¡Salvemos los perros! Juan González Febles

La primera entre algunas señales de alerta la lanzó el colega Carlos Ríos. Se trataba de que en el Parque Nacional de la Ciénaga de Zapata, en los viveros para cocodrilos, algunos animadores turísticos desaprensivos lanzaban perritos vivos a los lagartos para que los turistas pudieran ver como estos eran capturados en el aire y destrozados por estos. Otra señal estuvo vinculada al regalo hecho por la república de Namibia de un lote de animales endémicos de esas regiones de África, entre los que se contaron algunos depredadores carnívoros.

Después de esto, circuló el rumor de que los animales en el zoológico eran alimentados con perros y gatos callejeros. El rumor se basó en que los vehículos que el Minsap (Ministerio de Salud Pública) consagra a la recogida de perros callejeros (Zoonosis) y que regularmente no realiza sus funciones por falta de combustible y el resto de las justificaciones a tono en el momento, espació su accionar al punto que se llegó a pensar que llegó el fin.

Pero no fue así y coincidentemente con la llegada de los animales africanos, se reactivaron los recorridos de Zoonosis por La Habana y la aprensión y las preocupaciones por nuestros habaneros perros. En relación con esto, lastima mucho la sensibilidad de los que amamos los perros, pensar que tan simpáticos seres terminen como comida de leones o de hienas. No se trata de que identifiquemos a las hienas –de forma específica- con algunos servidores del gobierno militar de Raúl Castro. Se trata solo de que amamos a los perros y que al menos personalmente pienso que el contacto y la convivencia con un perro, hace mejor persona a cualquiera. Por supuesto, es algo circunscrito al término persona.

Quien está a cargo en Cuba de las cuestiones relacionadas con el ambiente ecológico y la protección del medio ambiente, es el impresentable Comandante de la Revolución Guillermo García. Este personaje gris de pasado dudoso y de una conducta social ciertamente reprobable con su proyección sexista de cacique y macho reproductor por encima del nivel, es responsable de la mayoría de los daños más recientes al ambiente y al eco sistema nacional. Su impronta va desde la presencia de clarias en nuestros estanques y embalses, hasta la nociva presencia de monos y otras especies exóticas introducidas con la mayor irresponsabilidad por el capricho de este, bueno… ¡comandante!.

Como los zoológicos y otras áreas especiales del eco sistema cubano dependen de los humores de este peligroso personaje, vale poner la atención y el acento no solo en lo que ha hecho sino en lo que hará. Aunque se haga la salvedad de que los humanos cubanos carecemos de los derechos fundamentales, la propia esencia humana que nos asiste nos inclina a llamar la atención para salvar a estos seres tan amorosos, tan fieles y tan especiales, los perros. Vamos, que ningún perro a menos que haya sido desviado de su instinto ataca a la hembras de su especie. Entonces, salvemos los perros.
juan.gonzalez.febles@gmail.com

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s