¿Adónde fue a dar el socialismo?, Juan González Febles

Según aquel criminal apodado Lenin y que se llamó, Vladimir Illich Ulianov, los capitalistas son capaces de vender hasta la soga con que alguien vaya a ahorcarlos. Otros opinan que el dinero no tiene olor. Si de reptiles de la Izquierda se trata, lo primero será retener al costo que sea el poder al que hayan accedido. Después robarán honradamente todo lo necesario, para disponer y superar la opulencia que criticaron, en los por ellos siempre execrados burgueses.

La nueva comedia que ensayan, trata sobre una supuesta y por supuesto falsa, reforma constitucional. De acuerdo a la escenografía desplegada, lo razonable será esperar lo peor. El último ejercicio militar, otro entre los llamados ‘Bastión’, ya no es una ‘guerra de todo el pueblo’, contra fuerzas militares de los siempre abominados imperialistas yanquis. La nueva variante es una guerra contra todo el pueblo en que la banda armada verdeolivo enfrenta lo que denomina ‘desórdenes callejeros’, y por ello reprime al pueblo de a pie, dirigida por los oligarcas militares ubicados en los más altos estratos de las Fuerzas Armadas y del nominado Ministerio del Interior.

Los escenarios seleccionados son los municipios Centro Habana, Cerro y otros en que malvive gente de a pie. No escenificaron juego de Bastión alguno en Miramar, Nuevo Vedado ni en ninguna otra zona congelada para el nepotismo, el privilegio o la opulencia, llamémosla proletaria. Se trata de las zonas en que se encuentra bunkerizada la castro-burguesía. Esos lugares en que desde cada garaje hay uno, dos o tres autos nuevos y que en cada inmueble se aprecian splits de aire acondicionado de última generación y donde no hay pueblo contra quien hacer la guerra.

Los mecanismos totalitarios existentes en Cuba están fuerte y suficientemente instrumentados, entonces, en el próximo referéndum, serán aprobadas reformas en la constitución al gusto y conveniencia de quienes gobiernan. La situación continuará como está o marchará peor. Quizás por estas razones, ensayan su guerra contra todo el pueblo y el sucesor designado, como ya es costumbre, estará callado y de acuerdo con lo establecido por los depredadores históricos. Está ahí para eso y por esto y algo más, fue designado.

El socialismo inventado en 1959 para tomar y retener el poder absoluto, no es el que actualmente pretenden sostener en su continuidad. Miramar existe, aunque aquella burguesía que lo creo anda lejos. Se trata de no ser privados de todo lo que honradamente se han apropiado en el estilo asumido por Lula Da Silva, Daniel Ortega, Rafael Correa y la familia Castro y sus servidores incondicionales dentro y fuera de Cuba. Hicieron de robar un arte y como artistas eméritos y consagrados de esta disciplina, se sienten habilitados para continuar, en la pasarela política desde la que se pavonean sin ningún pudor ni respeto para aquellos a quienes roban, maltratan y explotan.

Una vez que el socialismo marxista y leninista demostró su inviabilidad, llegó el momento de explorar las variantes creadas por Mussolini y Hitler y elevadas a categoría superior en la Rusia surgida tras la catástrofe de aquella unión Soviética. Por allá, Putin desenterró al zarismo y por acá, se trata de remodelar un putinismo castro-fascista y tropical por añadidura.

De esto se trata y para ello, será necesario prepararse para la próxima guerra contra todo el pueblo. Una guerra contra el hombre de a pie, que desbarra contra la castro burguesía bunkerizada en Miramar, Nuevo Vedado y otras zonas congeladas para totalitarios. Aquel socialismo de reivindicaciones, terminó y hoy se da paso al castro-fascismo de la exclusión, la opresión y la miseria generalizada impuesta.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#536

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Organización de Naciones Unidas en complicidad con régimen castrista, Juan González Febles

El anti periódico Granma en su edición del lunes 14 de mayo, publicó un trabajo titulado ‘Veinte hitos de Cuba en materia de derechos humanos durante el último quinquenio’. El trabajo aborda la visión oficial sobre la que el régimen militar totalitario castrista presentó su Examen Periódico Universal (EPU) en el Consejo de Derechos Humanos.

Entre lo reflejado, destaca el referido como punto #1, la Declaración de América Latina y el Caribe como zona de paz. El periodista oficialista o ciudadano o miliciano afirma que la Declaración de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), durante la cumbre del mecanismo en La Habana constituye un aporte del régimen castrista a la estabilidad y el desarrollo de la región.

Le fue orientado olvidar y no hablar del papel desestabilizador jugado por el régimen castrista en la región y de la promoción de guerrillas, su entrenamiento y abastecimiento casi desde 1959. No se refirió a la participación del régimen castrista en el narco tráfico y la forma en que intentaron desestabilizar gobiernos electos por voluntad popular como hicieron en Venezuela contra el gobierno de Rómulo Betancourt. Como hicieron contra gobiernos legítimos de Colombia, Perú, Argentina, Chile, Brasil e incluso en Puerto Rico y hasta en los propios Estados Unidos.

Otro punto, destacado desde Granma fue la Entrada en Vigor de un Nuevo Código del Trabajo, de acuerdo con lo publicado con Granma, con la entrada en vigor de la Ley 116, Código de Trabajo, en el año 2014, el régimen actualizó su legislación en este campo para incluir nuevos derechos que lo ubican en la “vanguardia internacional”. Siempre de acuerdo con Granma, este afirma que el nuevo Código reconoce la igualdad en el trabajo y que todo ciudadano tiene derecho a obtener un empleo sin discriminación debido al color de la piel, género, creencias religiosas, orientación sexual, origen territorial, discapacidad o cualquier otra distinción lesiva a la dignidad humana. Lo que no aclaran Granma ni su articulista es que las discriminaciones en Cuba son ideológicas.

La discriminación que priva de empleo y derechos en Cuba va dirigida contra todos aquellos que optan por ser honrados y de esta forma, piensan y hablan sin hipocresía. Quien no repita las consignas de la dictadura está impedido de trabajar y e incluso de vivir una vida tranquila. Esto es lo más lesivo que se conoce contra la dignidad humana y en Cuba, bajo el régimen castrista, se trata de algo irrespetado de forma continua y permanente.

Granma expone como hito relevante la presidencia del régimen castrista de la Asamblea de la OMS. En mayo de 2014 dados los mecanismos irregulares existentes en la Organización de Naciones Unidas (ONU) no se hizo mención de que el régimen castrista explota el trabajo esclavo de médicos y personal paramédico. Que por imponer un sistema inviable con funcionarios incompetentes, el país se encuentra casi en recesión y que la explotación del trabajo esclavo de médicos y paramédicos a lo largo del mundo, es una de las fuentes primadas de ingresos de este régimen en la actualidad.

Los diecisiete hitos restantes, descuellan por su irrelevancia y porque acentúan aquella verdad enunciada como saber popular que afirma que, el papel aguanta todo lo que sobre él se coloca. Combaten la epidemia ébola con el envío de los médicos y paramédicos enviados en condición de trabajo esclavo y cuyo servicio es o será cobrado por el régimen, para la satisfacción de sus premisas esenciales. De ello, se deriva un riesgo cierto de que los allí enviados traigan a la Isla la epidemia, como otros enviados trajeron a Cuba el dengue y otras padecimientos sobre los que se sabe poco o la opinión pública, no sabe ni sabrá nada desde canales oficiales.

Inexplicablemente, el rotativo Granma destaca como uno entre sus veinte hitos la reelección del régimen militar totalitario castrista como miembro del Consejo de Derechos Humanos. El régimen castrista viola de forma sistemática y regular la Declaración Universal de los Derechos Humanos en todo su articulado. Esto es un hecho denunciado y ampliamente documentado, pero los funcionarios de la ONU y de otras instituciones que poco validan el prestigio que debían validar, deciden pasarlo por alto. La Unión Europea validó eso de que en Cuba existe una democracia de partido único en el estilo inaugurado por Benito Mussolini. Además, retiraron la Posición Común, para dar paso al régimen castrista en la aplicación de la ‘represión común’ que impone al oprimido pueblo cubano.

La Organización de Naciones Unidas, (ONU) no es lo que fue en su fundación. En la actualidad, funcionarios banales pasan por alto situaciones, a las que la organización no debía aportar convivencia y que a despecho de todo, la aporta. ONU decidió pasar página al reciente fraude electoral en Cuba.

Decidieron pasar por alto que la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas denunció recientemente que funcionarios del régimen castrista bloquearon en varias ocasiones la salida de defensores de derechos humanos del país bajo el pretexto de necesitar una identificación más detallada. La portavoz de esta Oficina, Ravina Shamdasani anunció que, este año, han tenido conocimiento de 14 casos en los que los funcionarios requirieron una revisión adicional.

Esta portavoz aseguró que se han recibido informes que indican que docenas de ciudadanos cubanos pueden haber sido interceptados de esta forma antes de emprender sus viajes sin recibir ningún tipo de explicación por parte de las autoridades castristas sobre por qué estaban siendo retenidos o por orden de quién.

El Alto Comisariado denunció que estas medidas han provocado que muchos pasajeros perdieran sus vuelos y no pudieran acudir a reuniones en el extranjero, algunas de ellas organizadas por agencias de las Naciones Unidas.

Esta Oficina teme que con estas medidas, el régimen castrista evitó que algunos individuos viajaran a Ginebra el 14 de mayo, donde la isla debió someterse al Examen Periódico Universal (EPU) del Consejo de Derechos Humanos.

En fin queda reflejada una complicidad bochornosa de la ONU con el régimen militar totalitario castrista que oprime al pueblo cubano y le priva de todos los derechos y libertades reconocidos a nivel internacional. Queda claro que como ya se dijo, este régimen viola la Declaración Universal de los Derechos Humanos en todo su articulado, pero los venales y banales funcionarios de ONU e incluso de la Unión Europea, (UE) no quieren percatarse de ello.
infiernodepalo8@gmail.com: Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#533

Una palabra maldita solo evocada por perversos, Juan González Febles

En Cuba y en la actualidad, decir revolución es evocar hambre, miseria, represión, opresión y una vida gris marcada por limitaciones. De acuerdo con teóricos y estudiosos, las revoluciones son consideradas puntos de inflexión de la historia, de los que parten nuevos sistemas políticos y sociales, que no siempre aportan cambios para mejor entre los de a pie, base hacedora de estas.

Con la excepción de la revolución estadounidense, que creo estados, dotados de constituciones escritas, que federaron una república con separación de poderes un presidente, (George Washington) que no aspiró a cetro real alguno o permanencia ininterrumpida en el poder, un Congreso bicameral y un poder judicial independiente, que desde esos instantes afirmó derechos y libertades para todos los ciudadanos, no hubo otra igual.

El resto de las revoluciones, por mandato de sus dirigentes, levantó guillotinas, o promovió ejecuciones sumarias. Desde ellas, se crearon nuevos caudillos y estos desde el poder, afirmaron condiciones casi peores o peores que las que convocaban a erradicar. La revolución estadounidense entregó sus aportes sin guillotinas como la revolución francesa o ejecuciones sumarias de disparo en la nuca, como se hizo en Rusia con los empoderados bolcheviques. El resto de las sublevaciones independentistas en América, expulsaron al poder colonial español y continuaron una vida regular en condiciones de libertad política, pero también sin odios. Los caudillos que se convirtieron o aspiraron a convertirse en dictadores, pasaron sin pena y sin gloria y sin los costos de sangre avalados por estos eventos llamados revoluciones.

En Cuba, la revolución liderada por Fidel Castro, se convirtió casi enseguida en ‘retrolución’. Comenzó con el restablecimiento de la pena de muerte y las ejecuciones de militares, policías y otros servidores del régimen que encabezó Fulgencio Batista. Los terroristas del Movimiento 26 de julio que no dudaban en colocar bombas en tiendas cafeterías, cines, etc., y que nunca colocaron una bomba en una estación de policía o un cuartel militar, fueron elevados a categoría de héroes o mártires.

Algunos de los participantes desde las filas de los contrarios armados contra Batista, se volvieron contra la pesadilla que contribuyeron a materializar. Lo hicieron, cuando se percataron que todo pasó a ser una pesadilla y que fueron engañados. Algunos fueron ejecutados sin piedad desde juicios o ejecuciones sumarias, por los mismos que contribuyeron a empoderar.

La libertad de prensa respetada por aquella dictadura y por otra anterior, fue abolida en aquellos momentos y Cuba aún sigue en estas condiciones de proscripción no solo de la libertad de prensa sino del resto de los derechos y libertades reconocidas internacionalmente.

A todo esto siguió el establecimiento de controles totalitarios absolutos sobre toda la sociedad. Más adelante se procedió a arrastrar al pueblo cubano a la miseria absoluta para desde esta condición, someterlo aún más. El caudillo vencedor se bonapartisó y gobernó autoritariamente primero de forma directa y después indirectamente, así lo hizo desde 1959, hasta el momento en que la muerte felizmente lo sacó del juego.

Los revolucionarios sinceros son pocos en Cuba fuera de las barriadas selectas en que residen, en las residencias suntuosas de las que se apropiaron. Es lógico, pocos o ninguno en Cuba, serían capaces de convalidar con lealtades reales los despropósitos que constituyen la vida Cuba adentro.

La palabra revolución es una palabra maldita en Cuba, de la que muy pocos quieren acordarse. Solo los perversos que de ella viven, se sienten habilitados para hacer mención de esta. Son pocas o ninguna, las motivaciones políticas reales para la afirmación o para dar continuidad a la pesadilla castro-fascista. Se trata de solo retener prerrogativas y prebendas. Nada más.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#532

¿Y que traerá Díaz Canel?, Juan González Febles

El proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigida, no hay diferencias esenciales con el castrismo. Ambos se imponen desde una autoridad sin precedentes para intervenir en la vida de los ciudadanos. Ambos creen que la democracia liberal es obsoleta y consideran que la movilización completa de la sociedad en un Estado de partido único totalitario es necesaria para preparar a una nación para responder eficazmente a las dificultades económicas o cualquier otra condición emergente.

Luego del último fraude electoral que le colocó como el mascarón de proa que asumirá la responsabilidad por los próximos horrores o errores que la oligarquía militar castrista emprenderá, asistiremos al fin de la salida del régimen militar totalitario castrista de ese fracaso con mayúsculas que fue y es el socialismo real concebido por Karl Marx y Friedrich Engels y articulado desde la torpeza en la felizmente extinta Unión Soviética y el resto de sus países satélites.

La variante que haría posible aquellos horrores, fue la impuesta desde la Italia fascista de Benito Mussolini (1922), que inaugura el modelo y acuña el término, seguida por la Alemania del Tercer Reich de Adolf Hitler (1933) que lo lleva a sus últimas consecuencias y para cerrar el circuito, la España de Francisco Franco que se prolonga mucho más tiempo y evoluciona fuera del periodo (desde 1936 hasta 1975) quizás por ser la menos socialista entre las tres.

La recesión en un país que no produce absolutamente nada. Un país que sobrevive gracias al lavado de dinero, narco tráfico y otras ilegalidades, más el aporte de la satrapía venezolana o el trabajo esclavo de médicos y personal paramédico, requiere un liderazgo con una proyección hacia la rentabilidad.

El castro-fascismo es una ideología política fundamentada en un proyecto de unidad monolítica, que exalta la idea de partido-nación frente a la de individuo o clase. Suprime la discrepancia política en beneficio de un partido único afirmado en la más feroz represión ciudadana, todo en beneficio del centralismo. Propone como ideal la construcción de una utópica sociedad perfecta, formado por los elementos integradores de una sociedad servil unificada y articulada por el gobierno central en armonía con sus fines y que este designa para representar a toda la sociedad.

Como por primera vez en seis décadas no habrá un Castro en el poder, la generación que protagonizó la insurrección contra Batista y destruyó la república y la nación cubana, inicia su retirada y cede las postas, bajo su control absoluto a una menos avejentada, pero convenientemente amedrentada generación, de la que Díaz Canel es el más promisorio exponente.

En 2003, se le asignó dirigir la provincia de Holguín. Raúl Castro promovió su candidatura al Buró Político del Partido Comunista. Había nacido entre ambos una relación “de maestro y discípulo predilecto”, que en términos y condiciones de totalitarismo quiere decir, sicario de mayor confianza. Ciertamente logra proyectar una distinción ausente en el resto de sus contemporáneos. Consigue al menos aparentar decencia. Esto es un importante punto a su favor.

El resto de los depredadores históricos parece aceptarlo y tanto desde una imagen, como desde un entrenamiento, parece ser el indicado para asumir los horrores que vendrán. Con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y la reducción en el número de gobiernos en manos de la Izquierda Reptil en Latinoamérica, todo esto ha creado la condición para que el régimen castrista se sienta “arrinconado” y solo se plantee sobrevivir. Díaz Canel podría ser la solución idónea para ello.
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
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Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#530

¿Seguirá la monserga del socialismo marxista, leninista, castrista o lo que sea? Juan González Febles

Dada su inviabilidad y el amplio historial de fracasos en Rusia, Europa del Este, Asia y más recientemente América las especulaciones felizmente depreciadas en la práctica de Karl Marx y su carnal Federico Engels, solo se mantienen en el discurso del régimen militar totalitario que encabeza el general de ejército Raúl Castro.

En la praxis, Gaesa y el resto del tinglado monopolista y oligárquico que dirigido por militares marca pautas de corrupción y enriquecimiento en Cuba, se afirman en un capitalismo de estado monopólico y corporativo que conserva los términos teóricos socialistas, solo para el discurso mediático. De acuerdo con lo observado, en la práctica, quienes encontraron la fórmula que hoy se aplica en Cuba, fueron Adolfo Hitler y sus seguidores de aquel Partido nacional y hasta socialista que decía defender los intereses de los trabajadores alemanes, a quienes explotó con una eficiencia que ciertamente jamás han logrado sus émulos castristas desde esta orilla, aunque se hayan esforzado ciertamente para lograrlo.

Todo parece indicar que en 2018, quizás hasta el Partido único cambie su nombre. Puede que sea revolucionario o cualquier otra cosa, pero lo más inteligente será adecuar el discurso con la praxis y los morones que no faltan, creerán ver los cambios solo con la apertura capitalista.

Quizás este sea el momento en que tanto fuera como dentro de Cuba, la gente se percate que capitalismo es la solución económica perfecta, solo que esta no es la solución humana que hace falta. La Alemania nazi y la Italia fascista eran capitalistas y esto no hizo que los alemanes y los italianos fueran libres. En la actualidad, Rusia es tan capitalista como los Estados Unidos, Inglaterra e incluso Alemania, solo que este avance no ha conseguido que los rusos sean libres. Para que el capitalismo consiga articular felicidad, este necesita libertad, democracia, derechos y un estado que se consagre a fortalecer y defender esa libertad y esa democracia desde un estado de derecho.

Aunque herederos primados del clan Castro compren residencias que cuesten millones y paseen su opulencia en yates por el Mediterráneo, esta conducta capitalista no resuelve problema alguno Cuba adentro, donde la corrupción y la represión fascista son enajenantes y totalizadoras.

El castro-fascismo gobernante en Cuba, pone el acento en procedimientos usados en su momento por el nazi-fascismo europeo como vía expedita para una intimidación mayor de la ciudadanía. Continuarán sin permitir sindicatos libres, derechos y libertades. Solo así el Castro-Consorcio, sus generales y herederos mantendrán sus mal habidas prerrogativas. Entonces si el capitalismo puede convivir con la falta de democracia, libertad y derechos, en Cuba hacen falta mucho más que reformas económicas.

El momento de mayor peligro llegará cuando se termine definitivamente la monserga del socialismo, marxista, leninista, castrista o como quieran llamarlo. Entonces veremos de cerca y sin afeites, la cara del castro-fascismo que llega.

Sobre esto es bueno decir que aunque decenas de miles de buenos americanos combatieron al fascismo en la II Guerra Mundial y dejaron la vida en esta empresa, lo único malo que parecen ver los que hoy mandan por allá, es al rebasado comunismo o lo que llega con medias lunas y terrorismos.

Aunque estemos próximos al fin de estas viejas monsergas, las que vendrán, pueden ser peores.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
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Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#485