Sobre plattistas y castristas, Juan González Febles

Desde Cubanet. org, un trabajo de Yusnavy Pérez, titulado “Tres puntos de vista sobre la nueva Ley Electoral”, marca una pauta de lo que eventualmente será la línea defendida en este sentido por los aupados bajo la nominación “oposición leal” y el  gobierno al que se proclaman leales. El punto de vista de la “siempre fiel oposición leal”, viene  defendido por alguien que saltó a las palestras política y mediática desde el exilio y que cuando anduvo por acá -como ya es costumbre-, prefirió no opinar. Continue reading

¿Y quién ganó? Juan González Febles

¡Al fin alguien escribe algo con sentido!  Se trata de un artículo que leí gracias a Martinoticias: “El gurú de Obama y un mundo sin cabeza”, de Carlos Alberto Montaner

Por fin sabemos la razón de la sinrazón del Sr. Obama. No fue nada que no tuviera una explicación tan coherente como la que aporta en su trabajo y que es básicamente el talón de Aquiles de nuestros vecinos los yanquis. Para ellos, hay enemigos pequeños y las subestimaciones cuestan caras en su momento.

Nos dice Montaner que todo es la consecuencia del éxito y ciertamente, tiene toda la razón. Solo habría que agregar que producir la quinta parte de lo que genera el mundo con menos del 5% de su población y sus “fuerzas armadas imbatibles”, no confieren sino la “peligrosa sensación de invulnerabilidad”, que arrojó como resultados el empate sangriento en Corea y la derrota de Viet Nam, entre otros escaches de mayor o menor envergadura, como los más recientes con Afganistán y el Estado Islámico.

Gracias a Montaner y su excelente trabajo,  sabemos algo que no es del todo noticia por acá. Se trata esta vez de otra elaboración académica que llega desde la Georgetown University. Su autor es Charles A. Kupchan, quien allí se desempeña como profesor y es además miembro del Consejo Nacional de Seguridad que influye en la Casa Blanca. ¡Peor que mal!

Parece que este académico es algo diferente, al también académico Noam Chomsky, aunque solo algo diferente. Este último –Chomsky- debía pensar en que habría sido de su persona y sus críticas si en vez de haber nacido en los Estados Unidos, le hubiera tocado Rusia, Irán, Corea del Norte, China o Cuba. Pero académico al fin, si no rinde loas a Fidel Castro y su banda armada, les concede la prerrogativa de la complacencia, que al menos es…algo.

La complacencia está dada en lo que Montaner define como “una mezcla de buenismo y neo-aislacionismo”. Es el fin, de que Estados Unidos asuma responsabilidades y liderato en castigar villanos y apoye y asista a sociedades pacíficas, democráticas, productivas y abiertas a la libertad del orden democrático del estado de derecho.

En la cita de Panamá y tal y como lo expresó la presidenta argentina, ganó Raúl Castro y su edecán Nicolás Maduro. Solo que quien allí triunfó, no fue la “revolución”, como dijera la presidenta argentina, sino su natural evolución totalitaria, nacional, socialista y a fin de cuentas, revolucionaria.

Los Castro pueden sentirse más que seguros -y 56 años de guerra sucia contra el pueblo cubano así lo afirman- de que no tienen por qué ceder. Para ellos, negociar es obtener el botín por los medios que sea necesario emplear. Así lo han obtenido todo y nada más. El nuevo botín, lo tienen como regalo del presidente Obama que les ofreció exactamente lo que allí buscaron: el apoyo económico y la legitimidad internacional.

Lo cierto es que el régimen militar cubano es totalitario e intentará mantenerse en el poder mientras pueda. Así, buscará reinventarse y mantendrá el control enajenante y totalizador que ejerce sobre el inerme y mísero pueblo cubano. Lo cierto es que todavía no existe pueblo alguno sobre la tierra que haya salido por su esfuerzo y nada más, de bandas políticas empoderadas como las encabezadas en su momento por Lenin, Hitler, Stalin y Mussolini.

Nuestros amigos los yanquis se superan una vez más a sí mismos. No les bastó con lo malo y hoy transitan para lo peor. Para ellos, hay enemigos pequeños y es frente a estos pequeños demonios donde volverán a fallar a pesar de sus renombrados éxitos. El próximo coctel político macabro llega con las proporciones exactas de “buenismo y neo-aislacionismo”. ¡Que Dios nos libre!
infiernodepalo@gmail.com

Sobre plattistas y castristas, Juan González Febles

Desde Cubanet. org, un trabajo de Yusnavy Pérez, titulado “Tres puntos de vista sobre la nueva Ley Electoral”, marca una pauta de lo que eventualmente será la línea defendida en este sentido por los aupados bajo la nominación “oposición leal” y el gobierno al que se proclaman leales.

El punto de vista de la “siempre fiel oposición leal”, viene defendido por alguien que saltó a las palestras política y mediática desde el exilio y que cuando anduvo por acá -como ya es costumbre-, prefirió no opinar.

Así, el Sr. Jorge de Armas, director de Cuban Americans for Engagement (CAFE) que significa Cubanoamericanos por el Compromiso, -cabe preguntarse, ¿con quién?- tuvo la oportunidad de compartir espacios con Eliecer Ávila que lidera Somos+ y con Lincoln Díaz Balart, ex congresista norteamericano de origen cubano, como es de todos conocido.

El Sr. de Armas califica a la primera etapa del proceso eleccionario castrista como “la más legítima”, porque de acuerdo a su “leal” visión, “elige a los delegados de circunscripción por voto directo y los nomina de forma pública”. Luego de leer esta afirmación, podría pasarse por alto que en Cuba se vive bajo una dictadura militar totalitaria y que una dictadura es solo una dictadura.

Esto último fue breve y muy claramente expuesto por Díaz Balart, quien repitió una verdad de Perogrullo cuando afirmó que en Cuba no hay leyes, sino órdenes a las que expuso como “manifestaciones de los caprichos de los dueños de la finca particular feudal, que es la Cuba de los Castro”.

La mejor exposición del carácter “leal” de la “oposición” que promueve de Armas quizás esté dada en la forma en que estigmatiza a los “no leales” y les califica de plattistas. Se trata de vincularles a las corrientes anexionistas, en boga durante el siglo XIX, o como simpatizantes de aquella Enmienda Platt, derogada por allá por los años treinta y tantos del pasado siglo XX, luego de negociaciones entre el gobierno cubano y el de los Estados Unidos.

Para la ocasión, los estigmatizados serían los que estuvieron en desacuerdo con que el gobierno estadounidense, derogue el embargo y la Ley Helms Burton, de forma incondicional, sin que el régimen militar cubano haga concesión alguna, no al gobierno de los Estados Unidos, sino al pueblo sin derechos de la Isla.

Siempre de acuerdo con los intereses políticos a los que se proclama leal, el Sr. De Armas pasa por alto que el gobierno más entreguista y más abyectamente subordinado a una potencia extranjera, desde 1902 hasta la fecha, ha sido el régimen castrista. Este régimen desde la constitución proclamada en 1976 consagró su subordinación al felizmente desaparecido imperio soviético. Este régimen, además, sirvió al imperio soviético como fuerza mercenaria en escenarios africanos -entre otros espacios geográficos- durante la Guerra Fría.

La dictadura militar totalitaria, nacional, socialista y revolucionaria de los Castro, no es antiimperialista. Antes sirvió al imperio soviético y en la actualidad se alinea junto al neo-imperio ruso dirigido por el fuhrercito Putin. No se trata de antiimperialismo, se trata tan solo de antiamericanismo y nada más. Si de buscar “secuelas tristes del plattismo” se trata, estas ya aparecieron cuando el régimen militar cubano apoyó -entre otras barbaridades- la invasión soviética a Checoslovaquia en 1968, en momentos en que proclamaba la condición –muy falsa- de país “no alineado”.

El carácter entreguista y traidor de la llamada oposición leal, queda ampliamente demostrado en la demanda hecha desde Miami por el Sr. de Armas para que los promotores de “estrategias anti-normalización” sean excluidos de participación política, se les prohíba “todo tipo de financiación gubernamental externa” y además, “limitar sus fondos privados y el espacio para su utilización”.

Si la información sobre el vómito mediático proyectado por el Sr. De Armas no hubiera llegado desde la prestigiosa Cubanet, avalado por la legitimación que sin dudas aporta el espacio compartido con el Sr. Lincoln Díaz Balart, quizás no le hubiera dedicado un tiempo que para mí resulta precioso. Máxime que ya conozco de cerca prohibiciones sobre “todo tipo de financiación gubernamental externa” y limitaciones sobre “fondos privados y el espacio para su utilización”. Es por esto que con mucha humildad pido al exilio cubano y a los luchadores reales en Cuba por el cambio democrático, que sigan esta saga que creo ver partir desde Villa Maristas y perderse por vericuetos oscuros que enlazan Miami, Madrid, Washington y otros espacios libres, desde penumbras, “muy bien iluminadas e intencionadas”, por supuesto.
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de: http://www.primaveradigital.net Edición 370

Corrupción, chantaje, soborno, extorsión, ¡pilares de gobernabilidad! Juan González Febles

Tanto se habla en la actualidad sobre gobernabilidad que valdría repasar el término desde la acepción del mismo en las parcelas del totalitarismo real.

Cuando digo totalitarismo real me refiero a que el socialismo nunca fue real, mientras que el totalitarismo siempre lo fue, aun dentro de sus ilimitadas mutaciones.

Concebido en toda la minuciosidad de su espanto por Carlos Marx y su carnal y sostén Federico Engels, desde su origen precisó cambiar la esencia humana. La humanidad nunca fue lo suficientemente buena como para sustentar tal “maravilla”. Entonces, para hacerlo potable, concibieron por vez primera una “dictadura buena”, la del proletariado, que lo hiciera posible.

La dictadura de origen fue transmutándose en control enajenante y totalizador, a partir de la gestión y el empeño de los pensadores revolucionarios que la hicieron posible. Así, llegamos en el siglo XX al totalitarismo, primero soviético y luego nazi-fascista, y luego, ¡pues ya lo veremos!

De ahí en lo adelante, actores políticos tan revolucionarios como el camarada Stalin, el compañero Adolfo Hitler, el compañero Benito Mussolini, el compañero Mao Ze Dong, los ilustres compañeros Kim, de Corea y por acá, los compañeros Perón, Vargas, el compañero Fidel, el compañero Raúl, y el compañero Hugo, encontraron la fórmula para eternizarse en el poder, privar a la imperfecta porción de la humanidad con las que les tocó convivir de todos sus derechos y de paso, llenar sus bolsillos con todo lo que por su valor les garantizare un lugar cimero del que nadie conseguiría moverles.

Cada uno de los ejemplos señalados compartió un desprecio absoluto por la vida humana –ajena-, aparejado con un temor patológico a que la suya se viera de alguna forma interrumpida, desde algún tipo de violencia fuera de su control.

Los predecesores de los actuales líderes revolucionarios gobernaron como gánsteres a partir de la fórmula en que combinaron corrupción, chantaje, soborno, extorsión y algún que otro asesinato en sufragio de la revolución.

Así, el México de hoy es la herencia primada de más de seis décadas de PRI, la mafia rusa lo es del PCUS y… ¿qué nos dejará el PCC en Cuba?

Esto da la medida de por qué analistas ocupados con ese tema, consideran a la mafia rusa como la más brutal e inescrupulosa de todas las mafias presentes y pasadas. Esto está dado en la formación revolucionaria marxista-leninista y en fin, totalitaria, en que se educaron desde las más tiernas edades sus más reputados exponentes. A su lado, los clásicos de la mafia italiana, italoamericana, mexicana, colombiana, etc., parecen vulgares e inofensivos delincuentes de baja estofa, primarios de ocasión.

Los jerarcas de la mafia rusa, más allá de los rasgos brutales expuestos, son aficionados en unos casos al ajedrez, al ballet, a la buena lectura, a las mujeres hermosas y a la buena música. Algunos disponen de diplomas universitarios y algún que otro grado académico concedido por universidades nacionales, europeas y por qué no, estadounidenses.
Pueden ser encantadores y a pesar de esto, no dejar de ser, frías y eficientes máquinas de matar. Ahí reside la esencia de la formación revolucionaria recibida, en un medio que condicionó su gobernabilidad en la corrupción, el chantaje, el soborno, la extorsión y de paso les formó en tan apasionantes cualidades.

Encanto y brillantez aparte, quizás lo que coloca al presidente venezolano Nicolás Maduro en franca desventaja con sus pariguales, es que aunque comparte la misma falta de escrúpulos y otros rasgos negativos con la cofradía revolucionaria, carece del carisma, el encanto y savoir faire de sus partners. No juega ajedrez, ni disfruta de la buena música y las buenas lecturas. Él pobre, solo escucha pajaritos y esto no basta. No se trata solo de ser un gánster, se precisa elegancia y un refinamiento que no tiene y eventualmente no tendrá jamás.

La gobernabilidad totalitaria en Cuba no es en nada diferente a la esencia y los rasgos característicos del paquete totalitario. Se basa, como ya se ha expuesto, en la corrupción, el chantaje, el soborno y la extorsión.

En la actualidad, los órganos encargados de las tareas vinculadas con la represión, ya han comenzado a usar los “estímulos materiales” o el dinero a secas para realizar sus funciones con el éxito con que lo hacen.

¡Qué diría la fría y eficiente máquina de matar!

Recientemente, determinadas personas que han conseguido destacarse en la delación, el odio y la violencia contra los suyos, de repente disponen de recursos para comprar y habilitar casas de ensueño. Viven mejor que la Carmelina de marras. Estas personas devienen en las clases vivas del fascismo que llega. Sin que se trate de que sean mayoría ni mucho menos, se hacen rectoras del cuentapropismo y de otras vías –incluso las políticas- de “empoderamiento ciudadano”. Les siembran en cada barrio dentro de Cuba y además en barrios muy especiales fuera de Cuba, preferentemente en USA.

Decía uno de estos insignes revolucionarios, el compañero Adolfo Hitler, que la muerte solo es mala cuando llega en solitario. De acuerdo con el Fuhrer, en grupo y regada con buen vino, puede ser hasta agradable.

Más temprano que tarde, los mismos analistas estadounidenses que no se explican el carácter deshumanizado, la eficiencia y el glamour de la mafia rusa, descubrirán que la mafia cubana por venir, llegado el momento, quizás hasta llegue a superarla en idéntico carácter deshumanizado, eficiencia, glamour y hasta simpatía. Es la misma escuela y nada más.

Esto, quizás lo sufran por allá, lo siento. Saludos y ¡buena suerte!
infiernodepalo@gmail.com
Tomado de http://www.primaveradigital.net edición 372