La nueva etapa del populismo castro-fascista, Juan González Febles

Se produjo la esperada muerte del ex dictador Fidel Castro. A despecho de la muerte de Castro I, Castro II (Raúl Castro) reafirma que el régimen castrista seguirá como una brutal dictadura totalitaria y dinástica que mantendrá en todas sus partes la privación al pueblo cubano de los derechos humanos básicos.

En estos términos y a pesar de que los Estados Unidos proclaman orgullosamente  apoyar el respeto a los derechos humanos consagrados en resoluciones de la Organización de Naciones Unidas (ONU) a través de todo el mundo, deberán ser los propios Estados Unidos quienes den esta oportunidad al régimen castrista y además, los recursos para que todo siga igual en Cuba.

La Unión Europea decidió eliminar la Posición Común. La Unión Europea y el régimen militar castrista fijaron para el 12 de diciembre una fecha para firmar un acuerdo bilateral que liquidará la Posición Común.

A este respecto, el embajador de la UE en La Habana, el Sr. Hernán Portocarrero, afirmó que la incidencia económica no es inmediata porque no se trata de un acuerdo de libre comercio. Lo que omite el Sr. Embajador es que la UE lleva años involucrada en negocios con el régimen castrista y que desde la caída de la Unión Soviética y el campo socialista, el régimen militar castrista sobrevivió gracias a la Venezuela chavista y los negocios con países europeos, entre los que España ocupó un sitio preeminente.

El régimen militar cubano y su estado constituido, impide a los cubanos crear sus recursos, criminalizan la riqueza y han creado una clase parásita que detenta lo mejor y disfruta de todas las prebendas para de esta forma impedir el surgimiento de una clase media independiente de la cúpula de poder e impotente desde su incapacidad para retarle. Recientemente han incrementado los impuestos a las licencias de los inversionistas privados, llamados de forma eufemística, cuentapropistas.

El ciudadano cubano corriente no puede internamente y por si solo, generar los recursos para impulsar un cambio de régimen. Las férreas estructuras fascistas de gobierno hacen de este un planteamiento totalmente absurdo. Esto es básicamente la definición de totalitarismo fascista.

Los cantos de sirena echados a volar por las masturbaciones especulativas de Carlos Marx, cesaron y demostraron fehacientemente su inviabilidad. Entonces, se dio luz verde al populismo fascista que en su momento demostró ser más afín a estructuras económicas eficientes y racionales, como las ensayadas con éxito en Italia por Benito Mussolini y en Alemania por Adolf Hitler, dos revolucionarios profesionales, –como los Castro- que lograron detentar el poder político en las naciones que les sufrieron.

Las afirmaciones hechas por Castro II -Raúl Castro- sobre el futuro aciago que depara a Cuba, signado por el “legado” de Castro I –Fidel Castro- marcan una pauta abominable de continuidad en el control totalitario absoluto sobre la sociedad y la negación de los derechos básicos al pueblo de Cuba.

La más reciente comparsa funeraria dedicada a Castro I reafirma el carácter antiestadounidense y antidemocrático que seguirá el heredero del poder absoluto que detentó Castro I y hoy permanece en manos de Castro II.

Felizmente, no existe un relevo claro, con la excepción de Miguel Díaz Canel, de 56 años, exministro de Educación y exsecretario del Partido Comunista en las provincias de Villa Clara y Holguín. No se trata de alguien que descuelle por su talento. Lo que prima en Cuba hoy día, en el seno de la élite que mal gobierna el país, es la lealtad al clan familiar gobernante.

El resto del elenco en la nomenklatura gobernante está muy anciano o enfermo, y no existe un relevo con capacidad ejecutiva y con ideas objetivas y claras que contribuyan a sacar al país del desastre que el castrismo entronizó en uno de los países más avanzados en términos de calidad de vida en las Américas, por supuesto, antes del aciago 1959.

Comienza una nueva etapa de castro-fascismo que no augura algo mejor a lo conocido hasta hoy.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#458

Rechazo generalizado y un compartido manto de olvido, Juan González Febles

Según la información oficial, Fidel Castro murió en horas de la noche del viernes 25 de noviembre de 2016. Se comenta la “coincidencia” de que un 25 de noviembre de 1956 y también en horas de la noche, salió de Tuxpan, México, el yate Granma, con sus 82 expedicionarios, hacia su naufragio en las costas cubanas, el 2 de diciembre de ese año 1956.

Para algunos por acá, la fecha ha quedado para marcar referencias y asociaciones de partidas sin regreso, destinos fallidos, naufragios y fracasos.

Cuba adentro mostró un panorama compartido y generalizado de indiferencia. Así fue por una parte, pero por otra, se impuso el miedo que se transpira y respira en la sociedad cubana.

Más allá de las demostraciones y expresiones orquestadas por la élite y su monstruoso aparato propagandístico, siempre a la vera del entramado represivo, la indiferencia reinó en el espacio llenado por el miedo.

En ómnibus del transporte público y esquinas al azar, algunos escucharon reguetón desde sus teléfonos móviles. En los hogares y espacios privados se escuchó música con volumen atenuado y ventanas cerradas. La programación clandestina del paquete y el resto de la cíber-oferta alternativa reina durante el luto impuesto por nueve días.

Ciertamente, nadie ha querido señalarse con una sonrisa o un estado de ánimo en contradicción con la proyección y mandato oficial de luto obligado y culto desmesurado a su personalidad. Pero esto no es nada nuevo en el mundo. Se trata de una versión caribeña del “luto y el dolor” proyectado en su momento, cuando salieron felizmente de la escena, Stalin, Mao y los Kim de Corea del Norte que ya lo hicieron.

No es nada nuevo, en su momento y en medio de similar tristeza dirigida, transcurrieron los funerales de sus iguales Stalin, Mao Zedong, Lenin, Kim Il Sung, Kim Jon Il y otros figurantes del eje del mal. Se trata de que tales personajes hasta después de muertos, pueden ser letales y nadie o pocos se atreven a correr el riesgo y marcar una diferencia.

Si de naufragios se trata, Fidel Castro condujo a la nación cubana a un naufragio de superiores dimensiones al naufragio del Granma. Destruyó la república y a la nación cubana. Restableció la pena de muerte, abolió una de las constituciones más progresista de las Américas y privó de derechos y libertades a todos los cubanos en condiciones mucho peores a las desterradas por la independencia arrancada a la corona española.

Fidel Castro robó la juventud a varias generaciones de cubanos, explotó sin medida a los trabajadores, prostituyó y deformó a la juventud y arrastró a la miseria material a todo un pueblo. Llevó adelante guerras en África y América Latina y llevó su vaho de violencia incluso al convulso espacio islámico. Arrastró al país en su odio visceral contra los Estados Unidos, la libertad y los valores sustentados por esta. Así sirvió como peón al imperio soviético en muchos escenarios mundiales y llegó a pedir un ataque nuclear de primer golpe contra los Estados Unidos.

Personalmente, le vi de lejos o quizás no tanto. Le recuerdo mientras esperaba ómnibus de transporte público. Le vi pasar con su escolta armada hasta los dientes por la 5ta Avenida y por otros espacios capitalinos. Cuando esto sucedía, los mayores decían a los adolescentes uniformados camino a la escuela, que no se movieran, no fuera que desde la escolta, se malinterpretara la movida y sucediera algo terrible. El recuerdo que de esto guardo es el de esos individuos mal encarados apuntando con sus armas a civiles desarmados. La impresión que me quedó fue la de alguien con un miedo descomunal a ser muerto por cualquiera.

Para mí, nunca fue un héroe. Solo una molestia que duró demasiado. Los momentos felices de la adolescencia y la primera juventud, que recuerdo y atesoro, jamás fueron gracias a la impronta directa o indirecta del difunto. Sucedieron a su pesar y en desobediencia directa a sus órdenes y orientaciones.

Para marcar la molestia, por acá estaremos gravados con nueve y más días en que la televisión oficial romperá sus cotas ya impuestas de ridículo. Estaremos castigados ya no por su presencia, pero si por el luto y el culto a su personalidad. Así y de esta forma, continuará la imposición de su presencia, rechazada por la mayoría. Aclaro que no por odio, se trata de cansancio y mero aburrimiento. La buena noticia es que no volverá a ordenar el hundimiento de remolcadores con mujeres y niños abordo ni el fusilamiento ejemplarizante de ningún inocente.

No obstante a esto, no me alegro de su muerte. No lo hago por la suya ni por la muerte de nadie, por importante que fuere o crea ser. Entonces y como no me siento Dios, dejo los perdones a su arbitrio. Me uno de forma entusiasta al compartido manto de olvido que se lo llevará, feliz y definitivamente.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
Tomado de; http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/

La piñata que llega o llegó, Juan González Febles

Como afirmación del carácter militar en el ejercicio de la dictadura totalitaria que ejerce, la orientación esencial que el régimen militar totalitario y dinástico castrista ha conseguido -con la permisibilidad del gobierno estadounidense- imprimir a las relaciones entre La Habana y Washington afirma la colaboración directa entre las corporaciones de Estados Unidos y los militares cubanos.

Todo apunta a que las relaciones restablecidas en diciembre de 2014 entre La Habana y Washington van hacia la colaboración entre las corporaciones de Estados Unidos y la casta parásita que componen los militares castristas. Aunque como fuerza militar, serían del todo incapaces de resistirse poco más de 48 horas al ejército de su “enemigo histórico”, los Estados Unidos, si lo son para aterrorizar y llegado el momento, masacrar civiles desarmados y esto último es lo que verdaderamente le importa al régimen.

La tónica actual es hacerles depositarios de todas las prebendas y privilegios, para que en defensa de tales prerrogativas, masacren si hay necesidad de hacerlo y defiendan más allá de todo límite, la vida material plena  que disfrutan sin haber trabajado para ella, tan siquiera un día de sus inútiles existencias.

La colaboración establecida en la actualidad con EEUU afirma básicamente que los beneficios de los militares están priorizados, aunque estos pasen por encima de los derechos humanos básicos del resto de los cubanos.

Lo esencial para alcanzar este logro ha sido el establecimiento de una organización estatal adecuada para imponer los horrores que imponen y la permisibilidad estadounidense frente a esto. El gobierno cubano es una banda criminal empoderada y de esto no escapan los militares de su servicio. Fidel Castro fue, es y actuó siempre como un pandillero. Esto está ampliamente documentado. Guillermo García fue el capo de los burdeles en la zona oriental antes de 1959, Crescencio Pérez fue un exitoso cultivador de marihuana en aquellos tiempos y uno de los socios prominentes de García.

Lo que posibilitó a Stalin y a Hitler hacer lo que hicieron en su momento, fue que dispusieron de una organización estatal adecuada para imponer los horrores que impusieron. Si Hitler y Stalin no hubieran sido los sicópatas criminales que fueron, es probable que no hubieran incurrido en los horrores que incurrieron,

Mussolini fue un fascista redomado y además, un revolucionario profesional. No fue ciertamente un sicópata criminal y no incurrió en estas abominaciones. No obstante entre el fundamento totalitario que posibilitó aquellos horrores en Alemania y Rusia, el fundamento totalitario italiano y el fundamento totalitario castrista, me cuesta encontrar diferencias y no sé si existe alguna, verdaderamente.

Lo que diferencia y marca las pautas para esto, no es ni el horrible holocausto promovido por Hitler, ni los millones asesinados por Stalin, se trata de los fundamentos políticos y las organizaciones estatales con las que se estableció la convivencia que posibilitó la ocurrencia de tales horrores.

Kim Ill Sun, en su momento ni realizó pruebas atómicas ni amenazó o desafió al mundo. Solo masacró a su pueblo en silencio fronteras adentro y esto estuvo bien en aquellos momentos. La sucesión ordenada que se le permitió imponer lo ha hecho todo y lo hace todo en la actualidad. ¡Aquellos polvos!

Para solo citar algún ejemplo, podría alguien aclarar, ¿qué hay con lo que el gobierno de Raúl Castro gana con las visas, por las que cada estadounidense debe pagar $50 dólares? ¿Cuánto ha ganado con esto?

Se dice que en 2015, más de 100 000 personas visitaron Cuba desde los Estados Unidos. Así ganaría entre $5 y $8 millones de dólares. Esto es un aporte relevante para un régimen ineficaz y generador constante de graves problemas financieros a los que no encuentra ni ha encontrado solución en más de cincuenta y siete años.

Las Fuerzas Armadas castristas son dueñas de las principales compañías turísticas del país y se expanden en anticipación a la tan esperada oleada de turistas estadounidenses. Como ciertamente no tienen ninguna intención de compartir sus ganancias con nadie, los cuentapropistas quedarán colgados de la brocha por el gobierno de Obama.

Así será aunque este afirme, -Obama- que el apoyo a los empresarios privados es el objetivo principal de su política. Solo que aquí, tales empresarios no son otros que los mismos militares castristas ansiosos por disfrutar de la piñata preparada que llega o ya llegó.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: http://www.primaveradigital.net

En Puerto Rico, más intrascendencias y otro evento vacío, Juan González Febles

Culminó en Puerto Rico el llamado 2do Encuentro Nacional Cubano. Como es costumbre, participaron organizaciones, en su mayoría desconocidas en el archipiélago cubano y otras del exilio, también desconocidas, en el ya mencionado archipiélago cubano, que parece ser, lo que por allá importa menos.

Según los organizadores, todo quedó debidamente organizado y representado por más de un centenar de sus poco conocidos (en Cuba) dirigentes. El evento fue organizado por Cubanos Unidos de Puerto Rico, también desconocidos Cuba adentro.

Destaca la ponencia presentada por el Sr. Luis Israel Abreu, Director Ejecutivo de Comité de Ayuda a los Activistas de Derechos Humanos (CAHRA, de acuerdo a sus siglas en Inglés)  y denominado oficialmente Committee to aid Human Rights Activists (CAHRA). Dicho comité está radicado en 6020 Newkirk Avenue, North Bergen NJ 07047. En dicha ponencia, se aborda el tema de la corrupción entronizada por el régimen castrista en Cuba y su solución en un marco constitucional de una futura Cuba democrática. El tema ciertamente será relevante en el momento de apertura y reconstrucción democrática, solo que en la actualidad es irrelevante, por su improcedencia desde las condiciones de control totalitario absoluto hoy impuestas en Cuba.

Quizás si en ese tema se abordara la presente corrupción trasplantada con éxito a las filas de la oposición interna cubana y representada en alguna forma por algunos de los presentes en la reunión, -participantes y hasta patrocinadores del encuentro- entonces tendría una relevancia mayor, pero esto no es y no será así, al menos por el momento.

De vuelta con el conocido tema de los encuentros vacíos e intrascendentes la Declaración final dada a conocer destaca algunos puntos que resultan lugares comunes ya expuestos por el Foro por los Derechos y Libertades en su campaña #TodosMarchamos, estos son: La libertad incondicional de todos los presos políticos y la derogación de todas las leyes que atenten contra las libertades fundamentales; La libertad de expresión, prensa, asociación, reunión, manifestación pacífica, profesión y religión; La participación del pueblo en toda decisión de la nación, la legalización de todos los partidos políticos y elecciones libres y pluripartidistas.

También se refiere a trabajar en la campaña por un plebiscito vinculante en favor de las elecciones libres, justas y plurales bajo condiciones democráticas que garanticen la soberanía de los ciudadanos. Lo que no dice es cómo hacerlo bajo las condiciones vigentes en la actualidad por el régimen militar totalitario castrista.

Habla también de respaldar y suscribir el “Acuerdo por la Democracia” de 1998, en los términos y condiciones ya conocidos. Hablan de promover –desde lejos como es costumbre- la estrategia de la lucha no violenta. Y además la promoción de viajes para “facilitar la capacitación de los luchadores prodemocráticos en las metodologías de la desobediencia civil”, dictadas por eméritos profesores que, o escaparon a tiempo o por cualquier otra razón, nunca aplicaron sobre el terreno la praxis de sus enseñanzas.

También de “trabajar para derrumbar el muro cibernético en Cuba”, algo perfectamente posible con solo una orden presidencial que el excelentísimo Sr. Presidente de los Estados Unidos, Barak H. Obama no tiene intenciones de impartir ni impartirá. Por último, quedó, “…esforzarse para que la oposición interna tenga los recursos tecnológicos con los que continuar la movilización ciudadana”.

Quedó establecida una Comisión Coordinadora de Enlace, que por un término de seis meses tendrá como tarea fundamental, dar seguimiento –desde lejos- a los puntos acordados y comunicarlos a todas las organizaciones, en el espíritu de “unir la oposición interna y externa”.

Se trata como ya es costumbre de que en Cuba decide quien en Cuba no reside y quizás como elemento sustentador de cómo ha ido y como irá todo en el tema cubano, recomendamos a los lectores, echen una ojeada a las subvenciones aportadas por NED tanto para este como para otros esfuerzos de este corte o similares.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
Véase: NED Press Room; Apply for Grant; Cuba; http://www.ned.org/region/latinamericaandcaribbean/
cuba2015/; Ponencia Anti Corrupción Para La Cuba del Futuro; PD#444

Una patética y lamentable conmemoración, Juan González Febles

En la vecindad del 90 aniversario de su natalicio, hoy Fidel Castro es presentado como el profeta, apóstol y maestro. Además, como constructor del socialismo en Cuba e inspirador del pueblo. Un pueblo afortunado por vivir bajo su régimen. De él, se dice es la encarnación física y espiritual del Estado y representa la supuesta unidad del pueblo cubano con su obra.

El abominable culto a la personalidad de Fidel Castro no hubiera podido iniciarse ni persistir sin la licencia del propio líder. Su “modestia inmodesta”, este último, un término aportado por el estudioso británico de la biografía de Stalin, J. Plamper, queda fehacientemente demostrada por la actitud del líder histórico de nuestro desastre, en términos de la imagen pública que promovió o permitió promover sobre su persona.

Los medios oficiales tratan y han tratado de vincular su malhadada herencia con las enseñanzas del Apóstol de nuestras libertades, José Martí.

El ataque terrorista el 26 de julio de 1953 a dos cuarteles del ejército constitucional cubano, a una dependencia del Poder Judicial y a un Hospital Civil, este último para disponer de mejor ángulo de tiro y además, para usar como escudos humanos a los pacientes ingresados, fueron presentados como de la autoría intelectual de José Martí. Ciertamente, nadie en su sano juicio sería capaz de concebir a Martí como promotor de prácticas terroristas. Nadie con un adarme de decencia podría tan solo imaginar a Martí, escudándose con pacientes ingresados en una instalación consagrada a la asistencia médica.

No obstante, el culto a la personalidad del ex dictador continúa. Este es sostenido por la izquierda corrupta latinoamericana o del resto del mundo. Esa izquierda en que sus líderes más connotados disponen de millonarias cuentas secretas, obtenidas, según afirman, con el “ahorro de sus salarios” o las “donaciones” hechas por los humildes a quienes dicen defender. Los más recientes casos de Lula Da Silva, Dilma Roussef, Cristina Fernández y hasta Hebe Bonafini, con flechas dirigidas hacia el gamberro Pablo Iglesias, de Podemos, son más que ilustrativos.

Deificar al culpable en jefe del colapso de la nación cubana, de sus instituciones, de la derogación de la Constitución del 40, del establecimiento de la pena de muerte y de cada uno de los hitos de destrucción que pesan sobre todos los cubanos, es abominable y ofensivo para el país cuya destrucción promovió y realizó. Pero se hace y está en marcha.

El promotor demostrado de secuestros, narco tráfico, insurgencias, lavado de dinero y otras minucias, el dueño y detentador de una discutible y fraudulenta reserva en que todo cabe y que se mantiene y mantendrá fuera de cualquier escrutinio ciudadano, es homenajeado. Lo es y será por su noventa aniversario, en el marco de la más patética y lamentable conmemoración que recuerde la historia política cubana.

Quien afirmó en nuestra tierra las asonadas nazi-fascistas conocidas por mítines de repudio, el culpable en jefe de las golpizas a mujeres y activistas pacíficos, el culpable en jefe de cada vida perdida en el Estrecho de La Florida, hoy nos agobia con el culto a su personalidad. Nos agobia el heredero directo de Balmaceda, Concha, Dulce, Weyler y hasta Benito Mussolini, el promotor primado de ejecuciones sumarias y ejemplarizantes. Frente a esto, solo decir ¡Basta!
infiernodepalo@gmail.com

Otra del traidor de los aplausos, Juan González Febles

Vuelve a la carga Silvio Rodríguez aunque esta vez no para pedir clemencia para la espía Ana Belén. Desde su sitio personal Segunda Cita, trata de culpar al embargo por el desastre y la ruina en que vivimos por acá.

Ahora culpa al embargo de Estados Unidos de que La Habana esté destruida o “detenida en el tiempo”, que fue el eufemismo que usó para la ocasión. Lo hizo para dar respuesta a un artículo publicado por el periodista oficialista Sergio Alejandro Gómez, en que este pidió que se informara al pueblo de los beneficios que extraería la élite en eventos como el desfile de Chanel o la filmación de Rápido y Furioso.

Según Silvio Rodríguez, en Cuba se ha logrado, “no lo que quisimos sino lo que nos permitieron”. Lo que no aclara es que quienes permiten en Cuba no son los  yanquis del embargo, sino la élite corrupta que gobierna la Isla pese a la desaprobación compartida por la mayoría, privada de todos sus derechos.

Entonces, nuestro desastre tiene un nombre, solo tiene un nombre: Fidel Castro y el régimen militar totalitario dinástico impuesto desde 1959.

En su defensa a las fiestas que la familia real castrista impone a la miseria en que ha sumido al pueblo cubano, el traidor de los aplausos dice: “…sería un error imperdonable enamorarnos de nuestras miserias, aunque hayan sido el precio de nuestra dignidad”.

¿Qué les parece el extremo de abyección al que llega Silvio Rodríguez  por el trocito de pastel que le permite la autocracia castrista disfrutar?

Por otra parte, ¿cuáles son sus miserias? ¿Materiales? Ninguna. Morales y espirituales, ¡muchas!

Chanel, al igual que ‘Rápido y Furioso’, jamás aliviarán la miseria compartida por tantos. Esta miseria ciertamente ha privado de dignidad y valores a una gran parte de este pueblo, cuyos jóvenes jamás llegaron a ser aquel promovido “hombre nuevo”. Se degradaron, esto es cierto, pero en su sufragio, aceptemos que no se hicieron asesinos sádicos y depravados. Quizás pueda haber algún asmático entre ellos, pero hasta ahí.

Según el fundador de la Nueva Trova, “da lo mismo que filmen o que posen en Cuba, siempre que paguen bien”. Parece esperar que esos recursos sean usados “para nuestros sueños de justicia social”.

Uno se pregunta, ¿qué sueños?, ¿qué justicia social? ¿Los privilegios ostentosos de que disfrutan los corruptos de la nueva clase? ¿Será ésa la justicia social de que habla el traidor de los aplausos?

Aprueba y admite que lo que le “interesaba saber es si el país estaba cobrando por esos eventos y en qué se iba a invertir el dinero”. Concluye en la afirmación de que “saberlo es un derecho que tiene cualquier cubano”.

Entonces, valdría la pena saber también a dónde fueron a parar las ganancias de las empresas cubanas involucradas en los Panamá Papers, que como ya se ha dado a conocer en el mundo son: Labiofam S.A, Amadis Compañía Naviera S.A, Commercial Mercadu S.A, Travelnet Ltd, B.B. Naft Trading S.A,Técnica Hidráulica S.A, Mavis Group S.A, y Octagon Industria Ltd, Resivemis Limited, Seagulls and Seafood S.A y Pescatlan S.A.

¿Alguien aclarará esto por acá? ¿Sabremos quiénes son en realidad los testaferros involucrados en este escándalo y a quién responden?

Se habla de Rosales Fernández, Paola Perticone, Lorenzo Paciello,Jeroen J. Van Der Lip, Atilio Enrique Wagner, Inocente Osvaldo Encarnación Santovenia, Antonio González Checa, Forconi Ignacio Miguel Raúl, Katiuska Penado Moreno, José Luis Baena Carrión, Alejandro Gutiérrez Madrigal, Wilfredo Leyva Armesto, y los intermediarios, Atilio Enrique Wagner, Ramón J. Chávez Gutiérrez, Lorenzo Paciello, Miriam Prieto, Wael Bassatina, la Corporación Panamericana S.A y Acepex Management S.A.

En fin, el traidor de los aplausos ha llegado con otra para el servicio vil que ha prestado y presta contra su pueblo. Enhorabuena y que se haga realidad aquella bellísima canción hoy con dedicatoria desconocida: ¡Ojala!
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: http://www.primaveradigital.net

Vals para el millón de Saratoga, Trimpa y sus trimposos, Juan González Febles

Un trabajo que firma Rolando Cartaya publicado por Martí Noticias, “Cuestionan campaña que empujó a EEUU hacia Cuba”, muestra los entretelones de la trama y la estrategia política que eventualmente contribuyó al deshielo en las relaciones entre el régimen militar totalitario de la familia Castro y el gobierno de los Estados Unidos.

Siempre de acuerdo con el fraterno Cartaya, los artículos escritos por un historiador de las relaciones bilaterales Cuba-USA, nombrado Peter Kornbluh, son una referencia válida acerca de los entretelones de tan atractiva felonía.

En su trabajo, Cartaya nos informa que la campaña organizada por los trimposos de Trimpa fue financiada con un millón de dólares aportado de forma extrañamente generosa por una millonaria de origen cubano, Patty Ebrahimi, quien acompañó en 2012 al multimillonario Tim Gill en un viaje a Cuba.

De Ebrahimi se dice que nació y se crió en Cuba y emigró hacia USA un año después que Fidel Castro y su banda armada tomaran el poder.

Ebrahimi y el también millonario Tim Gill realizaron su viaje en el marco del programa que aúpa los llamados viajes  pueblo a pueblo, promovidos por el Sr. Barak Obama. Quizás esto nos de la óptica real sobre el significado de “pueblo a pueblo” en el metalenguaje del Sr. Obama y sus seguidores. Se trata de millonarios y para aclarar algo más las cosas, sería mejor llamarle “Tours para millonarios del jet set, apáticos y superficiales”.

En una ciudad que fuera bella, hoy destruida por el líder histórico de nuestro desastre, en una ciudad llena de basurales y desperdicios, de gentes que luchan contra la miseria, de fachadas destruidas y de mujeres y activistas pro democracia golpeados y reprimidos sin pausa, la buena Sra. Ebrahimi se sintió irritada por las restricciones impuestas por el Departamento del Tesoro al programa de marras. De acuerdo con esto, no pudo ir por su cuenta a visitar los barrios de su juventud, localizar amigos de su familia o visitar sus antiguas escuelas. Algo terrible para la Sra. Ebrahimi.

Mientras, la señora ventilaba sus terribles frustraciones con Tim Gill, en el ambiente de confort del hotel habanero consagrado a la recepción de estadounidenses destacados, el Hotel Saratoga,  un hotel, que de acuerdo con informaciones recibidas de fuentes que exigen anonimato, fue habilitado para estos fines por especialistas de alto nivel, no exactamente del giro de hotelería y turismo. Allí Gill le sugirió que usase su dinero para cambiar la política exterior de su país y tiempo después, le presentó al Sr. Ted Trimpa y al resto de los trimposos. ¡Muy persuasivo este Gill!

Con un millón de dólares, se hacen muchas cosas para bien o para mal. Digamos que la Sra. Ebrahimi no supo o no quiso saber qué pasó cada domingo de 2012 en las mañanas en el parque Gandhi y en la iglesia Santa Rita de Casia. Tampoco vio a las jóvenes jineteras que pululan en la zona de su emblemático hotel. No recibió ofertas de proxenetas que ofertan muchachas y muchachos -muy jóvenes-, ya que: “…los yumas del Saratoga vienen a hacer de todo”.

Leemos con sorpresa que después, el Grupo Trimpa le comunicó a la Sra. Ebrahimi que los altos niveles de la Administración Obama querían cambiar la política y que era necesario un refuerzo para llevarlo todo adelante. Es entonces que Patty Ebrahimi decide costear el esfuerzo y aporta un millón de USD que ofreció a la Casa Blanca lo necesario para ir en pos de tal objetivo.

Como ya es costumbre, el millón se perdió. Quizás ande por alguna cuenta secreta o en la billetera de alguno o algunos. Son cosas como se dice por acá, del Orinoco: “Tú no entiendes ni yo tampoco”. Pero así son estas cosas.

Aunque todo parezca indicar que se violaron algunas leyes, un millón consigue cambiar algunas expectativas y no pocas percepciones. No está claro que se haya violado la “Ley de Divulgación del Cabildeo de 1995” o cualquier otro instrumento legal. Los trimposos deben disponer de algún menudo extra, y bueno, eso ayuda.

Se trata de que los buenos por allá, poco o nada pudieron hacer para impedir a tiempo que Mr. Trimpa y sus trimposos lograran sensibilizar a la Sra. Ebrahimi como lograron sensibilizarla, nostalgias, Tim Gill y Saratoga mediante.

Por acá, poco se puede hacer, que no sea interiorizar, con toda la desconfianza del mundo, como ningún taxi –estatal o no- fue capaz de llevarla a ver su antigua escuela o como tampoco localizó a los amigos de su familia o a viejos amigos, que hubieran estado encantados con variar la menguada dieta de cada día a partir de su inesperada visita.

Desconfiados o no, servirá para hacer cálculos sobre las virtudes y alcance en su cadencia del vals para un millón de dólares de Saratoga, las maravillas combinadas de Trimpa y las dotes persuasivas de Tim Gill. ¡Alabao!
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de Primavera Digital; PD#392

Grandes fortunas, grandes oportunidades y grandes traiciones, Juan González Febles

Un trabajo firmado por Eugenio Yáñez publicado por cubaencuentro.com, “Azúcar, inversionistas y alborotos”, vuelve sobre esa pauta que dicta que las grandes fortunas regularmente aparecen vinculadas con los grandes eventos políticos de todos los tiempos a lo largo del mundo. Cuba no ha sido la excepción de esta regla. El mundo moderno más que de ‘izquierdas y derechas’, es un mundo dividido en ‘arriba y abajo’.

Uno de los representantes de las grandes fortunas cubanas, el Sr. Alfonso (Alfie) Fanjul acaba de reunirse con el canciller del régimen militar cubano, Bruno  Rodríguez Parrilla y con el artífice económico e implementador, de los llamados lineamientos del gobernante Partido Comunista de Cuba, Marino Murillo Jorge.

El aporte de otras grandes fortunas cubanas siempre estuvo presente en grandes acontecimientos. El aliento de estas fortunas, hace más de cinco décadas contribuyó al triunfo de las partidas armadas del movimiento 26 de julio lideradas por Fidel Castro. Sin el sólido respaldo económico aportado, quizás los resultados de aquella insurrección armada habrían sido un tanto diferentes. Entonces, si en aquellos momentos decisivos de la segunda mitad del siglo XX, su peso fue ciertamente decisivo, ¿por qué no aceptar que la historia suele repetirse y que quizás otra vez tengamos el aliento de alguna o algunas grandes fortunas en el devenir del presente?

Aunque muchos vislumbran, perciben o creen percibir alguna gran traición, todo se trata de que el mundo sea así. Alguien escribió en su momento que “detrás de toda gran fortuna, hay un crimen”, y si bien esto podría ser cierto, lo importante es que detrás de cualquier fortuna no haya un criminal. Es decir, podría aceptarse al crimen implícito, junto al rechazo per se, del criminal o los criminales implicados. En esto, también podría afirmarse la protección de cada víctima en cada evento vinculado a estos hechos.

Aunque Fanjul, según declaró a la gran prensa llegó con intenciones de “reunir a la familia cubana”, no descartó la posibilidad de negocios si se crearan condiciones políticas y diplomáticas para ello. Entonces, por aquello, no tanto de pensar mal, sino de repensar precedentes, cualquier negocio o transacción que involucre al régimen militar cubano, trae como perdedores permanentes a los cubanos Cuba adentro. Ya sea la exportación de servicios médicos o la puesta en marcha de las maquiladoras de Mariel, quienes serán mal pagados, explotados y ninguneados sin consideraciones, serán los cubanos Cuba adentro. Esos que no parecen calificar dentro de las “condiciones políticas y diplomáticas”, señaladas por el Sr. Fanjul. Digamos que es aquí donde debiera afirmarse, “la protección de cada víctima en cada evento vinculado a estos hechos”.

Alguien cuya opinión es muy respetada, como analista de asuntos cubanos, tanto dentro como fuera de Cuba y vuelvo con el Sr. Eugenio Yáñez, escribió en el trabajo a que hice referencia: “…en estos temas como en todos, no se puede hacer el amor y ser virgen. Si aceptamos el derecho de cada uno a formarse las opiniones que desee y expresarlas  sin temor, eso vale también para quienes tengan opiniones diferentes a las nuestras: de lo contrario, es la supuesta libertad de expresión que ‘garantiza’ la constitución castrista”.

Yáñez está en lo cierto. Se trata de venideras grandes jugadas entre grandes jugadores representados por grandes fortunas, el gobierno militar de la Isla y el gobierno de los Estados Unidos. Quizás entonces se corporicen o ya estén corporizadas venideras componendas que garanticen, “las necesarias condiciones políticas y diplomáticas para ello”, siempre bajo el amparo de la seráfica meta de “reunir a la familia cubana” y para que no haya malas interpretaciones, pienso que se trata de la familia a secas, la innombrable, esa que transita su malvivir “sin otro apellido”.

Todo es realmente conmovedor y más que edificante. ¿Es qué hay algo mejor que “reunir a la familia cubana”? Suena tan altruista como llevar servicios médicos a la Amazonia o a cualquier otro oscuro rincón del planeta. Sobre lo esbozado por Yáñez, está tan bien formulado que desarma. Ciertamente, no queda otra alternativa. Aunque por acá, algunos se afirman en otras propuestas, se trata de que no son ni serán mejores. La vergüenza no es el elemento más atractivo de estos tiempos de post modernidad. Esta nunca ha llenado ni llenará jamás, “las necesarias condiciones políticas y diplomáticas”, que aportan ganancias entre las partes.

Yáñez está en lo cierto y esta vez, no habrá críticas. Nadie tiene una propuesta mejor.
infiernodepalo@gmail.com

Publicado en Primavera Digital; PD#311

Cosas que pasan y gentes que pasaron, Juan González Febles

Lo conocí hace años. Era una época en que él vivía satisfecho en la burbuja heroica que se fabricó y solía confundir el miedo que infundía con admiración por su condición. Era el seguroso de la cuadra y todos los vecinos le miraban con esa mezcla de miedo, desconocimiento, misterio y fabulación que aun suele aureolar a esta especie. El tipo criaba pecesitos y escuchaba tangos de Gardel. Yo vivía en la otra burbuja. Esa que me inventé con el rock and roll y el convencimiento de que era diferente y mejor que el resto.

Era una noche en que había conseguido una botella de cognac español y un CD de Captain and Tennille. Pero también era noche de discusión de leyes en la Asamblea de Rendición de Cuentas de la cuadra con el delegado. Discutían el Código de la Familia y ciertamente, a mí no me interesaba discutir cosa alguna. Me bastaba con mi cognac y con la música de Captain & Tennille. Pero mi esposa del momento disponía de un empleo de lujo y el mantenimiento de este, requería concesiones. Una de ellas era por supuesto, no estar casada con un tipo apático al proceso. No podía eludir la asamblea y allá fui.

Las asambleas de rendición de cuentas fueron y aun son el espacio perfecto para la doble moral. Es decir fueron y son una lección práctica de cinismo ciudadano. A pocos les importa lo que se dice o discute en ellas, pero se asiste para evitar males mayores. Ahí estaba yo y aunque podía bostezar con discreción, ciertamente no podía quedarme dormido. Tenía que soportar la incontinencia oratoria de algunos entre mis vecinos y hasta aparentar que la cosa me interesaba.

Como se trataba de la familia en el paraíso socialista en que se alcanza la verdadera igualdad entre sexos, comentaban la superioridad del matrimonio y la relación conyugal en el socialismo en que como desapareció la explotación del hombre por el hombre, las relaciones estaban fundamentadas “en el amor” sin estar contaminadas por diferencias clasistas propias de sistemas en que la explotación del hombre por el hombre, “lo contaminaba todo” y este “todo” incluía la relación armónica de pareja, que solo alcanzaría su máxima expresión en el socialismo.

Como ya mi noche se había estropeado, decidí divertirme un poco a costas de los emocionados revolucionarios que me rodeaban y como además conocía la talla cerebral de la mayoría, no vi riesgo alguno en ello. Levanté la mano y propuse que el nuevo código aceptara la poligamia y puse como ejemplo la obra de Federico Engels “El origen de la familia, la propiedad privada y el estado”. Argumenté que Engels había desnudado la institución matrimonial de la burguesía, en que la hipocresía jugaba el rol fundamental y que en el socialismo no tenía que ocurrir que ningún compañero viviera la relación equívoca de mantener una querida. Un compañero estaría casado con dos o quizás tres compañeras y sería maravilloso. No habría engaño. Las esposas se repartirían de forma equitativa las tareas domésticas entre sí y además, con el compañero común elegido voluntariamente. Los turnos conyugales de cohabitación serían distribuidos en armonía y ¡llegó la felicidad!

Mi proposición llegó a la Asamblea Provincial. No recuerdo haberme divertido más con personas de este tipo que esa noche. El caso es que a quien único no convencí fue al seguroso. Días más tarde me abordó y me dijo muy serio que, me divertía a costa de los compañeros. Protesté mi inocencia y me dijo que no creía en mí y que tendría muchos problemas en el futuro si no tomaba en serio a “la revolución” y a su “ideología triunfante”.  Desde ese momento, me tuvo atravesado y debo reconocer que no le faltó razón. Sólo que no tuvo oportunidad de comprobarlo porque terminó ante la boca de su pistola en 1989.

Se suicidó porque no concebía mirar la vida sino desde el balcón reservado a los héroes que se inventaron entonces y que quizás no sean tan diferentes a los que se inventan hoy día. Vivía anestesiado en su mentira y no resistió despertar, o al menos hacerlo como lo hizo aquel año 1989, en que aún no había pingueros ni jineteras y el futuro pertenecía por entero al socialismo. Espero que pueda criar peces en el nicho del infierno desde donde de seguro contempla su utopía y hasta se adorna con cintas amarillas. Quizás hasta ya haya conseguido disfrutar el rock decadente que felizmente ya no debilita su ideología. ¡Que la tierra le sea leve!
infiernodepalo@gmail.com

Magia eléctrica, Juan González Febles

Hace unos años –pocos- un taxista me explicó descorazonado que Fidel Castro nunca moriría porque se lo habían “puesto todo eléctrico”. Sucedió cuando el ex mandatario aparecía sorpresivamente luego de notorias y notables ausencias y regularmente en momentos en que muy pocos le esperaban de vuelta. El angustiado hombre me dijo que todos moriríamos antes que él. Que lo mantendrían en una suerte de hibernación y que cada cierto tiempo le darían carga, entonces aparecía y que así sería hasta que a “esta gente” le diera la gana. La única solución que el pobre hombre encontraba correcta era irse “pal carajo”. Cuanto antes, ¡mejor!

Otro hombre de pueblo, cultor de creencias mágicas sincréticas y para más especificación, palero, aportó otro dato. Según este mago popular y sin licencia de la ONAT, a Fidel Castro le hicieron una ceremonia mágica allá por el África ardiente y desde ese entonces, “cambia cabeza” con “reyes” como él. Este cambio ocurre cuando abraza a la próxima víctima. En su metalenguaje, un “rey” es otro presidente o jefe de estado o cualquier visitante de relieve político, económico, social, artístico, etc. Este palero que en su juventud fue militar, explica que el Comandante tiene un “aché” desde siempre y que fue protegido por haitianos desde  su niñez en el latifundio biraní.

Relató una anécdota que había escuchado antes, pero sin trascendencias con lo milagroso. De acuerdo con su versión “mágica”, el ya fallecido médico, comandante y sacerdote de Ifa René Vallejo, salvó al Comandante de un atentado que habría sido exitoso. Le pidió que cambiara de vehículo y poco después, el vehículo en que debía viajar fue impactado por una bazzooka. El viejo palero está convencido que los “eggunes” le susurraron a Vallejo y que este no hizo más que servir a las “fuerzas” que protegen al caudillo desde el “más allá”.

Está sembrado en el imaginario popular que Fidel Castro nunca morirá. Lo peor es que también existe la creencia de que mientras no se muera el Comandante, no se acaba la pesadilla. Las últimas noticias sobre el estado de salud del mandatario venezolano, contribuyen a reforzar las visiones mágicas sobre el particular. Sin caer en el maniqueísmo en que algunos exponentes puntuales de la prensa internacional acreditada han caído, vaya usted a saber como, y que apuntan a preocupaciones de la masa confesional mayoritaria inclinada por los cultos sincréticos africanos, por la salud del mandatario venezolano. Hay algo cierto. Muchos están convencidos que el Comandante, “cambio cabeza” con Hugo Chávez y que quien ira a “infinda”, -léase cementerio- será el caudillo venezolano, mientras el Comandante, se queda. Esto no refuerza ni apoya versiones escuchadas sobre preocupaciones reales de los creyentes, por la salud del mandatario venezolano. La verdad es que si bien, no se le desea la muerte ni mal alguno, existen otras inquietudes que pesan más en la balanza o en la siempre vacía canasta familiar. En fin, Hugo Chávez no es su problema y nada más.

Entonces, lo más importante de todo esto es el hecho de que el capital político del general presidente en el consenso popular es nulo. Raúl Castro y su administración dependen del carisma del Comandante. Lo real es que la gente cree que mientras Fidel Castro esté vivo, la pesadilla de su régimen no terminará. En otros niveles políticos de mayor seriedad, las cosas funcionan más o menos, así. Nadie moverá un dedo hasta que no se tenga la certeza de que el Comandante ocupe su bien ganado lugar en el infierno. Así son las cosas, para bien o para mal.
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