Estafar a Trump, Juan González Febles

Se dice que las iniciativas de Obama se crearon para alentar al sector privado emergente cubano. Solo que ni Obama ni sus asesores contaron con el ‘aliento antimperialista y revolucionario’ castrista. El régimen nunca ha pensado, pensó o pensará permitir que se aliente a sector privado emergente alguno. Si la administración Trump, da marcha atrás ahora a esa política, esto solo significaría que el régimen perdería lo que pensó ganar mediante el engaño a los siempre ingenuos ‘imperialistas yanquis’.

Las cábalas sobre el futuro de la distensión del presidente Obama, el eventual levantamiento del embargo comercial, el acceso pleno a organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, se fueron o se irán a bolina. El régimen castrista se ha quedado y quedará aún más, movido y en equilibrio inestable, en fin, descolocado con el triunfo de Donald Trump.

A la vista del fracaso de la izquierda totalitario-populista en Argentina y Brasil y el descalabro emergente del castrochavismo en Venezuela, las contadas concesiones unilaterales otorgadas por Washington al régimen de La Habana han llegado a ser imprescindibles.

Cualquier decisión de la administración Trump que restrinja la entrada de cubanos o suprima sus privilegios migratorios, afectará al negocio castrista de obtención de remesas y el turismo policial en la Isla.

En el último decenio, el régimen cubano ha promovido la salida de más de medio millón de emigrantes. Estas son personas en edad laboral que dejaron atrás a parte de su familia. Para el régimen, esos “emigrantes económicos” son una fuente de ingresos, mediante las remesas que enviarán a los parientes que dejaron atrás en la pesadilla.

Estos rehenes del sistema y las visitas turísticas “de la comunidad cubana en el exterior”, según la etiqueta oficial, significan para ellos -los castristas- un ‘cash’ determinante en la actualidad. Como esos viajeros dependen de la dudosa permisibilidad de las autoridades que otorgan o no los visados de regreso, los nuevos emigrantes no pueden asumir posturas críticas hacia el régimen verdeolivo que los explota ni participar en actividades políticas que puedan irritar a sus jerarcas.

Cuando se trata de oponerse al régimen o emigrar, la inmensa mayoría de la juventud opta por salir del país. Muchos, a pesar de no sentir ninguna simpatía por los castristas, terminan atrapados en la disyuntiva de salirse de la pesadilla, aliviar el hambre de los suyos con remesas y luego visitarlos. Para ello, es imprescindible el silencio.

El regreso temporal a la suciedad en que crecieron y se formaron, shockea desde el punto de vista emocional y de forma inexorable. Regresan al miedo que dejaron atrás y entonces, en algunos crece el sentimiento que apunta a no volver jamás en unos casos y en otros, el de culpar a quienes allí permanecen, por no rebelarse contra lo que ellos nunca encontraron fuerzas para rebelarse en su momento.

Cuba ya sufrió a un Castro I, sufre al Castro II y aunque no debe sufrirlo, sufrirá al Castro III si no se toman las previsiones necesarias. La naturaleza del castrismo es anti-norteamericana y antidemocrática. Su esencia dinástica predispone a lo peor y su afinidad con rasgos ostensibles de la pesadilla norcoreana, así lo reafirma. Así como el régimen norcoreano somete al hambre a su gente en aras de disponer de armas sofisticadas de extinción masiva, el castrismo actúa de idéntica forma, solo para afirmar su permanencia en el poder.

Se trata de hacer la transición a un modelo antidemocrático de ‘populismo fascista de mercado’, con desfiles de Christian Dior, que se les haga potable a partir de su carácter anti-norteamericano y anti-imperialista.

La masturbación mental especulativa de Karl Marx aportó la creencia de que la humanidad evoluciona en el sentido dictado por el marxismo. El caso es que el castrismo se sale y se va más allá hasta de esta masturbación especulativa. Esto le hace más y más impredecible en muchos sentidos excepto en uno que lo define. Esto es, retener el poder absoluto a todo costo, para una sucesión dinástica perfecta. Pero para ello se impone estafar a Trump o ganar su complicidad.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#456

 

Una muy positiva orden presidencial que empoderará al pueblo cubano, Juan González Febles

Luego del triunfo de Donald Trump y de que será en breve el próximo presidente de los Estados Unidos, se habla mucho por esta orilla de las órdenes ejecutivas dictadas por el presidente saliente Barak H. Obama y de como muchos por acá esperan, que algunas entre estas o quizás todas, sean revocadas por el mandatario electo.

De lo que pocos hablan, con un respeto casi religioso es de las órdenes ejecutivas que el nuevo presidente dictará. Aun así, se hacen cábalas sobre lo que vendrá y sobre quién ganará algo con eso,… ¿el gobierno castrista?

Los trumpistas de por acá, esperan lo mejor de Trump. Entre lo mejor está, que haga lo necesario para con una orden presidencial garantizar acceso libre a internet para todos los cubanos. Cuba está a menos de cien millas del territorio continental estadounidense.  Solo enviando a alguien con un martillo hasta el o los satélites habilitados, -el régimen castrista no tiene recursos para ello- podrían hacer algo para interferir el acceso. Aun si China quisiera ayudarlos, ni con la edificación de otra Gran Muralla conseguirían algo en este sentido.

La otra expectativa sería garantizar la recepción en Cuba de la televisión comercial norteamericana, algo que no sería imposible, si una orden en tal sentido es expedida y se mueven los recursos para hacerlo posible. Tanto esta, como la opción anterior están fuera del alcance del régimen castrista en términos de bloqueo o intervención de la recepción en Cuba.

En ambos casos aunque el régimen argumentará la llevada y traída “soberanía nacional”, la propia Organización de Naciones Unidas (ONU) a pesar de su acendrada inoperancia consagra el derecho a la libertad de información y el libre acceso a internet. Como no se trata de obligar a persona alguna a conectarse a internet sino solo de dar la oportunidad a que lo hagan si así lo desean, algunas argumentaciones se encontrarán faltas de otro sostén que no sea la voluntad y el empeño del régimen cubano por bloquear el acceso a internet y limitar o cortar de cuajo el derecho a la libertad de información.

Sobre la televisión comercial norteamericana, se verán tan faltos de una argumentación razonable como en el primer caso. No se tratará de algo dirigido en forma singularizada contra ellos o contra interés y persona alguna. Se tratará de que quieran impedir al pueblo cubano acceder a la televisión comercial al alcance de más de doscientos millones de estadounidenses. Ya no será Radio y Televisión Martí, para el caso serían CNN, Fox, CBS, PBS y otras en un amplio y abierto etc.

Perder el monopolio informativo marcará una sensible diferencia en la actual correlación de fuerzas. Para el régimen sería la quiebra definitiva de la televisión oficial por falta de audiencia. Muy pocos verían tan solo una emisión de los noticieros televisivos, la Mesa Redonda colapsaría y el rotativo Granma, quedaría limitado en su uso para envolver basura o como papel sanitario. No es que en la actualidad no se le de este uso, solo que las nuevas alternativas le limitarían a esto.

Una orden o unas órdenes ejecutivas de este tipo, marcarían una diferencia. Un antes y un después y quizás hasta un no buscado y nuevo legado, que si marcaría la diferencia para un verdadero empoderamiento del pueblo cubano. ¡Adelante Sr. Trump!
infiernodepalo; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#455

Una elección que afectará a muchos para bien o para peor, Juan González Febles

A Cuba siempre le irá peor con una Administración Demócrata, estadounidense, porque ahí es donde ha venido siempre lo que ha dado aliento a la dictadura castrista. Así pasó con Jimmy Carter, y con Bill Clinton. El primero permitió un éxodo masivo en 1980 y el segundo a despecho de sus intenciones, permitió el derribo de una aeronave civil norteamericana en aguas internacionales. De John F. Kennedy mejor ni hablar. Lanzó a los invasores de Girón al peor espacio, les negó apoyo aéreo y luego puso como garante de la permanencia del castrismo, al gobierno estadounidense a partir de lo que negoció con la antigua URSS.

La Administración de George W. Bush mejoró las cosas. Con una Administración Republicana, el castrismo se pone cauteloso. Trump puede ser un susto como dicen muchos por acá y por allá, pero sustos y todo, además representa una sorpresa. Esta sorpresa podría favorecer o no al pueblo de Cuba. Donde sí existe una certeza es con la Sra. Clinton. Al castrismo le convendría Clinton, Trump es un hombre de negocios y aquí en Cuba lo menos seguro que hay son garantías para ningún hombre de negocios. Negociar con el castrismo es asumir pérdidas por adelantado porque el régimen militar cubano jamás paga sus deudas.

La Sra. Clinton afirma que dará continuidad a las concesiones y regalías concedidas por Obama. Eso la hace perjudicial para las aspiraciones del pueblo y los demócratas cubanos.

Como ya es costumbre, las autoridades cubanas han alentado campañas en el viejo estilo antiestadounidense. Se denuncia el embargo, se condena al “imperialismo yanqui” y se abortan todas las iniciativas llegadas desde el Norte.

Últimamente, la televisión oficial ha mostrado de forma reiterada numerosas manifestaciones y protestas preparadas por el régimen en las que participan representantes de la “juventud cubana”. Estos atacan las iniciativas llegadas desde USA a partir de su carácter “subversivo”. Estas campañas son una forma de preparar a la opinión pública cubana para un colapso de las negociaciones, en caso de una victoria de Trump y este es uno de los peores escenarios para la élite de poder castrista.

El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, se comprometió a apoyar a los pueblos cubano y venezolano en su “lucha contra la opresión”. Así lo hizo en el marco de sus mítines de campaña en el estado de Florida, que ciertamente es uno de los más importantes de estas elecciones.

Lo más interesante es que el pueblo cubano y el pueblo venezolano no se cuentan entre los electores del Sr. Trump, aunque potencialmente estén entre los más beneficiados con su elección. Parecería repetirse a la inversa otra situación, en que no electores resultaron terminalmente perjudicados por el resultado de las elecciones que elevaron a la presidencia de la nación líder del mundo libre a Harry S. Truman, quien perpetuaría la pesadilla norcoreana que sufrirían millones de no electores estadounidenses o las que convirtieron en presidente de esa gran nación a John F. Kennedy, quien a su vez garantizó décadas de dolor a millones de no electores, cubanos para la ocasión.

La trampa o el sentido no tan oculto de ser presidente de la nación líder del mundo libre, es que millones de seres humanos a lo largo y ancho del mundo, sentirán para su bien o para su mal, la influencia que sobre ellos ejercerá lo que decida desde Washington el próximo presidente de los Estados Unidos. La sombra proyectada desde Washington y la Oficina Oval allí radicada, aliviará o congelará la vida de muchos. En esto consiste el liderazgo mundial y esta es la gran responsabilidad de quienes asumen ese legado y reciben de manos de su pueblo tan alta investidura.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#454

¿Y cómo quedará ese legado? Juan González Febles

Se habla más de lo debido del legado que presumiblemente el presidente de los Estados Unidos dejará a su país y al mundo en la conclusión de su mandato. La pregunta que se impone es, ¿qué habrá de positivo para su país y para el mundo en el tan traído y llevado legado?

Todo parece indicar que con legado o sin él, se han revuelto todos los avisperos posibles tanto dentro como fuera de los Estados Unidos.

Por lo pronto, las relaciones entre Estados Unidos y Rusia están en su peor momento desde la Guerra Fría.

Los malos de la tierra se sienten fortalecidos y el sentimiento anti democrático reverdece en sus más coloridos tintes anti norteamericanos.

¿Por qué se ve la guerra fría como algo que ya pasó?

Como parte del legado del Sr. Obama quedará como referencia el abandono de los rebeldes demócratas sirios –entre otras cosas- y el hecho de que los rusos, más allá de sus apetitos imperiales y su vocación proto-fascista  y antinorteamericana, son aliados mucho más confiables que lo que han sido y son los norteamericanos. El apoyo al genocida sirio Al Assad así lo ha demostrado.

Sobre esto nos queda la referencia nacional que involucra las decisiones tomadas en su momento por el presidente estadounidense John F. Kennedy. Privaron de apoyo aéreo a los invasores de Playa Girón. Así, les lanzaron al peor de los escenarios para que lucharan en una desventajosa proporción de 10 a 1, privados entre otros apoyos del aéreo, para posteriormente, quedar los Estados Unidos como garante de la permanencia y continuidad de la dictadura castrista en Cuba.

Aunque analistas estadounidenses, prensa, etc., han descrito la embestida de Rusia y del gobierno sirio de Al Assad contra la ciudad de Alepo, como “barbarie” y advierten que incluso se llevaron a cabo crímenes de guerra, nada de esto parece alterar el legado del Sr. Obama y su poco coherente pacifismo.

Como dijo en comparecencia pública el presidente de la Cámara, el republicano Paul Ryan, en referencia al caso cubano: “Los Castro siguen encarcelando a activistas prodemocráticos a una velocidad de cientos al mes, sin embargo, eso no detiene a la administración Obama en sus esfuerzos por apaciguar a este régimen opresor”.

¿Esto también formara parte de su legado?

El Secretario de Estado John Kerry ha llegado al extremo de apoyar las concesiones que persiguen obtener las narcotraficantes de las FARC. Hubo incluso una reunión entre las FARC y el secretario de Estado de los Estados Unidos y una tarde de paseo en un catamarán. Así creó para su país la ilusión de que estos gánsteres FARC son actores políticos legítimos y que nadie debe rechazar todas las concesiones pedidas en nombre de la paz. Más allá de legados, uno podría preguntarse por qué no dar las mismas garantías al Chapo Guzmán, que ciertamente es mucho menos peligroso que cualquiera entre los maleantes de las FARC.

Entonces el verdadero legado trascendente sería que debilitado el castrismo, el punto focal estaría en que no se diera pie a impunidades ni sucesiones. Que para entonces no aparezcan nuevos Santos, Obama o Mogherini, con la salida dorada para la familia en jefe y sus cómplices.

No se trata de que el embargo haya sido una medida fracasada, se trata de que nadie en su momento se ocupara de hacer lo necesario para que funcionara. De que los soviéticos de entonces, fueron aliados más consecuentes con los sátrapas opresores verdeolivo que lo que nunca lograron ser los yanquis con los demócratas cubanos.

Para citar algunos bochornosos ejemplos, digamos que a pesar de los acuerdos de 1962, la base Lourdes se mantuvo, aviones rusos repostaron por acá y hasta se mantuvo una brigada militar rusa en Cuba con posterioridad a la crisis de los misiles de 1962. Esto quizás no forme parte del nuevo legado, pero ciertamente refuerza aprensiones en relación con lo que aportará un futuro de contornos muy turbios.

Lo que hasta hoy, Cuba adentro, trajo el legado por llegar, ha sido el pánico cierto de que sea abolida la Ley de Ajuste Cubano. Ese pánico solo ha beneficiado al régimen militar castrista. Se creó la debacle y ya han muerto bastantes cubanos por el temor de que la generosidad del Sr. Presidente Obama pueda preservar la pesadilla que sufren a partir de su tan discutible legado.

Todo parece indicar que tanto los rebeldes demócratas sirios como el pueblo de Cuba y su oposición pacífica interna serán las víctimas propiciatorias de un legado que se yergue amenazador desde las márgenes del Potomac.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: PD#452; http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/

¿Euro realismo contable y neo pragmatismo yanqui? Juan González Febles

Imaginen por un momento que un alcalde o gobernador de alguna ciudad relevante decide y propone cerrar las cárceles y disolver los cuerpos de policía. Imaginen a estos funcionarios afirmados en la argumentación cierta, de que a lo largo de siglos, ni las cárceles ni los cuerpos policiales han conseguido extirpar el delito del cuerpo de las sociedades. ¿Qué podría decirse frente a esta argumentación con visos tan fuertes de verosimilitud?

Quizás y salvando algunas distancias, sea esta –cárceles, policías, delincuentes- la impresión que despierta la propuesta formal de la Comisión Europea para que la UE firme un acuerdo bilateral con Cuba y derogue la Posición Común.

Esta postura europea, vinculaba cualquier cooperación con la isla a avances del régimen castrista en materia de derechos humanos. Este fue el antiguo enfoque vencido por esta nueva aproximación realista en las relaciones de Europa con el régimen militar castrista. También, quizás se trate de no perder terreno frente a Estados Unidos y de paso secundarles en todo el nuevo entramado de la normalización de relaciones entre Washington y La Habana.

El régimen castrista es un neo estado paria, que no ha conseguido o querido pagar sus deudas desde 1959. Desde 1959 hasta 1989-1991, sobrevivía parasitariamente con la ayuda de la extinta Unión Soviética. Cuando el apoyo soviético colapsó, sobrevivió un brevísimo periodo, en medio de una crisis generalizada atroz con la muy exigua limosna arrojada por el gobierno español de aquel momento. Así fue, hasta la llegada al poder del chavismo en Venezuela. Este hizo realidad las más caras y parasitarias fantasías de la gobernante élite castrista y solo así, han llegado hasta el presente.

La naturaleza del euro realismo contable europeo o del neo pragmatismo yanqui, es inexplicable. El régimen castrista en la actualidad, no cuenta con absolutamente nada que poner sobre una mesa de negociaciones que no sean sus demandas y las deudas por cobrar de sus tantos acreedores. Todo apunta a que su sostén siempre descansó en el parasitismo. Solo que en la actualidad, tal parasitismo parece estar sustentado por la corrupción, el tráfico de influencias y los sobornos en que de forma directa o indirecta aparece sindicado en discretos y no tan discretos escenarios.

Se dice y quizás en esto haya mucha verdad que la Posición Común demostró tanta ineficacia como el embargo decretado por el Congreso de EE UU. Desde su entrada en vigor, el régimen castrista no se ha movido un milímetro en sus postulados.

Además, aunque oficialmente la cooperación europea estaba condicionada, las empresas del continente, —las españolas en primera instancia— continuaron presentes y mantuvieron algunas actividades en la isla. El balance final es que no se logró forzar al régimen castrista a avanzar en democracia ni en respeto a los derechos humanos. Lo singular en todo esto es, cómo a nadie le interesó o le interesa analizar el porqué de tal resultado.

Por lo pronto, bueno es reconocer aquello en que el castrismo es exitoso. Los obreros cubanos son explotados por el régimen y sus contrapartidas internacionales, sin que la Organización Internacional del Trabajo, (OIT) de la Organización de Naciones Unidas (ONU) se haya pronunciado sobre esto, se trata de un éxito relevante, reconozcámoslo así.

Bueno será no olvidar que en Cuba no existen libertades de expresión, manifestación, asociación, información y muchísimo menos de prensa. El régimen militar totalitario y dinástico del clan Castro, las proscribió en su totalidad. Se golpea y se reprime la libertad de manifestación pacífica en las calles cada domingo desde hace más de setenta semanas. Ninguno de los convidados de piedra en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas o los acaudalados representantes de sus agencias especializadas ha dicho algo al respecto.

Hay derechos que podrían haber sido validados por estar refrendados desde organismos internacionales vinculados a la Organización de Naciones Unidas (ONU). Pero no hay nada nuevo sobre este particular. Recientemente, la Organización de Naciones Unidas (ONU) que no se pronunció en su momento con la energía demandada, acerca de los secuestros, los reclutamientos forzosos, los asesinatos y la práctica del narcotráfico practicados por los elementos FARC, agració al régimen militar castrista que en su momento entrenó, apoyó y propició todos estos horrores a partir de la “paz lograda en Colombia”.

Este régimen en la actualidad reprime la manifestación pacífica ciudadana en las calles, la libertad de expresión, asociación, prensa y otros derechos consagrados por la ONU, pero resulta agraciado por la propia ONU en circunstancias como esta y en otras más significativos aún.

Antes de criticar al euro realismo contable europeo y al pragmatismo yanqui, resulta edificante analizar el contexto en que ambos se mueven y de paso buscar respuestas para todo esto. ¿Estarán tales respuestas en bien ocultas regalías, dádivas, sobornos, tráficos de influencias y todas estas y otras lindezas que el régimen militar castrista y sus servicios especiales de inteligencia y contrainteligencia han desplegado y desarrollado a lo largo de todo este tiempo?

Esperemos y mientras, a mantener la lucha a despecho del euro realismo contable y el neo pragmatismo yanqui. Que no se diluyan en la nada en Cuba, el santo y seña de las palabras libertad y democracia.
infiernodepalo@mail.com
j.gonzalez.febles@gmail.com
Tomadode:http: //primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/ PD#449

La piñata que llega o llegó, Juan González Febles

Como afirmación del carácter militar en el ejercicio de la dictadura totalitaria que ejerce, la orientación esencial que el régimen militar totalitario y dinástico castrista ha conseguido -con la permisibilidad del gobierno estadounidense- imprimir a las relaciones entre La Habana y Washington afirma la colaboración directa entre las corporaciones de Estados Unidos y los militares cubanos.

Todo apunta a que las relaciones restablecidas en diciembre de 2014 entre La Habana y Washington van hacia la colaboración entre las corporaciones de Estados Unidos y la casta parásita que componen los militares castristas. Aunque como fuerza militar, serían del todo incapaces de resistirse poco más de 48 horas al ejército de su “enemigo histórico”, los Estados Unidos, si lo son para aterrorizar y llegado el momento, masacrar civiles desarmados y esto último es lo que verdaderamente le importa al régimen.

La tónica actual es hacerles depositarios de todas las prebendas y privilegios, para que en defensa de tales prerrogativas, masacren si hay necesidad de hacerlo y defiendan más allá de todo límite, la vida material plena  que disfrutan sin haber trabajado para ella, tan siquiera un día de sus inútiles existencias.

La colaboración establecida en la actualidad con EEUU afirma básicamente que los beneficios de los militares están priorizados, aunque estos pasen por encima de los derechos humanos básicos del resto de los cubanos.

Lo esencial para alcanzar este logro ha sido el establecimiento de una organización estatal adecuada para imponer los horrores que imponen y la permisibilidad estadounidense frente a esto. El gobierno cubano es una banda criminal empoderada y de esto no escapan los militares de su servicio. Fidel Castro fue, es y actuó siempre como un pandillero. Esto está ampliamente documentado. Guillermo García fue el capo de los burdeles en la zona oriental antes de 1959, Crescencio Pérez fue un exitoso cultivador de marihuana en aquellos tiempos y uno de los socios prominentes de García.

Lo que posibilitó a Stalin y a Hitler hacer lo que hicieron en su momento, fue que dispusieron de una organización estatal adecuada para imponer los horrores que impusieron. Si Hitler y Stalin no hubieran sido los sicópatas criminales que fueron, es probable que no hubieran incurrido en los horrores que incurrieron,

Mussolini fue un fascista redomado y además, un revolucionario profesional. No fue ciertamente un sicópata criminal y no incurrió en estas abominaciones. No obstante entre el fundamento totalitario que posibilitó aquellos horrores en Alemania y Rusia, el fundamento totalitario italiano y el fundamento totalitario castrista, me cuesta encontrar diferencias y no sé si existe alguna, verdaderamente.

Lo que diferencia y marca las pautas para esto, no es ni el horrible holocausto promovido por Hitler, ni los millones asesinados por Stalin, se trata de los fundamentos políticos y las organizaciones estatales con las que se estableció la convivencia que posibilitó la ocurrencia de tales horrores.

Kim Ill Sun, en su momento ni realizó pruebas atómicas ni amenazó o desafió al mundo. Solo masacró a su pueblo en silencio fronteras adentro y esto estuvo bien en aquellos momentos. La sucesión ordenada que se le permitió imponer lo ha hecho todo y lo hace todo en la actualidad. ¡Aquellos polvos!

Para solo citar algún ejemplo, podría alguien aclarar, ¿qué hay con lo que el gobierno de Raúl Castro gana con las visas, por las que cada estadounidense debe pagar $50 dólares? ¿Cuánto ha ganado con esto?

Se dice que en 2015, más de 100 000 personas visitaron Cuba desde los Estados Unidos. Así ganaría entre $5 y $8 millones de dólares. Esto es un aporte relevante para un régimen ineficaz y generador constante de graves problemas financieros a los que no encuentra ni ha encontrado solución en más de cincuenta y siete años.

Las Fuerzas Armadas castristas son dueñas de las principales compañías turísticas del país y se expanden en anticipación a la tan esperada oleada de turistas estadounidenses. Como ciertamente no tienen ninguna intención de compartir sus ganancias con nadie, los cuentapropistas quedarán colgados de la brocha por el gobierno de Obama.

Así será aunque este afirme, -Obama- que el apoyo a los empresarios privados es el objetivo principal de su política. Solo que aquí, tales empresarios no son otros que los mismos militares castristas ansiosos por disfrutar de la piñata preparada que llega o ya llegó.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: http://www.primaveradigital.net

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El principal obstáculo al desarrollo y la vida en Cuba, Juan González Febles

Luego de leer en el órgano oficial del único y gobernante Partido Comunista de Cuba, el anti periódico Granma, los pronunciamientos y descargos del diplo-comisario del régimen totalitario y dinástico castrista, Bruno Rodríguez Parrilla, en la presentación del informe del régimen militar castrista llevará a la Asamblea General de las Naciones Unidas a tenor de la Resolución 70/5, no se puede menos que recordar a otro comisario en funciones y además revolucionario profesional.  Me refiero a un servidor incondicional del líder supremo y también revolucionario profesional, Adolfo Hitler, quien infaustamente estuvo al frente de Alemania con su partido único y gobernante, aquel Partido Nacional Socialista de los Trabajadores de Alemania de tan triste recordación y aliento.

Quien me vino a la mente fue el Dr. Joseph Goebbels, un cuadro emérito de aquel partido único y su afirmación sobre que, “…hay que hacer creer al pueblo que el hambre, la sed, la escasez y las enfermedades son culpa de nuestros opositores y hacer que nuestros simpatizantes se lo repitan en todo momento…”.

Culpar al embargo estadounidense de la ruina en que el régimen castrista ha hundido a Cuba o culpar a la Ley de Ajuste Cubano de los pasados, presentes y hasta los futuros éxodos masivos, responden al mismo aliento falaz y  revolucionario que vincula a ambos totalitarismos.

Hablar de un bloqueo externo y pasar por alto el bloqueo interno que contra el pueblo de Cuba aplica el régimen militar totalitario castrista es algo más que un irrespeto. Pero todo parece indicar que las licencias y las complacencias que posibilitan a este régimen violarlo todo, están más que consolidadas.

Los obreros cubanos son explotados por el régimen y sus contrapartidas internacionales, sin que la Organización Internacional del Trabajo, (OIT) de la Organización de Naciones Unidas (ONU) se haya pronunciado sobre esto.

La atención hospitalaria en Cuba pasa de deficiente. Zika, dengue y otras endemias foráneas han sido traídas a Cuba y quien sabe a cuantas otras regiones por el régimen militar a cambio de moneda dura por trabajo médico semi-esclavo. El estado de insalubridad en que se encuentra la capital y muchas otras regiones de la Isla es catastrófico.

No obstante a ello y a partir del trabajo esclavo de personal de salud cubano a lo largo del mundo, la acaudalada de acuerdo con Forbes y doctora en medicina Margaret Chang Fung Fu-chun, directora general electa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), elogia de forma continua y permanente lo que califica como “logros del sistema asistencial cubano”.

Esperemos que la Dra. Chang no tenga necesidad en algún momento de extraerse tan solo una muela en el marco del sistema de salud que tanto elogia. Por lo pronto, parece ser una constante que los amigos, aliados o cómplices del régimen militar de la Isla, prosperen económicamente de forma muy ostensible. Parece existir un consenso compartido por la izquierda internacional de que tanto Lula Da Silva, Néstor Kirschner, Cristina Fernández, Hebe de Bonafini, Dilma Roussef, otros  e incluso la Dra. Chang, lo lograron mediante el ahorro sistemático y la probidad reiterada. ¡Que así sea!

Cuba quizás sea el único país del mundo o uno de los pocos que cuenta con una ley que habilita la inversión extranjera y discrimina a los nacionales. Hasta hoy, no ha quedado demostrado o existe duda razonable de que la susodicha ley sea una consecuencia del embargo estadounidense. Pero ahí está la ley, como obstáculo al desarrollo y la vida de los cubanos en Cuba. No obstante a ello, no existe una sola agencia de la ONU que se haya pronunciado contra esta medida ostensiblemente discriminadora.

En Cuba no existen libertades de expresión, manifestación, asociación, información y muchísimo menos de prensa. El régimen militar totalitario y dinástico del clan Castro, las proscribió en su totalidad. Además, se golpea y se reprime la libertad de manifestación pacífica en las calles cada domingo desde hace más de sesenta semanas. Ninguno de los convidados de piedra en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas o los acaudalados representantes de sus agencias especializadas ha dicho algo al respecto.

El aliento goebeliano de culpar al embargo estadounidense de la ruina nacional o a la Ley de Ajuste Cubano de los éxodos masivos no debía prosperar en el ámbito de la Organización de Naciones Unidas. No solo le resta credibilidad a la organización, sino que pone en entredicho además a quienes conviven con estas situaciones anormales y nada hacen por analizarlas, discutirlas y muchísimo menos remediarlas.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: http://www.primaveradigital.net; PD#446

La verdad encontró un camino y se abrió paso, Juan González Febles

Por supuesto que no podría ser desde El Nuevo Herald o el New York Times. Este último diario neoyorquino, por promover algo, en su momento hasta promovió a Hitler y más adelante a Fidel Castro y las “reformas” de su régimen.

Las libertades y derechos garantizados por una democracia afirmada en un estado de derecho, dan margen para esto, pero además, posibilitan que la verdad encuentre vías y caminos para abrirse paso y esta se abrió paso desde The Wall Street Journal, gracias a la profesionalidad superior y la aún mayor honestidad y apego a la verdad, de la columnista de ese medio, Mary Anastasia O’Grady.

Desde  Wall Street Journal (WSJ), la Sra. Mary Anastasia O’Grady dio a conocer su trabajo titulado “Obama traicionó a los disidentes cubanos”. En el expone de forma magistral, el verdadero sentido y esencia de la política diseñada y puesta en práctica por el presidente Barak Obama hacia la dictadura militar totalitaria que encabeza el general de ejército Raúl Castro por delegación expresa de su hermano, el ex dictador Fidel Castro.

O’ Grady informa en su trabajo como esbirros del régimen militar totalitario dinástico de los Castro, se afirman en la represión más descarnada del actuar político ciudadano independiente y como este régimen, “reprime con renovada brutalidad a cualquiera que se atreva a no supeditarse a su gobierno totalitario”.

En el trabajo de referencia, comenta algo de lo que puedo dar fe y testimoniar y esto es, la decepción arrasadora de la que fui y soy testigo, provocada por las políticas de Obama, tanto en Guillermo Fariñas quien en estos momentos oscila en el filo de una navaja a partir de la huelga de hambre en que se encuentra comprometido, como en la líder nacional del Movimiento Damas de Blanco, Berta Soler Fernández.

Muy aguda y aún más acertada O’ Grady, cuando expresa en relación con la huelga de hambre de Fariñas y otros huelguistas unidos a este empeño que, “coquetear con la muerte es una señal de desesperación y es difícil no ver una conexión entre eso y la decisión de Obama de abandonar el antiguo compromiso estadounidense con el movimiento a favor de la democracia en la isla para, en cambio, estar en mejores términos con los déspotas”.

Los déspotas están de fiesta y esta fiesta ha sido sufragada por el Sr. Presidente Barak H. Obama.

Cuando en su trabajo O’ Grady se refiere al sentimiento y emoción de Fariñas y dejó escrito: “Fariñas habló con orgullo de las “palabras de apoyo del presidente de los Estados Unidos, la democracia más poderosa del mundo”. Yo fui testigo de ese orgullo y de esa confianza. Algo similar, la misma decepción me trasmitió sin palabras, la líder nacional de las valientes mujeres de blanco, la Sra. Berta Soler Fernández.

En su trabajo, parecería que la Sra. O’ Grady fuera una testigo presencial de aquello que describe en su trabajo como, “…la terrible noticia de que el pueblo cubano, y especialmente aquellos que han luchado por establecer una democracia en Cuba, no iban a ser tenidos en cuenta en las negociaciones en marcha”.

Es cierto que aquello desalentó, pero tal y como lo expresó O’ Grady, “decidieron seguir luchando”.

Concluye con referencias a nuestros domingos aciagos y gloriosos. Así, comenta sucesos que una dictadura nos hace cotidianos. Esta vez sobre Damas de Blanco, que recientemente, “fueron arrastradas a la cárcel porque envolvieron con una bandera cubana el ataúd de una amiga en su funeral”. Que en Cuba, “…Cuatro integrantes del grupo han estado en la cárcel, sin haber sido enjuiciadas, desde el 15 de abril por participar de una protesta pacífica”.

A lo largo del mundo, hay quienes han hecho y hacen del periodismo, una honrosa y digna profesión llena de peligros. Entonces, que suba con todo derecho a este estrado, Mary Anastasia O’ Grady, la que tomó en sus manos la verdad, le abrió paso y la colocó en el camino.
infiernodepalo@gmail.com;
Tomado de: http://www.primaveradigital.net; PD#443
Véase: Obama traicionó a los disidentes cubanos; Mary Anastasia O’Grady; The Wall Street Journal, Aug. 14, 2016 5:43 p.m. ET

Si quieren, pueden, si se empeñan, ¡ganamos! Juan González Febles

Hace un tiempo un extranjero de paso por acá afirmó en medio de una conversación sobre interferencias y trabas impuestas por el régimen militar castrista a la televisión extranjera, Internet, etc., “…si los yanquis lo quisieran de veras, en Cuba, una isla larga y estrecha, el gobierno no podría impedir que todos tuviesen acceso a Internet y menos aún podrían impedir que vieran el canal de TV que quisieran ver”.

Los presentes nos quedamos en una pieza y fue entonces que amplió algo más su exposición sobre las tecnologías satelitales y como el régimen militar cubano sería incapaz de hacer frente a las mismas con lo que llamó “métodos rústicos y de tosca artesanía con los que en Cuba se arman las interferencias”.

Puso como ejemplo como cada vez que los yanquis quieren, le crean un caos informático a Rusia, China, Corea del Norte o a quien tengan en mente para ello. Tienen una superioridad tecnológica aplastante –dijo- y frente a ello, lo único que pueden hacer los malos, es infiltrarlos desde dentro como han hecho desde la década de los cincuenta del siglo XX los rusos, (eran soviéticos entonces) y más recientemente Cuba, con su espía estrella Ana Belén Montes, entre otros notables exponentes de esta disciplina.

De acuerdo con nuestro amigo, los yanquis son el gigante buena gente a quien no se puede enfrentar a cara descubierta, pero que por pecar de ingenuo –o tonto- se le pueden hacer cuantas trastadas desee cualquiera, si sabe como dorarles la píldora.

La  masacre de Pulse, en Orlando, Florida da la medida de una nueva situación. ¿Cuántos infiltrados dispuestos a derramar sangre o a perjudicarles en esta u otra forma, existen en la actualidad en los Estados Unidos? ¿Cuántas Ana Belén Montes les tendrá ubicadas la Dirección General de Inteligencia por aquellos lares? ¿Cuántos héroes aun no prisioneros del imperio, sirven al régimen militar castrista desde trincheras académicas, políticas, diplomáticas, etc.? ¿Cuántas estafas al Medicare, cuantas torres (gemelas o no) necesitan ver derribadas nuestros yanquis para abrir los ojos?

Cuando Kim Il Sung encontró el tiempo que necesitaba ganar, luego que concluyó la guerra de Corea, no intentó de inmediato fabricar misiles ni armas atómicas. Se cerró en su concha, mató o no dejó vivir a los coreanos bajo su órbita y preparó la sucesión. Fueron sus sucesores quienes fabricaron armas atómicas ayudados por alguien y quienes se aprestan a desarrollar los misiles con que amenazan en la actualidad la seguridad de países en la zona del Pacífico e incluso, eventualmente el territorio de los Estados Unidos en la costa del Pacífico.

El presidente Barak H. Obama, con la normalización de relaciones diplomáticas con el régimen militar castrista, afirmó que esto empoderaría al pueblo cubano. ¿Fue así? Lamentablemente no. Mientras el pueblo se apresta para salir como puede del infierno en que vive, el régimen recibe en la actualidad el financiamiento exterior que gracias a la normalización de relaciones con USA, ingresa como deudas canceladas, ayudas para el desarrollo, créditos, inversiones extranjeras y por supuesto, los esclavos de bata blanca que vende en términos de ayuda médica solidaria. Por supuesto, tal ayuda es ofertada y vendida luego de haber sido enajenada del servicio, atención y cuidado del pueblo de la Isla.

Los norteamericanos podrían ayudar a los movimientos políticos Cuba adentro, más de lo que hasta hoy han hecho. La más importante sería garantizar el acceso a la información. Procurar que entre en Cuba más radiodifusión desde Estados Unidos, que haya Internet para todos, que esté garantizada la libertad de información y las noticias sin censura al alcance de todos los cubanos.

Ciertamente, si ellos quieren de veras, pueden y como pueden, todos ganamos. No olvidar que el control sobre los medios de comunicación y la información es el mayor apoyo a la ingeniería social de la opresión.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de http://www.primaveradigital.net; PD#434

Siniestro espionaje y siniestra corrupción, Juan González Febles

Se ha dicho que en una proporción nada desdeñable, los revolucionarios superan en rasgos negativos a aquellos a quienes han enfrentado en la pugna por el poder, una vez obtenido este.

Los casos de Simón Bolívar, Gaspar Núñez de Francia, Robespierre, Fidel Castro, Hugo Chávez, Evo Morales, Lula, los Kirchner, etc., son ilustrativos en este sentido. Cuando accedieron a “las mieles del poder”, demostraron quiénes eran verdaderamente. Todos lo intentaron y algunos se convirtieron en dictadores implacables, amantes del boato y de los placeres que criticaron, hasta que estuvieron en posesión y disfrute pleno de estos.

Hoy día, poco han cambiado. Uno de los más ilustrativos ejemplos de lo que aquí se afirma es -para empezar por alguien-  el brasileño Lula.  De niño fue limpiabotas. De repente y por arte de magia “revolucionaria”, de humilde y probo activista sindical, se convirtió en un próspero inversionista con  lujosas mansiones, vida de millonario. Al igual que sus amigos del Cartel Totalitario Castrista, Lula pretende hacer creer al mundo que lo hizo honestamente, con los ahorros de su salario.

Los más emblemáticos iconos de la izquierda latinoamericana transitan por la misma vía. El marxista Foro de Sao Paulo fue fundado por el propio Lula, Fidel Castro y la narcoguerrilla colombiana de las FARC, entre otros pájaros de similar coloratura, todos corruptos y todos unidos en una adicción al poder que no quieren o no pueden superar.

Aunque el líder histórico de nuestro desastre lo ha negado en repetidas ocasiones, dispone de una fortuna personal de varios centenares de millones de dólares. Fortuna que sus herederos sin gloria dilapidan en yates de lujo y paseos mediterráneos.

Todo lo anterior iba con la corrupción, ahora pasemos a la versión revolucionaria de la soberanía nacional.

Al menos en Cuba, la soberanía nacional está detentada de hecho por una entelequia denominada “Gobierno Revolucionario”. Este “Gobierno Revolucionario” era nada más y nada menos que el propio Fidel Castro, que usó esta cobertura para camuflar de alguna forma su gobierno personal. Cada vez que en la prensa oficial o en cualquier otro canal del Estado-Partido aparece algo rubricado con esta firma, pues ya se conoce la fuente.

Digamos que este “Gobierno Revolucionario” asumió la tarea de espiar en los Estados Unidos desde 1959. El ex agente de la CIA Brian Latell expresó en algún momento que la razón principal de que la inteligencia castrista fuera tan exitosa durante tantos años se debe a que el maestro del espionaje cubano era el propio Fidel Castro, o sea el “Gobierno Revolucionario”.

Los promocionados “cinco héroes prisioneros del imperio”, capturados, juzgados y condenados por pertenecer a la Red Avispa, fueron en realidad cinco incompetentes con una calidad profesional como espías muy por debajo de otros clásicos del género. Se trata de que su tarea consistiera en ser precisamente “prisioneros del imperio”. Los verdaderamente peligrosos han operado en la oscuridad, operan en la oscuridad y algunos, (muchos) aún no han sido desenmascarados.

Recordemos como en 1978, Walter Kendall Myers, entonces un joven empleado contratado por el Departamento de Estado, visitó Cuba y fue reclutado como agente. Su esposa Gwendolyn se convirtió a su vez en agente. Myers se convirtió en analista de inteligencia del Departamento de Estado. Durante tres décadas, la pareja transmitió información secreta a sus controladores.

La inteligencia cubana reclutó a Ana Belén Montes, quien estaba ubicada en la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA). Fue detenida en 2001, después de haber prestado servicios sensibles al Cartel Totalitario Castrista. Montes se declaró culpable en 2002 y fue condenada a 25 años de prisión.

Aunque la Sra. Montes y el matrimonio Myers no hayan sido promovidos como “héroes prisioneros del imperio”, el trabajo de inteligencia serio y profesional fue llevado a cabo por estos y no por las cinco figuras bufonescas del show mediático montado por el Cartel Totalitario Castrista.

Hoy, atengámonos a la realidad. Esta parece estar signada por el signo de una izquierda que cada vez se remonta más a su raíz latina, ya que izquierda es ‘sinister’ en latín, que es siniestro en español.

Entonces, convivamos con los ojos muy abiertos en estos momento de siniestra corrupción y siniestro espionaje, ‘Gobierno Revolucionario’ mediante.

¡Bienvenido Sr. Presidente Obama! ¡Ojala  sepa con qué clase de gente negocia! Mucha suerte. De veras la necesita.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: http://www.primaveradigital.net; PD#420