El crimen fue en Mantilla

Ya tenía a uno de los pequeños elementos antisociales fuertemente agarrado por una mano. Pero uno de ellos, permanecía agazapado entre el follaje del árbol. El combatiente apuntó con cuidado y disparó. No demoró en caer. El disparo lo alcanzó en una nalga y el trayecto a sedal destrozó el hígado, pulmón y salió triunfalmente por uno de los espacios inter claviculares. En medio de los estertores finales y desde el charco de su sangre, Ángel Izquierdo Ruiz, de catorce años de edad concluía su breve aunque azarosa carrera, de “elemento antisocial”.

El niño negro, murió cuando se resistió a la justicia revolucionaria, ejercida por un combatiente del Ministerio del Interior. El teniente coronel retirado de la revolucionaria policía nacional, lo mató en cumplimiento de su sagrado deber. Defendía la propiedad del estado. Los mamoncillos que puso a salvo, se pudrirán sin que alguien no autorizado se atreva a comerlos.

El combatiente revolucionario ya sabía lo que es matar. Lo hizo antes y por las mismas razones. Sabe cuidar con celo la propiedad del estado. Quizás por esto ostenta una licencia para portar armas. Su arma defiende la revolución y es por la revolución y para la revolución que ha matado y volverá a matar. Para muchos, el teniente coronel en retiro no sólo dispone de licencia para portar armas, también dispone de licencia para matar.

Seres feroces de garra, ideología y pezuña como el teniente coronel en retiro de Mantilla, ocupan sus lugares en la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC) y ostentan licencia para portar armas y matar para la revolución. Estos son los miembros prominentes de las Brigadas de Respuesta Rápida.

Acompañaron a la familia del niño negro Ángel Izquierdo, vecinos y amigos humildes. Junto a ellos, los disidentes o como suelen ser llamados, “la gente de los Derechos Humanos”. Se dice que el teniente coronel fue arrestado. Lo más probable es que pronto sea liberado y que su proceso sea postergado y dilatado indefinidamente. Se trata de un revolucionario con licencia para portar armas y para matar.
juanchogonzal@gmail.com

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La evolución de los héroes

La tele oficial en su canal Cubavisión vuelve sobre los “héroes” anónimos de la policía de Seguridad del Estado. En el espacio estelar del domingo se oferta ‘El canto del grillo’. Aunque es un poco más de lo mismo, la nueva entrega cuenta entre sus personajes positivos a nada menos que ¡modistos! Para la ocasión, Albertico Pujol encarna a un marielito devenido en un astro del mundo de las pasarelas en Miami. ¡Quién lo diría! Un modisto héroe anónimo de los segurosos. Ciertamente  estamos en la era de Mariela. Para no perder su esencia o su diferencia, el modisto escogió como alias seguroso “Chagall”, que suena muy chic. Cuando la heroína señala el origen francés de su alias, orgulloso le rectifica: francés no, ruso. En fin, que las concesiones no deben ser tantas y si va a usar un alias de afuera, que al menos sea ruso. Lo mejor es que se da entender que el héroe fue seguroso en Cuba, antes de la era de Mariela. ¡Waoh!

Como se trata de un espacio ideológico, los personajes negativos son en su mayoría americanos o cubano americanos. Estos personajes llenan las peores características que alguien pueda concebir. Al Grillo que es el muchacho de la película, lo pone en peligro el chivatazo que da un bibliotecario, que fue periodista independiente y que desde que llegó a Miami y según los guionistas del serial, “no escribió ni una carta”. El bibliotecario de marras se llama: ¡Aleaga! Para quienes resulte conocido o suene de alguna forma este nombre, ciertamente poco común, “casualmente”, así se llama uno de los más representativos exponentes de la tan llena de azares prensa nacional independiente de Cuba. El anodino y repulsivo ‘Aleaga’ del serial revolucionario, es tocayo de mi colega y amigo, Julio Aleaga Pesant. ¡Qué casualidad!

Pero lo mejor ha sido, que el bibliotecario ‘Aleaga’ salió a chivatear, sólo porque vio que alguien le pasó una nota al héroe. ¡Qué manera de mantener al CDR en vena! Chivatear para él fue un hábito tan fuerte, que se llevó esta compulsión hasta Miami.

Casualidades aparte, existe una fuerte tendencia por cambiar la historia y dejar atrás en el pasado, entre otras cosas, la homofobia de la falocracia verdeolivo. El problema radica en que los cubanos somos hiperbólicos, exagerados y cuando no llegamos, nos pasamos. Al menos, ya llegaron a la tele oficial los gay heroicos y hasta segurosos. La evolución de los héroes nos deparará nuevas sorpresas, que nadie lo dude. Puede que termine con escenas de Mariela y su troupe, con fondo musical aportado por aquella “Marcha del pueblo combatiente” compuesta por alguien que no tuvo la suerte de ver tan siquiera una.

Cruzo los dedos para que en las próximas ‘Razones Cubanas’, el protagónico femenino se mantenga hétero. Fue lo mejor de aquel bodrio. Con los nuevos tiempos y los héroes en evolución, ¡quién sabe!

¡Uh! ¡Ah! ¡Chávez ya se va!

¡Waoh! Luego que la televisión oficial nos saturó con un material de pésima factura sobre el encuentro del mandatario venezolano Hugo Chávez con el Comandante, los rumores sobre su eventual deceso se dispararon.

Chávez se va a morir. Aunque la muerte es algo que espera por todos, en el caso del mandatario Chávez, su partida echó a rodar muchísimas conjeturas dentro de la Isla. Como las cosas en Cuba cambiaron mucho desde los tiempos fundacionales de la llamada revolución cubana, hoy ya no se trata de una logia de hombres comprometidos con una causa, sino grupos cada vez más fraccionados en busca de proteger y ensanchar sus intereses personales. En fin, se acabó la discreción y los secretos. Hoy todo o casi todo se filtra desde las más altas instancias.

La verdad gotea más o menos adulterada y las filtraciones de los secretos de arriba, nos empapan con su viscosidad. Mucho antes de la confirmación oficial, en La Habana se comentó a sotto voce que el discípulo amado estaba enfermo de gravedad. Se dijo que el temido Mossad le pasó la cuenta por su alianza anti judía con el líder iraní Ahmadinejad. Que los especialistas cubanos en Inteligencia, a cargo de la vida y seguridad de Chávez, verán rodar sus cabezas y otras muchas versiones.

La principal es que el Comandante vuelve a estar en pánico y que cuando esto sucede, mata. Recuerdo a los tres infelices negros que fusiló en 2003, cuando George W le mantenía aterrado. El Comandante tiene una crisis que resolver y como de costumbre, sostiene en sus férreas y ganchudas manos, (no precisamente de águila) los hilos y las decisiones. Incluso el espectáculo orquestado por Chávez en Venezuela, responde al más depurado kish. Fue un regreso calcado de los melodramas argentinos de la década del 40. ¡Teatro del bueno! Pero a pesar de todo, el rumor es que el pronóstico clínico del discípulo apunta a preparar la sucesión y parece que será por aquí donde sonarán los tiros, vivir para ver…

Recuerdo como si fuera ahora, lo que escuché decir al chofer de un almendrón hace meses. Era un hombre extremadamente gordo que vestía unos bermudas cortados de un viejo blue jean y una camisa a la que alguien también, cortó las mangas. El gordo secaba el sudor de su frente y de toda su generosa anatomía con el pañuelo improvisado que se fabricó de una toalla roja. Manejaba un viejo modelo norteamericano de los años ¡40!, con un motor petrolero que mantenía dentro del vehículo un olor a petróleo insoportable.

Me dijo su edad, creo que eran cuarenta y tantos años. Y como hablábamos de política, le comenté que ya nos habíamos librado de los discursos del Comandante. El gordo se puso serio y dijo: -¿Qué se va a morir?, ¡ni lo sueñes! –dijo en alusión al Comandante- Se lo pusieron todo eléctrico y no morirá nunca. Va a enterrarnos a todos nosotros primero. Lo tiene todo eléctrico. Se lo pusieron unos médicos yumas a quienes les soltó un baro larguísimo. ¡Los que nos vamos a morir somos nosotros!
Le dije a modo de consuelo que eso no podía ser y entonces, dijo:-El tipo sigue mandando. Lo hace a través de su hermano y de toda esta gente. Cada vez que viene alguien de afuera y lo abraza, ¡cambia cabeza!
-¿Cómo?-dije
-Fue a África a hacer brujería y no se va a morir. Le hicieron una nasa violenta pa que no se muera y además, lo tiene to eléctrico. Cada vez que viene alguien de afuera, el Viejo cambia cabeza y le roba la vida. El que llega se muere y él no. ¡No se va a morir nunca y seguirá jodiéndonos la vida 100 años más o hasta que le salga de la pinga!

Otro socorrido rumor es que el Comandante cambió cabeza con el discípulo amado. Entonces Chávez moriría para que el añoso Comandante viva otro tiempo extra. Pero lo cierto ha sido que esta última crisis echa por tierra  los cálculos de los que dijeron que el Comandante estaba de retiro y no tomaba decisiones. Por lo visto, decide más que lo que calcularon muchos sabios cubanólogos de afuera. Desde informar a Chávez de su enfermedad hasta decidir los pasos inmediatos a seguir, de aquí a los próximos tres meses, fecha en que según los rumores circulantes, Chávez hará mutis de este cruel, acogedor y a la vez, ancho y ajeno mundo.
El lema de moda que se repite en La Habana es: ¡Uh! ¡Ah! ¡Chávez ya se va!

El oportuoficialismo de Silvio

Silvio Rodríguez compareció en el estelar de Cubavisión y Cubadebate, ‘Con dos que se quieran’, invitado por su carnal Amaury Pérez. Este último lo entrevistó y en el transcurso del programa, casi al final, por supuesto que cantaron a dúo el tema homónimo.

Silvio defendió su carácter de portavoz artístico de la dictadura de los octogenarios y para ello usó los argumentos más descabellados, aunque a tono con el gusto o el mal gusto oficial. Llegó en su oportunismo hasta la defensa del payaso impresentable de Muammar Gadafi, pero eso sí, tuvo la decencia de no hacer referencia a su respaldo al fusilamiento de los tres infelices negros habaneros fusilados cuando su Comandante entró en pánico en 2003. Tampoco se refirió a su respaldo al arresto, juicio y encarcelamiento con largas penas de los 75 en ese mismo año 2003.

Ciertamente, Silvio tiene una larga hoja de servicios a la dictadura cubana. La mayor parte se basaron en la apostasía y el más rampante oportunismo. En sus inicios fue apadrinado por Haydee Santamaria en momentos en que la señora era una figura carismática del panteón revolucionario. Como parte de la leyenda, pasó un retiro “espiritual” en un pesquero cubano en que desde los marineros hasta el capitán eran personal de confianza de la inteligencia castrista del antiguo Ministerio del Interior.

Aquellos fueron los tiempos en que posaba de “artista contestatario”. La solución del pesquero ciertamente fue genial. Era poco probable que alguien deserte de un barco en medio del océano y como para “esta gente” desde todos los tiempos “el trabajo os hará libres”, Silvio aprendió la lección.

En la actualidad es uno de los pocos millonarios autorizados a serlo en Cuba. Su oportunismo de siempre, en la actualidad está muy bien fundamentado. Vive en la esfera de los privilegios y las oportunidades. Ya no se trata de mera y simple abyección, tiene cosas muy concretas que defender.

Junto con Amaury Pérez, Sara González y Vicente Feliú, conforma la plana mayor de ese movimiento conocido como Movimiento de la Nueva Trova. Pablo Milanés siempre fue algo así como el outsider de este grupo. No olvidar que fue el primero que intentó estrenarse como empresario y que el balbuceante y despreciable Armando Hart, desde su poltrona de ministro de cultura, lo vetó. Tuvo que esperar mejores tiempos con el melenudo Prieto que le dio vía.

A Silvio en cambio le va bien. Fue escogido por Carlos Alberto Montaner para una controversia mediática en la que ambos ganaron algo. Fue a los Estados Unidos y desde allí, echó una mano a los cinco espías. Dejó claro que él también juega en la novena de la falocracia verdeolivo con siete hijos a los que no atendió afectivamente pero de los que se ocupó. Lo logró aún con aquellos que no son cubanos, en el mejor estilo de su Comandante. Aunque por confesión propia es un pesao, hasta para eso encontró paliativos. Lo hizo llevado de manos por ese excelente presentador que ha resultado ser Amaury. Los pesaos oficiales en Cuba son ‘difíciles’. Esta es la palabrita mediática y políticamente correcta que les sirve de amparo.

Dijo que no es religioso porque la religión es la burocracia del espíritu, bravo. Quizás esto último sea su tributo al New Age y al movimiento hippie cubano, algo que también traicionó y bueno, hay cosas que no se olvidan con facilidad. No sé a partir de qué asociación, Silvio me retrotrae a la alemana Leni Riefenstahl. Ella también fue una devota seguidora de su fuhrer y su devoción la llevó a terminar sus días haciendo retratos de cazadores africanos. Esperemos que si logró vivir sin ella, al menos al final, Silvio se nos muera con dignidad como Leni y no cambie casaca al final de la vida. No puedo menos que reconocer que sus canciones pusieron parte del background de “nuestros años felices”, en armonía con Mick Jagger, los Rolling Stones y la pléyade de rockeros proscritos de los que Lennon fue uno más y ciertamente no el más importante.

En la actualidad, Silvio Rodríguez junto a Pablo Milanés, ocupa el más prominente sitial como empresario en el show bussines nacional. Se le fueron por encima a Feliú a pesar de su ascendente seguroso y a la gorda Sara a quien los años han privado de su otrora maravillosa voz. Mientras Pablo Milanés conserva la dignidad, Silvio y el resto parecen no haberla tenido nunca. Quizás esto último fue determinante para su selección para el programa, además, claro está, de que este se realiza en los estudios Abdala, patrimonio de Silvio y la tajada bien ganada en la finca de la familia. Como dicen, con dos que se quieran, basta, y si el resto permanece callado, mejor.