El aniversario del cubano más excelso y el anticomunista más extraordinario, Juan González Febles

El 28 de enero de 1853, nació en La Habana José Julián Martí Pérez. Martí es sin duda razonable alguna el Apóstol de nuestras libertades y nuestros derechos. Desde sus más tempranos años, conoció el presidio político que la corona española le deparó por calificar de apóstata a Carlos de Castro y Castro, un compañero de colegio –casualmente de apellido Castro- por haberse alistado como voluntario en el ejército español, ser voluntario en aquellos tiempos fue el equivalente de aquel momento de integrarse en las actuales Brigadas de Respuesta Rápida.

Una escuadra del Primer Batallón de Voluntarios al pasar por la calle Industrias nº 122, donde residían los Valdés Domínguez, familia de Fermín Valdés Domínguez, amigo entrañable de nuestro Apóstol, oyeron risas. Se sintieron burlados u objetos de burla y entraron y registraron. Encontraron entre la correspondencia, la carta dirigida a Carlos de Castro y esto le costó el presidio político a Martí.

Allí vivió circunstancias muy similares a las posteriormente impuestas por el régimen castro fascista en el presidio político inaugurado desde 1959. Luego de pasar por este calvario y gracias a gestiones realizadas por sus padres, estos lograron que fuera deportado a España. Allá comenzó a cursar estudios en las universidades de Madrid y de Zaragoza, donde se graduó de Licenciado en Derecho Civil y en Filosofía y Letras.

De España se trasladó a París por breve tiempo. Pasó por Nueva York y llega a Veracruz el 8 de febrero de 1875, donde se reúne con su familia. En México entabló relaciones con Manuel Mercado y conoció a Carmen Zayas Bazán, la camagüeyana, que posteriormente sería su esposa.

Entre 1880 y 1890 Martí alcanzaría renombre en la América a través de artículos y crónicas que enviaba desde Nueva York a importantes periódicos. Algunos entre estos fueron: La Opinión Nacional, de Caracas, Venezuela; La Nación, de Buenos Aires, Argentina, y El Partido Liberal, de México. Posteriormente decidió buscar mejor acomodo en Venezuela, a donde llegó el 20 de enero de 1881. En Caracas fundó la Revista Venezolana, de la que pudo editar solo dos números. En el segundo número Martí, escribe un notable ensayo sobre el destacado intelectual Cecilio Acosta que disgusta al presidente Guzmán Blanco. Esto fue motivo suficiente para que fuera expulsado del país. En Nueva York trabajó para la casa editorial Appleton como editor y traductor.

Su visión política fue la de un liberal clásico y demócrata. Su obra política y de propaganda muestra estas prioridades, primero la unidad de todos los cubanos como nación en el proyecto cívico republicano de postguerra, la terminación del dominio colonial español. Es casi unánime la información sobre su gran capacidad de trabajo y su frugalidad, lo que, junto a su palabra persuasiva, le valió el reconocimiento presente y futuro de la mayoría de sus compatriotas.

Martí fue contemporáneo de Karl Marx y de la naciente doctrina marxista, pero murió en 1895, antes de los crímenes cometidos por aquel malhechor en jefe, Vladimir Illich Ulianov, alias Lenin, primer líder del primer estado comunista, en Rusia, en 1917.

Los medios oficialistas exponen que dijo: “Karl Marx ha muerto. Como se puso del lado de los débiles, merece honor. Pero no hace bien el que señala el daño, y arde en ansias generosas de ponerle remedio, sino el que enseña remedio blando al daño”. Lo que exponen lo hacen de forma parcial, omiten la última parte en que señaló que: “…no hace bien el que señala el daño, y arde en ansias generosas de ponerle remedio, sino el que enseña remedio blando al daño”. Marx nunca enseñó remedio blando al daño.

Martí nunca simpatizó con el socialismo ni con el comunismo. Amó la libertad y la propiedad privada, se opuso al totalitarismo y la arbitrariedad. Martí alertó sobre la concentración del poder político y económico en un grupo de personas que por su naturaleza, se harían de privilegios de los que abusarían al tener en sus manos la distribución de todas las riquezas.

Sobre el fraude que se orquesta con la nueva constitución, bueno es recordar que dejó escrito: “Siempre es desgracia para la libertad que la libertad sea un partido”, también expresó: “La tiranía es una misma en sus varias formas, aun cuando se vista en algunas de ellas de nombres hermosos y de hechos grandes. Alertó aún más: “…dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras, el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, y el de la soberbia y la rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo, empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, como frenéticos defensores de los desamparados”.

Martí rechazó las premisas sustentadas desde las teorías de Marx. Creía en la concordia de las clases sociales y no en la lucha de clases. No se puede acusar a Martí de no haber estado informado sobre el socialismo. Desde 1852 hubo partido comunista en Estados Unidos, este fue fundado por el alemán Joseph Weydemeyer. En 1886, habían 34 publicaciones socialistas (5 diarios) en EE.UU., Martí era un lector prolífico.

En la cercanía del fraude constitucional que se perfila, promovido por la élite privilegiada del partido único, bueno es recordar algo expresado por Martí: “Una Constitución es una ley viva y práctica que no puede construirse con elementos ideológicos”.

Entonces, recordemos todo en estos términos que son los reales de nuestro Apóstol. Bueno será decirlo afirmado en aquello que dejó escrito: “Libertad es el derecho a ser honrados, a pensar y hablar sin hipocresía”.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez..febles@gmail.com; Juan González
Véase: https://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/

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La temporada más hermosa para la humanidad en un siglo condenado, Juan González Febles

El siglo XX albergó las peores pesadillas conocidas por la humanidad. Dos guerras mundiales con millones de víctimas y comunismo, fascismo y nacismo con millones de víctimas igualmente. Fue un periodo de dolor y hecatombes, sobredimensionado. No obstante, hubo su momento de cambio. La década de los sesenta representó este momento y este cambio.

En aquellos años, se habló de hacer el amor y no la guerra. Desde las artes, hubo entregas de amor y belleza que han quedado como clásicos para toda la humanidad. Quienes vivieron la década prodigiosa dentro de Cuba y en esta etapa, vieron transcurrir adolescencia y juventud, saben muy bien que la dictadura inaugurada en 1959 y que hoy aún se sufre, proscribió la belleza y la armonía de aquel momento.

Los Beatles andaban prohibidos, junto con el resto de los clásicos del rock del momento. Se perseguía a jóvenes a quienes se prohibía usar el cabello como se usaba en el resto del mundo. Prohibieron además usar pantalones estrechos y todo esto llevó el sello de aquel nominado ‘diversionismo ideológico’. El diversionismo ideológico fue la herramienta política que en su momento usó el Partido Comunista de Cuba, el cónclave de poder, que aglutina a los oportunistas opulentos que hoy día, sufre la Isla.

La década del sesenta, afirmó la liberación de muchas cosas. El amor libre, elevó la liberación de la mujer y promovió igualdades para múltiples y diversos grupos humanos. Para muchos fue muy sorpresivo que el felizmente difunto tirano Fidel Castro, luego de prohibir a los Beatles y asediar a los fans de este grupo británico y del rock que en aquellos momentos se oyó a nivel mundial y en Cuba, se retrató años después junto a la estatua de Lennon en el parque ubicado en la barriada habanera del Vedado que tiene su estatua.

John Lennon fue un exponente de la década prodigiosa. Alguien que vivió para regalar amor y belleza a la humanidad. La reacción de algunos comisarios frente a canciones como ‘Revolution’, ‘Back in USSR’, pasó por alto todo esto. Por alguna razón, ambas canciones no fueron de su agrado. Quizás desde Revolution se afirmaba que si se trataba de destruir, entonces estoy fuera. Ciertamente el proceso así enunciado en Cuba, fue total y completamente destructivo.

En Cuba no pudo vivirse plenamente aquella época que marcó la temporada más hermosa para la humanidad, en el siglo condenado por las peores pesadillas hasta hoy conocidas por la humanidad. Los años sesenta del siglo XX, fueron para Cuba una época de opresión y genocidio impuestos por los mismos que hablan de continuidad presente y futura, para aquella pesadilla que aún hoy, sufre el pueblo y la nación cubana.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
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No votar puede ser la mejor forma de decir ¡NO! Juan González Febles

Mientras en Cuba, las llamadas elecciones sean controladas por el gobernante Partido Comunista y sea este, quien cuente los votos, votar no es ni será una opción. Como dejara dicho en su momento, aquel perverso genocida, Iósif Vissariónovich Dzhugashvili más conocido como Iósif Stalin o simplemente Stalin, ‘quien cuenta los votos, gana cualquier elección’.

Entonces, si para el fraude programado el próximo 24 de febrero no hay una supervisión internacional, que sirva para detenerlo, no participar en el próximo fraude, no votar, será la mejor forma de decir ¡NO!, a la continuidad del régimen militar totalitario castro fascista. El fraude que llevará adelante la élite gerontocrática castrista, puede ser frustrado si se consigue una abstención mayoritaria y completa, que deje bien en claro la opción compartida mayoritariamente Cuba adentro.

Por supuesto que no votar, también debe ser articulado con manifestaciones y expresiones públicas de rechazo a la dictadura neofascista que hizo de los últimos sesenta años, la peor pesadilla vivida por el pueblo de Cuba a lo largo de su historia. Sobre esto debe quedar claro, que las condiciones de rechazo ciudadano al régimen son más que óptimas en estos momentos. Nunca antes en la historia de Cuba, el rechazo popular compartido fue de la envergadura del rechazo que pesa hoy sobre el régimen militar, totalitario y dinástico, castro-fascista.

Entonces si ya para todos o para mejor decir, para la mayoría absoluta, revolución es hambre, es miseria, es represión, de lo que se trata es de no votar y así decir, ¡NO! alto y claro. No puede confiarse para cosa alguna en un régimen al que solo le importa perpetuarse en el poder. Los ideólogos asalariados “de izquierda”, al servicio del régimen insisten en denostar peyorativamente a las corrientes liberales a las que califican como “neoliberalismo”. Estas no son otra cosa, que el liberalismo de siempre. Aquel que en su momento promovió el Apóstol de nuestros derechos y libertades, José Martí.

Hoy tratan de ocultar que Martí nunca aceptó el socialismo ni el comunismo pues amó la libertad y la propiedad privada. Entonces, se opuso al totalitarismo y la arbitrariedad, que logró vislumbrar en las fantasías bosquejadas por Karl Marx y Friedrich Engels. Tales fantasías dejaron tras sí, gulags, campos de concentración, hambrunas, ejecuciones extrajudiciales, la II Guerra Mundial, el comunismo, el fascismo y el nacismo. En fin, lo peor que ha sufrido hasta este instante la humanidad.

Sobre la nueva constitución y el fraude que esta trae aparejado, volvamos a remitirnos al más excelso de los anticomunistas cubanos, José Martí. En su momento, él nos dejó para una posteridad, que hoy es nuestro presente que: “Una Constitución es una ley viva y práctica que no puede construirse con elementos ideológicos”.

Entonces el fraude por venir, de una constitución que desde su direccionamiento ideológico eternizará la pesadilla, debe ser abortado desde no votar. Esta es, la mejor forma de decir ¡NO! en las condiciones de privación de derechos y libertades en que se malvive en Cuba.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
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Véase: https://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/

La niñez cubana luego de perder a los Reyes Magos por intervención de los Jefes Malos, Juan González Febles

Al felizmente difunto tirano Fidel Castro, se le ocurrió en alguna oportunidad que las Navidades, Reyes Magos y otras tradiciones cubanas, eran ajenas a la cultura nacional. Así, pretendió desplazar tales festividades, para el mes de julio. Pretendió que el ataque fascista a los cuarteles en la antigua provincia de Oriente en 1953, sustituyeran las Navidades y los Reyes Magos en el imaginario popular.

Aunque no haya ni en parte ni en el todo conseguido el propósito perverso, consiguió crear una condición terrible para el vivir Cuba adentro. La miseria compartida excluye que hoy en Cuba los niños esperen la llegada de los Tres Reyes Magos, sustituidos por los Tres Jefes Malos o Vagos. Los precios de los juguetes ofertados en las tiendas, son lo suficientemente altos como para que los padres trabajadores, estén invalidados para asumirlos. Entonces, si no hay para comer, no puede haber para juguetes.

Gracias a los Tres Jefes Malos, a partir de los siete años, los niños en Cuba no están habilitados para consumir leche fresca y esta es solo una, entre múltiples pérdidas. La continuidad en permanencia del usufructo de un poder absoluto, otorga a la élite castro-fascista la capacidad de incrementar la carga oprobiosa de miseria material, hambre, opresión, represión y abuso que les sostiene. Para ello precisan del apoyo de funcionarios corruptos o insensibles que aceptan convivir con estas y otras perversidades desde la ONU y sus agencias especializadas o desde instituciones internacionales que les validan.

Quizás lo único que resulte difícil de perdonar al ya fallecido General Fulgencio Batista y Zaldívar, sea no haber eliminado y cortado de raíz a la pandilla fascista que asaltó los cuarteles en la antigua provincia de Oriente en 1953. Les juzgo y luego hasta les indultó. Los resultados de tanta generosidad están siendo pagados en el día a día por el pueblo de la Isla. Su golpe de estado, constituyó una falta y un atentado a la constitución, esto nadie puede desvirtuarlo, pero durante el periodo que va desde 1952 hasta 1958, Cuba disfrutó de un crecimiento económico significativo y se construyeron obras de relevancia como los túneles de la Bahía de La Habana, de la calle Línea y de la 5ta Avenida, entre otros aportes.

No se tiene referencia que haya intentado perpetuarse en el poder durante décadas y muchos entre los que murieron en lucha por derrocarle, se consagraron a colocar bombas en cines, cafeterías, tiendas, etc., donde las víctimas serían civiles inocentes. Si aquella ‘heroica’ revolucionaria Urselia Díaz Báez no hubiera muerto por la explosión de la bomba que manipulaba en el servicio sanitario de mujeres en el capitalino cine América y la bomba hubiese sido exitosamente colocada, ¿Cuántas madres, hijas, novias, hermanas, amigas, tías y sobrinas podrían haber muerto a partir de su ‘heroico’ desempeño?

Entonces, si de valor se trata, solo será posible referirse en aquellos tiempos a José Antonio Echeverría, José Luis Boitel, Fructuoso Rodríguez, Camilo Cienfuegos, Huber Matos y todos aquellos que optaron por poner el pecho a las balas de frente y no obedecieron órdenes de colocar bombas contra civiles indefensos a partir de aquel mandato de ‘cero cines, cero compras, cero cabaret, etc. Porque las bombas fueron dirigidas contra civiles inocentes. Ninguna entre aquellas bombas, fue colocada en estaciones de policía o en el campamento Columbia. Entonces honor y honra a quienes de frente partieron al asalto del Palacio Presidencial.

Quienes pretendieron envenenar la carne de cerdo para consumo de población, se hicieron acreedores de cualquier cosa que alguien hiciere contra ellos. Los que gritaron paredón y fusilaron por mandato del más cruel entre los tiranos sufridos por Cuba, merecen condenación eterna.

Cada uno que recibió su merecido por atentar contra la vida de civiles inocentes, merecido está. Privaron de leche y juguetes a los niños cubanos. Privaron de derechos y libertades al pueblo de Cuba. ¡Que el infierno les acoja y que sea pronto!
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Véase: https://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/

¿Fiestas? ¿Navidades? ¿Dónde? Juan González Febles

Las festividades navideñas y de fin de año en este año 2018 en Cuba marcan la pauta de la vida o ‘no vida’ que se vive o malvive Cuba adentro. Sumido en la miseria más atroz, el pueblo cubano, carece de medios no ya para festejar, sino simplemente para sobrevivir.

Quien único está habilitado para festejar, y tiene como, con qué y motivos para hacerlo, es el monetariado gobernante. Desde sus opulentas mansiones robadas, ubicadas en los espacios segregados capitalinos, disponen de lo necesario y mucho más.

Solo que el pueblo ha cambiado y hoy día expresa alto y claro su rechazo contra el régimen. El felizmente difunto tirano Fidel Castro, no pudo desplazar las festividades navideñas de diciembre a julio como intentó en una ocasión.

Se trata de que la dictadura no vaya a permitir acceso a los requisitos democráticos, ni a la vida mejor a que aspira el pueblo y los promotores del cambio democrático. La tiranía no convoca para cambiar, sino para legitimarse, atornillarse y blindarse más. Convoca a que se subordinen a sus propuestas y acepten a transitar por la ‘no vida’ impuesta. Luego, mostrarán este fingir, como, la más rotunda muestra de “apoyo” del “pueblo revolucionario”. Cualquier otra cosa no tiene cabida, dentro de la ‘no vida’ impuesta por los oligarcas verdeolivo, desde sus inflados abdómenes y sus charreteras de generales sin batallas.

En Cuba revolución es represión, es opresión, es hambre y es miseria. Mientras haya dictadura, no habrá Navidades ni festejos reales compartidos y disfrutados por el pueblo. La opción ofertada por el Monetariado gobernante, es sostenerse sobre los asalariados con hambre de un único propietario: El Estado. Mantenerlos siempre con hambre y que por ello, estén y se sientan tan comprometidos como lo estuvieron los esclavos de tiempos pasados.

Mientras seamos víctimas del hambre, la miseria y la falta de libertades políticas, económicas y sociales, continuará el sufrimiento compartido, generado por los fracasos del Monetariado totalitario castro-fascista. Y la respuesta a la pregunta inicial sobre: ‘¿Fiestas? ¿Navidades? ¿Dónde?’, es sencilla. En Cuba, ¡nunca! Nunca mientras continúe empoderado el régimen castro-fascista.

La buena noticia es que aquella famosa frase, “La historia me absolverá”, no sirvió para la absolución del autor original Adolf Hitler, ni de su plagiador moderno, Fidel Castro. Ambos serán absorbidos por el sumidero de la historia hasta la más oscura y podrida sentina.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Véase: https://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/