La capital de la única democracia funcional del Medio Oriente, Juan González Febles

Jerusalén es la capital de Israel y su ciudad más grande y poblada, con 804,355 residentes en un área de 125,1 kilómetros cuadrados. Está situada en los montes de Judea, entre el Mar Mediterráneo y la ribera norte del Mar Muerto, y se ha extendido bastante más allá de los límites de la Ciudad Vieja.

El estatus de Jerusalén sigue siendo uno de los puntos clave del conflicto palestino-israelí. La Ciudad Vieja de Jerusalén fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981.

El llamado Estado de Palestina pretende establecer allí su capital. Israel discutió las reclamaciones palestinas y luego de la Guerra de los Seis Días, en 1967, consideró a la ciudad como un todo unificado y un mismo municipio, declarándola como su capital “eterna e indivisible” mediante la Ley de Jerusalén en 1980.

Se trata que la Organización de Naciones Unidas (ONU) que homenajeó al ex dictador Fidel Castro que ha pasado tolerado y pasado sobre múltiples violaciones a los Derechos Humanos consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, incurridos tanto por la dictadura castrista en Cuba, como por otras dictaduras en África, el Medio Oriente, etc., pretende impedir que Jerusalem sea la capital de la única democracia funcional del Medio Oriente.

Se conoce que desde mediados de enero de 1948, los 100 000 habitantes judíos de Jerusalén (tanto de la parte oeste como de la este) fueron sometidos a un intenso asedio por parte de las tropas árabes. El 15 de mayo de 1948, fecha en que expiraba el mandato británico y un día después de que David Ben Gurión leyese la declaración de independencia de Israel en el Museo de Tel Aviv. Al día siguiente, los vecinos árabes iniciaron una invasión en masa al recién estrenado Estado, dando inicio así a la Guerra árabe-israelí de 1948.

Nada más tomar la ciudad, los 2.000 habitantes del Barrio Judío de la Ciudad Vieja fueron expulsados en masa cuando la Legión Árabe la ocupó el 28 de mayo de 1948. El jefe militar árabe que lideró la operación informó a sus superiores: “Por primera vez en 1000 años no queda un solo judío en el barrio judío. Ni un solo edificio se mantiene intacto. Esto hace que el retorno de los judíos aquí sea imposible”.

Dos días después, la Sinagoga Hurva, construida en 1701, fue volada por la Legión Árabe de Jordania.

Las decisiones tomadas por la ONU nunca se llevaron a cabo en realidad, debido a la guerra civil que tenía lugar en esos momentos, y a la posterior guerra árabe-israelí, durante la cual Jerusalén fue ocupada por las tropas de Jordania e Israel, haciéndose los primeros con la ciudad vieja y los últimos con los barrios modernos. El conflicto dejó a la ciudad dividida en dos, hasta su reunificación tras la victoria israelí en la Guerra de los Seis Días.

Durante la ocupación árabe de diecinueve años, un tercio de los edificios del barrio judío fueron destruidos por los ocupantes. Todas menos una de las cincuenta y tres casas de culto judío que existían en la Ciudad Vieja fueron destruidas. Las sinagogas fueron destruidas o saqueadas y despojados sus interiores para ser utilizados como gallineros o establos.

En agosto de 1980, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una Resolución, la 478, mediante la cual se declaró nulo que Jerusalem fuera capital del Estado de Israel. A partir de esto, la ONU de la complacencia con las dictaduras, aconsejó a sus estados miembros que situasen sus embajadas en Tel Aviv como medida de castigo por la anexión.

La mayoría, con la excepción de los Países Bajos y 12 países hispanoamericanos, ya habían trasladado sus embajadas a Tel Aviv aun antes de aprobarse dicha resolución. Los últimos en adoptar esa medida fueron Costa Rica y El Salvador.

En relación con los Estados Unidos, su Congreso aprobó una ley en 1995 que declaraba que “Jerusalén debe ser reconocida como la capital del Estado de Israel y la Embajada estadounidense en Israel deberá establecerse en Jerusalén, no más tarde del 31 de mayo de 1999”. El traslado, sin embargo, todavía no se ha llevado a efecto y en la actualidad, el actual inquilino de la Casa Blanca parece inclinado a efectuar este traslado y arreglar el despropósito.

Bajo la autoridad del Estado de Israel, viven en armonía, ateos, cristianos, musulmanes, palestinos y todo aquel que respete la ley y asuma una convivencia acorde con el respeto a los derechos ajenos.

La decisión de no reconocer Jerusalem como capital de Israel es insultante, debe citarse a Jerusalén como “la disputada capital de Israel”, pero nunca afirmar que Tel Aviv lo es.

Entonces, que Jerusalem sea la capital del único estado representativo de la única democracia funcional en esa zona y la economía más exitosa por añadidura.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: PD#468

Estafar a Trump, Juan González Febles

Se dice que las iniciativas de Obama se crearon para alentar al sector privado emergente cubano. Solo que ni Obama ni sus asesores contaron con el ‘aliento antimperialista y revolucionario’ castrista. El régimen nunca ha pensado, pensó o pensará permitir que se aliente a sector privado emergente alguno. Si la administración Trump, da marcha atrás ahora a esa política, esto solo significaría que el régimen perdería lo que pensó ganar mediante el engaño a los siempre ingenuos ‘imperialistas yanquis’.

Las cábalas sobre el futuro de la distensión del presidente Obama, el eventual levantamiento del embargo comercial, el acceso pleno a organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, se fueron o se irán a bolina. El régimen castrista se ha quedado y quedará aún más, movido y en equilibrio inestable, en fin, descolocado con el triunfo de Donald Trump.

A la vista del fracaso de la izquierda totalitario-populista en Argentina y Brasil y el descalabro emergente del castrochavismo en Venezuela, las contadas concesiones unilaterales otorgadas por Washington al régimen de La Habana han llegado a ser imprescindibles.

Cualquier decisión de la administración Trump que restrinja la entrada de cubanos o suprima sus privilegios migratorios, afectará al negocio castrista de obtención de remesas y el turismo policial en la Isla.

En el último decenio, el régimen cubano ha promovido la salida de más de medio millón de emigrantes. Estas son personas en edad laboral que dejaron atrás a parte de su familia. Para el régimen, esos “emigrantes económicos” son una fuente de ingresos, mediante las remesas que enviarán a los parientes que dejaron atrás en la pesadilla.

Estos rehenes del sistema y las visitas turísticas “de la comunidad cubana en el exterior”, según la etiqueta oficial, significan para ellos -los castristas- un ‘cash’ determinante en la actualidad. Como esos viajeros dependen de la dudosa permisibilidad de las autoridades que otorgan o no los visados de regreso, los nuevos emigrantes no pueden asumir posturas críticas hacia el régimen verdeolivo que los explota ni participar en actividades políticas que puedan irritar a sus jerarcas.

Cuando se trata de oponerse al régimen o emigrar, la inmensa mayoría de la juventud opta por salir del país. Muchos, a pesar de no sentir ninguna simpatía por los castristas, terminan atrapados en la disyuntiva de salirse de la pesadilla, aliviar el hambre de los suyos con remesas y luego visitarlos. Para ello, es imprescindible el silencio.

El regreso temporal a la suciedad en que crecieron y se formaron, shockea desde el punto de vista emocional y de forma inexorable. Regresan al miedo que dejaron atrás y entonces, en algunos crece el sentimiento que apunta a no volver jamás en unos casos y en otros, el de culpar a quienes allí permanecen, por no rebelarse contra lo que ellos nunca encontraron fuerzas para rebelarse en su momento.

Cuba ya sufrió a un Castro I, sufre al Castro II y aunque no debe sufrirlo, sufrirá al Castro III si no se toman las previsiones necesarias. La naturaleza del castrismo es anti-norteamericana y antidemocrática. Su esencia dinástica predispone a lo peor y su afinidad con rasgos ostensibles de la pesadilla norcoreana, así lo reafirma. Así como el régimen norcoreano somete al hambre a su gente en aras de disponer de armas sofisticadas de extinción masiva, el castrismo actúa de idéntica forma, solo para afirmar su permanencia en el poder.

Se trata de hacer la transición a un modelo antidemocrático de ‘populismo fascista de mercado’, con desfiles de Christian Dior, que se les haga potable a partir de su carácter anti-norteamericano y anti-imperialista.

La masturbación mental especulativa de Karl Marx aportó la creencia de que la humanidad evoluciona en el sentido dictado por el marxismo. El caso es que el castrismo se sale y se va más allá hasta de esta masturbación especulativa. Esto le hace más y más impredecible en muchos sentidos excepto en uno que lo define. Esto es, retener el poder absoluto a todo costo, para una sucesión dinástica perfecta. Pero para ello se impone estafar a Trump o ganar su complicidad.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#456

 

Una muy positiva orden presidencial que empoderará al pueblo cubano, Juan González Febles

Luego del triunfo de Donald Trump y de que será en breve el próximo presidente de los Estados Unidos, se habla mucho por esta orilla de las órdenes ejecutivas dictadas por el presidente saliente Barak H. Obama y de como muchos por acá esperan, que algunas entre estas o quizás todas, sean revocadas por el mandatario electo.

De lo que pocos hablan, con un respeto casi religioso es de las órdenes ejecutivas que el nuevo presidente dictará. Aun así, se hacen cábalas sobre lo que vendrá y sobre quién ganará algo con eso,… ¿el gobierno castrista?

Los trumpistas de por acá, esperan lo mejor de Trump. Entre lo mejor está, que haga lo necesario para con una orden presidencial garantizar acceso libre a internet para todos los cubanos. Cuba está a menos de cien millas del territorio continental estadounidense.  Solo enviando a alguien con un martillo hasta el o los satélites habilitados, -el régimen castrista no tiene recursos para ello- podrían hacer algo para interferir el acceso. Aun si China quisiera ayudarlos, ni con la edificación de otra Gran Muralla conseguirían algo en este sentido.

La otra expectativa sería garantizar la recepción en Cuba de la televisión comercial norteamericana, algo que no sería imposible, si una orden en tal sentido es expedida y se mueven los recursos para hacerlo posible. Tanto esta, como la opción anterior están fuera del alcance del régimen castrista en términos de bloqueo o intervención de la recepción en Cuba.

En ambos casos aunque el régimen argumentará la llevada y traída “soberanía nacional”, la propia Organización de Naciones Unidas (ONU) a pesar de su acendrada inoperancia consagra el derecho a la libertad de información y el libre acceso a internet. Como no se trata de obligar a persona alguna a conectarse a internet sino solo de dar la oportunidad a que lo hagan si así lo desean, algunas argumentaciones se encontrarán faltas de otro sostén que no sea la voluntad y el empeño del régimen cubano por bloquear el acceso a internet y limitar o cortar de cuajo el derecho a la libertad de información.

Sobre la televisión comercial norteamericana, se verán tan faltos de una argumentación razonable como en el primer caso. No se tratará de algo dirigido en forma singularizada contra ellos o contra interés y persona alguna. Se tratará de que quieran impedir al pueblo cubano acceder a la televisión comercial al alcance de más de doscientos millones de estadounidenses. Ya no será Radio y Televisión Martí, para el caso serían CNN, Fox, CBS, PBS y otras en un amplio y abierto etc.

Perder el monopolio informativo marcará una sensible diferencia en la actual correlación de fuerzas. Para el régimen sería la quiebra definitiva de la televisión oficial por falta de audiencia. Muy pocos verían tan solo una emisión de los noticieros televisivos, la Mesa Redonda colapsaría y el rotativo Granma, quedaría limitado en su uso para envolver basura o como papel sanitario. No es que en la actualidad no se le de este uso, solo que las nuevas alternativas le limitarían a esto.

Una orden o unas órdenes ejecutivas de este tipo, marcarían una diferencia. Un antes y un después y quizás hasta un no buscado y nuevo legado, que si marcaría la diferencia para un verdadero empoderamiento del pueblo cubano. ¡Adelante Sr. Trump!
infiernodepalo; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#455

Una elección que afectará a muchos para bien o para peor, Juan González Febles

A Cuba siempre le irá peor con una Administración Demócrata, estadounidense, porque ahí es donde ha venido siempre lo que ha dado aliento a la dictadura castrista. Así pasó con Jimmy Carter, y con Bill Clinton. El primero permitió un éxodo masivo en 1980 y el segundo a despecho de sus intenciones, permitió el derribo de una aeronave civil norteamericana en aguas internacionales. De John F. Kennedy mejor ni hablar. Lanzó a los invasores de Girón al peor espacio, les negó apoyo aéreo y luego puso como garante de la permanencia del castrismo, al gobierno estadounidense a partir de lo que negoció con la antigua URSS.

La Administración de George W. Bush mejoró las cosas. Con una Administración Republicana, el castrismo se pone cauteloso. Trump puede ser un susto como dicen muchos por acá y por allá, pero sustos y todo, además representa una sorpresa. Esta sorpresa podría favorecer o no al pueblo de Cuba. Donde sí existe una certeza es con la Sra. Clinton. Al castrismo le convendría Clinton, Trump es un hombre de negocios y aquí en Cuba lo menos seguro que hay son garantías para ningún hombre de negocios. Negociar con el castrismo es asumir pérdidas por adelantado porque el régimen militar cubano jamás paga sus deudas.

La Sra. Clinton afirma que dará continuidad a las concesiones y regalías concedidas por Obama. Eso la hace perjudicial para las aspiraciones del pueblo y los demócratas cubanos.

Como ya es costumbre, las autoridades cubanas han alentado campañas en el viejo estilo antiestadounidense. Se denuncia el embargo, se condena al “imperialismo yanqui” y se abortan todas las iniciativas llegadas desde el Norte.

Últimamente, la televisión oficial ha mostrado de forma reiterada numerosas manifestaciones y protestas preparadas por el régimen en las que participan representantes de la “juventud cubana”. Estos atacan las iniciativas llegadas desde USA a partir de su carácter “subversivo”. Estas campañas son una forma de preparar a la opinión pública cubana para un colapso de las negociaciones, en caso de una victoria de Trump y este es uno de los peores escenarios para la élite de poder castrista.

El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, se comprometió a apoyar a los pueblos cubano y venezolano en su “lucha contra la opresión”. Así lo hizo en el marco de sus mítines de campaña en el estado de Florida, que ciertamente es uno de los más importantes de estas elecciones.

Lo más interesante es que el pueblo cubano y el pueblo venezolano no se cuentan entre los electores del Sr. Trump, aunque potencialmente estén entre los más beneficiados con su elección. Parecería repetirse a la inversa otra situación, en que no electores resultaron terminalmente perjudicados por el resultado de las elecciones que elevaron a la presidencia de la nación líder del mundo libre a Harry S. Truman, quien perpetuaría la pesadilla norcoreana que sufrirían millones de no electores estadounidenses o las que convirtieron en presidente de esa gran nación a John F. Kennedy, quien a su vez garantizó décadas de dolor a millones de no electores, cubanos para la ocasión.

La trampa o el sentido no tan oculto de ser presidente de la nación líder del mundo libre, es que millones de seres humanos a lo largo y ancho del mundo, sentirán para su bien o para su mal, la influencia que sobre ellos ejercerá lo que decida desde Washington el próximo presidente de los Estados Unidos. La sombra proyectada desde Washington y la Oficina Oval allí radicada, aliviará o congelará la vida de muchos. En esto consiste el liderazgo mundial y esta es la gran responsabilidad de quienes asumen ese legado y reciben de manos de su pueblo tan alta investidura.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#454

Actividades económicas… ¿ilícitas? Juan González Febles

Quienes impusieron la pena de muerte, derogaron la Constitución de 1940, impusieron las ejecuciones extrajudiciales, los juicios sumarios, los creadores de la Peligrosidad Social Pre-delictiva y tantos otros aportes a las teorías del derecho o el contra-derecho, aportan otra innovación. Hoy se trata de acusar e imputar a opositores pacíficos al régimen militar castrista, periodistas, etc., de algo que de forma eufemística dan en llamar “actividad económica ilícita”.

Cuba se ha convertido en un espacio de pesadilla. En Cuba, hoy día, se sufre el control absoluto que ejerce el régimen militar totalitario castrista sobre toda la ciudadanía. Este control resulta enajenante y totalizador y priva –entre otros- del derecho al trabajo a quien disiente. Para redondear el control, se priva a todos del confort y de la munificencia material. Para que la familia en jefe y su banda gobernante retengan el poder absoluto, resulta imprescindible la miseria material compartida por todos.

El régimen militar castrista en tiempos de la égida del culpable en jefe de todo lo mal hecho, el ex dictador Fidel Castro, hizo realidad aquella anécdota de Stalin con la gallina, solo que nuestra gallina fue el pueblo y la sociedad cubana en su conjunto.

Se dice que Stalin en un día de verano muy caluroso y bajo inclemente sol, desplumó a una gallina. Sin la protección del plumaje y bajo el sol, la gallina optó por aprovechar la sombra de Stalin y allí se cobijó. Esto bastó para que el padrecito diera libre expresión al sicópata criminal que fue y entonces, explicó que esta es la forma que habría que tratar al pueblo, quien como la gallina de marras, no tendría otra opción que cobijarse bajo su sombra “protectora”.

Por esto, afirman, “…no se permitirá la concentración de la propiedad y la riqueza en personas naturales y jurídicas no estatales, conforme a lo legislado”. Así la gallina, -el pueblo- permanecerá a la sombra del poder.

De vuelta con “las actividades económicas ilícitas”, resulta un verdadero contrasentido que sea el régimen militar totalitario castrista quien se abrogue el derecho de hablar sobre supuestas actividades económicas ilícitas. Se trata de que uno de los principales ingresos de que depende el inviable e inepto régimen castrista son las remesas y cualquier ingreso que entra por donación a sus arcas. Se trata de que como Cuba adentro, el régimen castrista criminaliza la diferencia, pretenden convertir en ilícitas las ayudas de ONGs y cubanos en el exilio a disidentes, opositores y periodistas independientes, (los de veras): así de sencillo.

Ni la embajada del régimen castrista en los Estados Unidos ni alguna otra en Europa democrática o América Latina se ve obligada a contratar personal nativo a través de los oficios de alguna empresa contratadora, que además de escoger y contratar el personal, cobre los ingresos personales de cada empleado a la embajada y pague a estos una suma irrisoria por debajo de lo que paga la embajada a la empresa contratadora.

Se trata del mismo estilo esclavista con que el régimen convierte en lícito el pago a profesionales cubanos de la salud y de otras disciplinas, en prestaciones de servicios a lo largo del mundo. ¿Por qué sucede? Pues a partir de la permisibilidad de cada estado de derecho que acepta y de esta forma consagra estas prácticas.

¿Qué pasaría si los estados de derecho democráticos del mundo dejaran a un lado la permisibilidad y la complicidad tácita con estas prácticas? Pues el régimen castrista se vería obligado a cesar en las mismas. De otra manera, se quedarían como cuerpo diplomático en La Habana, las embajadas de Rusia, China, Corea del Norte, regímenes islámicos promotores de sharias, terrorismo, lapidaciones, etc., y aldeas miserables con pabellón nacional africanas, todas con presidentes millonarios y embajadas suntuarias.

Un estado paria, ahogado en deudas como el castrista, que no es capaz de producir el mínimo para una subsistencia digna, difícilmente resistiría medidas de esta índole.

Quizás se trate de que actitudes dignas que dejen de convalidar prácticas aberrantes o quizás el fin de la permisibilidad sea el complemento que le faltó en su momento al “fallido embargo”. El tiempo lo dirá.

El caso es que si deben terminar las denominadas “actividades económicas ilícitas”, que sean las verdaderamente ilícitas y no las que el régimen castrista etiquete de esta forma.
infiernodepalo@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#454

¿Y cómo quedará ese legado? Juan González Febles

Se habla más de lo debido del legado que presumiblemente el presidente de los Estados Unidos dejará a su país y al mundo en la conclusión de su mandato. La pregunta que se impone es, ¿qué habrá de positivo para su país y para el mundo en el tan traído y llevado legado?

Todo parece indicar que con legado o sin él, se han revuelto todos los avisperos posibles tanto dentro como fuera de los Estados Unidos.

Por lo pronto, las relaciones entre Estados Unidos y Rusia están en su peor momento desde la Guerra Fría.

Los malos de la tierra se sienten fortalecidos y el sentimiento anti democrático reverdece en sus más coloridos tintes anti norteamericanos.

¿Por qué se ve la guerra fría como algo que ya pasó?

Como parte del legado del Sr. Obama quedará como referencia el abandono de los rebeldes demócratas sirios –entre otras cosas- y el hecho de que los rusos, más allá de sus apetitos imperiales y su vocación proto-fascista  y antinorteamericana, son aliados mucho más confiables que lo que han sido y son los norteamericanos. El apoyo al genocida sirio Al Assad así lo ha demostrado.

Sobre esto nos queda la referencia nacional que involucra las decisiones tomadas en su momento por el presidente estadounidense John F. Kennedy. Privaron de apoyo aéreo a los invasores de Playa Girón. Así, les lanzaron al peor de los escenarios para que lucharan en una desventajosa proporción de 10 a 1, privados entre otros apoyos del aéreo, para posteriormente, quedar los Estados Unidos como garante de la permanencia y continuidad de la dictadura castrista en Cuba.

Aunque analistas estadounidenses, prensa, etc., han descrito la embestida de Rusia y del gobierno sirio de Al Assad contra la ciudad de Alepo, como “barbarie” y advierten que incluso se llevaron a cabo crímenes de guerra, nada de esto parece alterar el legado del Sr. Obama y su poco coherente pacifismo.

Como dijo en comparecencia pública el presidente de la Cámara, el republicano Paul Ryan, en referencia al caso cubano: “Los Castro siguen encarcelando a activistas prodemocráticos a una velocidad de cientos al mes, sin embargo, eso no detiene a la administración Obama en sus esfuerzos por apaciguar a este régimen opresor”.

¿Esto también formara parte de su legado?

El Secretario de Estado John Kerry ha llegado al extremo de apoyar las concesiones que persiguen obtener las narcotraficantes de las FARC. Hubo incluso una reunión entre las FARC y el secretario de Estado de los Estados Unidos y una tarde de paseo en un catamarán. Así creó para su país la ilusión de que estos gánsteres FARC son actores políticos legítimos y que nadie debe rechazar todas las concesiones pedidas en nombre de la paz. Más allá de legados, uno podría preguntarse por qué no dar las mismas garantías al Chapo Guzmán, que ciertamente es mucho menos peligroso que cualquiera entre los maleantes de las FARC.

Entonces el verdadero legado trascendente sería que debilitado el castrismo, el punto focal estaría en que no se diera pie a impunidades ni sucesiones. Que para entonces no aparezcan nuevos Santos, Obama o Mogherini, con la salida dorada para la familia en jefe y sus cómplices.

No se trata de que el embargo haya sido una medida fracasada, se trata de que nadie en su momento se ocupara de hacer lo necesario para que funcionara. De que los soviéticos de entonces, fueron aliados más consecuentes con los sátrapas opresores verdeolivo que lo que nunca lograron ser los yanquis con los demócratas cubanos.

Para citar algunos bochornosos ejemplos, digamos que a pesar de los acuerdos de 1962, la base Lourdes se mantuvo, aviones rusos repostaron por acá y hasta se mantuvo una brigada militar rusa en Cuba con posterioridad a la crisis de los misiles de 1962. Esto quizás no forme parte del nuevo legado, pero ciertamente refuerza aprensiones en relación con lo que aportará un futuro de contornos muy turbios.

Lo que hasta hoy, Cuba adentro, trajo el legado por llegar, ha sido el pánico cierto de que sea abolida la Ley de Ajuste Cubano. Ese pánico solo ha beneficiado al régimen militar castrista. Se creó la debacle y ya han muerto bastantes cubanos por el temor de que la generosidad del Sr. Presidente Obama pueda preservar la pesadilla que sufren a partir de su tan discutible legado.

Todo parece indicar que tanto los rebeldes demócratas sirios como el pueblo de Cuba y su oposición pacífica interna serán las víctimas propiciatorias de un legado que se yergue amenazador desde las márgenes del Potomac.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: PD#452; http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/

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El principal obstáculo al desarrollo y la vida en Cuba, Juan González Febles

Luego de leer en el órgano oficial del único y gobernante Partido Comunista de Cuba, el anti periódico Granma, los pronunciamientos y descargos del diplo-comisario del régimen totalitario y dinástico castrista, Bruno Rodríguez Parrilla, en la presentación del informe del régimen militar castrista llevará a la Asamblea General de las Naciones Unidas a tenor de la Resolución 70/5, no se puede menos que recordar a otro comisario en funciones y además revolucionario profesional.  Me refiero a un servidor incondicional del líder supremo y también revolucionario profesional, Adolfo Hitler, quien infaustamente estuvo al frente de Alemania con su partido único y gobernante, aquel Partido Nacional Socialista de los Trabajadores de Alemania de tan triste recordación y aliento.

Quien me vino a la mente fue el Dr. Joseph Goebbels, un cuadro emérito de aquel partido único y su afirmación sobre que, “…hay que hacer creer al pueblo que el hambre, la sed, la escasez y las enfermedades son culpa de nuestros opositores y hacer que nuestros simpatizantes se lo repitan en todo momento…”.

Culpar al embargo estadounidense de la ruina en que el régimen castrista ha hundido a Cuba o culpar a la Ley de Ajuste Cubano de los pasados, presentes y hasta los futuros éxodos masivos, responden al mismo aliento falaz y  revolucionario que vincula a ambos totalitarismos.

Hablar de un bloqueo externo y pasar por alto el bloqueo interno que contra el pueblo de Cuba aplica el régimen militar totalitario castrista es algo más que un irrespeto. Pero todo parece indicar que las licencias y las complacencias que posibilitan a este régimen violarlo todo, están más que consolidadas.

Los obreros cubanos son explotados por el régimen y sus contrapartidas internacionales, sin que la Organización Internacional del Trabajo, (OIT) de la Organización de Naciones Unidas (ONU) se haya pronunciado sobre esto.

La atención hospitalaria en Cuba pasa de deficiente. Zika, dengue y otras endemias foráneas han sido traídas a Cuba y quien sabe a cuantas otras regiones por el régimen militar a cambio de moneda dura por trabajo médico semi-esclavo. El estado de insalubridad en que se encuentra la capital y muchas otras regiones de la Isla es catastrófico.

No obstante a ello y a partir del trabajo esclavo de personal de salud cubano a lo largo del mundo, la acaudalada de acuerdo con Forbes y doctora en medicina Margaret Chang Fung Fu-chun, directora general electa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), elogia de forma continua y permanente lo que califica como “logros del sistema asistencial cubano”.

Esperemos que la Dra. Chang no tenga necesidad en algún momento de extraerse tan solo una muela en el marco del sistema de salud que tanto elogia. Por lo pronto, parece ser una constante que los amigos, aliados o cómplices del régimen militar de la Isla, prosperen económicamente de forma muy ostensible. Parece existir un consenso compartido por la izquierda internacional de que tanto Lula Da Silva, Néstor Kirschner, Cristina Fernández, Hebe de Bonafini, Dilma Roussef, otros  e incluso la Dra. Chang, lo lograron mediante el ahorro sistemático y la probidad reiterada. ¡Que así sea!

Cuba quizás sea el único país del mundo o uno de los pocos que cuenta con una ley que habilita la inversión extranjera y discrimina a los nacionales. Hasta hoy, no ha quedado demostrado o existe duda razonable de que la susodicha ley sea una consecuencia del embargo estadounidense. Pero ahí está la ley, como obstáculo al desarrollo y la vida de los cubanos en Cuba. No obstante a ello, no existe una sola agencia de la ONU que se haya pronunciado contra esta medida ostensiblemente discriminadora.

En Cuba no existen libertades de expresión, manifestación, asociación, información y muchísimo menos de prensa. El régimen militar totalitario y dinástico del clan Castro, las proscribió en su totalidad. Además, se golpea y se reprime la libertad de manifestación pacífica en las calles cada domingo desde hace más de sesenta semanas. Ninguno de los convidados de piedra en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas o los acaudalados representantes de sus agencias especializadas ha dicho algo al respecto.

El aliento goebeliano de culpar al embargo estadounidense de la ruina nacional o a la Ley de Ajuste Cubano de los éxodos masivos no debía prosperar en el ámbito de la Organización de Naciones Unidas. No solo le resta credibilidad a la organización, sino que pone en entredicho además a quienes conviven con estas situaciones anormales y nada hacen por analizarlas, discutirlas y muchísimo menos remediarlas.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: http://www.primaveradigital.net; PD#446

Un lamentable precedente de impunidad, Juan González Febles

Un acuerdo producto de  casi cuatro años de laboriosas negociaciones patrocinadas entre otros por el régimen militar totalitario castrista de Cuba, Noruega, la ONU y otros actores de mayor o menor cuantía, sienta las coordenadas de una paz en Colombia, que podría balancearse en un futuro sobre la tela de una araña, romper la tela y acabar hasta con la araña.

El régimen militar castrista que por décadas fue el proveedor militar y asesor político de los maleantes de las FARC, emerge de estos acuerdos como garante de paz. ¡Quién  lo diría!

Desde el acuerdo, se establece un cronograma para que las FARC pasen del secuestro, el asesinato, el narcotráfico y otras lindezas de ese estilo, a la corrupción, área primada para revolucionarios profesionales. Así, el grupo gansteril dejará las armas y se convertirá en partido político. Tendrán garantizados diez escaños en el Congreso por ocho años en que al igual que Lula, Cristina Kishner, , Dilma Rouseffe, y como ellos, lavarán dinero, traficarán influencias y pasarán a ser políticos de izquierda en el estilo afirmado por la izquierda mundial, así como, la izquierda latinoamericana contemporánea.

Para muchos que a lo largo del mundo optan por la decencia, se trata de concesiones inaceptables que en un futuro serán lamentadas. Se conceden prerrogativas a unos terroristas que pasaron su vida en guerra contra la democracia. Pero ellos prometieron salir del narcotráfico, su principal afición y medio de sustento. Lo hicieron a cambio de promesas para un desarrollo rural sin actores enunciados con propiedad. Estos actores bien podrían ser los camellos revolucionarios consagrados al trasiego callejero y la siembra de drogas, para esa revolución que tan bien conocemos por acá.

La paz en Colombia solo será sostenible a través de un compromiso genuino de justicia y reparación para las víctimas. El fin definitivo de la violencia de las FARC lo será, para las víctimas y para el pueblo colombiano en general, en el instante en que exista una garantía de que los maleantes de las FARC no tengan nuevas posibilidades de amenazar la tranquilidad ciudadana y el orden democrático.

Lo más significativo es como la Organización de Naciones Unidas (ONU) no se pronunció en su momento con la energía demandada, acerca de los secuestros, los reclutamientos forzosos, los asesinatos y la práctica del narcotráfico practicados por los elementos FARC. Quizás esto explique cómo el régimen militar castrista que entrenó, apoyó y propició todos estos horrores y que en la actualidad reprime la manifestación pacífica ciudadana en las calles, la libertad de expresión, asociación, prensa y otros derechos consagrados por la ONU, resulta agraciado por la propia ONU en momentos como este y en otros más significativos aún.

El presidente Juan Manuel Santos espera que el acuerdo final alcanzado sea sometido a un plebiscito para su ratificación. Pero como ya se ha dicho, la paz solo será sostenible a través del compromiso con la justicia, la reparación para las víctimas y el fin de la violencia promovida por las FARC.

Se dice y es lo correcto políticamente, que el acuerdo es producto de cuatro años de negociaciones patrocinadas entre otros, por el régimen castrista de Cuba, que fue el proveedor militar y asesor general de los terroristas de las FARC. El hecho real estriba en que poco antes, algunas entre las figuras ejecutivas más prominentes de la banda, encontraron el final que muchos consideraron justo en tales momentos. Así, algo cayó sobre ‘Mono Jojoy’, Raúl Reyes dejo de estar entre los vivos y Simón Trinidad junto a otros de ese estilo, dejaron de representar el peligro real que representaron para sus semejantes.

En fin, tanto Timoshenko, como Iván Márquez, como los otros sobrevivientes segundones, tomaron la decisión adecuada, bajo la presión de tales circunstancias. Vamos, morir por la revolución es simplemente morir y los muertos, afortunadamente no secuestran, no trafican, no asesinan ni presionan con chantajes. Tales circunstancias aunque haya podido o no demostrarse que fueran obra o hechura de los “imperialistas yanquis”, funcionaron. ¡Shalom! ¡Voila! ¡Enhorabuena!!! Y bueno, hasta ¡Happy Thanksgiving!!!!!
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: wwww.primaveradigital.net; PD#445

Si quieren, pueden, si se empeñan, ¡ganamos! Juan González Febles

Hace un tiempo un extranjero de paso por acá afirmó en medio de una conversación sobre interferencias y trabas impuestas por el régimen militar castrista a la televisión extranjera, Internet, etc., “…si los yanquis lo quisieran de veras, en Cuba, una isla larga y estrecha, el gobierno no podría impedir que todos tuviesen acceso a Internet y menos aún podrían impedir que vieran el canal de TV que quisieran ver”.

Los presentes nos quedamos en una pieza y fue entonces que amplió algo más su exposición sobre las tecnologías satelitales y como el régimen militar cubano sería incapaz de hacer frente a las mismas con lo que llamó “métodos rústicos y de tosca artesanía con los que en Cuba se arman las interferencias”.

Puso como ejemplo como cada vez que los yanquis quieren, le crean un caos informático a Rusia, China, Corea del Norte o a quien tengan en mente para ello. Tienen una superioridad tecnológica aplastante –dijo- y frente a ello, lo único que pueden hacer los malos, es infiltrarlos desde dentro como han hecho desde la década de los cincuenta del siglo XX los rusos, (eran soviéticos entonces) y más recientemente Cuba, con su espía estrella Ana Belén Montes, entre otros notables exponentes de esta disciplina.

De acuerdo con nuestro amigo, los yanquis son el gigante buena gente a quien no se puede enfrentar a cara descubierta, pero que por pecar de ingenuo –o tonto- se le pueden hacer cuantas trastadas desee cualquiera, si sabe como dorarles la píldora.

La  masacre de Pulse, en Orlando, Florida da la medida de una nueva situación. ¿Cuántos infiltrados dispuestos a derramar sangre o a perjudicarles en esta u otra forma, existen en la actualidad en los Estados Unidos? ¿Cuántas Ana Belén Montes les tendrá ubicadas la Dirección General de Inteligencia por aquellos lares? ¿Cuántos héroes aun no prisioneros del imperio, sirven al régimen militar castrista desde trincheras académicas, políticas, diplomáticas, etc.? ¿Cuántas estafas al Medicare, cuantas torres (gemelas o no) necesitan ver derribadas nuestros yanquis para abrir los ojos?

Cuando Kim Il Sung encontró el tiempo que necesitaba ganar, luego que concluyó la guerra de Corea, no intentó de inmediato fabricar misiles ni armas atómicas. Se cerró en su concha, mató o no dejó vivir a los coreanos bajo su órbita y preparó la sucesión. Fueron sus sucesores quienes fabricaron armas atómicas ayudados por alguien y quienes se aprestan a desarrollar los misiles con que amenazan en la actualidad la seguridad de países en la zona del Pacífico e incluso, eventualmente el territorio de los Estados Unidos en la costa del Pacífico.

El presidente Barak H. Obama, con la normalización de relaciones diplomáticas con el régimen militar castrista, afirmó que esto empoderaría al pueblo cubano. ¿Fue así? Lamentablemente no. Mientras el pueblo se apresta para salir como puede del infierno en que vive, el régimen recibe en la actualidad el financiamiento exterior que gracias a la normalización de relaciones con USA, ingresa como deudas canceladas, ayudas para el desarrollo, créditos, inversiones extranjeras y por supuesto, los esclavos de bata blanca que vende en términos de ayuda médica solidaria. Por supuesto, tal ayuda es ofertada y vendida luego de haber sido enajenada del servicio, atención y cuidado del pueblo de la Isla.

Los norteamericanos podrían ayudar a los movimientos políticos Cuba adentro, más de lo que hasta hoy han hecho. La más importante sería garantizar el acceso a la información. Procurar que entre en Cuba más radiodifusión desde Estados Unidos, que haya Internet para todos, que esté garantizada la libertad de información y las noticias sin censura al alcance de todos los cubanos.

Ciertamente, si ellos quieren de veras, pueden y como pueden, todos ganamos. No olvidar que el control sobre los medios de comunicación y la información es el mayor apoyo a la ingeniería social de la opresión.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de http://www.primaveradigital.net; PD#434

La inevitable levedad de ser un actor político internacional, Juan González Febles

Un artículo que el rotativo oficialista y voz primada del partido único y gobernante, Granma, publicara el 17 de mayo, en la página 8 y titulado ‘Reglas para el Debate’, más allá de su proyección nacional tan negativa, da la medida del despiste y la desubicación de tantos actores en foros internacionales vinculados con el tema cubano.

Aunque por su título, cualquiera que no viva en Cuba podría pensar que desde las filas del oficialismo alguien piensa en debatir algo con alguien, en algún momento más o menos cercano en el tiempo, se trata de exactamente todo lo contrario.

Más allá de promesas vacías y bastante infundadas sobre unas elecciones limpias y equitativas que de realizarse, hoy, mañana o el año y el momento en que se realicen, ganaría cualquiera contra el gobierno castrista, lo cierto es que mientras estos (los castristas) estén en condiciones de evitarlo, nada sucederá.  Ni en el 20017, ni en el 18, ni en el siglo próximo.

Joseph Goebbels, el ministro de propaganda del Tercer Reich alemán, creó en su momento el catecismo actual del Departamento de Orientación Revolucionaria, (DOR) cuando expresó: “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas… Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

Cualquier semejanza con el anti periódico Granma es pura coincidencia.

Los actores políticos internacionales son solo vendedores de viento. Lo más triste y lo más lastimoso es ver cómo se las arreglan para no entender o pasar por alto lo obvio. Algunos han vivido toda su vida en países democráticos y no tienen idea de qué significa el término totalitarismo. Que esto suceda en personas provenientes de países que nunca padecieron este flagelo, podría entenderse. Solo que cuando sucede con nativos de espacios geográficos lastrados por décadas de socialismo real, o que sufrieron el fascismo y el nazismo del pasado siglo XX, se hace  más difícil la comprensión.

Italia es felizmente una democracia en la actualidad. Pero las referencias históricas de ese bello espacio no debían ser echadas al olvido por los actores políticos internacionales surgidos desde ese entorno. Lo organizado por aquel social-revolucionario Benito Mussolini y sus ‘Fascio  di Combattimento’, no debía ser ignorado por los actores políticos internacionales, que están de alguna forma relacionados con el tema político cubano de la actualidad.

La semejanza existente entre aquel engendro creado por el Duce, los ‘Fascio di Combattimento’ y las Brigadas de Respuesta Rápida en Cuba, es más que evidente. Solo que los vendedores de viento por allá, no se percatan o no quieren percatarse de tales semejanzas.

En Italia, el fascismo inculcó la obediencia  de las masas (idealizadas como protagonistas por aquel régimen, aunque nunca lo fueran) para formar una sola entidad indivisible. El fascismo utilizó hábilmente los medios de comunicación de su momento y el carisma de un líder dictatorial que concentró todo el poder, con el propósito de conducirlo todo, en representación del cuerpo social de la nación.

¿Qué pasa hoy en Cuba?

Ver a un canciller federal alemán reunirse con Raúl Castro o con su ministro de exteriores, hace recordar muchas cosas.

¿Puede algún actor político internacional alemán, interesado en el tema cubano, ignorar las semejanzas entre el Tribunal Popular de Munich de 1942 y cualquier Tribunal Municipal, Provincial o Supremo y por supuesto, Popular además, en Cuba? ¿Hay alguna garantía procesal en los tribunales populares cubanos del castrismo, que los diferencie de aquellos que juzgaron en Alemania en tiempos del nazismo, de aquellos que condenaron a la guillotina a los hermanos Hans y Sophie Scholl?

Por supuesto, desde su inevitable levedad, los vendedores de viento desde Europa buscan el contacto con sus iguales, gente tan banal e intrascendente como ellos mismos, a quienes agasajan y hasta premian. Este contacto lo alternan en estrictas condiciones de igualdad y respeto, con los verdugos, equitativos como son.

La política europea hacia Cuba está hecha  con visto bueno estadounidense. Este visto bueno y la comprensión con que trataron al  “Tío Pepe” (Stalin), posibilitó varias décadas de totalitarismo vestido con las galas rojas del socialismo real para aquellas sufrientes naciones europeas, posibilitó que la pesadilla norcoreana sobreviviera detrás del paralelo 38,  equipada  con misiles, armas nucleares y todo lo que la modernidad aporta al totalitarismo del siglo XXI. Por acá, ya nos proporcionó cinco y más décadas de castrismo y al mundo, una crisis en octubre de 1962.

Pero esto es pasado y se debe mirar con esperanza y optimismo al futuro.

El futuro llegará bastante parecido al pasado. Lo hará tejido con delectación por los actores políticos internacionales que desde la vieja y culta Europa hoy venden los vientos para futuras tempestades. Para no variar, llegará otra vez, con el visto bueno ya tan lamentablemente conocido.
infiernodepalo@gmail.com

Tomado de: http://www.primaveradigital.net; PD£430