Vilezas que no deben ser pasadas por alto, Juan González Febles

Existen serias aprensiones sobre la prognosis que pudiera derivarse del golpe en la cabeza que un sicario de la policía Seguridad del Estado (DSE) le infirió a Berta Soler, líder y representante del Movimiento Damas de Blanco el pasado domingo 17 de abril.

Tan lamentables episodio tuvo lugar, quizás para celebrar en el espíritu y aliento del gobernante y único Partido Comunista, su congreso en celebración. Así, de forma paralela, corría la vileza que promovió y promueve este partido. Mientras sus más representativos figurones, afirmaron el inmovilismo y la opresión en su permanencia y continuidad contra el pueblo de Cuba.

Se estableció contacto con la líder del Movimiento Damas de Blanco, Berta Soler Fernández y en una breve conversación sostenida con ella, en la sede habanera de este movimiento, se obtuvieron detalles que deben ser compartidos con la opinión pública nacional e internacional.

Juan González Febles: La opinión pública dentro y fuera de Cuba está sensiblemente preocupada por el golpe en la cabeza que recibiste inferido por un sicario de la policía Seguridad del Estado, el pasado domingo 17 de abril. Muy breve por favor, ¿cómo fue?
Berta Soler Fernández: Realmente, me resulta difícil organizarte la respuesta. Fue cuando salimos nueve activistas, entre ellos dos hombres. Éramos siete Damas de Blanco, que salimos con dos activistas hombres para ejercer nuestras libertades de movimiento, de expresión, de manifestación no violenta. A lo largo ya de tres domingos, nos impiden el ejercicio de estos derechos, son tres domingos consecutivos que nos impiden asistir a la misa y al Parque Gandhi.
La Seguridad del Estado (DSE) estaba apostada desde las 5PM del sábado 16 de abril en las inmediaciones y accesos de nuestra sede. El domingo cuando nos aprestamos a salir en horas de la mañana, primeramente aparecieron las turbas, solo que antes se lanzaron los agentes de la Seguridad del Estado para caer sobre los activistas hombres, para neutralizarlos e impedir con mejores condiciones la salida de las mujeres. Lo hicieron con una brutalidad tremenda. Cuando estoy cerca del agente DSE que se hace llamar ‘Luisito’, de quien se dice es uno de los “jefes” de la Sección 21, pero que se llama en realidad Ariel Arnao Grillé, dos de sus hombres que permanecían a su lado se enciman sobre mí. Uno hala con violencia mi mano, la suelta y desequilibrada caigo de espaldas. Me golpeo con fuerza contra el pavimento en la parte posterior de la cabeza, me quedé aturdida. Me dijeron las hermanas que los labios me temblaban.

JGF: Pero, ¿ninguno entre ellos se adelantó a prestar alguna asistencia?
BSF: Me dejaron así, tendida en el piso algunos minutos. Luego me levantaron y me llevaron así a rastras hasta el extremo de la cuadra y me regresan porque no sabían en que carro me iban a transportar. Me montan al fin en un carro Geely de fabricación china, color mostaza, casi frente a la sede otra vez. Así me transportan hasta la unidad de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) de Alamar. En este automóvil y mientras me transportaban, el dolor de cabeza fue tan fuerte que no logré detener las lágrimas.

JGF: ¿Cómo la pasaste, cómo te fue en la unidad PNR de Alamar y hasta cuándo estuviste allí?
BSF: Al llegar, quise recostarme en el piso. El dolor era tan fuerte que no podía hacerlo y así estuve hasta las 10PM en que fui puesta en libertad. Me dirigí hasta el policlínico de la zona 15 de Alamar, que es donde vivo. El médico me revisó auxiliado con una linterna. Preguntó si padecía de glaucoma y me recetó un coctel inyectable para paliar el dolor y que lograra descansar.

JGF: ¿Lo dejaste así y nada más?
BSF: No al otro día (18 de abril) fui al Hospital Calixto García y allí, me tomaron placas, hicieron radiografías, me dijeron que no hay fractura. Además prescribieron reposo y medicamentos. Aunque no creo que la placa radiográfica aporte el diagnóstico final. Un TAC (tomografía axial computarizada) podría decir algo más, porque el golpe fue muy fuerte. Esto que pasó conmigo, puede pasar con cualquiera de nosotros que actuamos en forma no violenta en defensa y afirmación de nuestro derecho, pero también con nuestros represores debido al ambiente y la atmósfera de violencia que crean. Cualquiera puede perder la vida, esto debe ser tomado en cuenta por quienes han creado esta situación.
JGF: ¡Muchas gracias!

A modo de colofón, debe dejarse establecido el patrón escatológico de esta brutalidad cada vez más sucia.

En Cuba las auto-tituladas fuerzas del orden, pinchan y muerden. El único lugar del orbe que policías uniformados muerden a manifestantes es este. El único espacio en que desde una supuesta legalidad, la fuerza pública pincha y muerde a disidentes y objetores de conciencia es Cuba.

Algunos observadores y profesionales médicos consultados para la realización de este trabajo y que por razones más que obvias prefirieron permanecer anónimos, han expuesto que morder y pinchar puede ser parte de un plan a partir del cual se cree un patrón de mordidas y pinchazos sin consecuencias. Entonces, en casos puntuales, una vez que no ha sucedido algo antes que pudiera ser detectado en pinchados o mordidos asistidos y revisados en centros asistenciales fuera de Cuba, usar esta herramienta en algún caso y entonces, inocular o contagiar al objetivo elegido con un virus de ‘etiología desconocida’ como sucedió con la Dama de Cuba, la inolvidable y siempre presente Laura Inés Pollán Toledo.

Al cierre de esta información, en la mañana del miércoles 20 de abril la sede habanera del Movimiento Damas de Blanco amaneció cercada por fuerzas combinadas DSE-PNR. El sicariato represor se aprestó para frustrar la realización del Te Literario programado para esta fecha. Los sicarios allí presentes permanecían amenazadores y expectantes.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: http://www.primaveradigital.net; Pd#425

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De comparsa con los chivatos, Juan González Febles

Organizada por los sicarios sin patria que golpean mujeres, agreden y reprimen a sus iguales, para preservar los privilegios mal habidos de una élite corrupta, en la mañana del domingo 17 de abril salió a las calles una comparsa que integró lo peor, frente a la sede habanera del Movimiento Damas de Blanco.

Se dijo que “celebraban” el VII Congreso del Partido único de la familia gobernante.

Esta comparsa sin cerveza, ron, ni otro aditivo vinculado a estas celebraciones cuando son espontáneas y verdaderas, recorrió dos o tres cuadras en la periferia de la sede para luego disolverse, así como así.

Entre sus animadores estuvieron algunos conocidos sicarios de la policía Seguridad del Estado poseedores de un expediente nutrido como golpeadores de mujeres, abusadores y violadores de todo derecho reconocido.

Estos servidores del inmovilismo y de los privilegios de la élite gobernante, reclutaron chivatos entre elementos marginales con la previsión de que hubiera suficientes jóvenes y entre ellos, mujeres negras, gays y todo lo necesario para que no se resienta la falta de las imprescindibles minorías, que llenen los requerimientos de la corrección política tan necesaria en estos tiempos.

Por supuesto que en la “espontanea” manifestación, estuvieron presentes los militantes del partido único pertenecientes al núcleo zonal  y los llamados “factores de la comunidad”.

Quizás se trata de nuevas variantes de alguna nueva “Batalla de Ideas”. ¡Quién sabe!
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: http://www.primaveradigital.net; PD#425

De barricada, ¡no!, Juan González Febles

La literatura, el cine, la música y hasta el periodismo responden a una veleidosa y regularmente implacable realidad objetiva. Cuando tales disciplinas, o cualquier otra manifestación, deben establecer un divorcio formal o no con la realidad a partir de un interés o de cualquier grupo de poder o interés, algo empieza a funcionar mal  o definitivamente no funciona.

La realidad cubana, aunque disfuncional, siempre resulta implacable, dado su carácter de realidad objetiva. Por ejemplo, no reflejar periodísticamente, no informar que en Cuba, una policía de uniforme (disfrazada o no) mordió a una manifestante es otra forma de establecer un divorcio inmoral con -lo repito- la implacable realidad objetiva.

Si cada semana son golpeados en las calles y sometidos a violencia, mujeres y activistas, que armados de civismo se afirman en manifestarse y acentuar su actuar político ciudadano independiente, resulta inmoral tratar de silenciar estos ecos en la práctica profesional periodística y usar para ello la argucia manida sobre la necesidad de hacer un “periodismo que no sea de barricada”, aunque esto represente en la práctica, hacer dejación de la hoy execrada realidad objetiva.

La visita de Obama, cuando se trataba de una expectativa, fue comentada bajo las aristas negativas dictadas por la realidad objetiva de ese momento. Esta misma y veleidosa realidad, modificó su sesgo y sucedió lo que pocos esperaban: la visita de Obama ha sido el más inesperado boomerang político de los últimos tiempos. De ella se  ha derivado el fracaso más formidable de la dictadura cubana en las últimas décadas. Esto, a nivel nacional e internacional. ¡Voila!

Entonces, en este como en otros casos, la veleidosa e implacable dictó su mandato, que hubo que acatar, aunque este mandato sea o no del gusto de promotores, financistas y gestores de proyectos centrados en el tema cubano, por las razones válidas o no que se sientan habilitados para esgrimir.

Cuba es un país de barricadas. Entre estas están las gubernamentales y las no gubernamentales. Objetiva y profesionalmente, ninguna barricada es mejor o peor que otra, aunque emocional, moral y afectivamente cada quien establece sus posiciones, diferencias y preferencias.

La vida en la Cuba de hoy es una. Esta corre signada y marcada por las barricadas. Nadie, Cuba adentro, consigue nadar fuera de alguna barricada. Entonces, si de barricadas se trata, quizás las mejores sean las barricadas de la razón, aunque estas no sean las más rentables.

Decir y proclamar, “…de barricada ¡no!”, es afirmarse en la negación de la veleidosa e implacable realidad de algo presente en la vida nacional. Como la realidad manda en casi todas, por no decir todas las disciplinas, tendrán que comerse la barricada con papas mientras esta exista. Y hoy, existe.

En base a esto, dentro o fuera de la barricada, alguien debe decir alto y claro la existencia de las prácticas en que se afirma el régimen militar totalitario cubano de negar empleo a los disidentes, así como golpearlos, torturarlos y encarcelarlos.

Alguien debe referirse y denunciar como una mentira atroz eso de que si los EE.UU. legalizan las relaciones comerciales y bancarias con Cuba, se empoderará al pueblo cubano. La verdad es todo lo contrario.

Una inyección de capital proveniente de los Estados Unidos sólo parará en las arcas de los monopolios en manos del régimen y sus entorchados, con el uniforme o sin él. Las cadenas de hoteles yanquis, por ejemplo, pasarían a ser socios minoritarios de las FAR castristas, la cual es dueña y detentadora absoluta de la industria turística.

Se vive el momento de 15 minutos de gloria para los fellow travelers. Poner una saludable distancia entre estos y apegarse a la veleidosa e implacable realidad, es la opción verdaderamente trascendente. Lo es, aunque se trate de la más azarosa y peliaguda o quizás, la menos rentable.
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No se trata de negocios solo patria, democracia y libertad, Juan González Febles

Pero algunos entre tantos que nunca encontraron valor moral en Cuba y se afirman desde sus ‘exilios rosa’ en criticar a los detentadores del coraje ciudadano que siempre les faltó, no se trata de libertad y derechos para todos. Hoy simplifican la ecuación al aspecto económico y entonces afirman conceptos que para personas decentes suenan como obscenidades.

Desde Cuadernos de Cuba, Alejandro Armengol expresa: “La causa cubana en Miami ha pasado de ser una lucha contra el Gobierno de Castro a una guerra contra el capitalismo. Y contra el capitalismo no se gana la guerra: ya lo intentó la Revolución cubana y la perdió”. ¿Qué les parece?

Este señor considera que la lucha cívica contra el presente populismo fascista promovido por el cartel totalitario anticubano castrista, es una guerra contra el capitalismo. Hoy lo políticamente correcto, es o parece ser, decir “capitalismo de estado”. Entonces, no se trata de fascistas comportándose como tales. Se trata, según este señor, de que los revolucionarios quieren ser capitalistas y no hay que obstaculizar tan sana aspiración.

En sintonía con lo anterior, el líder histórico responsable de tanta pena, fracaso, hambre, delación y ruina, dijo en su denostación del presidente estadounidense Barack Obama: “Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta”.

La buena noticia es que hoy promete comportarse civilmente y con decencia de modo de así consagrar el novísimo “capitalismo de estado”. Esperemos que no se trate de otra entre sus habilidades, como cuando afirmó no ser comunista, en el momento en que necesitó afirmarlo y luego declaró ser marxista leninista hasta la muerte.

Rusia no anda del todo bien. Algo cambió para que el régimen militar cubano reste importancia al interés marcado de Rusia, cuyo presidente, Vladimir Putin, en 2014 condonó unos $32.000 millones que la isla debía a la antigua Unión Soviética y convirtió el saldo de $3.500 millones adeudados a Moscú en una línea de crédito para energía y proyectos industriales.

A pesar de que Fidel Castro afirmó en su catilinaria anti-Obama que: “…somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada”, todo parece indicar que si necesitan algo que solo “el imperio” podría proporcionarles.

Entonces, cada ‘fellow traveler’ debe defender a ultranza el políticamente correcto capitalismo de estado, promovido por el líder histórico que no parece estar retirado del todo, y que ciertamente está afirmado en no dejar vivir, en no permitir que los cubanos tengan el derecho a ser honrados, a pensar y hablar sin hipocresía.

Los aportes del momento no deben quedar sin destaque. Colegas a lo largo del mundo, que afirman haber cubierto profesionalmente manifestaciones callejeras en Atenas, Roma, Hamburgo, Chicago, etc., y que ciertamente lo han hecho, manifiestan estupefacción por haber leído en nuestro medio que una policía mordió a una manifestante pacífica en La Habana. Lo asumen como una incongruencia, como una salvajada nunca vista. A ellos les pedí que contactaran a víctimas y testigos de estos hechos, entre las Damas de Blanco y los activistas del Foro por los Derechos y Libertades, que llevan adelante la campaña #TodosMarchamos.

Ciertamente nuestra tragedia nacional no es solamente económica. Se trata de patria, libertad, democracia y derechos para todos. Con los Castro y la sucesión dinástica que preparan, esto no será posible, porque nunca lo permitirán. No está en la esencia criminal de este régimen, la retirada.
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