde allá, controlar el trabajo en la isla. En la actualidad ya lo hacen Elizardo Sánchez, con la Comisión Cubana de Derechos Humanos, Rosa Payá y su ¿Cuba Decide? y Roberto de Jesús Guerra con Hablemos Press. Todo parece inscribirse en esta nueva oleada en que en algunos casos perfectos desconocidos o quienes nunca lograron un desempeño profesional, más que deficiente, compartirán espacios y jerarquías con los dignatarios que les eligieron y nunca viajaron esposados en coches celulares Cuba adentro, en esto, les llevan ventaja.

Desde la culta Europa surgió poco tiempo atrás una tendencia dirigida a la promoción para posiciones de liderazgo de mujeres jóvenes y profesionales. Curiosamente, tanto en Europa como en otras regiones geográficas, las mujeres que por su desempeño descollaron por su liderazgo, no lo hicieron a partir de su juventud ni algún otro oropel estético. Estas, lo hicieron a partir de un historial marcado por aciertos y logros en el terreno político, nunca por juventud, raza o belleza y ahí quedan en sitial de honor en la historia Margaret Thatcher, Golda Meir, Indira Gandhi y en la actualidad, las Sras. Teresa May y Angela Merkel. Se perciben diferencias entre el consumo interno europeo y la promoción externa que hacen a Cuba y otros espacios de riesgo.

En Cuba, hay mujeres que al igual que en Europa han conseguido descollar por un liderazgo probado y nunca por juventud, raza o belleza. Laura Pollán lo hizo hasta el día en que murió en las circunstancias oscuras que la sacaron de la escena política cubana, Marta Beatriz Roque desde una estatura profesional reconocida continúa su avatar, junto con Berta Soler Fernández y muchas otras, afirmadas desde su tierra, en luchar por los suyos.

El trato y los créditos mediáticos y presupuestarios difieren. ¿Por qué?

La abogada independiente Laritza Diversent, en su momento, como hoy Rosa María Paya, dispuso para Cubalex, los mayores fondos recibidos para su desarrollo y el entrenamiento de sus integrantes, además de un alto nivel de representatividad en el exterior.

Quizás esto explica la falta de conexión de la ciudadanía con la oposición democrática y hace pensar a algunos, en la corrupción que afecta a toda Cuba, entre tales “líderes” y la falta de sacrificio y liderazgo de estos, en algunos casos muy puntuales.

Por razones desconocidas por acá, ni Laura Pollán, ni Marta Beatriz Roque ni Berta Soler Fernández recibieron o reciben los créditos financieros y mediáticos depositados en Cubalex o Cuba decide. Alguien, en algún sitio, sabrá por qué.

Y entonces, ¿quién sale beneficiado con todo esto?

El periódico o anti periódico oficialista Granma definió el performance de Daniel Llorente como una manifestación de anexionismo. Se pasó por alto que la enseña nacional estadounidense en Cuba, para una cantidad nada despreciable de gente de a pie, representa una música que a muchos hizo o hace soñar, otra forma de vivir y soñar en libertad, que para nada tiene que ver con una renuncia o una dejación del ser cubano. No se trata o se trató nunca de anexionismo, solo de ganar el derecho a ser honrados, a pensar y hablar sin hipocresías, y todo esto, desde una identidad irrenunciable de cubanos.

Resulta mucho más honroso enarbolar la bandera de las barras y las estrellas que aquel símbolo de opresión y muerte, presente hasta hace años en esa misma plaza y en otros muchos espacios públicos. Fue en momentos en que la hoz y el martillo del pabellón rojo se hicieron presentes desde la constitución impuesta en 1976 y desde antes, en que la ominosa presencia soviética se afirmó entre nosotros y puso a Cuba en riesgo de una conflagración nuclear.

Para quienes pretendan enarbolar aquella Enmienda Platt, bueno es recordar que elegidos por el pueblo de Cuba en elecciones legítimas, en su momento negociaron y obtuvieron su derogación sin violencias, en un marco institucional de respeto y convivencia pacífica civilizada. Esto fue sin comunistas, ni los aún peores revolucionarios profesionales.

En este momento de montajes y medidas activas, estemos alertas para salir al paso y frustrar las expectativas de los malos.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#480

Cuando nos visitó Banal Bobama, Juan González Febles

El fruto de la visita de Barak Obama ha sido el surgimiento de un periodo muy duro. Se han incrementado los desalojos, el acoso a los cuentapropistas, las golpizas, los arrestos arbitrarios, encarcelamientos, y el hostigamiento a opositores y activistas. Entonces, parece haber llegado el momento de escuchar a los que decían que una política más permisiva era la vía para la solución del desastre castrista. Que si suavizaban por allá, aflojarían por acá. ¡Que escache!

Obama con su visita solo apuntaló las violaciones de los derechos y libertades fundamentales, la impunidad y el enriquecimiento de la elite castrista y sus familiares. Hizo crecer el éxodo constante y la legitimación sin concesión alguna a una dictadura de 58 años. Apuntaló la frustración y desesperanza de los cubanos. Esto fue lo que en realidad hizo. Su despedida ha dado paso a un año (2016) marcado por el recrudecimiento de la represión.

El acercamiento del gobierno de Barack Obama al régimen militar totalitario gobernante en Cuba fue fallido. No se ha visto beneficio alguno para el pueblo de Cuba. Si algo hubo, el único beneficiado ha sido el régimen militar castrista. Este ha tenido y aún tiene vía libre para reprimir a la oposición interna y al pueblo a su gusto y a sus aires malévolos.

La banalidad fue  el sesgo distintivo del acercamiento al régimen castrista por parte del ex presidente Obama. Entre otras cosas, su visita marcó el fin de las marchas pacíficas de las Damas de Blanco en la 5ta Avenida, en la iglesia Santa Rita de Casia y en el parque Gandhi capitalino.

El domingo 20 de marzo de 2016 en la última caminata de esas valientes mujeres, el mundo presenció desde las imágenes tomadas la golpiza que el régimen militar totalitario castrista ordenó propinar a turbas paramilitares, a la llamada Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y a la policía Seguridad del Estado (DSE) en la 3ª Avenida y 26, cuando salieron a la campaña #TodosMarchamos. Fue el último domingo que pudieron masivamente  asistir a misa en la Iglesia de Santa Rita. Ya el domingo 27 de marzo de 2016, solo llegaron ocho Damas de Blanco. Después de eso, nunca más. Permanecen sitiadas en la sede nacional capitalina. No logran salir no solo a la iglesia de Santa Rita, sino a cualquier otra iglesia a la que hayan hecho la tentativa de llegar para orar por los presos políticos. El régimen no lo permite, gracias a la banalidad sin límites que marcó pauta en la  visita del presidente estadounidense a La Habana.

Nos visitó Banal Bobama y su visita dejó solo eso, banalidad e impunidad sin límites para la más antigua dictadura del hemisferio. Pero lo más impactante de aquella visita fue la noticia de que el pueblo cubano, y aquellos que han luchado por establecer una democracia en Cuba, no serían tenidos en cuenta en las negociaciones en marcha o en otras por llegar. Que para ello, se contaría solo con los castristas gobernantes y otros no elegidos por nadie en Cuba para ocupar los espacios de poder que detentan.

Como de costumbre, el pueblo calla, aunque algo ha cambiado en su interior. Al cerrarse la única ventana y no haber espacio para más pies mojados o secos, eso quizás marque alguna diferencia. Pero aun así, ni esto hará más llevadero su abandono.

Hoy se impone desde las esferas de poder castristas acabar con las Damas de Blanco, con el Foro por los Derechos y Libertades, con UNPACU y con los valientes de FACOZT, entre otros. También, con los pocos que testimonian afirmados en su derecho a ser honrados, a pensar y a hablar sin hipocresía.

Veamos que logran obtener los castristas de entre todo lo que pretendieron tomar, en términos de un eventual respaldo financiero estadounidense con la nueva administración republicana que aún no ha mostrado las cartas con que jugará su partida.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#474

Del Triángulo De La Confianza a un rectángulo de la desconfianza, Juan González Febles

El Canal Habana, es un canal de la TV oficial de la Isla radicado en eso que dan en llamar “la capital de todos los cubanos”. Esto dicho de forma más transparente, requeriría enunciar que se trata de una capital en la que tienen derecho a residir, los afortunados nacidos en ella. El resto, podrá hacerlo solo con el permiso habilitado para ello.

Los que dispongan de tal permiso, otorgado por los nominados para hacerlo, podrán residir en la capital sin ser deportados. Entonces, no se trata exactamente la capital de todos los cubanos, se trata de la capital de los nacidos en La Habana y de aquellos privilegiados, felices receptores del permiso exigido.

Desde un programa televisivo que tiene su espacio habilitado en la televisión oficial de Cuba, específicamente en el Canal Habana, se trasmite un programa que ha ganado un rating respetable entre el número creciente de interesados en su oferta. Me refiero al ‘Triángulo de la Confianza’. Recientemente desde este programa, se tocó un tema que abordó los problemas existenciales, mentales y de todo tipo, que para asumir la decencia, -entre otros valores morales- como normativa de conducta, padece la juventud cubana en la actualidad.

Este programa, ‘Triángulo de la Confianza’ cuenta como presentador con Rolando Almirante. Su labor profesional es evaluada por muchos como excelente y al nivel de los mejores presentadores televisivos, tanto en Cuba, como fuera de esta. Se trata de que se ha hecho sentir en la actualidad, la tendencia por presentar temas escabrosos para la cotidianeidad de la sociedad cubana, como puede serlo la deformación moral de la juventud, solo para ser tratados por aquellos autorizados para hacerlo. Por los seleccionados por quienes se encargan de ejercer el control totalitario absoluto y la censura impuesta, en nombre del clan elitista que manda.

Todo parece indicar que desde el seno de la intelectualidad oficialista, genuflexa y dispuesta a apoyarlo todo, a cambio de la oportunidad de viajar y disponer de algunas prerrogativas materiales y desde su contrapartida afirmada en los seleccionados desde climatizados y cómodos despachos –siempre fuera de Cuba- para viajar, recibir cursos y así representar a la oposición pacífica interna cubana, está en formación y proceso de cuajar, la condición necesaria para la eventual legalización de una ‘oposición leal al régimen, en que estarán presentes aquellos aprobados por este mismo régimen y sus servicios especiales de inteligencia y contrainteligencia.

Esto se hará posible a partir del brillante desempeño tales servicios especiales de inteligencia y contrainteligencia, dentro de Cuba, pero además, su actuación en los Estados Unidos, América Latina y en menor medida, Europa.

Quien tenga oportunidad de ser testigo y así comparar de cerca, el trato recibido a diario por Damas de Blanco y activistas de a pie, de esos que se afirman en validar sus derechos en las calles de todos los cubanos, por parte de los represores asalariados del régimen militar y lo compara, con el trato “respetuoso” y cuasi legal recibido por los viajeros arrestados, por parte de estos mismos represores asalariados, comprende que estos últimos, a partir de tales arrestos elevan de forma considerable y sin riesgo, sus muy rentables acciones mediáticas internacionales.

Esto comprende un complejo entramado muy bien ubicado fuera de Cuba, este entramado reparte viajes, premios, promociones y así, desde hace años crea figuras y mitos para consumo de estúpidos, ignorantes o mal intencionados.

Desde el triángulo de la confianza, quizás sea conveniente el desplazamiento a otro espacio que podría ser el rectángulo de la desconfianza, donde reine y se imponga la integridad. Un valor en falta, lamentablemente no solo en Cuba.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://www.primaveradigital.orgC; PD#466

Estafar a Trump, Juan González Febles

Se dice que las iniciativas de Obama se crearon para alentar al sector privado emergente cubano. Solo que ni Obama ni sus asesores contaron con el ‘aliento antimperialista y revolucionario’ castrista. El régimen nunca ha pensado, pensó o pensará permitir que se aliente a sector privado emergente alguno. Si la administración Trump, da marcha atrás ahora a esa política, esto solo significaría que el régimen perdería lo que pensó ganar mediante el engaño a los siempre ingenuos ‘imperialistas yanquis’.

Las cábalas sobre el futuro de la distensión del presidente Obama, el eventual levantamiento del embargo comercial, el acceso pleno a organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, se fueron o se irán a bolina. El régimen castrista se ha quedado y quedará aún más, movido y en equilibrio inestable, en fin, descolocado con el triunfo de Donald Trump.

A la vista del fracaso de la izquierda totalitario-populista en Argentina y Brasil y el descalabro emergente del castrochavismo en Venezuela, las contadas concesiones unilaterales otorgadas por Washington al régimen de La Habana han llegado a ser imprescindibles.

Cualquier decisión de la administración Trump que restrinja la entrada de cubanos o suprima sus privilegios migratorios, afectará al negocio castrista de obtención de remesas y el turismo policial en la Isla.

En el último decenio, el régimen cubano ha promovido la salida de más de medio millón de emigrantes. Estas son personas en edad laboral que dejaron atrás a parte de su familia. Para el régimen, esos “emigrantes económicos” son una fuente de ingresos, mediante las remesas que enviarán a los parientes que dejaron atrás en la pesadilla.

Estos rehenes del sistema y las visitas turísticas “de la comunidad cubana en el exterior”, según la etiqueta oficial, significan para ellos -los castristas- un ‘cash’ determinante en la actualidad. Como esos viajeros dependen de la dudosa permisibilidad de las autoridades que otorgan o no los visados de regreso, los nuevos emigrantes no pueden asumir posturas críticas hacia el régimen verdeolivo que los explota ni participar en actividades políticas que puedan irritar a sus jerarcas.

Cuando se trata de oponerse al régimen o emigrar, la inmensa mayoría de la juventud opta por salir del país. Muchos, a pesar de no sentir ninguna simpatía por los castristas, terminan atrapados en la disyuntiva de salirse de la pesadilla, aliviar el hambre de los suyos con remesas y luego visitarlos. Para ello, es imprescindible el silencio.

El regreso temporal a la suciedad en que crecieron y se formaron, shockea desde el punto de vista emocional y de forma inexorable. Regresan al miedo que dejaron atrás y entonces, en algunos crece el sentimiento que apunta a no volver jamás en unos casos y en otros, el de culpar a quienes allí permanecen, por no rebelarse contra lo que ellos nunca encontraron fuerzas para rebelarse en su momento.

Cuba ya sufrió a un Castro I, sufre al Castro II y aunque no debe sufrirlo, sufrirá al Castro III si no se toman las previsiones necesarias. La naturaleza del castrismo es anti-norteamericana y antidemocrática. Su esencia dinástica predispone a lo peor y su afinidad con rasgos ostensibles de la pesadilla norcoreana, así lo reafirma. Así como el régimen norcoreano somete al hambre a su gente en aras de disponer de armas sofisticadas de extinción masiva, el castrismo actúa de idéntica forma, solo para afirmar su permanencia en el poder.

Se trata de hacer la transición a un modelo antidemocrático de ‘populismo fascista de mercado’, con desfiles de Christian Dior, que se les haga potable a partir de su carácter anti-norteamericano y anti-imperialista.

La masturbación mental especulativa de Karl Marx aportó la creencia de que la humanidad evoluciona en el sentido dictado por el marxismo. El caso es que el castrismo se sale y se va más allá hasta de esta masturbación especulativa. Esto le hace más y más impredecible en muchos sentidos excepto en uno que lo define. Esto es, retener el poder absoluto a todo costo, para una sucesión dinástica perfecta. Pero para ello se impone estafar a Trump o ganar su complicidad.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#456

 

Una muy positiva orden presidencial que empoderará al pueblo cubano, Juan González Febles

Luego del triunfo de Donald Trump y de que será en breve el próximo presidente de los Estados Unidos, se habla mucho por esta orilla de las órdenes ejecutivas dictadas por el presidente saliente Barak H. Obama y de como muchos por acá esperan, que algunas entre estas o quizás todas, sean revocadas por el mandatario electo.

De lo que pocos hablan, con un respeto casi religioso es de las órdenes ejecutivas que el nuevo presidente dictará. Aun así, se hacen cábalas sobre lo que vendrá y sobre quién ganará algo con eso,… ¿el gobierno castrista?

Los trumpistas de por acá, esperan lo mejor de Trump. Entre lo mejor está, que haga lo necesario para con una orden presidencial garantizar acceso libre a internet para todos los cubanos. Cuba está a menos de cien millas del territorio continental estadounidense.  Solo enviando a alguien con un martillo hasta el o los satélites habilitados, -el régimen castrista no tiene recursos para ello- podrían hacer algo para interferir el acceso. Aun si China quisiera ayudarlos, ni con la edificación de otra Gran Muralla conseguirían algo en este sentido.

La otra expectativa sería garantizar la recepción en Cuba de la televisión comercial norteamericana, algo que no sería imposible, si una orden en tal sentido es expedida y se mueven los recursos para hacerlo posible. Tanto esta, como la opción anterior están fuera del alcance del régimen castrista en términos de bloqueo o intervención de la recepción en Cuba.

En ambos casos aunque el régimen argumentará la llevada y traída “soberanía nacional”, la propia Organización de Naciones Unidas (ONU) a pesar de su acendrada inoperancia consagra el derecho a la libertad de información y el libre acceso a internet. Como no se trata de obligar a persona alguna a conectarse a internet sino solo de dar la oportunidad a que lo hagan si así lo desean, algunas argumentaciones se encontrarán faltas de otro sostén que no sea la voluntad y el empeño del régimen cubano por bloquear el acceso a internet y limitar o cortar de cuajo el derecho a la libertad de información.

Sobre la televisión comercial norteamericana, se verán tan faltos de una argumentación razonable como en el primer caso. No se tratará de algo dirigido en forma singularizada contra ellos o contra interés y persona alguna. Se tratará de que quieran impedir al pueblo cubano acceder a la televisión comercial al alcance de más de doscientos millones de estadounidenses. Ya no será Radio y Televisión Martí, para el caso serían CNN, Fox, CBS, PBS y otras en un amplio y abierto etc.

Perder el monopolio informativo marcará una sensible diferencia en la actual correlación de fuerzas. Para el régimen sería la quiebra definitiva de la televisión oficial por falta de audiencia. Muy pocos verían tan solo una emisión de los noticieros televisivos, la Mesa Redonda colapsaría y el rotativo Granma, quedaría limitado en su uso para envolver basura o como papel sanitario. No es que en la actualidad no se le de este uso, solo que las nuevas alternativas le limitarían a esto.

Una orden o unas órdenes ejecutivas de este tipo, marcarían una diferencia. Un antes y un después y quizás hasta un no buscado y nuevo legado, que si marcaría la diferencia para un verdadero empoderamiento del pueblo cubano. ¡Adelante Sr. Trump!
infiernodepalo; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#455

Una elección que afectará a muchos para bien o para peor, Juan González Febles

A Cuba siempre le irá peor con una Administración Demócrata, estadounidense, porque ahí es donde ha venido siempre lo que ha dado aliento a la dictadura castrista. Así pasó con Jimmy Carter, y con Bill Clinton. El primero permitió un éxodo masivo en 1980 y el segundo a despecho de sus intenciones, permitió el derribo de una aeronave civil norteamericana en aguas internacionales. De John F. Kennedy mejor ni hablar. Lanzó a los invasores de Girón al peor espacio, les negó apoyo aéreo y luego puso como garante de la permanencia del castrismo, al gobierno estadounidense a partir de lo que negoció con la antigua URSS.

La Administración de George W. Bush mejoró las cosas. Con una Administración Republicana, el castrismo se pone cauteloso. Trump puede ser un susto como dicen muchos por acá y por allá, pero sustos y todo, además representa una sorpresa. Esta sorpresa podría favorecer o no al pueblo de Cuba. Donde sí existe una certeza es con la Sra. Clinton. Al castrismo le convendría Clinton, Trump es un hombre de negocios y aquí en Cuba lo menos seguro que hay son garantías para ningún hombre de negocios. Negociar con el castrismo es asumir pérdidas por adelantado porque el régimen militar cubano jamás paga sus deudas.

La Sra. Clinton afirma que dará continuidad a las concesiones y regalías concedidas por Obama. Eso la hace perjudicial para las aspiraciones del pueblo y los demócratas cubanos.

Como ya es costumbre, las autoridades cubanas han alentado campañas en el viejo estilo antiestadounidense. Se denuncia el embargo, se condena al “imperialismo yanqui” y se abortan todas las iniciativas llegadas desde el Norte.

Últimamente, la televisión oficial ha mostrado de forma reiterada numerosas manifestaciones y protestas preparadas por el régimen en las que participan representantes de la “juventud cubana”. Estos atacan las iniciativas llegadas desde USA a partir de su carácter “subversivo”. Estas campañas son una forma de preparar a la opinión pública cubana para un colapso de las negociaciones, en caso de una victoria de Trump y este es uno de los peores escenarios para la élite de poder castrista.

El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, se comprometió a apoyar a los pueblos cubano y venezolano en su “lucha contra la opresión”. Así lo hizo en el marco de sus mítines de campaña en el estado de Florida, que ciertamente es uno de los más importantes de estas elecciones.

Lo más interesante es que el pueblo cubano y el pueblo venezolano no se cuentan entre los electores del Sr. Trump, aunque potencialmente estén entre los más beneficiados con su elección. Parecería repetirse a la inversa otra situación, en que no electores resultaron terminalmente perjudicados por el resultado de las elecciones que elevaron a la presidencia de la nación líder del mundo libre a Harry S. Truman, quien perpetuaría la pesadilla norcoreana que sufrirían millones de no electores estadounidenses o las que convirtieron en presidente de esa gran nación a John F. Kennedy, quien a su vez garantizó décadas de dolor a millones de no electores, cubanos para la ocasión.

La trampa o el sentido no tan oculto de ser presidente de la nación líder del mundo libre, es que millones de seres humanos a lo largo y ancho del mundo, sentirán para su bien o para su mal, la influencia que sobre ellos ejercerá lo que decida desde Washington el próximo presidente de los Estados Unidos. La sombra proyectada desde Washington y la Oficina Oval allí radicada, aliviará o congelará la vida de muchos. En esto consiste el liderazgo mundial y esta es la gran responsabilidad de quienes asumen ese legado y reciben de manos de su pueblo tan alta investidura.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#454

¿Y cómo quedará ese legado? Juan González Febles

Se habla más de lo debido del legado que presumiblemente el presidente de los Estados Unidos dejará a su país y al mundo en la conclusión de su mandato. La pregunta que se impone es, ¿qué habrá de positivo para su país y para el mundo en el tan traído y llevado legado?

Todo parece indicar que con legado o sin él, se han revuelto todos los avisperos posibles tanto dentro como fuera de los Estados Unidos.

Por lo pronto, las relaciones entre Estados Unidos y Rusia están en su peor momento desde la Guerra Fría.

Los malos de la tierra se sienten fortalecidos y el sentimiento anti democrático reverdece en sus más coloridos tintes anti norteamericanos.

¿Por qué se ve la guerra fría como algo que ya pasó?

Como parte del legado del Sr. Obama quedará como referencia el abandono de los rebeldes demócratas sirios –entre otras cosas- y el hecho de que los rusos, más allá de sus apetitos imperiales y su vocación proto-fascista  y antinorteamericana, son aliados mucho más confiables que lo que han sido y son los norteamericanos. El apoyo al genocida sirio Al Assad así lo ha demostrado.

Sobre esto nos queda la referencia nacional que involucra las decisiones tomadas en su momento por el presidente estadounidense John F. Kennedy. Privaron de apoyo aéreo a los invasores de Playa Girón. Así, les lanzaron al peor de los escenarios para que lucharan en una desventajosa proporción de 10 a 1, privados entre otros apoyos del aéreo, para posteriormente, quedar los Estados Unidos como garante de la permanencia y continuidad de la dictadura castrista en Cuba.

Aunque analistas estadounidenses, prensa, etc., han descrito la embestida de Rusia y del gobierno sirio de Al Assad contra la ciudad de Alepo, como “barbarie” y advierten que incluso se llevaron a cabo crímenes de guerra, nada de esto parece alterar el legado del Sr. Obama y su poco coherente pacifismo.

Como dijo en comparecencia pública el presidente de la Cámara, el republicano Paul Ryan, en referencia al caso cubano: “Los Castro siguen encarcelando a activistas prodemocráticos a una velocidad de cientos al mes, sin embargo, eso no detiene a la administración Obama en sus esfuerzos por apaciguar a este régimen opresor”.

¿Esto también formara parte de su legado?

El Secretario de Estado John Kerry ha llegado al extremo de apoyar las concesiones que persiguen obtener las narcotraficantes de las FARC. Hubo incluso una reunión entre las FARC y el secretario de Estado de los Estados Unidos y una tarde de paseo en un catamarán. Así creó para su país la ilusión de que estos gánsteres FARC son actores políticos legítimos y que nadie debe rechazar todas las concesiones pedidas en nombre de la paz. Más allá de legados, uno podría preguntarse por qué no dar las mismas garantías al Chapo Guzmán, que ciertamente es mucho menos peligroso que cualquiera entre los maleantes de las FARC.

Entonces el verdadero legado trascendente sería que debilitado el castrismo, el punto focal estaría en que no se diera pie a impunidades ni sucesiones. Que para entonces no aparezcan nuevos Santos, Obama o Mogherini, con la salida dorada para la familia en jefe y sus cómplices.

No se trata de que el embargo haya sido una medida fracasada, se trata de que nadie en su momento se ocupara de hacer lo necesario para que funcionara. De que los soviéticos de entonces, fueron aliados más consecuentes con los sátrapas opresores verdeolivo que lo que nunca lograron ser los yanquis con los demócratas cubanos.

Para citar algunos bochornosos ejemplos, digamos que a pesar de los acuerdos de 1962, la base Lourdes se mantuvo, aviones rusos repostaron por acá y hasta se mantuvo una brigada militar rusa en Cuba con posterioridad a la crisis de los misiles de 1962. Esto quizás no forme parte del nuevo legado, pero ciertamente refuerza aprensiones en relación con lo que aportará un futuro de contornos muy turbios.

Lo que hasta hoy, Cuba adentro, trajo el legado por llegar, ha sido el pánico cierto de que sea abolida la Ley de Ajuste Cubano. Ese pánico solo ha beneficiado al régimen militar castrista. Se creó la debacle y ya han muerto bastantes cubanos por el temor de que la generosidad del Sr. Presidente Obama pueda preservar la pesadilla que sufren a partir de su tan discutible legado.

Todo parece indicar que tanto los rebeldes demócratas sirios como el pueblo de Cuba y su oposición pacífica interna serán las víctimas propiciatorias de un legado que se yergue amenazador desde las márgenes del Potomac.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: PD#452; http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/