Y los extremos se tocarán, Juan González Febles

Mick Jagger y los míticos Rolling Stones ofrecerán un concierto en La Habana en el aun deteriorado Estadio Latinoamericano. En el que fue en otros y mejores tiempos, Stadium del Cerro, los autorizados por la banda política más añeja tendrán oportunidad de disfrutar de la más antigua banda de rock.

Los Rolling Stones han llevado sueños y felicidad a millones a lo largo del mundo por más de cincuenta años, mientras la dictadura militar cubana, a todos los que no mató, les ha impedido vivir, les ha robado los sueños y les ha hundido en la infelicidad a lo largo de más de cincuenta años. Ciertamente, son dos extremos que se tocarán en La Habana.

Por variar, sería extraordinario que Jagger visitara al líder histórico del desastre en su guarida número 0. Quizás lo incorpore a su Simpathy for the devil. Esperemos que el tema de despedida sea, tanto para el autócrata como para sus herederos: “You can’t always get what you want”. ¡Ojala!

Por mi parte, Jagger y los Stones siempre han figurado entre los ídolos proscritos de mi azarosa adolescencia. No me interesó nunca ser asmático o asesino y entonces, no me interesó el Che. Junto a The Beatles, The Dave Clark’s Five, The Animals y otros, en un largo etc., fueron mis paradigmas de aquellos tiempos.

Hay quienes ya culpan a Jagger porque afirman que su presencia en La Habana legitima al régimen militar. No creo que Jagger y sus Stones sean capaces de legitimar a banda alguna que no sea otra banda de rock. Entonces, animémonos para ver el vaso medio lleno.

El tiempo pasó y ya el rock no es la música del enemigo como proclamó en su momento el autócrata en jefe. Entonces, fue a ellos a quien la vida obligó a cambiar. No a los Stones, y muchísimo menos a nosotros.

Pero como en Cuba hay cosas que nunca cambian, el concierto de los Stones no será para nada diferente a la visita del Papa Francisco I. La banda policial que dirige el héroe de la república de Castro, general Fernández Gondín, siguiendo sus geniales directivas estratégicas, saldrá a su batalla añeja contra gladiolos, mujeres y activistas desarmados. Y esto, no es culpa de Jagger y los Stones. Sobra a quien culpar antes que hacerlo con músicos de rock británicos o de cualquier parte. Quizás sea más justo hacerlo con los actuales equilibristas de la Casa Blanca.

Los pronósticos Cuba adentro apuntan a nuevos hostigamientos y cercos domiciliarios, más represión que no será noticia, porque será la misma, por todos ya conocida. Como ya dijo un también destacado artista inglés, Oscar Wilde, “…una rosa, es una rosa”. Entones adaptémosle a nuestra circunstancia y digamos, ‘una dictadura, es una dictadura’. Si se trata de una militar, totalitaria y dinástica, poco importa que esté a la derecha o a la izquierda de la razón. Se trata de una dictadura y nada más. Este es nuestro caso, con Jagger y los Rolling Stones, o sin ellos.

Como soñar no cuesta absolutamente nada, quiero hacerlo con que Jagger quizás comparta la escena con Gorki Águila (el nuestro) y desenfadado como le recuerdo, abogue por la libertad del Sexto y de otros prisioneros políticos. Imagino verles corear, ‘Comandante no coma tanta,…inga, quise decir moringa. Todo esto con el Estadio Latinoamericano, en un coro todos a una, que diga: “¡Abajo quien tú sabes!”

En fin, si se tocarán los extremos, que sea para mejor.

infiernodepalo@gmail.com

Original entre copias, Juan González Febles

Ernesto Romero fue  el animador indiscutido de una de las mejores bandas de pop rock nacional de todos los tiempos, me refiero por supuesto a Paisaje con Rio. Más allá de esta faceta, le recuerdo como especialista de la Dirección Municipal de Cultura del municipio 10 de Octubre. El trabajaba en arte y Literatura y yo dirigía la Biblioteca Municipal, un día, apareció con un diploma de promotor cultural destacado para Cuso y fuimos a llevarle el diploma a su casa.

Cuso era un personaje querido de la farándula underground de aquellos tiempos. Primero fue artesano y en esta modalidad, logró una belleza indiscutida en los artículos de cuero que fabricó. Cuando el capitán general (Fidel Castro) paró aquella reformita de ventas artesanales por cuenta propia en la Plaza de la Catedral, se refugió dentro de una guitarra. Fue así que organizó y animó una peña que tenía como característica esencial, no ser una peña política o de revolucionarios, sino todo lo contrario. Ahí se reunían los marginados de todas las esquinas de la sociedad. La peña era la cita de cada sábado en la noche. Lo mejor es que se trataba de gente rara que en el mejor de los casos, no estaban interesadas en política.

Dar un diploma a alguien como Cuso, fue muy osado para aquellos tiempos. Mucho más, porque fue la época de auge de lo que se llamó, “las diez instalaciones culturales básicas” del municipio. No obstante, lo hicimos. Ernesto era irreverente y transgresor y “Paisaje con Rio”, también lo fue.

Hay momentos en que cierro los ojos y escucho desde la nostalgia a Yadira López cantar como una diosa “A través del agua”. En momentos que no han faltado, no faltan y lamentablemente no faltaran, escucho desde la nostalgia la advertencia: “afuera están dormidos, afuera hay mucho ruido y tantos nuevos enemigos…”

Más allá de los recuentos hechos a capricho por antologadores que antes de opinar, afirman ser revolucionarios, Paisaje con Rio y Ernesto (el camello) Romero, se quedan como los auténticos originales, de un sinfín de copias sin valor. juan.gonzlezfebles1@gmail.com