Los próximos e inmediatos desafíos, Juan González Febles

Muy cierto es, que los ejecutivos estadounidenses, por razones que van desde la politiquería electoral al más profundo desconocimiento de la nación cubana, han apostado por políticas fallidas en relación con el régimen totalitario castrista. Barack Obama en su mandato les dio todo a cambio de nada. La llegada a la Casa Blanca de Donald Trump, cambió en parte el panorama, aunque no todo lo necesario.

Hoy los castristas han regresado a las trincheras, solo para asesinar y reprimir sin costos, a su aire y gusto. Tienen la certeza y la tranquilidad de que ni tan siquiera Trump, optará por una solución militar, que es ciertamente la única posible.

Más que cierto es, que la bandera de las barras y estrellas no es nuestra bandera. USA no es nuestra patria. Solo que lamentablemente, los compatriotas residentes en el exterior y los de la isla, deben tener presente que la solución a los problemas de Cuba es un asunto que requiere una presión militar que se va más allá del alcance de todos los cubanos.

Existen situaciones paralelas en la historia universal. La bandera de las barras y las estrellas no fue la bandera de los alemanes, de los italianos, ni de los japoneses. Tampoco lo fue de los franceses. La solución de la presencia nazi opresora en esos pueblos o de los militaristas sin alma del imperio japonés, se solucionó con la presencia militar estadounidense e inglesa. No existe pueblo sobre la faz de la tierra hasta el momento, que solo con su esfuerzo, haya logrado vencer la ingeniería social totalitaria.

Entre los cubanos de las dos orillas, hay coincidencia en un punto, todos soñamos con un país soberano, democrático, libre y próspero. Lo que varía es el método con que aspiramos a lograrlo.

Algunos optan por las negociaciones con el régimen e incluso promueven el fin del embargo como un mejor camino. Otros, apuestan por aislar a la dictadura y por sanciones internacionales que obliguen a cambiar o entregar el poder. Esto funcionó en Sudáfrica contra el apartheid, pero conviene olvidar que aquella Sudáfrica, no contó con el apoyo ‘generoso y desinteresado’ de la Unión Soviética, o de la actual Rusia, de China, Corea del Norte, Irán o Venezuela. Todos se afirman en pasar por alto la lamentablemente exitosa, ingeniería social totalitaria y que los malos, no están solos para asesinar, reprimir o lastimar.

La solución militar es la única en que nadie se detiene aunque sea solo para un somero análisis. Las armas que sofocaron a los invasores de Playa Girón fueron armas soviéticas. En aquellos momentos, los castristas disponían de almacenes y almacenes, llenos de armamento soviético embalado. Fueron momentos en que desde la Casa Blanca, se privó a los invasores de Girón de apoyo aéreo.

Lamentablemente, el embargo de Estados Unidos al régimen castrista ha fracasado. Cincuenta y ocho años de permanencia ilegítima en el poder absoluto, es la mejor respuesta.

Los disidentes, encargados de liderar un cambio democrático en Cuba, andan perdidos, pero esto no es solo debido a la represión perfecta. Para esto incide la influencia de promotores que desde una aristocrática realeza mediática y política internacional, promueven el protagonismo de lo peor, la falta de unidad entre los distintos grupos y que no se logre tender puentes con el cubano de a pie. Así, influyen y hasta determinan, entre otros muchos aspectos de interés.

Es como si sirvieran por ignorancia o de forma muy bien encubierta, a los servicios especiales de inteligencia y contrainteligencia castristas, en el mejor estilo de los manuales elaborados por las clásicas KGB, Stassi, etc. Es así, a pesar de tener tantos puntos de coincidencia con políticos muy pendientes de las urnas de las próximas elecciones.

Así llegan y se proyectan los próximos e inmediatos desafíos. Veremos qué pasa entonces y ese entonces, no va a dilatarse mucho en su ocurrencia.
infiernodepalo8@gmail.com: Juan Gonzalez
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#496

 

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¿Y qué harán con los más incómodos?, Juan González Febles

Ha llegado a Cuba la noticia sobre el incidente ocurrido a fines del año pasado en La Habana en que diplomáticos estadounidenses y uno canadiense experimentaron diversos síntomas, que incluyeron disminución y pérdida de la audición. Esto ha incrementado entre dos, ocho o nueve, el número de enviados de EE.UU. que abandonarán sus misiones debido a las afecciones causadas por un aparente ataque acústico.

El reportero de CBS Radio Steve Dorsey dio la primicia sobre el ataque acústico contra diplomáticos de EE.UU. y Canadá en La Habana. Ofreció dicha información desde ‘Radio National’, la plataforma de radio de la Corporación Australiana de Radiodifusión (ABC). Para ello, citó una fuente que le informó y que pidió anonimato.

El régimen militar totalitario castrista, a través del servicio de sus asalariados o cualquier otro diplo-bandido en obediencia a instrucciones y orientaciones de su gobierno, consigue hacer sin mayores consecuencias algo de esta índole, contra funcionarios diplomáticos de los Estados Unidos y Canadá. Esperemos entonces, que pronto los próximos afectados sean damas de blanco u opositores, periodistas independientes y otros incómodos, algunos entre estos, previamente invisibilizados por la real corte mediática internacional.

Se dice que el origen de los síntomas, resulta descrito como algo elaborado por dispositivos, acústicos de última generación, que operan a un nivel que los seres humanos necesariamente pueden no oír. Esto les causa, desde jaquecas, dolorosas migrañas de varias horas de duración e insomnio, pérdida de la audición y cualquier otro trastorno de origen neuro funcional.

Según informaciones que circulan Cuba adentro y en círculos diplomáticos y políticos, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson confirmó la semana pasada que diplomáticos estadounidenses en La Habana. fueron víctimas de “ataques a su salud” que les causaron pérdida de audición.

En una manifestación de candor extraordinaria, el jefe de la diplomacia estadounidense dijo otra verdad de Perogrullo: “Las autoridades cubanas son las responsables de descubrir quién realiza estos ataques de salud, no solo contra nuestros diplomáticos ya que, como se puede ver, existen otros casos con más diplomáticos involucrados”. Lo importante no es señalar a los culpables, (conocidos ya por todos) sino lo que se hará en lo adelante, para que esto no vuelva a ocurrir. Que no suceda contra diplomáticos, pero que tampoco ocurra contra ciudadanos pacíficos privados de sus más elementales derechos.

En las dantescas prisiones castristas existe la denuncia sobre que en determinado momento o en determinados momentos, fueron irradiados en sus celdas con Rayos X, prisioneros políticos a través de las paredes con aparatos diseñados para este servicio. Si hoy se conoce que esto ha sucedido contra diplomáticos de la nación líder del mundo libre, ¿qué podría estar sucediendo hoy en una ergástula castrista?

El régimen militar totalitario castrista cuenta con un amplio y documentado aval de horrores, acumulados desde 1959. Son tantos, que no resulta necesario abundar sobre el tema. ¿Podría esa aristocrática realeza mediática internacional, compuesta por tan excelsos y dignos exponentes, entre los que muy pocos cuentan en su aval haber enfrentado alguna dictadura, aportar algo que contribuya a proteger a las próximas víctimas sin investidura diplomática y además, sin la investidura aportada por la aristocrática realeza mediática internacional?

La pregunta que queda en el aire es: ¿Qué hará el régimen militar totalitario castrista con aquellos que evalúa cómo los más incómodos en la oposición pacífica interna, la prensa nacional independiente y la sociedad civil verdaderamente contestataria? ¿Estarán ya en posesión del equipamiento de última generación para el horror aportado por Irán, Corea del Norte, Rusia o China?
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de:http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/ PD#495

 

Que se establezca la norma de no convivencia, Juan González Febles

Si durante el pasado siglo XX, cuando la Sociedad de Naciones condenó a la antigua y felizmente desaparecida Unión Soviética, la Alemania nazi y al Japón militarista como agresores y violadores de la paz internacional, se hubiera optado por la no convivencia con estos regímenes, ¿cuántas vidas se habrían salvado?

Cuando el mundo civilizado cerró los ojos y decidió no ver el exterminio llevado adelante por Stalin contra el pueblo ucraniano, las víctimas de los gulag y otras menudencias que tipificaron el horror que materializó, le dieron permanencia y continuidad a la pesadilla. La pregunta de rigor sería, ¿fue esto correcto?

Cuando Hitler comenzó la instrumentación del horror del holocausto, las persecuciones y el resto de los horrores que dejó la pesadilla que fue aquel Partido Nacional Socialista de los Trabajadores de Alemania, si no se hubiera impuesto la convivencia pacífica con aquellos horrores, ¿cuantos millones de vidas habrían sido salvadas?

En nuestro caso, y como ha dicho y dice desde el exilio el Dr. Ed Prida, el castrismo que conocemos y sufrimos, “ha sido una operación subversiva de los órganos de inteligencia soviéticos con la cooperación incondicional de la conspiración traidora de los comunistas y sus tontos útiles nativos, quienes aún siguen con el control absoluto de Cuba y su destino para utilizar nuestro territorio como posta avanzada de las fuerzas rusas en América”.

A esto debemos agregar los intereses geo políticos iraníes.

¿Debe existir convivencia con el régimen dictatorial de Nicolás Maduro en Venezuela? ¿Debe convivirse con el régimen militar totalitario castrista? ¿Debe convivirse con el indigenismo sectario y anti democrático de Evo Morales? ¿Deberá mantenerse la convivencia con el corrupto e inmoral Daniel Ortega? ¿Con los también corruptos demostrados Lula, Dilma Rousseff, Cristina Fernández, Rafael Correa, etc.?

Es una buena ocasión para citar al periodista cubano en el exilio Pedro Corzo. Nos dice Corzo: “Las FARC cuentan con vastos recursos económicos porque como declaró el fiscal Néstor Humberto Martínez, esa agrupación cuenta con varios billones de pesos colombianos presentes en miles de inmuebles urbanos y rurales, de automotores, de dinero, de ganado, de empresas, y establecimientos de comercio”.

Por acá digo: ¿De dónde salió tanto dinero?

Con este dinero de origen tan incierto y dudoso, los narco guerrilleros y cómplices como la Sra. Piedad Córdoba dispondrán de lo necesario para desestabilizar la democracia y el estado de derecho en Colombia. Harán por las buenas lo que las FARC, M19, ELN y narcos célebres como el Sr. Pablo Escobar Gaviria, no lograron con secuestros, bombas y otras herramientas ‘revolucionarias’ de lucha.

¿Debe convivirse con esto?

De vuelta con Ed Prida, este nos dice: “… tampoco los países capturados por los Castro como el pueblo de Venezuela, Angola, Etiopia y otros apuntan como su principal enemigo, responsable y culpable de sus desgracias a los cubanos que hoy representan al invasor en Venezuela”.

Los servidores y esbirros asalariados del régimen militar totalitario castrista reconocidos en Venezuela, son personas viles que en Cuba cumplieron órdenes criminales y se aprestaron a sostener a la dictadura castrista en detrimento de su gente. Esos no son cubanos, cubanos son quienes los enfrentan día por día.

En 1953, una orden presidencial detuvo en el paralelo 38 al más emblemático general del ejército estadounidense en aquellos momentos, el general Douglas Mc Arthur. Esa orden le concedió permanencia y continuidad al régimen de pesadilla de Corea del Norte, encabezado hoy por el payaso Kim Jong Un. Lo que ha sucedido en la actualidad y lo que suceda en un futuro, serán las consecuencias de aquella orden inspirada en la ‘convivencia pacífica’.

Se acerca lamentablemente el momento en que la humanidad llegará a comprender que se hace necesaria una norma de no convivencia con el horror que se perfila.

La convocatoria chavista promovida por el Buey Maduro para una nueva Asamblea Prostituyente, perdón, quise decir Constituyente, fue respondida por un 40 o un 41% de la población y la respuesta a tal consulta, nunca fue unánime. ¿Qué pasó con el 59% o el 60% que no respondió al llamado? ¿Qué valida la nueva asamblea maduro-chavista? ¿Dónde está la mayoría que respalda al chavismo-madurista?

¿Se trata de que los países democráticos del mundo deben convivir con esta pesadilla? En su momento, el tiempo les dirá algo que les ha dicho siempre.
infiernodepalo8@gmail.com; Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/

 

Castro-fascismo en mutación afirmativa, Juan González Febles

El castro-fascismo no es de izquierda ni de derecha, ni capitalista ni comunista. En la práctica, más que una idea original, sería la fusión sincrética de varias ideas políticas, ambiciones, proyectos y discursos, aglutinadas siempre bajo un nacionalismo unitario y un autoritarismo centralista. Uno que proclamaría su adherencia a una nueva izquierda o un socialismo habilitado para el siglo XXI, portador de todas las referencias totalitarias ya descritas y conocidas.

El proyecto político del castro-fascismo ha sido y es, instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigida. En su base intelectual se plantea la sumisión de la razón de todos a la voluntad y la acción del estado. Así, logra articularse a partir de la aplicación de un nacionalismo sazonado con componentes victimistas o revanchistas. Esto conduce a la violencia dirigida de marginales adoctrinados por los oligopolios corporativos de seguridad del régimen contra todos los que el Estado defina como enemigos. Esto se hará vertebrado de forma armónica con un eficaz aparato de propaganda dirigido por el partido único. Se arribará de esta forma a un engendro político que afirme la negación absoluta de aceptar algo diferente a lo que dicte el estado o la “revolución”.

Se presentará como una vía opuesta radicalmente a la democracia liberal, tanto como a las ideologías de la socialdemocracia, que aceptan el estado de derecho democrático, aunque el número de las ideologías contra las que se afirme, siempre será mucho más amplio.

Como base teórica, usarán al llamado marxismo-leninismo, término creado por José Stalin y designado en su momento para describir la ideología de la extinta Unión Soviética y de todos los partidos fieles a esta, a Stalin y a sus sucesores. El concepto se ha utilizado para denominar la interpretación de Stalin sobre el leninismo y la forma en que lo aplicó, lo cual dio paso a la horrible pesadilla asociada a su siempre execrado nombre.

El marxismo-leninismo es también la ideología que enarbolaron otros estados aparte de la URSS, de modo que el uso de la expresión se hizo más global y se mantuvo hasta después de la muerte de Stalin en 1953 y después de la desestalinización, iniciada oficialmente en 1956.

El marxismo leninismo es el instrumento por excelencia para asesinar, excluir y para la realización de cada uno de los terrores y horrores que la humanidad conoció a lo largo del siglo XX.

El marxismo-leninismo fue doctrina oficial de los países del Este hasta el final de la Guerra Fría y sigue formando parte de las referencias de ciertos regímenes actuales y algunos partidos comunistas que lo reivindican hasta hoy como su doctrina. Sus aristas totalitarias lo hacen afín con las más crudas formas del nazi-fascismo-falangismo, edulcoradas a su gusto por la corrupta izquierda latinoamericana desde su novel socialismo del siglo XXI.

La politología y otras ciencias sociales ubican al fascismo en la extrema derecha, vinculándolo con la plutocracia e identificándolo algunas veces como una variante de capitalismo de Estado. Con las nuevas variantes de la corrupta izquierda revolucionaria, hoy puede identificársele como una variante chovinista de socialismo de Estado. Esa que posibilita la afirmación de un totalitarismo que les concede la permanencia vitalicia en el poder absoluto, máxima aspiración de los sociópatas afines con las vertientes castro-fascistas, que comprenden, entre otras, la aspiración a ser, “…frías y eficientes máquinas de matar”. Por añadidura, consiguieron, que cuando no matan, impiden vivir.

El espíritu que animó aquellas “Palabras a los intelectuales”, pronunciadas por Fidel Castro y que asustaron tanto al dramaturgo Virgilio Piñera (“…con la revolución todo…”) guardan una semejanza aterradora con aquellas que en su momento dejó Benito Mussolini: “Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado”.

Tanto para Fidel Castro y su banda armada como para Hitler, Mussolini, Franco y otros, las cosas son, como las dejó establecidas en su momento Benito Mussolini: “El pueblo es el cuerpo del Estado, y el Estado es el espíritu del pueblo. En la doctrina fascista, el pueblo es el Estado y el Estado es el pueblo”. Solo sustituyan estado por revolución y se verá corporizada la pesadilla corriente Cuba adentro.

El castrismo es una ideología fundamentada en un proyecto de unidad monolítica al que llaman revolución. Por ello, exaltan la idea de una nación representada por la llamada revolución, frente a la idea del individuo. Suprimen los derechos y libertades y la discrepancia política, en beneficio de su partido único en manos del clan dinástico gobernante. Los localismos e intereses reales de la gente son eliminados, en función del centralismo totalitario.

Proponen como ideal la construcción de una irreal sociedad perfecta, formada por doblegados elementos intermedios y representantes unificados, designados por la élite de poder que retiene en sus manos, férreas y crueles, el control absoluto sobre la sociedad.

Recordemos al apóstol de nuestras libertades, José Martí, que adelantándose a circunstancias como esta dijo: “Lo que importa no es asegurar la solución que viene; lo que importa es no retardarla”. Y como si viviera este tiempo de apremios, señaló: “Nótese siempre que los que no poseen una cualidad, son los que ponen más empeño en aparentarla”.
infiernodepalo8@gmail.com: Juan González
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Tomado de: http://primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/; PD#492