El rayo del Conde

Supe de la existencia del rayo eólico violeta, que según la literatura esotérica tiene como rector al gran Maestro Ascendido Conde de Saint Germain, por dos excelentes amigos que ya no están, Ciro Castellanos y Eloy (¿?). Les conocí en la Logia Lago Moeris de la Antigua y Mística Orden Rosacruz (AMORC) en Santos Suárez, La Habana.

Un día ambos me llamaron y me dijeron que se unirían a la hueste espiritual del rayo eólico violeta. Para esto se irían al Escambray, en la provincia Villa Clara, cerca de Trinidad. No lo sabía, pero en realidad fue una despedida. Cuando me lo dijeron, pensé que se trataba de un retiro espiritual, pero no fue así.

Al poco tiempo, días después, tuve que desplazarme para reconocer dos cadáveres. Les hallaron cerca del Caburní y de acuerdo con el examen forense, murieron de hambre y sed en la cercanía de un arroyo de aguas cristalinas, rodeados de árboles cargados de fruta madura y comestible.

Fue mi primera y única visita a Trinidad. Como aún no era conocido como opositor o periodista independiente, disfruté del necesario anonimato para caminar por Trinidad y visitar el cementerio Simón Bolívar, del que sólo tenía referencias literarias. Vi las tumbas de los guerrilleros campesinos anti comunistas reconciliados en la muerte y la tierra compartida con los milicianos que les cazaron. Fue mi primer contacto con ese tan llevado y traido asunto de la reconciliación.

El jefe de policía local, un mayor cuyo nombre se me perdió en la memoria, trataba de entender cómo pudo ser posible que ambos murieran en esa forma. Se puso agresivo y decidí darle la explicación esotérica que no entendería, pero que le haría desistir de insistir en el tema, al menos conmigo.

–Vera usted -le dije- ellos abandonaron su cuerpo, es decir su vehículo físico… y como este se descompuso, no pudieron recuperarlo.
El hombre se puso más furioso aún y repuso:
-¿Tú me quieres decir que esos dos no se suicidaron? Muy bien, aquí nadie de La Habana vuelve a dejarme mal parqueado el vehículo… Usted se va ya para La Habana, ¡y no vuelve más!

Desde aquel entonces el acceso al Caburní, en la cercanía de Trinidad está muy limitado. Ningún practicante de lo que oficialmente llaman “religiones extravagantes”, puede acercarse al sitio geográfico que de acuerdo a la tradición mística, atraviesa el rayo eólico violeta.

El general presidente y también dictador Fulgencio Batista, construyó un hospital anti tuberculoso en esta zona, en Tope de Collantes. Dicen que fue aconsejado por su médico, que estaba iniciado en estas prácticas esotéricas. Ciro y Eloy repetían continuamente que Cuba estaba bajo la dominación de la Fraternidad Negra. Esta sería la rival eterna de la Gran Fraternidad Blanca que entre otras cosas, habría fundado a los Estados Unidos de América y promovido el ideal democrático. Su unión con la hueste espiritual del rayo eólico violeta era desde su punto de vista, la única forma de vencer a Fidel Castro, representante según aquellos dos amigos, de los magos de la tal fraternidad negra, que tomó el poder en Cuba.

Los más recientes sucesos en esta zona central del país, me trajeron en asociación de recuerdos a aquellos dos amigos que querían luchar contra la dictadura, en aquellos momentos comunista y personal de Fidel Castro.

Regresó Juan Wilfredo Soto García, quien supuestamente fue muerto a golpes por la policía. Que su ausencia de las peñas deportivas del parque Leoncio Vidal, se  resiente y se espera por aclaraciones de expertos forenses internacionales que certifiquen o no la pancreatitis, en la que no creo y que dicen, le mató. Que los opositores son golpeados por policías, segurosos y parapoliciales en las calles por exhortación presidencial.

Entonces, fue que llegó el mensaje telefónico que anunció que Librado Linares junto a otros opositores resultaron arrestados, casualmente en el centro de la Isla, cuando fueron a demandar la liberación de Antúnez, cuya esposa Iris, resultó salvajemente golpeada en la cabeza.

Se cerró la parábola de evocación que me llevó a Ciro y a Eloy, que desde el centro de la Isla, salieron a buscar la hueste espiritual del rayo violeta para con ella encontrar libertad para todos. O que hace años tuve el primer contacto con el concepto reconciliación nacional en el cementerio Simón Bolívar de Trinidad.
juanchogonzal@gmail.com

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s